*/** Capítulo 5 **/*
- ¿Que qué ha pasado aquí? Pues verá…lo que pasó fue…- tartamudeó Sakura, tratando de dar una buena explicación. Yo tenía una buena excusa. Vale, ese par me iba a matar, pero si no hago algo, al que matarán ahora es a mí.
- Verán, yo sé lo que pasó – interferí.
- ¿Tú, Li? – dijo Yamazaki volteando a verme incrédulo – Si tu eras el que estaba totalmente ebrio.
- Sí, pero verás Yamazaki. A mí, me… - vamos, vamos inventa algo – drogaron… - ¿eso es lo mejor que pudiste sacar?
- ¿Te drogaron? – Me preguntó atónito - ¿Quiénes?
- Kamui y Subaru – los culpé.
- ¿Los gemelos Shirou? – a su pregunta, yo asentí decidido – Es imposible, si ellos… eran tan correctos…
- Las cosas pueden cambiar. – Traté de mantener mi mentira.
- Ya veo ¿Drogas, eh?
Asentí.
Yamazaki meditó un momento. En verdad era un caso difícil de creer, ya que ellos salieron de la correccional por la misma razón que Eriol y además ese par tenía una cara de no matar ni una mosca y se les veía tan unidos… je, por un tiempo sospeché de su heterosexualidad. Al menos hasta que Kamui se enamoró de Yuuko, supongo, lo cual fue ayer… entonces había sospechado que eran gays hasta ayer.
Jajaja.
- ¿Me oíste Li? – Yamazaki me sacó de mis pensamientos y le presté atención porque vi a Sakura con cara de espanto ¿Qué pasó?
- ¿Eh…? – dije como un estúpido.
- Te lo repetiré…otra vez – añadió con aspecto de "Cuándo cambiarás Li" - Esto no es cuestión de "Está bien, te creo pero que sea la última vez" esto es más serio. Señorita Kinomoto, en verdad esperaba algo mejor de usted. Las mejores calificaciones en Osawa, Doctorado en Harvard, maestría reciente… creí que sería más estricta – calificó con decepción.
- ¿Osawa…? – intervine. Ése fue el lugar en el que estudié primaria antes de ser enviado a la correccional…
Ella me miró con una pequeña sonrisa – Sí –susurró.
- No cambie de tema, Li. Esto irá a leyes, es serio.
¿Leyes?
- ¿A qué se refiere? – cuestionó Sakura muy nerviosa.
- Será enjuiciada por dejar en libertad a un recluso de la correccional y también serán llamados a la corte los gemelos Shirou.
- ¡Pero ni siquiera me di cuenta que él había huido! - exclamó alarmada. Estoy en grandes problemas.
- Ésa es su responsabilidad.
- ¿Y qué harán conmigo? – volví a interferir.
- Bien, tengo una idea. Kinomoto, usted junto con el joven Li irán a un departamento por los días en que mantendrán el juicio y a ninguno de los dos, NINGUNO se les dejará salir.
Qué irónico.
- ¿Y en dónde? ¿Por cuánto tiempo? – tartamudeó Sakura.
- Hasta que el juicio termine. – y con esto Yamazaki salió de la habitación.
- ¿Entonces… es mi culpa? – susurré observándola.
Sakura volteó a verme con cara de pocos amigos pero luego su vista se nubló y terminó por solloza sobre la camilla para terminar en un débil llanto. Me dije a mí mismo en ese momento que era un total imbécil, todo fue por mi culpa y yo jamás tuve la intención de que la metieran a ella en un juicio. Jamás. Y recién me doy cuenta ahora de que por más extraño que sea, luego de haberla visto sonreír, ruborizarse ante mí, reír, enojarse y ahora llorar… que siento cierto afecto hacia ella, la veo como una amiga…
…Y a veces algo más…
- No…, es mi culpa…- musitó entre sollozos. No pude evitar acariciar su cabello, tratando de consolarla – Debí haberme esforzado. No ser tan sensible, ser una mejor maestra para que puedas salir como un buen hombre… así sabría que servía para este trabajo ¡Pero no lo es! – levantó su mirada y tomó mi rostro entre sus manos con el rostro lleno de lágrimas.
- ¡Mírate! Si ahora… con mi primer alumno… acabaste accidentado…, yo no quiero saber que pasaría con otros…- luego de eso se quedó con la cabeza gacha.
