Bueno, este es el fin, espero los deje bien y no sea decepcionante, lo digo porque me ha pasado un sinfín de veces xDDD Que los fics son buenísimos y en el final se caen…
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Su mayordomo, como la muerte en el final del túnel
-Estúpido… Inútil… Imbécil… Simplemente no sirves para nada… - Susurraba Ciel acurrucado en su cama… Pero que noche tan genial y a la vez tan destructiva, aún así se encontraba preocupado de la salud mental de su prometida, sin duda el haberlos visto de esa forma pudo ser fatal para ella… Tan pequeña… Tan inocente… - Lizzy… - Susurra este cabizbajo y sale a su cuarto, sentándose frente a ella - ¿Cómo estas…?
-Mejor… - Responde esta, notablemente triste y abatida – Supongo que nada más fue mi imaginación… - Se ríe un poco – Es imposible que tu y Sebastián tengan algo… Porque… Sebastián es un mayordomo y es un hombre…
-Cierto… - Respondía el conde acariciando los cabellos de la dama
-Un hombre con un hombre… Es algo… Malo… Casi… Imposible…
-Cierto… - Vuelve a repetir el conde, cuando entra al cuarto Sebastián con un vaso de medicina para la joven – Dámelo, Sebastián, yo le daré la medicina a Lizzy – Ordena Ciel con toda autoridad y rabia, sin duda el dolor de su pecho… Era terrible… Y su nudo en la garganta era peor, aún así debía permanecer bien… Sólo por… La única persona en el mundo que lo amaba de verdad… Elisabeth…
Permaneció toda la noche junto a ella, quien ya se encontraba completamente convencida de que lo que había visto no había sido más que producto de su loca imaginación, Ciel sin duda sentía un afecto especial hacia ella… Pero aún así… No pudo dormir en toda la noche… Pensando en Sebastián…
------------------------------------------Flash Back-------------------------------------
-Un hombre con un hombre… Es algo… Malo… Casi… Imposible…
-Cierto…
-------------------------------------Fin Flash Back--------------------------------------
-Maldita sea… Lo que hago esta mal… ¿Verdad? Lo que siento esta mal… ¿Verdad? – Así su noche continuaba siendo perturbada por dudas sin respuestas… Sin duda lo que sentía no era normal… ¿Podía ser amor? Tantos años sin sentir en su pecho esa clase de dolor… Simplemente era extraño… Observaba a Lizzy durmiendo inocentemente… Pobre de ella… Sin duda debió ser horrible verlo así… De esa forma… Aunque simplemente si Ciel era sincero consigo mismo… Debía admitir que quería que algo así volviera a repetirse… Era una sensación tan genial y perfecta… Pero… Sin duda alguna su demonio no era capaz de dar afecto, sólo dar atenciones, placer y obviamente… Sexo…
A la mañana siguiente "La enfermedad" de Lizzy se "Curó" y todo había vuelto a la normalidad, excepto aquellos impuros pensamientos que atormentaban al joven, el mayordomo había logrado su objetivo, el cuerpo de Ciel Phantomhive había caído entre sus brazos, para disponer de el como le diera la gana… Estaba satisfecho… Al fin aquellas noches de fantasías se habían terminado por completo, mientras Ciel era atormentado por sus sentimientos y emociones para el, inexplicables, pero para cualquier otro, algo tan simple como "Amor"
-Necesito olvidarlo… Necesito olvidarlo todo…
-¿Olvidar qué, Bocchan?
-Bien tu lo sabes, Sebastián… No me hables y sólo sirve el té
-¿Saber qué, Bocchan? – Ciel se pone de pie y mira de frente a su mayordomo
-¿Puedes borrar los recuerdos de los humanos?
-¿Tan pronto desea olvidarlo? – Ciel abofetea a su mayordomo, sin duda estaba indignado, no podía creer lo que le ocurría
-¡Si! ¡Deseo olvidarlo! ¡Ahora!
