CAPITULO 4

LA LLAMADA

Habían pasado no se cuantas horas, para mi, parecían siglos desde que Edward se fue de la habitación azotando la puerta.

Había estado dándole vueltas en mi cabeza al por que de mi falta de miedo cuando Edward estaba cerca, pero no encontraba ninguna razón; creo que llegue a la conclusión de que solo quería sentirme un poco protegida, y Edward me inspiraba esa clase de confianza y "cariño", que tanto necesitaba en estos momentos.

Después de que Edward se fue no volví a escuchar ningún ruido, supongo que la casa estaba sola; al saber esto me sentí mucho mas impotente de los que ya estaba, tenia la oportunidad perfecta de escapar de este infierno, pero mi debilidad no me lo permitía.

Y es que para ser sincera, desde hace rato me estaba sintiendo muy mal, mareada constantemente, hasta en una oportunidad estuve a punto de dormirme, pero me dio miedo nunca volver a despertar. A pesar de todos los problemas con mi padre, quería volver a verlo y que me estrechara entre sus brazos como cuando era una niña pequeña y me daban miedo las tormentas; también quería volver a ver a mi madre, ella siempre ha sido la que me ha apoyado en todo y no quiero decepcionarla, aunque se que ya lo hice dejando que me atraparan para no se que fines. Y Jake, a el lo quería para que me protegiera como el hermano mayor que es para mi, quiero que me diga que todo va a estar bien, que no me preocupe, que nadie me va a dañar mientras el este aquí, pero ese es el problema, el no esta aquí, y aunque la presencia de Edward me inspire mucha protección, se que no es el único que esta en esto, y no creo que se enfrente a su familia por una persona a la que no conoce y que supuestamente es la hija del hombre que les arruino la vida.

Eso también era algo en lo que había pensado mucho.

¿Qué podría haberles hecho mi padre para que quisieran hacerle algo tan horrible? Siempre he sabido que perder a un hijo es el peor dolor que un padre puede sentir, entonces ¿porque querían desquitarse tan duramente de mi padre?.

En todo caso, sea lo que sea que el hizo, no tienen derecho de someter a mi madre al mismo dolor, ella simplemente es una mujer, no la hecho mal a nadie, no es justo que sufra por "los errores" de mi padre, aunque yo no voy a dudar de el hasta que me den pruebas que me demuestren que el hizo algo.

Tan sumida en mis pensamientos, y tan concentrada en no dormirme estaba que no escuche la puerta abrirse hasta que la luz me cegó, parece que después de todo si tenia luz en este cuarto tan "hospitalario".

Cuando por fin pude obtener un poco de visibilidad, vi a Edward al pie de mi cama con una bandeja de comida.

Debo admitir que ver esa comida, trajo consigo recordar que no había comido nada en dos días, y sinceramente mi estomago ya se sentía un poco desértico sin algo que lo poblara, aunque fuera una tajada de pan.

-Te traje esto para que comas, se que debes tener hambre así que no te niegues a comértelo- Me enojaba un poco no poder negarme, pero Edward tenia razón, además de que sirve negarse, de todas formas seguiré aquí, llena o con hambre, y personalmente, prefiero vivir este infierno sin algo mas de que preocuparme como mi estomago pasándome factura.

-Gracias- Dije recibiéndole la bandeja.

-¿Cómo te sientes?—Hay algo que toda mi vida me he cuestionado. La capacidad de los hombres para hacer preguntas estupidas, porque no simplemente pueden deducir lo obvio y ya.

-Es una pregunta un poco estupida, dadas las circunstancias.

-Lo siento, pero no puedo hacer más para mejorar tu situación. Por ahora tendrás que seguir aquí. Aunque puedo dejarte la luz prendida si prefieres.

-Seria bueno poder ver un poco de lo que estas rodeado, así sean cuatro paredes, así que te agradecería lo de la luz.- El sarcasmo siempre fue una estrategia de protección para mi, no lo puedo evitar.

-Hoy saldrás un momento de aquí, necesito que llames a tu padre y le digas que estas bien; yo también debo arreglar algunas cosas con el.

-Gracias por informarme, es bueno saber para que te necesitan y no que te tomen y ya- Debo admitir que había una especie de reproche escondido en la frase, no lo pude evitar cuando la oportunidad se me presento.

Edward no dijo nada, solo se cercioro de que ya hubiese acabado mi comida y procedió a desatarme.

Sentí un poco de dolor cuando los amarres fueron aflojados, no se que clase de animal los habrá atado pero de lo que si estaba segura es de que quería que mis manos fueran amputadas cuando saliera de aquí. Si es que algún día saldré.

