Advertencia: algunos personajes son inventados míos, otros son propiedad de sus autores solo lo hago con fines de entretenimiento
El ave y el pez
Cuando un ave vuela del nido
Nadeshiko Wakabayashi tenia hasta los 15 años una vida aburrida, las mujeres de su familia son de una belleza envidiable la cual las convertía en candidatas para desposarse con gente de buena familia, era por eso que, desde pequeñas eran instruidas en el arte de los buenos modales, ceremonias, cultura, artes y demás cosas que les ayudaran en un futuro a conseguir un buen partido; equipararlas con las geishas era una ofensa, pues a diferencia de estas, las Wakabayashi solo pagaban ese nivel de educación para contraer nupcias no el de entretener a los hombres, a menos claro que solo fuera con el consentimiento del conyugue.
Por cosas de la vida o por una maldición como asegurarían después, solo nacía una mujer por generación y esto hacia de una Wakabayashi una flor por la cual muchas familias se peleaban por contraer las nupcias. Nadeshiko no fue la excepción, era hermosa desde que nació y como tal las reglas estrictas de su educación no se hicieron esperar, a los 4 años tenia dominada la ceremonia del te, al igual que los diferentes tipos de kimonos que existen, a los 7 su interpretación del kokyu conmovía en los recitales, a los 9 quien la veía bailar pensaba que alguna diosa había bajado a este mundo terrenal; no solo en las artes estaba dota, pues era demasiado inteligente al hablar y precavida con lo que decía, es por eso que varias familias habían puesto sus ojos en ella para que se casara con sus hijos.
Hideaki Wakabayashi estaba orgulloso de su hija y como buen tradicionalista japonés sabia el honor que implicaría si movía los hilos adecuados... lamentablemente por azares del destino, mientras Nadeshiko paseaba con su abuela termino fijando sus ojos en quien no debiera...
-Nadeshiko ¿un akai por tus pensamientos?- dice Akira depositando un caramelo de envoltura roja en manos de la chica
-ni todos los akais del mundo me harán decírtelo- dice enigmáticamente la chica
-vamos Nadeshiko, necesito saberlo... me carcome la duda- dice dramáticamente a lo que Nadeshiko le saca la lengua
-¿posarías así para mi? Lo llamaría "el lirio respondón"- dice Akira con aire juguetón y cerrando la escena de la chica en un cuadro hecho con sus dedos
-me gusta mas los títulos que ven con aves libres que con flores- dice Nadeshiko con aire soñador
-y que te parece si te saco un rato de tu jaula- menciona viéndola con ternura
-espero que no sea otra de esas ceremonias de te- dice con aire aburrido la chica a lo que Akira se carcajea
-la gran Yamato Nadeshiko esta aburrida del te- dice burlonamente para recibir un golpecito en el brazo
-es un honor seguir la tradición de la familia, pero a veces me gustaría... no se alocarme un poco, poder gritar, decir incoherencias... ya sabes comportarnos como adolecentes-
-Nadeshiko, hablas como una anciana... ¿acaso olvida usted que es una adolecente?-
-con esto de ser una Yamato Nadeshiko a veces me siento como una anciana- dice tristemente la chica, Akira se acerca y le besa la mano
-pues vamos mi querida cenicienta, este día tu hada madrina o sea yo- dijo señalándose y produciendo risa en la chica – te concederá el deseo de ser una chica normal-
-y... ¿a dónde me llevaras?-
-a un lugar donde podrás alocarte, gritar y decir incoherencias... tu sabes, comportarte como adolecente-
Y vaya que Akira Yagami cumplía su palabra, la llevo a un partido de futbol, donde al principio Nadeshiko estaba aterrada por la pasión de los fanáticos, pero se acostumbro y no conforme formo parte de la porra de Brasil, aprendiendo a bailar zamba ante la mirada divertida de Akira, después fueron a un karaoke y se dirigían al cine cuando cruzando un parque...
-lo siento, no fue nuestra intención- intenta disculparse un chico de cabello negro y posiblemente responsable de que un balón de futbol le pegara de lleno a Akira
-debería fijarse a donde apunta esa cosa- grita molesta Nadeshiko
-entiendo su enojo señorita, pero es un error de la casualidad... el balón pego con el árbol, que pego con la lámpara de luz y...-
-entonces para evitar ese "error de casualidad", pudo bajar la intensidad del disparo o jugar en una cancha-
-si, pero de ser así, no la hubiera vuelto a ver- dice con una sonrisa boba
Se quedaron viendo fijamente, varias veces antes se habían visto por "error de casualidad" pero era la primera vez que se hablaban en todo este tiempo... que Akira hubiera sido la pobre victima para que este par de desconocidos intercambiaran palabras bien valió la pena.
