hola nuevamente!! me encuentro por aquí para traer el segundo cap, que como dije anteriormente es sobre la celebración cristiana de la Semana Santa!! (para aquells lectores que no sean cristianos, respetamos sus creencias ^^ de igual forma les pido que disfruten del capitulo, al fin de cuentas estamos hablando de Hetalia~~ *¬*)
~Hetalia no me pertenece, de ser así hace mucho tiempo que Alemania hubiera confesado su amor abiertamente!!!~
Italia del Norte x Alemania
Semana Santa - Pascua
Por aquí, la semana santa es algo diferente a como lo celebra Italia, y compartirla con él me ayudo mucho a entenderlo.
Como siempre, él tan alegre y despreocupado, celebraba la ocasión con muchas comidas dulces, aunque sorprendentemente se niega a comer el día Jueves, por ser santo, incluso le pregunte tres veces si es que estaba enfermo del estomago, pero no fue así.
A Italia, a pesar de todas las veces que se esfuerza y aun así hace cosas malas, nunca le había visto tan decidido en algo como esta fecha, quizá por que sus ancestros romanos fueron en gran parte los culpables de lo ocurrido en la época de Cristo, y por eso él y su hermano mayor se toman esta fecha con mucha dedicación, por lo general, guardan respeto, cumplen con asistir a misa, realizan toda clase de actos con imágenes que simbolizan la fecha y se privan de comer carnes, al menos no hasta el final, el Domingo de Resurrección, allí es cuando podíamos festejar todos; sobre todo Feliciano, cuya tradición siempre era preparar una gran cena y salir al parque.
- Was machst du so lange in der Küche? – pregunte la tarde del jueves, mientras el pequeño italiano ya llevaba mas de una hora en mi cocina, ya había aprendido a tolerarlo, después de todo no cocinaba tan mal, pero el desastre que aquello suponía aun me incomodaba
- Ah, Ludwig – me sonrió como siempre, mientras me mostraba una pequeña canasta con algunas frutas y demás alimentos – pensé en llevar esto a la misa de esta noche, ¡como ofrenda! Per la Chiesa – mas sonrió
- Esta bien si donas todo esa.. pasta.. – mire la cestita, tenia toda clase de pasta, larga, corta, en tubitos, con figuras, onduladas
- Y no podía faltar el vino – mostro con orgullo la botella que también llevaría – es uno de mis favoritos, estaba guardándolo para tomarlo en alguna ocasión especial – le miro con algo de tristeza, luego sonrió – pero, Non è tutt'oro quello che riluce… donar lo que mas te gusta, ese es el verdadero significado de "dar"
Nunca lo veía tan preocupado de hacer las cosas correctas, siquiera cuando cocinaba, era como si en los ojos de Feliciano se pudiera notar un brillo diferente, y en su tono de voz, una fuerza y seguridad que casi nunca se podía percibir.
- Bueno Ludwig, voy a encontrarme con niichan a las afueras del Vaticano, se que no sueles ir mucho a esos eventos, espero volver temprano – me sonrió, mientras tomaba sus cosas y se dirigía a la puerta
- Feliciano – le detuve por un momento, mientras aun lo pensaba, luego de suspirar un poco, le dije - Wenn du kommst, komme ich auch hin
El chico solo me miro algo asombrado, para luego mostrarme una amplia sonrisa, y afirmar con la cabeza.
Después de arreglarme y estar formalmente presentable, partimos a la celebración al aire libre que siempre suele haber en el Vaticano, muy cerca de la casa de Italia… allí nos encontramos con su hermano, que no se canso de decir que mi presencia le incomodaba, repitiendo que no debería de estar allí, pero a decir verdad poco me importo aquello.
A mi me gusta asistir a un evento así, a pesar de que en mi casa muchos son de religión protestante, no estaba mal participar en una misa de vez en cuando, me hace sentir tranquilo.
Quizá por que Italia está a mi lado…
Con todas las fuerzas de mi mente, aparte aquella frase. ¿Cómo es posible que pensara en algo así justo cuando la celebración sagrada iba por la mitad? Bueno, no es como si hubiera tenido malos pensamientos, pero solo por pensar que estoy tranquilo a su lado ya es mentir, debido a que solo me trae dolores de cabeza y preocupaciones.