-Levántate y sígueme por favor- Bueno, todo había que decirlo, Edward es un secuestrador bastante educado.

Cuando intente levantarme todas las luces y los colores se fueron, sentí un terrible mareo que me hubiese hecho golpear muy duro con el suelo si no fuera porque unos fuertes brazos me sostuvieron antes de partirme la cabeza.

-Ten cuidado por favor, no quiero que te lastimes- No se si lo dijo porque en realidad le preocupo, o simplemente porque no quiere perder a la razón de este circo. Creo que inclino más por lo segundo.

Cuando menos me lo esperaba me vi alejada del suelo y en los brazos de Edward, creo que era mas musculoso de lo que me imagine.

Cuando los colores volvieron a mis ojos vi que me llevaba por un corredor hacia una especie de living, allí me deposito muy suavemente en un sofá, muy cómodo debo decir.

Ahí fue cuando me di cuenta de que este no era un secuestro muy convencional, porque para ser sinceros ¿Cuándo se ha visto que las casas en las que se guardan a los rehenes sean tan bien decoradas y lujosas?

O tenía una percepción muy errónea de la realidad o las películas eran la exageración en pasta.

-Marca el número de tu padre por favor- Cogi con las manos temblorosas el celular que Edward me estaba extendiendo, quería hablar con mi padre, pero me daba miedo como iba a reaccionar cuando supiera que era yo, después de casi tres días de no saber de mi.

Repico dos veces antes de que una voz ronca y grave contestara. Me costo un poco reconocer la voz de mi padre, se escuchaba apagada y rota. Razones obvias.

-Papá, soy yo- Mi voz también se escuchaba un poco mal, de todas formas es como me había estado sintiendo, mi cuerpo solo lo estaba reflejando.

-BELLA!!! Bella hija, mi vida, ¿Dónde estas?, Bella nos tienes uy preocupados por favor dime donde estas- Si no hacia algo rápido para calmarlo, mi padre nunca iba a llegar a verme otra vez, su corazón no ha estado bien últimamente.

-Papá, cálmate por favor, yo estoy bien, perdón por preocuparlos pero papá…- No pude seguir hablando, los regaños de mi padre no se hicieron esperar.

-COMO RAYOS QUIERES QUE ME CALME, SI LLEVAS DESAPARECIDA TRES DIAS!!!.-Creo que por un momento perdí el sentido de la audición.

-Papá por favor cálmate, déjame hablar, tengo algo que decirte.-Lo único que recibí fue silencio del otro lado de la línea, me imagino que mi padre por fin me iba a dejar hablar.

-Papá, hace dos tres días cuando estaba llegando a mi apartamento unas personas me raptaron, ellos dicen que tu les hiciste algo papá, por favor aclárales que tu no hiciste nada, que eres bueno papá por favor, quiero volver a casa.-Para ese momento las lagrimas ya corrían por mi rostro como ríos.

No me di cuenta en que momento el celular dejo de estar en mis manos, hasta que levante el rostro y vi a Edward dándome una mirada de lastima, jamás en mi vida me había sentido mas miserable, la lastima nunca fue una de mis mejores amigas, es mas, la detesto.

Edward llevo el celular a su oído, me imagino que para hablarle a mi padre de las "condiciones".

-Señor Swan, su hija no puede seguir hablando, pero como habrá escuchado, no esta muy bien...-Creo que mi padre no lo dejo seguir hablando porque Edward se quedo a la mitad de la frase.

-Cálmese Señor Swan, por ahora no le vamos a hacer nada a su hija, pero necesito que escuche el porque de lo que su hija esta sufriendo.-Vaya, hasta que por fin me voy a enterar de los motivos de mi forzosa retirada del mundo.

-No se si lo recordara, pero hace un año usted presidio el caso de un hombre que se le acusaba de asesinato, pues resulta Señor Swan que ese hombre era mi padre, Carlisle Cullen.-Parece que mi padre no dijo nada porque Edward prosiguió.

-Pues bien Señor Swan, como recordara, durante ese juicio se dijeron muchas cosas, pero el abogado de mi padre logro probar que el era inocente, con una coartada.

Si mal no recuerdo, el juicio se tuvo que posponer para el siguiente día porque usted "se sintió mal".-No paso desapercibido para mí la forma en que lo dijo, como si fuera la peor de las mentiras.

-Al otro día al llegar al juicio, usted dio la sentencia, a pesar de todas las pruebas que habían a favor de mi padre, usted lo hundió en la cárcel.-No lo podía creer, algo mas patético que un secuestro por dinero, es uno por venganza. En realidad creo que esperaba algo más de edward, pero ya veo que me equivoque, algo que he venido haciendo mucho últimamente.

