Disclaimer: Bla… bla…bla… Meyer es dueña de todo bla…bla…bla

Sumary: Tal vez no fueran la pareja físicamente perfecta, ni los padres de la relación. Ni siquiera el león y la oveja. Simplemente, por que no había nadie como ellos. Alice/Jasper

Chicas!!!!!! mill gracias por sus reviews! Ando demasiada apurada y tengo que hacer un aviso! No sé cuando pueda volver a actualizar, ya que me voy al DF, aunuqe no creo que tarde mucho, yab que tengo las viñetas, pero aun asi les aviso (:


Tienes ese don de dar tranquilidad, de saber escuchar

De envolverme en paz.


—Y después de eso podemos volar hasta Paris, para poder comprar aún más —dijo Alice rápidamente, excitada ante la idea de toda una semana de compras.

Jasper la escuchaba pacientemente, captando todos los sentimientos de alegría extrema que su pequeña derrochaba.

—Alice, Alice —rió Jasper, mientras la abrazaba dulcemente —tienes que tranquilizarte o a este paso todo Forks estará chillando y saltando de la emoción.

Alice hizo un puchero, mientras cruzaba los brazos, con Jasper aún abrazándola —Pero es que Jazz…—empezó a replicar, pero fue rápidamente callada por un beso del rubio.

La paz inundó el salón, mientras aquellos dos seres inmortales se besaban con ternura —Iremos Alice, pero tienes que tranquilizarte —murmuró Jasper, entre beso y beso, mientras seguía enviando olas de paz a su alrededor.

Alice sonrió sin poder evitarlo ¿acaso pudo haber pedido alguien mejor? Jasper era todo lo que ella quería y necesitaba. ¿Qué otro hombre se hubiera quedado a escucharla, mientras ella hablaba de cosas que claramente a Jasper no le interesaban?

—Gracias Jazz —susurró Alice, mientras capturaba nuevamente los labios de su amado. Antes de que Jasper pudiera preguntar el motivo, ella añadió —Por escucharme y ser todo lo que necesito.

Jasper sonrió nuevamente (era increíble como Alice lograba arrancarle aquellas sonrisas) y le besó nuevamente.

—Gracias a ti también.

Y allí se quedaron los dos abrazados y besándose, sin importarles lo que pasaba a su alrededor. Total, París podía esperar.