Shun recuperó la conciencia casi una hora después, se sentía mareado y débil por la pérdida de sangre, instintivamente trató de levantarse de su incómoda cama pero un horrible dolor en su espalda se lo impidió, miro su torso vendado y lentamente comenzó a recordar lo que había sucedido, en ese momento supo que June había estado cuidándolo, como tantas otras veces.

'De lo contrario estaría muerto' pensó en el preciso momento que la amazona ingresaba a la humilde morada.

"¡Shun despertaste! ....no sabes el enorme susto que me has dado" le reprochó seriamente aunque en el fondo estaba feliz de verlo consiente después de lo que había sucedido durante el entrenamiento, pero al estar su sonrisa oculta por la máscara el joven aprendiz solo se sintió peor.

"Lo siento, yo nunca quise preocuparte de esta forma" respondió cabizbajo.

La amazona solo guardó silencio y se sentó a su lado en la cama. Con sus manos comenzó a quitar cuidadosamente los vendajes para reemplazarlos por otros nuevos, en el proceso sus ojos se humedecieron al ver nuevamente su espalda.

'Nunca entenderé porque permites que te lastimen de esta forma' pensó con tristeza.

Limpió con delicadeza los rastros de sangre y aplicó un ungüento en base a hierbas que evitaría que las heridas se infectasen, luego lo ayudó a incorporarse levemente sobre la cama para seguir revisándolo, ahora en la zona de sus costillas donde un horrible color morado en su costado izquierdo resaltaba a simple vista.

Shun intentó no emitir quejido alguno para no preocuparla más, fallando solo cuando el dolor era demasiado intenso, entonces decidió distraer su mente observándola mientras terminaba de vendarlo y se sorprendió cuando sintió unas pequeñas lágrimas en sus brazos.

"June..." comenzó a disculparse nuevamente pero guardó silencio al sentir el sorpresivo abrazo de la amazona.

"Shun... no quiero que vuelvas a arriesgarte de esa forma" sollozó en su hombro a la vez que se quitaba la molesta máscara.

"Tranquila..." él intentó consolarla mientras la abrazaba.

"No tienes idea del miedo que siento en cada entrenamiento, ellos te matarían sin dudarlo... Shun, quiero que te detengas y regreses a Japón, aquí solo encontrarás la muerte"

"June... agradezco todo lo que has hecho por mi" susurró a la vez que secaba las lágrimas de la amazona con sus manos, "pero no puedo rendirme, debo cumplir la promesa que le hice a mi hermano, se que mi actitud en los entrenamientos es difícil de entender pero es porque no me gusta lastimar a otras personas"

"Tonto, ¡no tienes otra opción! si quieres ganar la armadura de Andrómeda y cumplir tu promesa debes vencer a todos tus oponentes y sobrevivir a la prueba del sacrificio... prométeme que lo harás " le suplicó mirándolo a lo ojos, comprendiendo que nada de lo que dijera lo haría desistir de seguir en la batalla por la armadura

"Lo haré... lo prometo" respondió Shun, su mirada mostraba determinación y eso la tranquilizó.

"Esta bien, creo en tu palabra..." dijo mas relajada. Solo en ese instante se dio cuenta de lo cerca que estaban y lo vulnerable que se sentía sin su máscara.

"June..."

"¿Si?" respondió sonrojada

"Estoy agradecido de tener una amiga como tú en medio de este infierno" fue lo último que dijo antes de abrazarla con las pocas fuerzas que pudo reunir.

La amazona se limitó a colocar su cabeza en el pecho de Shun, sonriendo al sentir su corazón latiendo rápidamente, igual al de ella. Se mantuvieron así por largos instantes en los cuales él aprovechó de pensar en lo que seria la última etapa de su entrenamiento. Claramente estaba en desventaja por sus lesiones, mas estas nunca fueron excusas para continuar entrenando, "el enemigo nunca tendrá piedad ni consideraciones en un combate" recordó las palabras de su sabio maestro, aquellas que tuvo que aprender a punta de golpes durante ya casi 6 años... pero no todo había sido malo para él, los había pasado junto a un gran maestro al que consideraba un padre y también junto a June... sin embargo la imagen de su hermano Ikki se hizo presente, en verdad lo extrañaba mucho y no pudo evitar derramar algunas silenciosas lágrimas al recordarlo. 'Hermano, pronto llegara el día en que nos volvamos a reunir' pensó.

June se dio cuenta de ello por su respiración entrecortada y lo entendió, era difícil estar separado de su única familia y aún mas desconocer si lo volvería a ver con vida, sabia que ese era uno de sus grandes temores y que ella no podía hacer nada al respecto pero al menos quiso distraerlo de sus pensamientos dándole un rápido beso en la mejilla, siendo recompensada por aquella cálida sonrisa que la había cautivado desde que lo conoció.

"¿Por qué eres tan buena conmigo?" le preguntó de pronto mientras observaba sus deslumbrantes ojos azules. June se ruborizó fuertemente, no esperaba esa pregunta pero sabia desde hace mucho tiempo la respuesta. Su reacción no pasó desapercibida por él y, para sorpresa de la amazona, Shun cerró la distancia entre ellos y le dio un suave beso en los labios, apenas rozándolos con los suyos. La amazona, aún desconcertada, le correspondió con la misma dulzura de él. Al separarse se sorprendieron de lo imprevisto de la situación y tuvieron que pasar interminables segundos antes que Shun rompiera el incómodo silencio que se produjo.

"Perdón…yo…no quise… " Balbuceó, aún sonrojado por lo que acababa de ocurrir.

"E-esta bien Shun… es mi culpa, lo siento" respondió nerviosa mientras se colocaba su máscara "no debí quitarme esto" continuó, mientras recordaba las incontables veces que lo había hecho frente a él. Nadie más en la isla conocía su rostro, ni siquiera Albiore.

"June…"

"Discúlpame yo… me debo ir…" Sin esperar respuesta la amazona abandonó rápidamente el lugar para dirigirse a su morada, adentrándose en la oscuridad y el frío que siempre dominaba las noches en aquella isla.

Una vez dejó de escuchar los pasos alejándose Shun se quedó largas horas pensando en lo ocurrido, lo cierto era que desde aquella vez que por accidente vio el rostro de June se había quedado prendado de su belleza. Pero por otra parte, si se llegase a saber lo sucedido ambos serían marginados del entrenamiento y le causaría una gran decepción a su maestro, además agotaría cualquier posibilidad de volver a ver a su hermano. Sacudió levemente su cabeza para despejar su mente, debía descansar si quería recuperarse y conseguir su objetivo principal… aunque le costó poco a poco el cansancio lo fue venciendo hasta que finalmente se quedó dormido.

Mañana seria un importante día.


Queridos lectores antes que todo perdón por la demora y gracias por la paciencia! :D

Nos vemos en el siguiente capítulo ;)