-Resulta Señor Swan que mi familia y yo hemos estado investigando acerca de ese juicio, y nos encontramos con que usted anulo muchas de las pruebas contundentes con las que mi padre contaba.

Señor Swan, también hace poco apareció alguien por mi casa llamado Demetri Mcallon, no se si le sea conocido el nombre, el caso es que el nos comento que el día que se dictaría la sentencia, usted recibió en su despacho a unas personas muy extrañas.

Resulta que Demetri escucho lo que usted conversaba con estas personas.

Espero que ya este recordando Señor Swan.- No entendía nada de lo que Edward estaba hablando, mi padre simplemente cumplió con su deber, seguramente las pruebas no eran tan contundentes como parecían, y el no tubo mas remedio que actuar de acuerdo a la ley.

Al parecer, mi padre esta ves si respondió porque la cara de Edward adopto una postura rígida y enojada.

-Que bien que lo recuerda Señor Swan, por su corrupción, ahora mi padre esta en una cárcel pagando por un crimen que no cometió, y si sabe lo que le conviene Señor Swan, va a escuchar todo lo que tengo para pedirle, o no volverá a ver a su hija, jamás.- El tono de voz que Edward utilizo me dio un poco de miedo, dijo esas palabras tan enserio, que por primera vez desde que todo esto empezó, le temí.

-Nos comunicaremos con usted mas tarde Señor Swan, mas le vale atender y tener disposición para cumplir nuestras exigencias porque recuerde que su hija esta en nuestras manos.- Dicho esto colgó, y me dio la espalda, en el ambiente se sentía su enojo.

Luego de lo que me pareció a mi mucho tiempo, se dio la vuelta y me miro a los ojos de una manera tan profunda que no lo sabría describir.

-¿Crees que puedas caminar?- Su tono de voz se había suavizado un poco, pero aun se sentía tenso.

-sssi, esso creo.-Me levante lentamente del sofá, pero otra vez mis piernas fallaron y esta vez, Edward estaba muy lejos para sostenerme, así que fui a parar al suelo.

En ese momento me sentí humillada e impotente, mi maldita debilidad no me dejaba ni siquiera caminar y valerme por mi misma.

Edward se acerco y se arrodillo frente a mí.

No quería levantar los ojos, el orgullo no me permitía mirarlo.

-¿Estas bien?-Y vuelven las preguntas estupidas.

-No, no podré estar bien hasta que me pueda ir de aquí.-Edward no dijo nada, solo me tomo en sus brazos y salio caminando por el mismo pasillo por el que habíamos venido.

Cuando llegamos a lo que era mi celda, me deposito muy suavemente en la cama, y esta vez, mis parpados no pudieron evitar cerrarse, y sucumbir ante el sueño.

Sentí a alguien acostarse a mi lado y pasar una mano por mi cintura, al mismo tiempo que sentía una respiración en mi oído, pero estaba demasiado cansada para luchar.

-Perdóname, Por favor no me odies.- Creo haber escuchado antes de caer en la inconciencia totalmente.

Y BUENO, AQUÍ ESTOY YO OTRA VEZ.

SE QUE LA DEMORA NO TIENE EXCUSA, PERO RESULTA QUE COMO LE DIJE EN LA DISCULPA PASADA, TENGO UNA OBLIGACION, Y ESA ES TERMINAR MI BAHILLERATO, Y PASAR A LA UNIVERSIDAD. PUES BIEN, LES QUIERO CONTAR QUE YA PRESENTE MI ENTEVISTA PARA LA UNIVERSIDAD Y PASE!!!!!!

ESTOY FELIZ POR ESO, YA SOLO ME QUEDA PASAR LOS EXAMENES FINALES Y GRADUARME.

POR ESO, HOY VENGO A TRAERLES ESTE CAPITULO, QUE ES UN POCO MAS LARGO QUE EL RESTO, PARA QUE CUANDO TENGAN PENSAMIENTOS ASESINOS CONTRA MI, NO SEAN MUY CRUELES.

ESPERO QUE LO DISFRUTEN, Y A TODOS LOS QUE ME HAN PREGUNTADO SI VOY A DEJAR LA HISTORIA, QUIERO DECIRLES QUE NO PIENSO HACERLO, ME HE DIVERTIDO MUCHO HACIENDO ESTO, SOLO NECESITO QUE ME TENGAN PACIENCIA, NO SOY CAPAZ DE HACER TODO AL MISMO TIEMPO

BESOS