-¿si? ¿Quién habla?- escuche desde el otro lado de la bocina

-Soy yo Sora. Quería ver si se encuentra Mimi en casa-

-no querida, lo siento. Mi hija se fue a dormir a casa de una compañera de curso, pero si quieres la llamo y le digo-

-no se preocupe Sra. Tachikawa, no era tan importante-dije tratando de que no se notase de que de verdad necesitaba su ayuda.

Luego de despedirnos colgué despacio el teléfono; Mimi me hacia tanto enfadar, en los momentos d que la necesitaba se encontraba en cualquier sitio.

Con ese pensamiento me fui a mi alcoba, estaba lista para dormir, y en la mañana reprocharle a mi amiga su ausencia. Hice todo lo que ya era rutina, me cepille, puse el pijama y por ultimo me puse a escribir en mi diario.

Ya se que yo no parezco la chica que hace eso, pero todos tenemos un lado tierno, y el mío es escribir lo que me paso hoy, y bueno… Tai.

En realidad no escribí mucho, unas tres o cuatro líneas cuando mucho, no es que me hubiera algo interesante que contar; honestamente odio los fines de semana.

Que bueno que voy a clases mañana.

OoOoOoOoOoOoO

Estoy en un horrendo lugar, todo esta oscuro y la lluvia inunda todo, mientras que a mi no me importa si me estoy mojando; levanto la vista, parece que estoy en el parque, donde siempre nos reunimos, pero no hay nadie mas que yo.

Pereciera que estoy llorando, no lo noto bien por que la lluvia cae sobre mi rostro, escondiendo las lágrimas. Me siento triste, sola, y con mucho frío, no quiero estar ahí.

-Sora-escucho la voz de Tai desde lejos. Luego de un rato lo veo acercarse, al igual que yo esta mojado, pero aun así estaba corriendo frenéticamente hacia donde yo estaba; llego hasta mi, y me miro por unos segundos, yo también lo mire solo que me encontraba enojada, decepciona, y molesta.

Me levante del columpio, en el que estaba sentada, preparándome para marcharme de ahí, pero algo me tomo del brazo, era una mano, la de Tai.

Se estaba preparando para decir algo. Abría sus labios, mientras su mirada se hacia cada ves mas preocupada y temerosa.

OoOoOoOoOoO

El sonido del despertador hizo que me despertara y olvidara por completo mis sueños, bueno, no completamente, por lo menos recordaba que era algo importante, pero que… como odio al maldito despertador, si solo hubiera sonado unos minutos después.

Rendida me levante, sentía que los pies me pasaban, además de que el viento y los hocinazos que daban los conductores no ayudaban mucho a mi humor; como siempre me vestí con el mismo uniforme, uno típico en Japón. Constaba solo de una polera con corbata y una falda azul, no era la gran cosa.

Bajo las escaleras directo hacia el comedor, de seguro mi mamá me esta esperando con la comida lista. Y así fue, era un desayuno completo, por fin algo bueno me ha pasado, por que en estos últimos tres días fueron como si la suerte se me acabara. Tal vez pensar en él sea cosa de atraer malas vibras…pero en que estoy pensando, es oficial: me estoy volviendo loca.

Me levanto de la mesa apenas acabo, me despido de mi mamá y salgo de la casa. Voy media hora más temprano de lo habitual, por que me demore realmente poco en desayunar, contando que solo comí la mitad. Esto del amor realmente quita el apetito.

Por el camino no hay nada que no haya visto antes, en verdad vivir aquí no es muy emocionante quisiera poder tener una gran aventura, divertida, junto con todos mis amigos, aunque se que eso es imposible.

Pero hay que decir que no es tan malo, los pétalos de sakura cayendo, y cubriendo el piso por donde camino, las parejas que vienen caminando de la mano, el parque donde jugaba cuando era pequeña…esperen, ese parque, ¿Qué acaso no estaba en mi sueño, genial empiezo a recordar, parece que hoy será un buen día.

Llego a la escuela, parece que recién abrieron la puerta, así que supongo que Mimi debe estar adentro, ella siempre llega primero, yo creo que hasta se queda fuera de la escuela esperando a que la abran.

Entro y efectivamente la encuentro sentada en su pupitre, hablando con otra chica, una de pelo negro y ojos algo así como verde…o no es "ella".

Refiriéndome a "ella" es Izumi Kadeichi, mi enemiga desde que llegue a la secundaria; ella le agrada a todos menos a mi, ¿Por qué?, la razón es muy simple: fútbol.

Yo era la estrella del equipo femenino, pero cuando llego ella eso se fue abajo, no es que dejara de ser la estrella, si no que ahora había dos, y eso no nos gustaba a ninguna, entonces nos declaramos la guerra. Desde ese momento las cosas son como si cualquier comentario sarcástico, o ofensivo que nos hagamos acerca a una de nostras a ser la estrella del equipo; si lo veo de un ángulo, como el de Mimi, me doy cuenta de que en el fondo no tiene ningún sentido las riñas que provocamos entre nosotras.

Cuando por fin me acerque a ese par, puse una cara de disgusto que solo podía competir con la que tenia Isumi al verme entrar, llegue hasta los dos puestos que estaban ocupando y salude con un seco "hola" a la pelinegra, como diciéndole "o te vas, o te hecho yo misma", la cual entendió a la perfección el mensaje, se despidió de Mimi y se fue.

Me voltee hacia Mimi, la cual estaba esperando a que yo dijera algo y viceversa, luego de un rato fue mi amiga la que se decidió por hablar, yendo directamente al grano y sin perder la calma dijo "¿Qué se te ofrece Sora" a lo que yo le respondí rápidamente "tenemos que hablar, es urgente" ella me miro con de manera extraña esperando a que yo prosiguiera "se trata de un chico" al escuchar esto mi amiga rápidamente cambio su semblante de extrañeza a uno de emoción incontenible

OoOoOoOoOoO

Aquí el primer capitulo, es un poco corto pero luego tratare de subir mas largos.

Quiero disculparme de mis errores de caligrafía que se encuentren y encontraran en este fic, es que como escribo en Word las palabres se me corrigen solas y no se que hacer

Hasta pronto