-Haruka el autobús va a dejarnos- menciona un chico acercándose, Para esto, Akira ya se había levantado y esperaba en la bancaba cercana, los dos jóvenes veían el suelo avergonzados ¿cuánto tiempo estuvieron viéndose mutuamente sin que les importara el mundo? 10 minutos aseguraría después Akira que tomo el tiempo.
-tengo que irme- dice cabizbajo el pelinegro, cuando siente un tirón y es que en algún momento se habían sujetado las manos, Haruka vuelve a mirar esos ojos cuando...
-toma, toma no olvides escribir- dice Akira separando a los enamorados y entregándole a Haruka un pedazo de papel –hora de irnos si no tu padre nos regañara y por lo visto tu autobús te dejara- dicho se aleja con Nadeshiko
-oye no se ni tu nombre- le grita Haruka
-Nadeshiko y y tu-
-Haruka, una de las futuras promesas del futbol brasileño-
Akira arruga unas hojas que tenia en manos
-Haruka, una de las futuras promesas del futbol brasileño- arremeda completamente molesto
-se supone que yo debía ser el padrino de Tohru, yo que me esforcé tanto por ellos- suspira
-lograste que intercambiaran correspondencia, fuiste como el celestino de esos dos-
-y eso me daba el derecho a ser el padrino, no tu- dice haciendo una rabieta
Roberto suspira, a veces Akira Yagami le recordaba mucho a Haruka, en especial con sus rabietas infantiles... luego de ese encuentro en el parque, Haruka escribía continuamente a Nadeshiko, hasta que se dio la vuelta a japon...
El día tan temido se había presentado y Nadeshiko debía desposarse ¿con quien? Eso era algo que ella todavía no sabia, en la ultima carta que le escribió a Haruka le había contado la situación y le había dicho que lo esperaría en aquel parque hasta las 12 de la noche, después de eso no volvería a saber de ella, lamentablemente la carta llego ese mismo día y Haruka agarro el primer vuelo.
-podrías calmarte un poco-
-como quieres que me calme... tengo hasta la media noche, si no la habré perdido- dice el chico moviéndose continuamente en su asiento
-pues hagas lo que hagas el avión no ira mas rápido, así que cálmate-
Minutos después varias azafatas sujetaban al chico contra el asiento pues había intentado interrumpir en la cabina.
Haruka había hecho todo lo humana y hasta inhumanamente posible para llegar, pero ya era noche cerrada, lo mas seguro es que ella se hubiera ido, ni la perdida de un partido le había hecho sentir lo que sentía en esos momentos, gruesas lagrimas amenazaban con salir cuando escucha los pasos de alguien acercándose; a simple vista se veía un chico, pero el sabia de quien se trataba.
-lo siento llegue tarde- dice ella refugiándose en su pecho
-eres una tonta, temí que te hubieras ido- dice el abrazándola mas fuerte
-pues es momento de irnos, no quiero que me encuentren- dice con una sonrisa
-tu familia pertenece a la mafia o que- pregunta divertido
-no tanto así, pero...- no termino la frase pues Haruka la había besado
-después me explicas, vámonos-
Presente
-matrimonios arreglados, se me hace tan arcaico eso- suspira Roberto
-por suerte Nadeshiko se decidió a librarse de aquello, Tohru es otra cosa-
-¿su abuelo la obligara a casarse?- pregunta Roberto seriamente, Akira suspira
- ya se le escapo una ave a Hideaki, no se le escapara otra-
-podría llevarla a Brasil-
-a pesar de que eres el tutor legal de la niña, Hideaki no lo dejaría así... buscaría alguna forma de quedarse con Tohru-
-que Tohru haya escapado nos da una ventaja-
-que Tohru escape es una bomba de tiempo, ¿cuánto tiempo crees que se quede contigo?- Esa respuesta ni Roberto la tenia, pero el alboroto del pasillo les llamo la atención
-auxilio esta loca- grita desesperadamente Tohru al tener encima a una enfermera con una aguja de considerable tamaño
-el doctor pidió estos estudios, por que no puedes cooperar- se quejo la enfermera ayudada por otros dos enfermeros a llevarse a la niña a tomarse los estudios
-Yagamiiiiiii eres un sadicoooooooo- grita la niña siendo llevada
Tanto Roberto como Akira se soltaron a reír, pues recordaron cuando odiaban los difuntos el hospital
Días después
-Tohru ¿puedes seguir con el entrenamiento?- pregunta Roberto preocupado al ver que el mencionado se deja caer, pero al escuchar las palabras de su mentor este se levanta de un brinco y sonríe
-si no puedo hacer que Ryo se sincronice con Tsubasa ambos le darán 5 vueltas a la cancha botando el balón- dice entusiasta Tohru, ante el horror de Ryo, ya que estaba cansado y botar el balón le era difícil.
