*/** Capítulo 6 **/*

Era ya la mañana siguiente y me sentía algo preocupado. El día del juicio era hoy y la acusada era mi tutora: Sakura Kinomoto. La cual, había metido en problemas. No me arrepiento de haber salido pero sí de haber participado en esa carrera de calle. Con frustración paso una mano por mi revoloteado cabello y con la otra masajeo el puente de mi nariz ¿Qué voy a hacer ahora?

No, no, no, no, don't phunk with my hearth my heart
I wonder if I take you home
Would you still be in love, baby (in love, baby)
I wonder if I take you home
Would you still be in love, baby (in love, baby)

- ¿Qué mierda quieres ahora Eriol? – le escupí molesto al teléfono.

- "¿Y esos ánimos de donde, eh?"

- Por tu culpa estoy aquí.

-"Bueno es cierto… pero te dije que te lo recompensaré de cualquier forma" – me recordó.

- Ya lo sé tarudo. Pero el problema es ¿Cuándo?

- "Mmmm no sé"

Le colgué.

Luego, cuando me levanté de la cama y me di la vuelta, no encontré Sakura. Decidí que antes de buscarla me daría una ducha, me sentía con ganas de tirarme a dormir para toda la vida. Mmmm y luego… ¿Qué usa uno para un juicio?

¿Vaqueros y converse? ¿Una playera verde?

Cuando meditaba el gran dilema, grande fue mi sorpresa al abrir la puerta del baño. Sakura estaba en la tina de este, en una posición que no me ayudaba…

-¡¡¡Syaoran!!! ¡¡¡Por Dios!!! ¡¡¡¡Vete, Vete!!!! – gritó al darse cuenta de mi presencia. Ah, y me lanzó el envase del shampoo a la cabeza.

- ¡Auch! ¡¡Pero si yo ya te vi…!! – Antes de terminar mi frase, ella alzó una secadora de cabello y apuntaba en mi dirección -¡Esta bien! ¡Ya me salgo! – le respondí asustado y como un rayo cerré la puerta.

Ufff. Eso había estado cerca.

Abrí las cortinas y me encontré de nuevo con el sol de aquella mañana de 34ºC.

- Con que ahora no estás contra mí ¿Ah, madre naturaleza? Tus cambios de humor me van a producir tortícolis – susurré.

- ¿Con quién hablas? – me saludó Sakura, quien ahora había salido del baño y traía puesta una bata que tenía el bordado de Victoria`s Secret. Santo Cielo, esta mujer era millonaria.

- Buenos Días – le respondí. No le iba a decir "Oh, sólo le decía gracias al sol" Qué estúpido. Me acerqué y también le di un beso, al alejarme ella me miraba con una sonrisa.

- Hola – musitó – Ya puedes entrar al baño. Ah, y disculpa por lo del envase.

- Okey – acepté tomando mis cosas para ducharme.

En cuanto salí del baño, ya fresco y con energía vi a Sakura frente a un espejo. Estaba mirándose a ver si le daba bien ese conjunto de falda y saco crema con blusa verde de terciopelo. En mi particularidad, le quedaba bien. Muuuy bien.

Me fijé en la hora, las 11:30 de la mañana. Había dormido bastante y ni siquiera me había cambiado. Volviendo al dilema de mil millones ¿Qué se suponía que me iba a poner hoy? Yo amo mis converse pero, nunca había ido a un sede de la corte, sólo a un interrogatorio en la correccional, que por cierto estaba muy lejos de ser lo mismo.

Ni siquiera tenía un terno, o un pantalón que no sea de jean…si contaba el corduroy. Lo único con lo que contaba era una camisa de hace años, me la podía poner ya que al no usarla desde que por alguna razón desconocida la compré, pasaría desapercibido y nadie se daría cuenta. Luego, buscando y buscando me quedé observando mi armario como si quisiera encontrar el santo grial.

- ¿Necesitas ayuda? – Sakura me sacó de mi expedición en busca del tesoro perdido junto a Jack Sparrow.

- Quizá – dije sin ánimo.

- ¿No te vas a vestir?- cuestionó.

- Sólo si te gusta con va una camisa a rayas junto a unas converse.

- Mmmm, yo sé cómo arreglar eso – afirmó con una sonrisa.

En menos de media hora, Sakura logró traer a domicilio un traje nuevo para mí, confeccionado por alguien cuyo nombre o pude pronunciar, japonés con italiano no se va bien, oh no, no, no.

