*/** Capítulo 4 **/*
Mmmm… ¿Qué hora era? Me había quedado como una roca.
Creo que ha pasado más de dos horas desde que me tumbé en la cama. Probablemente Sakura estaría esperándome para hacer no sé qué cosas. Probablemente tarea. Y bien, el sonido de mi celular sonó. Lo bueno es que esta vez no me lo quitaron y así no me aburro en el cuarto. Tonteando y contando las musarañas.
No, no, no, no, don'tphunk with my hearth my heart
I wonder if I take you home
Would you still be in love, baby (in love, baby)
I wonder if I take you home
Would you still be in love, baby (in love, baby)
Me pregunto que querrá Eriol. Creí que todas las tardes estaba ocupado. Pero, a veces él da buenas cosas que contar. Muchas veces fuimos nombrados "El dúo de la historia" por nuestros grandes planes en la correccional y me sonaba tanto a Wisin y Yandel…. Terminé por decir que odiaba ese apodo ¡Aunque debo admitir que soy muy bueno para la mafia!
- ¿Qué fue, Eriol?
- "Oh, entonces si estás libre." – respondió Eriol.
- ¿Qué dices?
- "¿Recuerdas a Kamui y Subaru?"
- Claro, los gemelos. Hasta ahora me causa ira que hayan podido escapar de Tokio y no los pudieron atrapar ¡Y eso hace dos meses! – le recordé.
- "Exacto. Bueno Kamui me contactó."
- ¿Qué cuenta ese ojiverde? Debo decir, que en la oscuridad parecía que sus ojos brillan.
- "Si es espeluznante. Bueno solo te quiero decir que él me informó sobre una fiesta que habrá esta noche a tres calles de aquí ¿Piensas ir?"
- No creo que pueda salir. La bruja del 71 me tiene más vigilado que nunca.
- "No te lo puedo creer ¡No me digas que ya no eres parte del dúo de la historia!"
No me digas que ya no te puedo partir la cara, Eriol. Ahora lo necesito más que nunca.
- Haber, ven tú y sácame de aquí pues – dije sarcástico.
- "Ahora no. No estoy plenamente seguro si habrá fiesta o no. Si hay, te volveré a timbrar abre la ventana y te lanzaré las llaves de las rejas."
- ¿De dónde las sacas?
- "Sin que Tomoyo se diera cuenta logré sacar un duplicado de las llaves con mi artefacto casero"
- Así se hace Eriol-Man
- "Sólo de alguien como yo se podía, Súper Lobito."
- Qué asco de nombre – escupí.
Eriol estalló en carcajadas.
- "Adiós"- finalmente cortó.
Me pregunto ¿Qué habrá para cenar?
- ¡Baja a cenar!- llamó Sakura.
Plop.
Me puse algo de mi colonia a mentas porque si no bajaría oliendo mal, u olería a guardado.
Bajé las escaleras sin ganas y Sakura me estaba esperando en el comedor, toda cambiada, con pollo en la mesa ensalada, la sala olía a naranjas y a su lado tenía ¿libros?
- Espero que no sean para el postre.
- Bien, Yamazaki me envió tu tarea.
¿Tarea?
- Ni lo intentes – le amenacé.
- No es necesario SÉ que lo harás, si quieres que te deje salir una y única vez a salir a donde quieras. Claro, hasta la hora que ponga- propuso.
- ¿Es en serio?
- Sí, ahora siéntate a comer que me hago más vieja – dijo.
La cena fue deliciosa, sí pero no fue muy amena. Nuestros labios no se separaron en un buen rato. Tal vez sería lo mismo si quisiera hacerme conversación. De todas formas le respondería con mi grande y queridísimo "Da igual". Me entretuve un buen rato con el tenedor pensado en que me respondería Eriol esta noche. Sería divertido escaparme hoy, sin pensar en que me quitaría el mal humor que últimamente tengo.
La noche sería joven en ese caso. Me tomaría algunos tragos. Sería delicioso y me escabulliría finalmente por la terraza hasta mi ventana y con silenciosa agilidad abriría las rejas en un horario que apostaría Sakura estaría dormida. Porque hasta ahora puedo ver que llega a ser muy ingenua. Cara de una quinceañera, cuerpo de muchacha, voz aguda y fina. En verdad yo no creería a simple vista que ella tiene 25 años y es que no parece para nada ¡Sólo hay que mirarla!
- No te obligo a hacer tu tarea. Pero si te digo que te ayudará cuando te tomé evaluaciones que irán a tu registro para determinar cuando puedes salir solo o no – comentó.