-me refería a vayas a la banca- dice con una gota de sudor en la frente, Tohru comienza a correr de un lado a otro con el balón
-no se preocupe por mi entrenador, Tohru todavía puede un poco mas... y si no termina el entrenamiento le daré tres vueltas a la cancha en cunclillas- dicho esto con un determinamiento que le helo la sangre a los presentes
-me agrada tu entusiasmo, pero hace poco te quitaron el cabestrillo... tómalo con calma- dice Roberto con una risa nerviosa. Tohru Makino tenia la misma fortaleza que Haruka, a pesar de que físicamente se parecía a Nadeshiko, había muchos comportamientos de su antiguo camarada en la niña como el hecho de que se "auto castigaba" cuando según ella había fallado... con ese comportamiento había logrado que a poco tiempo de ingresar a las filas del Nankatsu la niña tuviera una condición física envidiable.
Esto era una de las cosas que reforzaba los lazos que unían a Roberto Hongo con la niña. Unos días después del enfrentamiento entre el Nankatsu y el Shiutetsu, la encontró vagando por las calles de primera instancia la niña se veía reacia a aceptar ayuda de un adulto.
Era uno de esos días donde el cielo parece que se va a caer, cuando Roberto volvió a encontrar a Tohru, la niña estaba buscando comida en los basureros y como las otras veces, rehuía de Roberto con solo verlo, pero esta vez no lo hizo, tal vez porque llevaba un buen rato sin nada en el estomago y se sentía débil para correr... como fuera, el gruñir del estomago de la niña la había delataba y Hongo no hizo otra cosa que invitarla a comer a un puesto cercano, empezaron a platicar del Futbol y el resto es historia
-pero que quede claro, la próxima vez me toca a mi- dice Tohru sorbiendo parte del caldo de ramen. De sobra sabia Roberto que el ramen no era tan nutritivo, pero con los entrenamientos por las finales del campeonato no tenían mucho de donde escoger, además este día tenia algo que comentarle a la niña con relación a sus padres y nada mejor que el ramen para decirlo.
-lo que tu digas, apropósito la alineación que propones es muy buena-
-eso no es nada, en el equipo donde estaba hacíamos volar el balón...- dice la niña para que un brillo le invadiera los ojos platicándole las hazañas de su viejo equipo y de los entrenamientos con su padre, inevitablemente la chica había dejado de comer y un halo de tristeza la embargo
- yo tenia un amigo que literalmente mandaba cañonazos, nadie los paraba... – tratando de cambiar el tema de conversación, sabia que la desaparición de Haruka era un tema difícil para ella.
-¿era imparable tu amigo?- pregunta Tohru llevándose buena cuenta de tallarines a la boca
-el mencionaba que un cañonazo no paraba, solo cambiaba de dirección-
-¿cómo?-
-quieres que te cuente la historia del ave y el pez- sonríe Roberto
-no me platiques de ñoñerías, a mi cuéntame de futbol- exclamo la niña ante la risa de Roberto
-Había una vez...-
-¿tienes que empezar con el "había una vez"?-
-Tohru, guarda silencio es parte de la historia-
-ok, ¿antes de que empieces puedo pedir otro tazón?- pregunta inocentemente
-pero si ya comiste 7 tazones-
-estoy en crecimiento-
-pide tu tazón y deja de interrumpir, esto es importante...-
Luego de ascender rápidamente en el futbol, fuimos seleccionados Haruka y yo para un partido amistoso aquí en Japón, eran mediados de abril cuando...
-Haruka no suena muy brasileño-
-tenia ascendencia japonesa ¿me dejas continuar?-
-bueno, pero no te enojes te caerá mal la comida-
Como te decía, Haruka y yo venimos por un partido amistoso... esta era una cultura totalmente diferente para nosotros, hasta para Haruka, pues nunca había venido a Japón...