Fue en ese momento en el que me sentí con más confianza. Le dije gracias a ella con un beso en los labios de yapa. Me parece increíblemente adorable que ella se siga sonrojando por ellos. Porque, de todas formas nosotros ya éramos algo más ¿no? Con las sonrisas que Sakura me otorgaba segundos después de sonrojarse me resultaba increíblemente adorable y creo que también respondía a esa pregunta.

Pero en cuento subimos al auto, todo se desmoronó de un momento a otro.

La preocupación se volvió a apoderar de Sakura. Movía sus manos mientras estas estaban en el volante, se mordía el labio inferior de vez en cuando y además, podía ver claramente como ella intentaba morderse todas las uñas que podía disimuladamente.

- ¿Estás bien? – le pregunté con interés. Parecía que un poco más y le iba a dar un ataque de pánico.

-Sí…en realidad no – suspiró – nunca me han demandado.

- No creo que sea nada del otro mundo –le animé.

- A menos que vaya a la cárcel.

Bien, eso no lo había pensado ¡Corría el peligro de irme preso!

Oh, Oh.

Después de eso, el trayecto para la corte se hizo escalofriante, tal vez me había puesto en la misma situación de Sakura, hundiéndome en lo más al fondo del asiento y preguntándome mil veces si saldría de esta, si además, descubrían que me había puesto en una situación muy comprometedora con mi tutora por lo de la noche anterior. Nadie, y repito NADIE debe enterarse de lo que Sakura y yo hicimos anoche, en un ataque de locura.

O tal vez no estaba loco mmmm…

Lo peor de todo fue cuando estacionamos el jaguar de ella y quedamos parados frente a donde se suponía vendría a ser el juicio de hoy y que no sé si ganaremos, pero me había olvidado de alguien importante, alguien SUMAMENTE importante.

- Sakura ¿Quién es tu abogado? – indagué.

- Debe llegar justamente… - de pronto un mercedes se estacionó al lado del jaguar de ella. Era negro, parecía de alguien de Hollywood – ahora – terminó de decir sonriente.

- Saku, cuánto tiempo sin verte. – Nos dijo una chica que aparentaba tener la misma edad de la mencionada. Su cabello era corto pero rebelde, castaño pero queriendo llegar a un tono rojizo y sus ojos eran del mismo matiz.

- ¡Hola Rika! – dijo muy animosa Sakura, quien no dudó en lanzarse a sus brazos.

Creo que en verdad la quiere…eh…me siento excluído...eh…

Al alejarse, pude ver la expresión de afecto que tenía a Sakura. En un mismo instante, se dio cuenta de mi presencia y se volteó a verme con una sonrisa. Muy bonita por cierto.

- Mucho gusto, soy Rika Sasaki: Doctora en leyes – se presentó tendiéndome la mano.

- Syaoran Li –le respondí estrechándola.

- Entonces… son mi nueva clientela – agregó con una fina voz.

- Sí. Gracias de nuevo –le mencionó Sakura.

- Espero....ser buena amiga contigo – me dijo – pequeñín.

Wow, wow, ¿Cómo me había llamado?

- Si me vas a decir de esa manera, claramente me da igual – aclaré.

- Tenías razón en su carácter – le susurró a Sakura – es muuuuy malo – luego ambas se rieron por lo bajo.

Le dediqué una mirada fulminante ¡Vaya abogada que tenemos!

- Ya te acostumbrarás – finalizó mi tutora.

Y empezamos a adentrarnos a aquel edificio con aire colonial. Se parecía bastante a un palacio, aunque bien, tenía a muchos hombres y mujeres en traje dentro. Algunos infundían respeto, otros orgullo y uno que otro a veces hasta miedo.

Qué horror.

No tardamos en llegar a una habitación amplia y espaciosa. Al frente se encontraba el mueble donde se colocaba su señoría. Los testigos comenzaban a llegar y se colocaban en sus posiciones. Mis planes eran sentarme sigilosamente junto con Sakura en el estrado frente al juez sin que nadie me haga alboroto. Lamentablemente y para mi mala suerte Sasaki tenía otros planes.

- La demandada está aquí – exclamó con seriedad.

Aunque a la que nombraron fue a Sakura, al único que miraron fue a mí. Algunas de las testigo no me miraban con exactamente desprecio, quizá lo contrario. Pero en verdad no hacía más que asustarme. Alguno otros también me miraban incrédulos. Sé que pensaban ¿Qué hace aquí el heredero del gran clan Li? Mmmm esa reputación no ayudaba mucho en estas condiciones.