No pude contestarle…
Cuando volvimos a la casa, un grupo de docentes pidió a Sakura y a mí que alistáramos nuestras cosas en una maleta, pues nos iríamos hacia el dichoso departamento que dijo Yamazaki.
Ella no dijo nada en todo el trayecto. Su auto parecía fantasma aunque fuera un jaguar, igual que la carretera y su bolso Gucci se veía sombrío… le habían quitado todos sus papeles.
- Sakura, es mi culpa – me lamenté, apretando los puños por la furia – Si no habría escapado no estaríamos en esta condición.
Ella volteó. Me sonrió tristemente y negó con la cabeza – Yo no supe aprovechar la oportunidad que me dieron, no es tu culpa. Es mentira lo que dices…
La miré con preocupación aunque ella me haya ignorado durante todo el trayecto, que por cierto se estaba pareciendo demasiado al aspecto solitario de Forks.
Mi celular vibró de repente. Era un mensaje de Eriol. Era cierto ¿Dónde demonios se había metido?
Ey, perdón por no contactarte. Yo logré huir,
pero felizmente Tomoyo no se dio cuenta que fugué,
sólo te digo, amigo, cualquier, CUALQUIER cosa que
necesites, dímelo y te ayudaré ;)
Eriol.
Ps: Suerte con el juicio.
Vaya desgraciado, que se vale sólo de un mensaje para disculparse. Cuando lo vea, le daré su merecido ¡Por su culpa estoy aquí!
Cuando llegamos al aparcamiento del edificio, que en sí era inmenso comenzó a caer lluvia. Eso fue muy raro, hace dos días había 34ºC, parecía que el mundo estaba contra mí.
- ¿Dónde es la habitación? – pregunté tratando de iniciar una conversación.
- Departamento – me corrigió muy seria – En el cuarto piso.
Mmmm… piensa, no la dejes así…
Arreglé velozmente las cosas en mi cuarto (en realidad sólo boté el maletín, si eso cuenta) y fui en busca de Sakura, para darle el ánimo que en verdad se merece. Porque no puedo permitir que ahora ella caiga en una depresión lo cual es muy probable ahora en la condición en la que está. La última vez que vi llorar a una mujer fue en el funeral de mi padre, a mis hermanas y a mi madre, que desde ese día se volvió la seria mujer de ahora y que yo no quiero volver a ver en otra mujer.
- ¿Sakura? – la llamé, abriendo lentamente la puerta de su habitación y encontrándola en su cama, apoyada en la cabecera de esta, con su cabeza entre las rodillas y con rostro preocupado - ¿Estás bien?
- Sí… - respondió bajo y luego me miró con cara desesperada. Sabía lo que necesitaba.
Lentamente me acerqué hacia ella y la abracé tratando de consolarla. Descargué miles de emociones en ese momento para suavizar su trauma, repasando mis manos por su espalda, dándole calor. Y porque además, al parecer hace mucho que no recibía estos cariños.
- No recibía estos cariños hace tanto…- me susurró – hasta que mi hermano y padre murieron en un accidente.
- ¿Por qué me cuentas esto? – le dije. Eso era algo que sonaba muy privado. Entonces ¿Por qué me lo dijo?
- Porque… siento que eres el único que me comprende ahora – luego sonrió un poco – Cuando te conocí no tenías esa pinta… pero ahora veo lo dulce que puedes ser.
Eso me animó mucho…y desconcertó también.
- ¿Te importo? – deduje.
Al parecer se sorprendió por mi razonamiento y por eso me miró con cara de asombro.
Después se tornó a una muy, muy feliz. No pensé jamás que me pasaría esto, era muy extraño y a la vez, tan, alentador.
- No lo sé muy bien…
- Pues yo sé cómo decidirte.
Tomé su rostro entre mis manos y me acerqué lentamente, aspirando su olor a cerezas para luego deleitarme con su sabor a fresas en aquellos labios finos y dulces. Su embriagador sabor me ponía igual de ebrio que la noche anterior y me otorgaba sensaciones que no había experimentado con otra mujer. La felicidad, amor y pasión se fundieron en una mezcla exquisita que me incitó a seguir más de lo que me permitía mi propia cordura. Ella me correspondió de una manera más intensa que en el día anterior y no dudó en pasar una mano por mi cabello y la otra en mi pecho. Parecía realmente feliz pues su corazón se aceleró a mil y se inclinaba cada vez más hacia mí. Impaciente y exigente.