Mi pelea mental hacia que poca atención le prestara a la misa, solo fui consiente de que la noche caía con rapidez, dejando apreciar una hermosa vista de miles de velas que cada persona sostenía, al igual que la Basílica, donde había grandes focos iluminando con suave luz.
- Fue una linda misa – comentaba de regreso a mi casa, a pesar de todo, Italia seguía viviendo conmigo
- Die Redner waren kaum zu verstehen
- ¡mañana también tengo que despertarme temprano! Se celebrara el Viacrucis – me ignoro por completo
- ¿Más fiestas típicas? – pregunto a medida que desenvolvía un chocolate, para luego llevármelo a la boca, no solía comer muchos dulces como aquellos, pero en esta fecha era lo mas tradicional que podía tener
- ¡Ludwig tienes que verlo! El Coliseo se llena por completo, todas las personas van a verlo para volver al pasado y vivir aquel día… - luego dejo de sonreír poco a poco – oye, Ludwig, ¿en tu casa no se celebra mucho estos días?
- No es que no se celebre… sino que nos lo tomamos con mas calma… el jueves y el viernes nadie trabaja y algunos van a misa, el sábado es el día mas tranquilo, por lo general solo nos quedamos en casa, muchos aprovechan ese día para los preparativos del domingo, se puede decir que allí es cuando viene nuestra celebración – abrí otro de aquellos huevitos de chocolate, mostrándoselo a Italia
- ¿Qué con eso?
- Por toda mi casa se esconden de estos, se les llaman huevitos de pascua, y los reparte un conejo
La explosiva risa del italiano era contagiosa, me dieron ganas de reír con el, pero luego reaccione al ver que se reía de lo que dije, lo que provoco que me molestara ligeramente, ¡yo no me reía de sus costumbres de no comer o de sus interpretaciones del viacrucis! Si para mí el día de Pascua era también muy importante, solo que de una manera diferente.
Ante aquello, no le dije nada, prefería quedarme con mi molestia y cambiar de tema lo más rápido, pero estaba dolido, el que pocos países aun tuvieran unas tradición tan vieja como la del huevo de Pascua no significa que sea absurda, Polonia también seguía con aquello ("pero el si que es absurdo" –pensé-), igual que Eslovaquia, a pesar de que pocos lo conocen…
Con aquello en la mente, y aun molesto, termine por distanciarme un poco, y creo que Italia lo noto unas horas mas tarde… no me gustaba hacer sentir mal al pequeño dolor de cabeza, pero ya va siendo hora de que aprenda a callar cuando se trata de la cultura y tradición de otro país, se que nunca dice nada con malas intenciones, solo que Feliciano es muy poco precavido, y su sinceridad a veces cuesta caro, mas aun cuando se hiere el orgullo.
- Ludwig – me llamo la mañana del viernes, listo para salir – yo ya me voy, ¿si?... – no le respondí, solo subí una mano, despidiéndome en silencio mientras mis ojos seguían fijos en una revista – ¿no quieres venir conmigo?
- No Feliciano, así esta bien… que te diviertas en tu viacrucis y tu procesión
El chico no dijo nada mas, guardo un silencio incomodo por un momento, antes de que se escuchara abrir la puerta y salir; después de eso, la casa quedo sumida en total silencio.
Un silencio mucho mas incomodo de cuando Italia no siguió hablando, ni para despedirse.
Quizá estaba molesto pues esperaba que le acompañara, ya estaba acostumbrado a los berrinches de Feliciano y sus quejas por dejarlo solo, siempre queriendo que estuviera a su lado. Admito que me termine por acostumbrar a su presencia y a su compañía, incluso cuando no estaba en casa me desesperaba saber con quien estaba, donde estaba y a que hora volvería… justo ahora en mi corazón sentía algo parecido a aquella desesperación, y el silencio permanente no ayudaba en nada…
Solté un suspiro amargo, levante mi mirada de aquella revista, cuya línea leí más de 5 veces sin entender ni una sola palabra; fije los ojos en el calendario
- Karfreitag – murmure, mientras dejaba caer la revista al suelo, sentándome en el sofá y tratando de ordenar mis pensamientos, aunque para aquello primero tenia que sacar al italiano de mi mente – aun es muy pronto para comenzar con la decoración de los huevos, debería de hacerlo mañana… aun no se puede considerar pascua, ¿no? Aun estamos en Karwoche – trate de convérseme con aquella excusa, la verdad era que pocas ganas tenia de comenzar cuando la casa estaba tan callada, y esperaba (tenia la ligera esperanza) de que Italia me ayudara
¡Otra vez pensando en él! Que parte de mi no entendía que cada uno tenia sus propias tradiciones, y aun así me las empeñaba en querer compartir con él aquel día.