- ¿Ese no es el hijo primogénito de Hien y Ieran Li? – Exclamó uno por lo bajo.

Al lado de donde debíamos estar, se encontraba Yamazaki con su abogado y a su mano izquierda, Kamui y Subaru observándome con una clara expresión de que voy a morir.

Tuve que esperar a que Sakura me tomara del brazo para que lograra avanzar. De alguno u otra manera, eso me reconfortaba un poco y me animaba a avanzar. Sin mencionar que su toque era cálido y eso me gustaba.

Debimos esperar a que a Sasaki le expliquen no sé que cosas para poder avanzar.

- ¿Crees que estemos bien? – le pregunté a Sakura tomándole disimuladamente la mano.

Ella sólo volteó a verme con una sonrisa ya que a pesar de eso, no me respondió.

- Sakura, debes ir con Syaoran a hacer este papeleo que afirmen que asistieron al juicio – nos informó Sasaki emulándonos hacia la entrada.

Efectivamente nos dirigimos hacia donde ella había indicado. Lugar en el que había una fila de gente. Corta pero tardía. Me do tiempo para preguntarme por enésima vez en todo el día ¿Ganaremos el juicio?

¿Me iré a la cárcel?

¿Descubrirán lo que ella y yo hicimos?

¿Saldré de esta?

¿Sakura va a estar bien?

¿Sasaki será lo suficientemente buena?

Mi cuestionario del día era ese ¡Qué dilema! ¡Aún más grande que el de si alguna vez me compraré un traje!

Sakura suspiró por lo bajo. Se le veía igual de preocupada que yo.

No pude evitar abrazarla, buscando algún ánimo.

- ¡Syaoran! – se alarmó por lo bajo - ¿Sabes que nos pueden ver? – susurró.

- Nadie sabe por qué estoy aquí – acto seguido, le di un beso en los labios imprevisto, pero dulce – sólo busco ánimos –añadí con una sonrisa. Ella me la devolvió.

- Eres un payaso.

Me volvió a besar, esta vez de una manera más animosa y me rodeó el cuello con los brazos. Se lo devolví al instante y en verdad, fue con mucho cariño.

Realmente, creo yo y no sé por qué ni en qué momento, pero aún así fue claro… de un momento a otro también pero preciso. Según yo, mi tutora me era muy especial. Me había enamorado de Sakura.

No, no, no, no, don't phunk with my hearth my heart
I wonder if I take you home
Would you still be in love, baby (in love, baby)
I wonder if I take you home
Would you still be in love, baby (in love, baby)

Mierda.

Tuve que separarme de Sakura gracias a la intervención de Eriol. Uno de estos días, si me libro, me tendrán que meter preso por partirle la cara.

- ¿Qué quieres? – dije molesto, a la vez que Sakura se iba a la caja para que le sellen el documento.

- "Qué onda con el juicio"

- Te llamaré después. – finalicé antes de volverle a cortar. No tenía ganas de hablar.

Luego de eso, volvimos a la corte. Nos ubicamos otra vez y en cuestión de unos minutos apareció un hombre, con algo parecido a una peluca blanca que se sentó en el mueble principal y que en ese mismo instante se puso la bata negra de juez.

Ahí dio el martillazo inicial.

- Se inicia la sesión – dijo finalmente con tono frívolo.


Mmmm pues aquí estoy luego de unos inconveientes con el capi anterior (los cuales por cierto mantendré en reserva) pero me animé y decidí continuar con el sgte capi y pues....aquí lo tienen =)

Como siempre voy a agradecer a todos y cada uno de los que me dan reviews ah, y con respecto a lo de sakuralnl999 (ahora se k se escribe así, perdón ;) ) ya me disculpé. No era mi intención agradecer a otra que no fueras tú... de alguna u otra manera una historia tuya me inspiró pero no te diré cual muajaja =D

Mi semana de vacaciones del cole está por terminar abuuuuuu....TT_TT pero igual trataré de subir un capi más unos de estos días antes de volver a ser prisionera de los libros O.o

Ya me tengo que ir, no se olviden de mi botoncito de la felicidad de ahí abajo (lo siento martha pero no me pude resistir jeje) y haganme muy muy muy muy felizzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz =D=D=D=D=D

(ataque de euforia...sorri jeje n_n)

Cuídense mucho, los kelo!!!! ( y a alguna otra personita más x ahí tambien que no pienso nombrar jeje...tHe amOw muxOo!!!)

Reviews plizzzzz =)___=D____n_n!*

BieH BieH....!!*


*/***Za-firE-aniLu***/*

=)