Mierda.
– Sólo deja de tener esa cara de "No me interesa tu mundo, vete y déjame en paz".
- Está bien pondré cara de "Me interesa tu mundo pero déjame comer"
Finalmente terminé de cenar.
- Gracias – susurré sin ganas.
Me puse de pie, tomé los libros que estaban a un lado de la mesa y se me ocurrió un buen modo de despedirme. Cuando ella volteó a miarme con cara de confusión porque aún no me iba de la habitación. Le di un suave beso en los labios a lo que ella tardó en cerrar los ojos por el instinto de sorpresa. Quise profundizarlo un poco más y ella me respondió suavemente algo que me sorprendió un poco pero que no quise desaprovechar. Para mi mala suerte, cuando la tomé entre mis brazos ella cortó el beso de manera imprevista algo sonrojada pero con los ojos aún cerrados, sin expresión en su rostro. Pero no me pude resistir en darle un último beso en la mejilla antes de irme y así lo hice.
Fui a la sala de la casa. Era bastante espaciosa, color vino y blanco y sillones de terciopelo marrones con un piano cerca de las repisas donde había una lámpara, fotos, jarrones y otras cosas.
Decidí tirarme sobre el sofá más grande y vi las tareas que me había mandado Yamazaki. Ugh, matemática, lengua y biología sobresalían, sin embargo, había un partitura en un rincón y no me pareció mala idea. Ya había practicado el piano en Hong Kong de chico, supongo que aún me acordaré algo.
Cuando intentaba recordar algunas notas oí susurrar algo a Sakura antes de irse por las escaleras de la cocina. Lo cual me desconcertó y alegró a la vez.
-"¿Qué me pasa? ¡Syaoran aún tiene sólo 17 años por favor! Piensa, Sakura, piensa. Tus hormonas se están descontrolando. No debiste haberle devuelto el beso ¿Qué pensará ahora? Que soy alguien cualquiera obviamente pero no lo puedo permitir, no. Tienes que resistir Sakura ¡No te dejes vencer!"- declamó antes de oír sus pasos lentos pero pesados por la escalera.
- Do – presioné una tecla. Sonó a la – No, no, los Do son para la izquierda y entonces ¿para donde era el sol? ¿Tres teclas o dos después, o eran antes? Mmmm necesito volver a practicar. – me di por vencido.
De pronto mi celular volvió a sonar. Eriol. Ahora debe darme una respuesta.
- Dime – dije cortante.
- "Esta vez me contestó Subaru" – me informó ¿Acaso siempre compartían sus cosas?
- ¿Qué te dijo? – indagué.
- "Confirmado. Hoy hay full parranda. Sube que no te veo en tu cuarto para las llaves"
- Enseguida voy –luego le corté.
Subí a las escaleras y vi a Sakura tirada en su cama. Se le veía frustrada.
- ¿A dónde vas? – me preguntó.
- ¿Supongo que uno va a la cama para dormir?
Me miró con una cara de "Espero que sea cierto" y cerró su puerta despidiéndose.
Cuando entré a mi cuarto vi a Eriol claramente desde su ventana. Aquella estaba abierta y el apuntándome. Las lanzó bruscamente y rebotó en mi abdomen. Eso dolió sean o no de metal. Tomé una casaca de cuero antes de tirarme por la ventana, una borrachera en pleno frío nunca me había ido bien.
Eriol repitió mi acción lanzándose igual de silencioso. Pronto ambos estuvimos fuera y comenzamos a correr hacia donde se suponía era la fiesta. Era la primera vez en bueno, aparte de la salida a la tienda, la única en cuatro meses y se sentía deliciosamente bien. El viento en mi cara, la luna sobre nosotros y la adrenalina de la libertad corría por mis venas otra vez y la Afrodita ni cuenta se dio.
- ¿Qué sientes al salir otra vez? – preguntó mi colega.
- Es geniaaaaaaaal – aseguré.
No tardamos en llegar a una fiesta literalmente en la autopista de la vecindad. Las luces colgaba de los postes, la radio era sacada de una casa, las sillas estaban llenas de botellas de cervezas y habían chicas para todos los gustos y preferencias. Sin mencionar que varias ya me echaban un ojo. Genial, la gloria volvió.
- Chicos, pudieron venir – nos recibió Subaru. Estaba igual de largo que yo y paliducho igual que Eriol con sus mismos ojos verdes, espeluznantes y fosforescentes como los de su gemelo.
- Supongo que sí –respondí.