Debía de hacer algo mas típico de mi, así que me levante rumbo a la cocina, abrí el refrigerador y saque una fría botella de cerveza, eso si que me calmaba mucho; no tenia hambre, así que regrese las salchichas a su lugar luego de haberlas tomado… nuevamente, me quede pensando en que debía de hacer para no sentirme así.
- Siento como si el tiempo pasara muy lento – regrese a mi cómodo sofá, dejándome caer con fuerza
No me di cuenta cuando fue que mi vista se volvió oscura, y mi cuerpo pesado, relajado, mientras que mi mente estaba como flotando, me di cuenta de lo que ocurría… como detestaba aquella sensación de cuando el cuerpo esta dormido y la mente comienza a reaccionar, abrí un poco los ojos, saliendo del mundo de Morfeo, para encontrarme con una cobija sobre mi cuerpo, ya era de noche, no se que hora, pero las luces de la casa estaban encendidas por lo que alguien a parte de mi estaba en ella, y estaba despierta.
- ¿Uhm? – me levante, mientras me llevaba la mano al rostro y ahogaba un bostezo
- Ludwig, ¡despertaste! – se asomo el italiano, sonriéndome – ¿como puedes dormirte con una cerveza en la mano? Espero que no te sientas mal, ¿verdad? – se acerco, mientras se agachaba y pasaba un paño por el suelo, limpiando
- Se derramo todo, ¿eh? – me sentí mal, luego suspire e intente quitarle el paño – dame, yo limpio
- Ya termine, no te preocupes
Le mire por un momento, luego me fije en la hora que era, ya habían pasado mas de las 12 de la noche, si que era tarde para el pequeño Italia, y yo no podría dormir nada mas después de tal siesta que duro toda la tarde y gran parte de la noche "¿Cómo es que pude dormir tanto?" me reclame, ¡no solía perder el tiempo así! Si normalmente era Feliciano quien tenía esas largas y exageradas siestas.
Era como si por un momento los papeles se hubieran invertido… ¿yo durmiendo?... Y… ¿él limpiando?... un escalofrió recorrió toda mi piel, aquella idea me aterraba, no podía volverme como él, Feliciano por lo general cometía muchas tonterías, no pensaba con claridad lo que tenia que hacer, siempre resultaba lastimado por alguien mas, en lo único donde era bueno es cocinando, durmiendo y cantando, de vez en cuando tenia sus ataques infantiles y berrinches donde se veía muy gracioso y al mismo tiempo muy tierno, con cualquier detalle, sin importar cuan desastroso fuera, ponía todo su esfuerzo, hasta su sonrisa era capaz de calmar a cualquiera, incluyéndome.
- ¿Y como te fue hoy en el Coliseo? – pregunte mientras me levantaba del sofá, saliendo de los pensamientos que cada vez mas me molestaban
- ¡Muy bien! Tenias que verlo, todas las personas se reunieron para admirar el camino de las 14 estaciones del Vía Crucis y… - de pronto guardo silencio, mirándome fijamente para luego arquear un poco las cejas, me pareció que aquella expresión era de preocupación y ligero arrepentimiento – ne, Alemania… ¿podrías hablarme mas sobre tus tradiciones?
- ¿ah?
No podía entender su repentino cambio de tema, sin contar que todo en su rostro había cambiado, se veía decidido, interesado, pendiente de lo que yo tuviera que decir… sobre todo, se veía atento a cada palabra.
- Italia, ¿Por qué querrías saber algo así?