-se te van a salir los ojos- dije sin dejar de ver la guía turística, Haruka era de la opinión que no todo se encontraba en los libros
-deja de meter las narices en el libro... esto es CULTURA, tienes que vivirla- expreso emocionado mi compañero, pero con el fin de molestarlo lo ignore... a veces a Haruka se le daba el ser muy simplón
-de acuerdo con esto, debimos doblar a la izquierda hace tres calles...- suspire profundamente cerrando el libro –estamos perdidos-
-por algo dicen que todos los caminos llegan a roma- dijo despreocupadamente Haruka sin dejar de caminar, cuando vio algo que le hizo poner cara de idiota.
Unos pasos adelante caminaba una linda señorita con un kimono en rosa y bordeado con pétalos de flores blancas, tenia un obi en color verde y una sombrilla que hacia juego con el conjunto, su caminar era ligero, casi como si flotara, su cabello negro como el ébano contrastaba con su piel blanca, la cual tenia un ligero maquillaje que hacia resaltar sus labios y sus bellos ojos grises, podría decirse que Haruka había dejado de respirar... y podría decirse que fue amor a primera vista, porque la chica se le quedo viendo de igual manera, si no es por una anciana que le llama la atención, ante lo cual la chica se alejo a paso ligero.
-amigo, ella esta fuera de tu alcance- dije divertido, pues nunca en todo el tiempo que llevaba conociéndolo le había visto esa expresión.
-recuerda que un cañonazo no se detiene... solo cambia su dirección- dijo despreocupadamente sin dejar de ver por donde se había ido la chica
-¿cómo se pudo enamorar de alguien que no conoce?- interrumpe la niña, aprovechando que Roberto pagaba la cuenta, este solo sonríe
-pues, tiempo después Haruka me comento que el solo haberla visto fue suficiente para no querer volver a ver a otra mujer-
-eso no responde, y no me vengas con el típico "lo descubrirás cuando crezcas"- la niña había cerrado su única alternativa, así que se quedo pensando un tiempo... como explicarle a una niña el amor a primera vista, eso ni el lo había experimentado
-¿recuerdas el tiro que le enseñe a Tsubasa?-
-¿la chilena?-
-si, esa... recuerdo la expresión de tu cara al ver como la efectuaba, imagina que el amor a primera vista es lo mismo pero multiplicado por 1000- sí, Roberto se pateaba mentalmente, era lo mas estúpido que pudo haber dicho... pero de no haber mencionado algo la niña hubiera perdido el interés de la platica
-entonces fue como si a Haruka le hubieran dado un pelotazo... en cuanto la vio-
-heee... algo así- Roberto se había salvado pues la niña se mostraba interesada en la historia
-continua, no te quedes callado... ¿Haruka la volvió a ver?- pregunta la niña emocionada
-pues si, la volvió a ver en varias ocasiones... aunque nunca se hablaron-
-¿por qué?-
-pues... porque pertenecían a diferentes lugares, ella era como un ave y el era como un pez... por eso mi historia se llama el ave y el pez-
-¿entonces las clases socioeconómicas y culturales era un obstáculo para su amor, puesto que ella era de la alta sociedad de Japón y el era solamente un futbolista brasileño-japones?- pregunto la niña inocentemente, a Roberto le salió una gota de sudor en la frente, los niños de hoy en día no se les puede contar nada a medias.
-digamos que es por las razones que tu dices- una sonrisa de victoria asomo en la cara de Tohru
-después de los torneos amistosos, nos dieron una recepción en una casa de te-
-¡y ahí Haruka volvió a verla!- dice emocionada la niña
-no-
-¿por qué no?-
-por que ni siquiera llegamos a la recepción- dice en un suspiro Roberto
-Haruka nunca pedía indicaciones y se nos hizo un poco tarde el salir del hotel, así que...-
-se perdieron- Interrumpe burlonamente Tohru
-¿te sigo contando la historia?-
-¡siiiiiiiii! En algún momento se debieron de encontrar de nuevo-
-¿cómo estas tan segura?-
-porque si no, yo no estaría aquí- dice con una sonrisa melancólica la niña
-¿cómo sabias que hablaba de tus padres?- pregunta sorprendido Roberto, desde hace días que quería decirle de que forma estaba el conectado con ella, pero no había podido, en parte porque la niña se veía muy arisca con los adultos y no quería que se alejara.
-por que mi padre me decía que cuando conoció a mi madre era como recibir un balonazo en pleno rostro... que en un principio estas desubicado y no sabes donde es arriba o abajo, pero que lo único que quieres es seguir ese balón aunque no estés en tus cinco sentidos-
-si, esa era la descripción mas acertada- dice Roberto pensativamente, después de eso siguieron caminando en silencio hasta llegar al departamento.