-Lastima que no puedo, my lord – Responde Sebastián con su sonrisa tan característica
-¡Maldito…! – Exclama Ciel
-No tengo la capacidad de borrar la memoria, pero si lo desea, puedo intentarlo – Dice este haciendo sonar sus huesos – Con un buen golpe en el ángulo perfecto de su cerebro puede provocar amnesia
-Estas loco – Ciel sale furioso del cuarto sin haber siquiera probado su té
-Y con tanto esfuerzo que hice este té – Pronuncia Sebastián dando un suspiro
-Maldito, maldito, esta jugando conmigo – Pensaba Ciel mientras salía de la mansión y ve a Lizzy entre las flores que lo mira y corre hasta abrazarlo – Lizzy… - Pronuncia el muchacho, sin duda decaído y abatido – Iré a dar una vuelta
-¿Solo? ¿No quieres que te acompañe?
-No, Lizzy… Necesito estar solo por unas horas… Volveré a la hora de la cena
Era extraño, Ciel se encontraba especialmente amable y cariñoso con Elizabeth, cosa que no era normal tanto para el como para ella, sin duda algo pasaba…
Caminaba entre los escombros y se sienta sobre el deteriorado sofá, mirando el cielo, sin duda estaba melancólico, era un sentimiento que quería borrar lo más rápido posible, quería que Sebastián le dijera que lo amaba, lo atormentaba la idea de que los demonios no pudieran amar, cuando el joven Conde se topa con estos pensamientos se le viene a la cabeza "Y ¿Qué me importa a mi si mí mayordomo me ama o no?"
-¿Por qué esta tan solo, Bocchan?
-Vete de aquí, no te he llamado
-Si, me llamó, no escuché el llamado del sello, pero escuché el llamado de su corazón…
-Qué vas a saber tu de mí corazón, demonio… Mejor aprovechemos esta perfecta ocasión… Quiero que me cumplas un último deseo… - Sebastián se sorprende al oír estas palabras y se arrodilla frente a el, sentado en el sofá
-Sus caprichos son mis ordenes, amo
-Mátame – La mirada de Sebastián cambia completamente y mira atento a su joven amo, sin duda era un deseo demasiado extraño – Ahora… Quiero morir… Maté a la reina y maté a su ángel…
-Aún hay…
-Sé que aún queda gente a la cual debo asesinar para cumplir mi objetivo, pero quiero que ahora te lleves mi alma y terminemos con este juego de ajedrez
-Mi contrato establece que…
-Que debes obedecer sin quejas mis órdenes… Llévate mi alma… Y consigo mi vida… - Ciel cierra los ojos, pero no se escuchaba paso alguno de su mayordomo – Ahora – Ciel vuelve a abrirlos y ve a Sebastián aún arrodillado frente a el
-El contrato afirma que no puedo devorar su alma hasta que cumpla su cometido, ósea, no puedo matarlo hasta que se hallan muerto las personas que lo humillaron
-¡Excusas! – Ciel zamarrea a Sebastián brutalmente - ¡¿Por qué no te llevas mi alma?! ¡Quiero que lo hagas ahora mismo! ¡Acaba ya con esta vida sin sentido!
