¡Gracias por sus comentarios! En verdad sólo por sus comentarios sigo subiendo el fic [En verdad… ¿Qué escritor seguiría escribiendo si nadie toma atención a lo que dice…?]

Por eso ojalá sigan dejándome sus reviews! Cuídense y aquí les va el capi 4, ojala les guste y sigan dejando sus comentarios

----------------------------------------------------------------------------------------------

Ese mayordomo, herido

Por primera vez, como un niño digno de tener 12 años, yacía acostado en su cama, con las cortinas completamente cerradas, al igual que la puerta y las ventanas, todo con pestillo y llave, mientras el cubrecama de Ciel se mojaba, tratando de hacerlo algo silencioso y sin alboroto, no quería que nadie escuchara su llanto

-Me siento humillado… Humillado… No importa cuantas veces cepille mis dientes, no puedo dejar atrás esa asquerosa sensación de la boca de Sebastián en mí… Maldito… Maldito… Haré que Sebastián te elimine… No puede ser tan vulnerable a sus ataques… "Ahora haz lo que hace tanto tiempo estas deseando…" – Pronuncia Ciel, recordando lo que dijo aquel maldito demonio - ¿Sebastián ya lo quería hacer desde antes…? Entonces… ¿Era realmente cierto que mi mayordomo sentía deseo hacia mí…? Deseo… Tal y como dijo Demian… Los demonios no pueden sentir amor… Sólo… Deseo… - Seguía atormentándose entre sus recuerdos, cuando observa su habitación, todo destruido, todo en el suelo… Aquellos objetos de valor que el tanto apreciaba… Habían sido víctimas de su rabia y tristeza… Y Ciel ahora… Como su victimario… Permanecía en silencio… Observando…

------------------------------------------------------------------------------------------------

-¿Aún insiste en no contarme lo que le hizo Demian, Bocchan? – Pregunta Sebastián mientras servía la cena del Joven Conde

-No te importa, Sebastián… En verdad… ¿No recuerdas nada de lo que pasó anoche? – Pregunta Ciel en tono firme, pero su mayordomo no parece acatar a nada

-Bocchan… En verdad no recuerdo nada… Sólo recuerdo que usted me llamó, yo fui y luego, cuando volví a recobrar todo, usted estaba gritándole al viento – Sebastián corre la vista hacia la pared – Es sólo que… Anoche tuve un extraño sueño

-¿Un sueño…? – Seguramente es algún fragmento que guardó su subconsciente de lo que sucedió anoche – ¿Qué sueño, Sebastián?

-¿En verdad desea saberlo, Bocchan? No creo que sea de su agrado

-Cuéntame, es una orden – Responde firme y seguro, sin duda, Sebastián no podría continuar con sus regodeos

-Que lo besaba, Bocchan – Responde Sebastián, tratando de ocultar el nerviosismo que sentía cuando lo decía

-¡Pero que cosas sueñas, Sebastián! – Responde sínicamente – Se nota que tu esencia es la de un simple demonio que no sabe controlar sus deseos e impulsos… Sebastián… Yo te diré lo que realmente sucedió anoche – Sebastián parece sorprenderse ante estas palabras de su amo – Lo que pasó fue que… Anoche, cuando llegaste, te pusiste de inmediato en mi defensa, pero el maldito de Demian te dejó tras un ataque de "Hipnotización" e hizo que me golpearas

-¿Golpearlo? Pero amo, usted no pareciera tener una sola herida – Responde algo incrédulo, y tenía razón, Ciel se encontraba perfectamente bien, a esto, su amo cierra los ojos

-Claro, los esquivé – Responde firme, aún sabiendo que Sebastián era lo bastante listo como para notar que este mentía y ríe burlescamente

-¿Esquivar? ¿Usted? ¿Quiere que le recuerde cuando Madame Red lo cortó? O Cuando…

-No continúes, los logré esquivar, bueno, te cuento esto para hacer una pregunta

-Claro, no hay cosa que mi joven amo haga si no es para la autosatisfacción – Responde Sebastián

-¿Cómo eres un demonio tan débil, Sebastián? ¿Cómo puede ser que un demonio como el pueda poner sobre ti hechizos de hipnotización? – Ciel clavaba una mirada terrible sobre Sebastián, poniéndose así de pie frente a el, aún al ser mucho mas pequeño, intenta hacer ese gesto para intimidarlo - ¡Jamás podremos derrotarlo si el maldito puede dominarte cuando se le de la gana! ¡Tienes que hacer algo!