- Es que siempre me preguntas como me fue a mí, y ayer me acompañaste a misa…
- En mi casa también vamos a misa – me excuse
- Y por que siempre estas mas serio y tranquilo en estas fechas…
- No suelo tener tradiciones como tu, o como Antonio, pareciera que esta semana se convirtiera en una fiesta y…
- ¡Además que quiero saber mas de ti! – dijo de pronto, molesto porque siempre le salí con una excusa y no dejaba que terminara de hablar
Le mire asombrado, no podía creer lo que había escuchado, era algo que sabia pero que nunca esperaba oír en voz alta… Feliciano a veces era muy fastidioso y preguntaba mucho de mí, al punto donde me molestaba y llegaba a irritarme, pero sabía que inconscientemente era por que estaba interesado en saber de mí… ¿no?.
- Dijiste que comían huevos ¿no? – rompió el silencio – de chocolate
- No necesariamente, esos son los que se venden y se regalan en el domingo de resurrección, mas tradicionalmente son los huevos hervidos en agua con colorante
- ¿eh? – pareció sorprendido - ¿Por qué los hierven con colorante?
- … - me hundí en hombros, como gesto de despreocupación – hace que se vean mas alegres y bonitos
El rostro del italiano se ilumino repentinamente, dejándome admirar una hermosa sonrisa y un brillo en sus ojos café que lo hacían ver más tierno de lo que ya resultaba ser.
- ¿Y esa sonrisa?
- Es que estaba pensando "Ludwig también tiene su lado dulce"
- ¡¿ah?!
- ¡Pero si es verdad! Dijiste que pintabas los huevitos para que sean alegres y bonitos
- ¡¡¡Eso no tiene nada que ver!!!
- ¿Puedo verlos? ¿tienes algunos?
No se estaba riendo, no tenia ni el mínimo rastro de estar preguntando por compromiso o por querer saber mas de mí, parecía realmente feliz de lo que dije, yo solo sonreí un poco mientras el seguía diciendo con emoción "waaaa, ¡huevitos pintados se deben ver muy lindos!".
- Mañana comienzo con eso, además que ya es muy tarde – le tome de los hombros mientras le empujaba hacia la habitación
- ¿eh? ¡no es justo! Siquiera tengo sueño…
- Si, si, en cuento te acuestes te dormirás, ya lo veras…
No tuve error con lo que dije, a pocos minutos de que el chico se recostara en la cama, se durmió como tronco, todo el día estuvo afuera y se había esforzado mucho en sus celebraciones, merecía un buen descanso, así que no hice mucho ruido en gritarle que se arrimara mas hacia su lado de la cama, solo sonreí un poco mas, acomodándolo con cuidado… para luego aprovechar un poco y darle un rápido beso en la mejilla… para mi suerte, Italia nunca se despertaría por algo así, menos aun cuando estaba tan dormido.
- ¿así esta bien? – pregunto por decimocuarta vez
- Feliciano, por favor, la idea es que la pintura este en la cascara del huevo, no en tu ropa, manos, cara, mesa, cabello, ¡y demás cosas que no son el huevo!
A la mañana siguiente Italia estaba animado con aquello de pintar los huevos vacios, y colgarlos en un árbol, denominado árbol de pascua… mientras Feliciano hacia muy bien su trabajo de llenar de pintura la mesa, yo colocaba otra serie de huevo a hervir en varias ollas con diferentes colores de agua, rojo, azul, verde, morado, amarillo…
- Ludwig, ¿y por que es un conejo de pascua? Si normalmente son las gallinas las que ponen los huevos
- Ahm, es por una tradición… hace mucho tiempo, por estas fechas que es cuando la primavera llega a mi casa, unos niños entraron a jugar en un granero donde solían parar los gansos que regresan tras el invierno, cuando jugaban entre los nidos de las aves, encontraron a un conejo que al ver a los niños salió huyendo, dejando ver que en aquel nido había unos huevos ligeramente coloridos
- Que divertido, ¡suena como si el conejo los hubiera puesto!
- Si… – sonreí, viendo como Feliciano terminaba de pintar su bandera y la mía en uno de los huevos, dejándolo secar – por eso es que los niños siempre son los que consiguen los huevos de pascua, sus padres los esconden en el jardín para que ellos los busquen
- si en vez de huevos hubieran encontrado conejitos bebes, ¿crees que se esconderían a los conejitos por todo el jardín?