- Qué onda, hermanos – saludó Kamui que era idéntico a su hermano. Solo que ha diferencia de su hermano su cabello era algo mas largo y negro y tenía puesto una casaca verde y no marrón como la de Subaru. Bien, hoy los podría diferenciar.
Kamui también venía tomando a una chica igual de pálida que él, ojos vino y lacio cabello negro muuuuy largo. Era bastante bonita, aunque parecía feliz a su lado.
- Ella es Yuuko, mi novia – nos presentó – Yuuko, éste es Syaoran, del que te he hablado sobre la correccional, que a pesar de ser el mejor no pudo huir- sonrió con satisfacción.
- Demasiada información – me quejé –Hola Yuuko.
- Mucho gusto –añadió sonriente.
De pronto una chica se me acercó para bailar. Era rubia, esbelta y de ojos azules ¿Por qué no?
La fiesta fue duradera, creo que ya había pasado unas dos horas donde no había parado de beber alcohol. Yep, delicioso. Aún con mi fuerte olor a alcohol miles de chicas se me acercaban y creo que me besé con unas cuantas. Bueno, la cerveza me hace olvidadizo.
En un momento oí a una chica gritar.
- ¡Carreras! ¡Carreras en un Nissan! ¡Queremos un ganador!
- Y-Yo lo haré – exclamé atolondrado.
- Y y-yo – me acompañó Eriol. Igual de ebrio que yo.
No sé en qué momento estuve dentro de un auto. Pero lo que si recuerdo era la adrenalina correr sobre mis venas, ansioso y totalmente ebrio me acomodé en el timón y miré de reojo a Eriol en el otro auto, en la misma condición que yo.
- En sus marcas…
Arreglé los espejos para tener una mejor dirección y vista de atrás.
- Listos…
Y ahora me descargaría todo lo de los últimos cuatro meses en confinamiento.
- ¡¡¡Fuera!!!
Pisé el acelerador a fondo.
Wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!
Eriol me comenzaba a sacar ventaja. Pero yo nunca me dejo vencer. Y le comencé a gritar groserías desde la ventana para molestarlo y funcionó. Él me comenzó a gritar igual y yo aceleré a lo que más daba el motor de aquel Nissan.
Cuando crucé la línea de llegada no recuerdo mucho de lo que pasó.
Recuerdo tan sólo que alcé mis brazos y grité como nunca, loco y totalmente ebrio en verdad.
Luego recuerdo un brusco golpe en la cabeza para abrir mis ojos en un hospital. Con todos mis músculos y huesos adoloridos y mi cabeza ni qué decir, a punto de reventar.
Habían muchas luces y una enfermera me tomaba la presión. Creo que comienza a entender que hago aquí ¿Y Eriol?
- ¿Qué pasó? – le pregunté a la enfermera, que me miraba con cara de desaprobación.
- Tuviste un choque – fue lo único que me dijo antes de salir de la habitación.
Después de unos minutos entró una Sakura muy preocupada a la blanca habitación. Pero lo que más me sorprendió fue el beso en los labios que me propinó. Dulce y reconfortante.
- ¿Qué…? – dije estupefacto.
- Oh, Syaoran ¡Estaba muy preocupada cuando me dijeron que tuviste un choque!
- Estoy bien, en serio –traté de calmarla.
- Eso es lo más importante – se alivió con una sonrisa.
Luego apareció una visita no bien recibida.
Yamazaki apareció. Con una cara que miraba con desaprobación, enojo y decepción a Sakura. Entonces me propuse lo peor. No debí haber ido a esa fiesta ¡Ahora estoy en graves, grandes y más grandes problemas!
Mierda…Mierda, Mierda, Mierda.
- ¡¿Qué ha pasado aquí, Señorita Kinomoto?!
Wiiiiiiiii pz aki les traigo el capítulo 5 "Día 4" pues hoy salí en mi semana de vacaciones del cole y estoy muuuuuuuuuuy feliz!!! =) así que me inspiré en un caso que vi por televisión xD (de ahí las carreras) weo espero k les haya gustado porque se lo dedico especialmente a los que me mandan reviews cada vez que actualizo, significa que les importo^^ GraxXiiiazZz...!!!*
Bueno ahora me tengo que ir pero voy a dejar un aviso: probablemente cuelque una tercera historia por la segunda debo admitir es un asco así que la eliminaré (no se sorprendan al n encontrarla estos días. No les daré el nombre por que es demasido espantoso =P
No se olviden de presionar aquel botoncito de la felicidad que hay ahí abajo y haganme feliz xfavor xD xD
Cuidense los kelo mucho!!
BieH BieH...!!*
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=)