-Roberto, te presento a Tohru- dice Nadeshiko destapando apenas la cobijita que tenia en brazos
-es hermosa- dice Roberto al contemplar a la niña, la cual se encontraba dormida... Nadeshiko dejo que este la cargara y la bebé apenas percibió el cambio de brazos
-quiero que seas su padrino- el chico voltea sorprendido, pero solo ve a la feliz madre sonreírle cálidamente
-por todo lo que ha pasado, no creo encontrar mejor persona para cuidar a mi hija-
- no tenemos porque pensar en cosas tristes, Tohru los tendrá por muchos años mas-
-pero aun así, tienes que ser el padrino- dijo Haruka entrando a la habitación –mira que tranquila esta la niña contigo, ni conmigo se porta así-
Dicho esto quiso cargar a su hija pero esta empezó a llorar desconsoladamente, al contrario en cuanto regreso a los brazos de Roberto se volvió a dormir
-¿vez? Mi hija te quiere como el padre que nunca seré- dice con mucho dramatismo Haruka para llorar en los brazos de su esposa
-exageras, pero con gusto seré el padrino de Tohru- dice contemplando a la niña
-entonces si llego a faltar yo, promete que te casaras con Nadeshiko-
-no abuses de su gentileza- dijo la nívea sonrojada
-si llego a faltar, solo descansare en paz sabiendo que ustedes dos están bien, y con Roberto a tu lado se que eso pasara- dice seriamente
-entonces si yo llego a faltar, te toca casarte con Roberto-
Cabe mencionar que a ninguno de los dos le agrado la idea, pero la chica menciono las mismas observaciones hechas por su marido... en lo que se enfrascaban en una discusión de que pasaría si alguno de los dos moría, Roberto no dejaba de preguntarse el porque estos dos ya le estaban buscando matrimonio...
Regresando al presente, Roberto recordó que alguna vez leyó que las almas gemelas existían y el lo comprobó al conocer el amor que se tuvieron Haruka y Nadeshiko, quienes al final murieron juntos... tal vez por no tener que casarse con Roberto, esto internamente lo agradecía, pues aunque quería a su amigo, casarse con su esposa no le parecía lo mas conveniente y por otro lado, casarse con Haruka se le hace algo peor...
-¿te cayo mal la comida?- pregunta Tohru preocupada pues de un de repente Roberto había puesto cara de haber tomado leche en descomposición
-no, solo recordaba algo- dice cancinamente, pero al ver que Tohru no dejaba de preocuparse –será mejor que vallas a dormir, mañana hay escuela-
-pero no me dijiste como se reencontraron- se quejo la niña
-anda, a dormir-
-pero...-
- si te cuento toda la historia no tendré con que sobornarte luego-
-eso significa que estaremos juntos un rato mas- dice alegre la niña, Roberto abre los ojos sorprendido, vivía con la incertidumbre que la niña se escapara de un momento a otro, pero esto sonaba como una declaración de que se quedaría
-todo el tiempo que necesites- le responde con una sonrisa
Notas de autor
Ufff este cap me costo algo de trabajo (todos me cuestan trabajo en la redacción) por el hecho de que Haruka y Akira se hacen muy similares en carácter. Hay algunas cosas mas que me gustarían haber puesto, como el porque Akira era el celestino o como escapo Nadeshiko de la boda tal vez mas adelante... quien sabe.
Este cap vimos un poco del pasado y todavía no se bien como integrar a los protagonistas de CT por que me divertido mucho con estos nuevos personajes inventados (en especial en este cap con los diálogos entre Roberto y Tohru) pero no desesperen ya vienen los protas de CT y espero no decepcionarlos queridos lectores.
Un Akai es una clave entre Nadeshiko y Akira, Akai=rojo en japonés, hay unos dulces de te rojo que tienen la envoltura roja y ellos, para pagar por el pensamiento del otro, lo hacían con caramelos... ya saben claves.
Un agradecimiento a Ryoga Skywalker, Vanessa Lenders, Flor Guajira y Bkapets, gracias por seguir la historia de cerca, no saben lo bien que se sienten los reviews y claro si quieren dejar un review al terminar de leer adelante se los agradeceré mucho, cuídense.
PD, wiiiiiiiiiiiii no se perdio este cap, quien sabe como lo encontre en la compu un agradecimiento al universo por eso (me agrado mucho escribir este cap) o al tecnico por su despiste ja ja ja