Mis manos bajaron hasta su cintura y fue donde el beso se profundizó aún más.
En ese instante ella pasó sus delgadas manos por debajo de mi playera e intentó subirla. En verdad, había mucho que descubrir detrás de esa carita dulce e inocente. Le hice caso y terminé por quitarme la playera yo mismo de un pis pás. Sakura me observó entonces. Parecía que me comía con los ojos, literalmente. ¿Tan provocativo soy? (nota de autora: Ziiiiiii!!!!!! Claro que Ziiiiiii!!!!) Decidí devolverle el cumplido y comencé a desabotonar su blusa de seda, lenta y delicadamente. Mientras mis manos trabajaban, me ocupé de besar su cuello, venerándolo cómo lo haría un amante de verdad y adorando cada minuto que ella enredaba sus delgados dedos en mi cabellera.
Cuando le propino un leve mordisco en su yugular ella gime – Soy como Edward Cullen – susurré contra su cuello.
- Pero el que está aquí eres tú – me respondió.
- Eso es muuuuy cierto – agregué.
Finalmente terminé con todos los botones y deslicé la prenda por sus hombros, dejando a la vista a una verdadera ninfa, si es que se le podía comparar. Su tez de porcelana brillaba con los destellos de la luna que luchaba por salir con las nubes de la lluvia. Mis manos se dirigieron hasta por atrás, en su espalda y le di nuevamente otro beso apasionado y exigente. Al desabrochar su sujetador me di con la sorpresa de que ella también me había quitado los pantalones – traviesa – le dije y ella rió muy bajo.
La recosté en la cama y me coloqué sobre ella. Posicioné mi mano izquierda en uno de sus pechos, masajeándolos suavemente y jugando con su pezón. Sakura entonces empieza a gemir mucho más fuerte que antes, disfrutando cada emoción que le otorgo, lo cual me hace disfrutar demasiado este éxtasis. No puedo creer lo que estoy haciendo con mi tutora a la que alguna vez pensé en esquivar, y ahora, me arrepiento totalmente. Las prendas que quedaban incomodaban demasiado. Bajé mis manos hasta su cadera, donde le bajé totalmente la pantaloneta y repetí la acción con mis bóxers.
Entonces, mientras ella me da miles de besos en el contorno de abdomen, sin previo aviso, introduzco un dedo por debajo de su campo de Venus, cubierto por miles de rulos dorados. Los retiro y los vuelvo a introducir algo más fuerte a lo que ella grita. Luego hago el ritmo más rápido y ella gime más y más mientras yo la beso por todo lo contornos de su cuerpo que se me permitan. Cuando decidí que ella ya estaba lista, me posicioné mejor por entre sus piernas, las cuales ella pone en mi cintura, aferrándose más a mí, sabiendo ya lo que venía.
Me introduzco lentamente en ella, tratando de no hacerle daño ya que pude sentir una barrera ahí dentro y deduje por mi mismo que Sakura aún era virgen. Al entrar por completo, traspaso aquella barrera de inocencia y la convierto finalmente en mujer. Mi mujer.
Realizo embestidas cada vez más fuertes, y aumento el ritmo, lo que provoca entre nosotros una danza continua y armoniosa entre gemidos y gruñidos de mi parte porque la sensación, en realidad, es la más placentera que he sentido en toda mi vida, hasta que los dos llegamos al clímax y yo me derramé dentro de ella.
Cuando terminamos. Caímos rendidos en la cama, cubiertos de sudor. Ella, entre mis brazos, se voltea verme, sonriente. No había sido solo una noche de pasión…
- Te apoyaré en lo que sea – le susurré.
- ¿Ganaremos el juicio?
- Lucharemos porque así sea, juntos.
Después de eso, ambos quedamos dormidos, dispuestos a un nuevo día.
Y la Afrodita, terminó siendo mía…
Ooolz! weno, este es mi primer Lemmon, me esforcé por hacerlo bien así que espero su comprensión. No tengo mucho que decir más que como siempre agradecer a (así es? weno de todas formas se lo agradezco mucho ;) ) y a sakuranln9 (son lo maximo!) =) que me sigen el paso, así como al nuevo que me pone muchos reviews... creo que su nombre tenía que ver con naruto jeje, de todas formas graxiiiaz!!! Presionen el botoncito de la felicidad y hagnme feliz =)
Los kelo mucho!
BieH BieH....!!*
*/***Za-firE-aniLu***/*
=)