-No puedo… - Responde Sebastián, algo incómodo, Ciel que se encontraba de pie junto a el zamarreándolo cae sobre sus rodillas abrazando a Sebastián que seguía arrodillado
-Es una orden… - Susurra a su oído
-No puedo…
-¿Por qué…? – Ciel se pone nuevamente de pie, para recalcar su autoridad como amo, esta vez los ojos de Sebastián se iluminan color rojo y se acercan a estrangular el cuello de su amo, este pierde la conciencia lentamente, pero cuando parecía que moriría, lo suelta y se aleja rápidamente - ¡Detente! – Exclama Ciel como puede, se encontraba en el suelo, con muchas dificultades para respirar, aún así logra incorporarse antes de que su demonio escape - ¿Por qué no lo concretaste? ¿Por qué no te llevaste mi alma? ¿No la deseabas? ¿No me deseabas…? Fue lo único que lograste decirme anoche cuando te pregunté si me amabas – La mirada del mayordomo permanecía esquiva en todo momento
-No puedo…
-No deberías no poder… - Responde Ciel toscamente, sentía ganas de apuñalarlo de la rabia
-¡No puedo! – Grita Sebastián apartando cruelmente al muchacho, nunca se le había visto gritar, ni alterado antes, menos levantándole la mano a Ciel, quien comprende la situación y decide bajar la mirada
-Si no puedes matarme… Entonces deberás alejarte para siempre de mi vida… Y terminar el contrato
-Así será – Dice Sebastián dando media vuelta y comienza a alejarse – En la noche desaparecerá su sello
-¡¿Por qué no me matas?! – Vuelve a gritar Ciel sin correr tras el, Sebastián se detiene y le mira tiernamente
-Porque le amo, Ciel Phantomhive – Esto sin duda entro como anillo al dedo para Ciel, quien lo miraba anonadado, no salía ni una palabra de sus labios – Un demonio obedeciendo a las leyes de Dios… Y sintiendo las emociones que hacen tan débiles a los humanos, como a usted… Quien lo viera y quien lo vio… Siempre tan fuerte, tan decidido, y ahora destruido por ese maldito sentimiento llamado "Amor" Para un demonio de alta categoría, como yo… El sentir amor sería un desprestigio total… Una vergüenza para los de mi clase… ¿Comprende ahora, Bocchan? Por eso es que debo abandonarlo… Prefiero eso antes de matarlo
-Sebastián… - Susurra Ciel que ve como si mayordomo se aleja - ¡Sebastián! – Grita corriendo tras el – Nunca creí que lo diría pero… ¡El amor no es malo! – Vuelve a gritar aún sin alcanzarlo - ¡Tal vez no seas humano! ¡Tal vez yo sea en verdad un conde caprichoso! Pero… - Se detiene al notar que Sebastián lo hace, dándole la espalda en todo momento a varios metros de distancia, aún así, Ciel continua – Pero aún así… Yo… Me enamoré tanto de un hombre como de un demonio… - Baja la mirada y pone su mano sobre su pecho, apretando con fuerzas su ropa – Aunque es un sentimiento completamente erróneo… Como Elizabeth me dijo… Un hombre con… Otro hombre… ¿Demonio? Simplemente estoy loco… ¡Terminaste volviéndome loco! – Grita Ciel volviendo a su estado de alteración - ¡Te odio, Demonio! – Corre hasta el y lo abraza, el demonio aún permanecía dándole la espalda, miraba el suelo sin comprender aquellos extraños sentimientos y aquel extraño cosquilleo en su estomago… Sin duda se había rebajado el nivel de los humanos, esos pequeños y frágiles brazos que rodeaban su cintura mientras lo abrazaban por la espalda, simplemente no podía pronunciar ni una palabra… Se sentía tan débil como un humano, pero sin duda seguía siendo igual de invencible
-Bocchan… - Susurra Sebastián mirando el cielo mientras Ciel aún no era capaz de soltarlo
-No me digas "Bocchan", Dime Ciel, pedófilo
-¡¿Cómo que pedófilo?! – Exclama Sebastián dando media vuelta para observar al conde, quien reía plácidamente frente a el
-Haz de tener mas de 500 años… - Toma la corbata de Sebastián y la tira, para que se agache – Pedófilo… - Susurra una vez más, Sebastián lo mira sonriendo y lo abraza, nunca lo había abrazado, ni lo había permitido… Los abrazos de Lizzy lo hacían volver al pasado, al igual que este de Sebastián, sin duda se sentía abatido, pero no quería romper con ese abrazo… Tan cálido… Tan silencioso… Cuanta… Cuanta paz se sentía en ese lugar… Donde conoció a Demian y comenzaron sus problemas… Aún así… Esa antigua y gastada mansión había sido testigo de los días más felices de su vida… Su infancia… Su familia… Una lágrima quería desesperadamente correr por la mejilla del conde, pero aún así se mantenía con dignidad… Había dicho un montón de cosas cursis, pero no podía llegar al nivel de llorar frente a el… Es aprisionado por sus labios nuevamente… Sin duda… No querían alejarse de el… Nunca más…
¡Lizzy los vio y se suicidó, todos fueron muy felices por siempre! CHAN, CHAN xDDD
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El último Review xDDDDDDDDD Cuídense y gracias por haber seguido mi fic todo este tiempo!
The Koroshi Death's End…