- No Italia, no lo creo… - le mire algo atónito por la clase de pregunta – además que simbólicamente, el huevo representa algo más que un conejito… si tiene algo que ver con Karwoche
- ¿Semana del Lamento?
- O Semana Santa, como tu la quieras llamar… el huevo representa muchas cosas – tome uno de los que ya estaban sancochados y pintado de rojo – y se suelen regalar – se lo pase al chico – es un gran honor que te regalen uno, ¿sabes?
- ¿Un huevo? – lo miro con curiosidad, luego me sonrió – ¡y después tu dices que mi costumbre de regalar flores es rara!
- Esto con aquello no tiene nada que ver – me sonroje - ¡es totalmente diferente!... el huevo representa fertilidad y la resurrección de Jesús que da esperanza… es un gesto que se regala solo a los seres mas queridos…
- ¿Enserio un huevito significa tantas cosas?... a mi me parece algo delicado a lo que hay que cuidar y proteger, como los sentimientos - su mirada seguía puesta en el huevo
- Esa también es una buena teoría… también se dice que se utiliza un huevo porque es fuente de vida
- Ya veo - una ligera sonrisa atravesó su rostro – me gusta tu celebración… de ahora en adelante, ¿puedo celebrar contigo la tradición de regalar huevos?
- ¿en serio te gusta?... – afirmo con alegría – esta bien, si puedes… no soy el único que lo hace después de todo… ¡ah! Pero no por eso quiera decir de que yo hare esas raras procesiones y sacare muñecos a la calle vestido con togas del Vaticano, ¿entendido?
- No te iba a pedir que lo hicieras… - me miro sorprendido
- So… ¡solo te lo aclaro! – me sonroje mas
- En italiano, la pascua se dice "pasquetta"… niichan y yo siempre salimos a comer en familia, ¡parecido a Navidad! – volvió a ver el huevo – ahora en la comida, incluiré principalmente el huevo de resurrección, ¡y le regalare uno a niichan!... por cierto, Ludwig, me pasas otro, por favor – señalo los otros, le mire extrañado y se lo pase, luego me sonrió, y me lo regreso – ¡para ti!
- … - guarde silencio mientras aun procesaba lo que acababa de hacer, mirando fijamente el huevo de regreso en mi mano - ¡¡ITALIA!!
Le grite algo molesto justo cuando analice todo lo que hizo, a decir verdad se vio algo tonto, y además se suponía que el mismo debía de pintar los huevos y regalar lo que hizo con amor, no regresarme lo que ya era mío.
El chico exclamo un ligero grito de susto, diciendo "lo siento! Lo siento!" repetida veces mientras se llevaba las manos al rostro, una de ellas aun con mi obsequio de pascua, luego sonreí.
- Gracias – mire el que estaba en mi mano – perdón por asustarte, te grite por que hoy es sábado… se supone que se regalan mañana, en el domingo de resurrección
- Ah, ya veo – sonrió con mas calma
De todos los defectos de Italia, el que mas destaca es el de ser torpe, atolondrado y despistado, aun así esas tres características tienen mucha influencia en otras cualidades del chico, que a su vez es lo que hace de Feliciano alguien tan especial para mi.
Mi propia fuente de esperanza y vida, que comenzó a reflejarse en mí tras haber perdido contra los países Aliados. Italia que siempre estaba junto a mí, sonriéndome, y provocándome dolores de cabeza.
y gracias a las criticas constructivas, acomode los puntos y detalles de signos de exclamación y de interrogación! ^^ y aqui dejo la lista de frases y palabras en alemán e italiano que se utilizaron en el fic!! ^^ (perdon por solo poner dos en italiano, pero no se nada de ese idioma T-T)
Was machst du so lange in der Küche? = q haces tanto tiempo en la cocina?
Per la Chiesa = para la iglesia
Non è tutt'oro quello che riluce = no todo lo que brilla es oro
Wenn du kommst, komme ich auch hin = si tu vas, yo también ire
Die Redner waren kaum zu verstehen = a los oradores apenas se les entendía
Karfreitag= viernes santo
Karwoche= semana santa (en alemán significa "semana del lamento")
espero pronto tener el siguiente capitulo! que tratara sobre la celebración mundial del 12 de octubre!! me haría muy feliz si lo leen, y mas feliz con que me dejen su opinión en un pequeño review =3..
