Advertencia: algunos personajes son inventados míos, otros son propiedad de sus autores solo lo hago con fines de entretenimiento

Exocétidos

Un cañonazo no se detiene, solo cambia su dirección

Tohru obedecía como autómata las indicaciones del medico. Esto no paso desapercibido para Akira Yagami, quien antes de ser medico era el mejor amigo de Nadeshiko la mamá de Tohru. Para Akira fue muy divertido ver la conmoción por una boda no realizada gracias a que la novia se había fugado con un futbolista, ¡no se hablo de otra cosa en semanas! si algo tenia Nadeshiko eran agallas y al ver a su pequeño vástago se dio cuenta que era un mezcla de su difunta amiga y el futbolista, generalmente era de decirle que se estuviera tranquila en lo que la examinaba pero hoy era diferente y eso era por que el Dia 2, Kima le comento que ayer la niña no salió de su recamara y ni quiso comer, mañana tendría que hablar con la anciana Momori referente a ser una Yamato Nadeshiko y el sabia que aunque le habían dicho que tenia opción, no la tenia en realidad; Su abuelo ya había decidido el futuro de la niña el cual estaba mas estricto que el de Nadeshiko, pues quería rescatar su honor casando a Tohru como en su tiempo lo había querido hacer con su hija, la niña no lo tenia fácil.

-Kima me ha dicho que sigues haciendo bolitas de papel, de seguir así dudo que esta lesión se recupere-

-...- la niña miraba al piso como si las jutas de las lozas del piso fueran interesantes

-tal vez pueda parecer que soy estricto, pero si quieres volver a jugar tendrás que seguir las indicaciones- sonríe tratando de parecer simpático, pero la niña sigue interesada en las lozas del piso, resignado suspira y se frota la nuca con la mano.

-¿se puede parar un cañonazo?- dice con aire pensativo captando la atención de Tohru, el solo sonríe nerviosamente.

-siempre me he hecho esa pregunta. Cuando era mas joven conocí aun chico que disparaba verdaderos cañonazos, era difícil pararlo en la cancha...- hace una pausa para crear emoción y continua – una vez alguien logro detener uno de sus disparos...-

-entonces su respuesta fue contestada, si se pueden detener los cañonazos- el medico sonríe

-la respuesta que él dio fue que los cañonazos cambian de dirección-

-¡eso es una tontería! Un cañonazo no puede cambiar de dirección, es como si le pidieras a un pez volar- el medico pone su mano en la cabeza de Tohru

-busca en internet exocétidos y te darás cuenta que no hay nada imposible- dijo esto con un dejo de sarcasmo y se acerca a la ventana, vio a unos niños pasar con un balón de futbol, se patearía luego por lo que estaría a punto de pasar, pero tenia que sacar a esa niña de su ensoñación.

-es un buen día para salir lastima que tenga que ocuparme del papeleo, voy por el expediente, dejare la ventana abierta para que a mi pequeña volans le de el aire... espero y no vuele lejos- Tohru no sabia si era en verdad la indirecta del medico...

-¿se pueden parar lo cañonazos?- Akira le lanza una sonrisa enigmática antes de salir por la puerta y a la niña no se le repitió dos veces, ella salió por la ventana en cuanto se escucho el cerrar de la puerta.

-hoy es un partido importante, así que no me puedo ocupar de ustedes, novatos- menciona un niño con la cabeza rapada y que al parecer la mayor parte del tiempo sus cejas estaban juntas, Tohru se las había ingeniado para hacerlos creer que se había inscrito al Nankatsu... lo que uno tiene que hacer por jugar un poco de futbol.

-espero que dentro de poco puedas unirte al equipo- dice con una sonrisa el otro chico, haciendo alusión al cabestrillo

-yo también lo espero, ¿qué posición jugabas en tu otra escuela?-

-no tengo una posición fija, hace unos meses regrese del mar- la niña mira extrañada al niño

-mi padre es capitán y estuvimos en mar por unos años, así que todo este tiempo...-

-¡increíble!- acoto la niña con entusiasmo –Tsubasa, debió ser genial practicar en un barco... en especial para el equilibrio-

-eso y el perder varios "amigos" por la borda- dice el niño con un aire juguetón.

-bueno, no creo que a tus padres les hubiera hecho gracia que fueras tras ellos ¿verdad?- dice Tohru arrebatándole el balón y dándole a entender que entendía eso de "amigos".