-Bocchan, el es de categoría…

-¡No me importa de qué categoría sea! – Grita Ciel sujetando fuertemente el traje de su mayordomo, lo cual le trajo amargos recuerdos de la noche anterior – Sólo… ¡Sólo debes buscar la forma de cómo derrotarlo! ¡Tienes que derribarlo, Sebastián! ¡Nunca te he visto perder ante nadie!

-Pero si ni siquiera me doy cuenta cuando…

-¡No! ¿Dónde quedó ese "Si mi amo me lo ordena, ganaré"? – Grita nuevamente, Sebastián muestra una vez mas su diabólica sonrisa, Ciel quita su parche al notar que la mirada sádica de Sebastián había vuelto – ¡Te ordeno que lo derrites, Sebastián! – Grita por última vez, haciendo brillar ese símbolo que lo ataba al demonio, Sebastián se aleja un tanto de su amo, haciendo que este lo soltase y hace una reverencia

-Yes, my lord – Ciel sonríe al escuchar nuevamente estas palabras

-Me voy a dormir, Sebastián – Pronuncia, su mayordomo lo sigue para desvestirlo, como de costumbre, pero Ciel se niega rotundamente a continuar con esa rutina luego de lo ocurrido anoche, y se acuesta solo… así sólo la luna podría observar morbosamente su cuerpo de niño

---------------------------------------------------------------------------------------------------

-En el fondo yo también soy un demonio… Entregué mi alma a uno… En el fondo… Yo tampoco obedezco a las leyes que Dios impuso… - Meditaba mientras tomaba una ducha

Esta vez, dejó que Sebastián desempeñara el rol que cumplió siempre, preferible que este le viera – Una vez más – A que apareciera el estúpido de Demian y lo sorprendiera indispuesto otra vez

-¿En qué piensa, joven amo? – Pregunta Sebastián mientras jabonaba su espalda

-En cómo derrotaremos al imbécil de Demian – Responde este, mirando sus manos con detención, tratando de ignorar una vez más los recuerdos de aquella noche de niebla

-Disculpe que comente, Bocchan, pero lo he notado verdaderamente extraño últimamente, usted no suele ocultarme nada

-Es ese demonio el que me tiene así… Esta bien, Sebastián, te contaré… Hace casi una semana, el imbécil de Demian entró mientras me duchaba

-¿Ese día que decidió ducharse usted solo?

-Exacto, me hizo sentir muy incomodo, por eso es que estoy tan ansioso de que acabes con el lo más pronto posible

-Ya veo, Bocchan – Este se pone de pie para ser cubierto por su toalla – Pero primero debemos encontrar la manera de que no pueda ejercer más poderes sobre mí

-No importa cuando, no importa como… Pero deberás acabar con el si no quieres que el acabe conmigo primero… Protegerme es tu deber ¿No?

-Lo sé, my lord – Responde Sebastián vistiendo a su pequeño

--------------------------------------------------------------------------

Ahora si que Ciel no tenía idea en qué hacer o pensar… Ahora que sabía lo que su mayordomo sentía realmente por el… Era escalofriante tan sólo imaginarlo… Y aunque aquel beso que al principio le pareció tan repugnante y asqueroso, comenzaba a echar de menos esa sensación dentro de su boca, era extraño, nunca lo había sentido, nunca lo había llegado a desear, jamás había dado un beso a Lizzy, no tenía ni sentía las ganas de hacerlo… Pero lo peor de todo su deseo… Era el hecho de querer volverlo a experimentar, pero no con Lizzy, sino que con Sebastián…

----------------------------------------------------------------------------------

Bueno aquí estuvo el capi 4 de mi fic, espero halla sido de su agrado y me dejen sus reviews con críticas [Buenas o malas, me da lo mismo mientras no sean ofensivas] gracias!