-¿cómo...-

-¡hey ustedes dos, me harán llegar tarde!- interrumpió Ryo gesticulando exageradamente.

-vamos, antes de que se vuelva una ceja- se burla Tohru.

En otra parte una mujer se lamentaba agriamente la desaparición de Tohru

-eres un maldito perro desgraciado- chillo Kima a lagrima viva

-¿como puedes culparme?- fingió ofenderse Akira, Kima le pellizco el brazo

-¡no finjas conmigo, te conozco demasiado como para saber que dejaste la ventana abierta apropósito!- Akira dramáticamente comienza a llorar

-Kima, soy incapaz... ¿no pudo volans abrir la ventana y salir en lo que yo iba por el papeleo?- chilla el medico, Kima deja de pellizcarlo para sentarse y hundir su cabeza en los brazos

-el señor me va a matar, la señorita Makino es importante-

-en ese caso es mejor que Tohru no regrese- dice fríamente el medico recargándose en la ventana

-como puedes decir tal cosa, el Señor se preocupa por su nieta- dice molesta

-y... ¿por eso espero hasta que Nadeshiko muriera para conocerla?- pregunta con sarcasmo acercándose a Kima como lo hace un depredador a su presa.

-¿no respondes?- la aprisiona contra la silla sin dejar de mirarla fríamente para susurrarle al oído -deberías revalorar de que lado estar-

–es mi hora de salida, si veo a Volans le diré que la buscas- dice con una reconfortante sonrisa y justo antes de abrir la puerta con la mirada fría agrega –pero no garantizo nada-

Kima sabia de que lado estaba y por quien hacia esas cosas, saca de su cartera una vieja foto de instituto, donde se puede apreciar a ella, Nadeshiko y Akira. ¿dónde quedaron esos años donde la mayor preocupación era no poder alcanzar la máxima calificación o los días donde practicaba junto a su mejor amiga para convertirse en verdaderas yamato nadeshikos?. Después de la partida de Nadeshiko, hubo grandes cambios y uno de ellos fue el pertenecer como sirviente a la familia de su amiga... lo acepto con la esperanza de volver a tener noticias de ella y tal vez algún día pedirle perdón por lo que hizo años atrás, pero eso ya no seria posible; ahora lo único que podía hacer era lograr un buen bienestar para la descendiente de su ex mejor amiga... no tenia tiempo de lamentarse, tenia que encontrar a Tohru antes que ese maldito perro desgraciado lo hiciera.

Roberto Hongo estaba de regreso en Nankatsu y esto le traía ciertos recuerdos gratos, después de visitar a la familia del capitán, decidió seguir con su búsqueda... no llego muy lejos cuando en un campo de futbol vio una verdadera batalla, pues solo uno de los jugadores se veía que podía librar esta a diferencia de sus compañeros, llego el medio tiempo y se dio una batalla mas grande y esta era producto de un niño mas pequeño que los demás y con cabestrillo, peleando por unos cambio de alineación. Las observaciones que daba eran muy razonables pero los demás niños no se veían muy convencidos; la determinación del niño le recordó a Haruka un compañero suyo del futbol... antes de que su mente siguiera divagando, vio que los demás aceptaron el cambio y valla que si hubo diferencia, tal fue que el otro equipo decidió cambiar de portero.

El partido se había vuelto mas emocionante pues los jugadores del equipo desigual ya estaban mas parejos y el portero sudaba ante los intentos de un chico de estatura baja, en tanto el del cabestrillo hacia un montón de ademanes como si el alma fuera a salírsele en cualquier momento, esto le causo gracia a Roberto pues solo conocía una persona que hacia todo ese tipo de ademanes y ese era su desaparecido amigo Haruka.

Gracias a los novatos el Nankatsu había logrado anotarle al Shiutetsu, ante la furia de su portero el cual reto a Tsubasa a un nuevo encuentro en los torneos colegiales, lo siguiente que hizo saco de balance a todos.

-tu, es hora de que regreses- dijo el chico viendo fijamente a Tohru, la cual como la ultima vez se quedo paralizada ante la mirada de odio que le lanzo el portero

-n..no- por fin articulo la niña, solo para que el chico la tomara de la mano y se la llevara.

Chicos de ambos equipos no sabían a que se debía la reacción del portero o el porque el chico del cabestrillo miraba con tanto temor al otro, lo que si era cierto este el aura de odio que irradiaba el chico fue suficiente para que nadie quisiera intervenir.

Esa noche en la casa de la anciana Momori. Genzo fue invitado por la abuela, algo que nunca había pasado desde la desaparición de su hermana Nadeshiko.

-deberías ser mas amable con la flor de la casa- dice la anciana Momori

-mas que flor parece hiedra- bufa el chiquillo

-tu enojo es comprensible, pero esa niña no tiene la culpa y por ser cercanos en edad deberían llevarse mejor- Momori entendía el rencor de Genzo, este era muy pequeño cuando su hermana decidió irse de la casa pero no por eso la quería menos, luego de su muerte trataba de buscar algo con que desquitarse por tal perdida y el objeto elegido fue la pequeña Tohru

-lo que esa niña debe hacer es lavar la deshonra de Nadeshiko- las manos del niño temblaban –mi hermana no debió irse nunca, para que quiero a esa mocosa... la que debió haber vivido era mi hermana- lagrimas amenazaban con salir por los ojos del niño, pero este lo evitaba.

La anciana Momori escucho las quejas de su nieto y por mas que quisiera reconfortarlo sabia que las reglas del protocolo lo impedían, por una parte dio gracias de que su nieta se alejara de todo esto, pero lamentaba que Tohru quedara atrapada en esto. Cuando noto que el niño se estaba tranquilizando comenzó a hablar.

-Nadeshiko no regresara, pero una parte de ella a trascendido al tener a Tohru, rechazar a esa niña es rechazar a tu hermana- espero que estas sabias palabras ablandaran el corazón de Genzo, pero este solo se quedo en silencio el resto de la velada.

En casa de Tohru

-señorita Makino, no debió haber escapado- le reprendía Kima cepillándole el cabello

-no escape, solo quería respirar un poco de aire puro- dice la niña

-si deseaba salir, puede decirme, le llevare a fuera cuantas veces quiera- dijo Kima sonriendo

-no, no creo que me entiendas- murmuro la niña fastidiada

-¿dijo algo señorita?-

-¿qué quien era el niño que me trajo?- dice la niña cambiando el tema –recuerdo que lo vi en la ceremonia de te-

-...- la niña suspiro ante ese silencio

-llevo semanas aquí y después de esa ceremonia del té, solo vi a esas tres personas... una supongo que es mi abuelo pero... ¿las otras dos?-

-Tohru, no me esta permitido decirte los nombres de esas dos personas hasta que ellas se presenten- dice la mujer, cuando lo ultimo que vio fue el espejo estrellarse

-sal de mi cuarto- dijo en voz sombría la niña

Kima no tenia reacción, inmediatamente se acerco para verificar que la niña no se hubiera cortado pero Tohru la aparto bruscamente

-¡estas sorda! ¡lárgate!- chillo la niña aventándole todo lo que había en el tocador, Kima opto por salir de la habitación esperando que la niña se tranquilizara.

Tohru a su corta edad no entendía el porque tanto hermetismo, porque ese niño siempre la miraba con odio, por que su abuelo la hacia a un lado y a pesar de querer ser como su madre, el deseo del futbol fue mas grande que ella. Se sintió identificada con su padre al ver las barrabasadas del Nankatsu y ella dándole indicaciones, no, dejar el futbol por caprichos de gente que ni siquiera la consideraba familia tenia cabida en esto... sus padres nunca le hubieran puesto tal encrucijada y por fin la iluminación le llego de golpe, sabia que los adultos mentían, pues nunca dirían la verdad de lo que sucedía y como si fuera una premonición sospecho que quedarse ahí no seria bueno; empaco algunas cosas, hecho a la mochila la caja de sus padres y por primera vez desde que llego a esa casa hizo lo mas sensato... irse.

Notas:

Otro cap mas, este me costo algo de trabajo... en si me están costando trabajo porque quiero no aburrirlos con trama y a la vez no hacerla tan rápida y espero estarlo logrando o al menos que se enganchen con algún personaje... los cuales hasta ahora se han puesto muy lineales y siiiiiii para aquellos que querían saber mas de Tohru ya salió quien es su tío: Genzo Wakabayashi XD otra cosa, tal vez se puedan confundir pero quiero aclarar que en el partido todos confundieron a Tohru con un niño y asi seguirá por un laaaargo tiempo, la edad de Tohru osila entre los 7 y 8 años, así doy un margen de que su padre la entreno por una buena temporada y no la dejo tan a la deriva en esto del futbol... el próximo capitulo ya lo tengo contemplado y será del pasado de alguno de los personajes y la desaparición de la niña

Cuídense y no olviden dejar review gracias.