Disclaimer: bueno, bueno, ya me gustaría a mí que los personajes fueran míos, pero ya ven como es la vida T-T. En fin... Todos los personajes aquí nombrados son de nuestra queridísima J.K Rowling, menos Melany que es mía.
Capítulo 2¡Cuánto lo odio!
Hola ¿Qué tal? Me llamo Lily Evans, y voy en sexto curso, en el colegio Hogwarts de magia y hechicería. Soy una chica muy normalita, bueno no tanto, en realidad nada, soy la tía más rara de todo el cole, y ¿adivinen por qué? Pues por que tengo a un orangután descerebrado, que anda detrás de mí todo el día para molestarme, ni que yo le hubiese hecho algo malo. Solo le herí el ego inflado que tenía el muy desgraciado. Sí, adivinaron, me cae fatal, por mí que se muera y se ahogue en el lago, y que se lo coma el calamar gigante. ¡NO! Pobre calamar, le puede dar estreñimiento de lo tan pesado que es. En fin... ¿Quieren saber como se llama mi dolor de estómago? Pues bien se los diré, solo porque me caen bien, él es el incomparable y único cabeza de alcornoque de: James Potter.
Maldigo el día en que me lo volví a encontrar de nuevo. Sí oyeron bien, me lo volví a encontrar de nuevo, por la culpa de la descerebrada de su novia, que se le ocurre llevarlo a la biblioteca a la hora en que yo estaba. Se supone, que tenía un horario, el cual no rompía solo para no verle la cara de idiota, y ella va y rompe todo mi plan. Es que a veces Melanny es muy tontita, aunque sea una de las más inteligentes de la clase, que se pasa todo el santo día hinchándome la cabeza con preguntas sobre la materia, y solo para quedar mejor que yo, pero nunca lo ha logrado ¡JAJAJA!. Me estoy desviando del tema principal. ¡Dios¡Ni siquiera sé cual es el tema principal!... Es cierto, ya recordé, les voy a contar cuando lo vi por primera vez¿A quién se preguntaran ustedes? Pues al mayor idiota que ha pisado esta tierra, el inútil que me hizo llorar todo tercer y cuarto curso, y el que ahora me persigue y me molesta todo el santo día. Sí, él: "Potter".
Yo era una pequeña y rechoncha niña, sí, era gordita ¿y qué, nadie dijo que ser gorda fuera un defecto tan terrible, claro nadie que no fuera hombre y tuviera el ego tan elevado que conocía el cielo. Sigo con mi relato: Era tan gordita que parecía una pelota de básquetbol con patas, además mi cabellera roja ayudaba aún más al parecido. Según mamá yo era y sigo siendo hermosa, gorda, flaca, como sea, que estuviera. Pero me olvidaba de un detalle: era mamá la que lo decía, es decir, todo era subjetivo. Por ende una gran mentira.
Cuando estaba en tercero, nadie se fijaba en mí, pero yo si me fijaba, según mi instinto femenino, estaba enamorada, y ni más ni menos, que de: James Potter. Sí el mismo que odio. Lo idolatraba, era el niño más guapo que había visto, sin contar a su amigo, claro está, pero es que Sirius nunca me llamó tanto la atención, como el arrogante de Potter. Él para mí era distinto, pero solo se fijaba en Melanny, por supuesto ella era rubia, delgada y de ojos azules en una palabra hermosa, y yo era gorda, pelirroja, y tenía los ojos verdes, lo único bonito era el color de mis ojos, en fin yo era la bestia del salón de clases¿Quién se iba a fijar en mí? Nadie. Bueno un niño si se fijó en mí, y se lo agradecí eternamente, pero¿Por qué siempre hay peros, él solo me miraba como una amiga gorda a la cual se le contaban los problemas. Hasta el día de hoy sigue siendo mi amigo ¿Pero a qué no adivinan quién es su otro amigo, el mismo maldito por el cual lloré todo ese año, sí, Potter. Mi amigo es Remus, a las finales, me hice amiga de todos los merodeadores, bueno, menos de Potter, claro está. Solo hablo con ellos cuando él no está cerca. Pero como iba diciendo, yo estaba "enamorada", sí fueron mis palabras textuales, y me odio por haberlo dicho. Estuve todo ese santo año, tratando de que Potter me mirara siquiera, pero él solo tenía ojos para la cabellera rubia de Melanny, a ella no la culpo por ser bella, pero la odiaba. Siempre acaparando la atención de todos, yo en ese tiempo no era muy "aplicada", pero al ver que Potter se fijaba en ella por ser inteligente, y viendo que no tenía más amistad que Lupin, que solo hablaba conmigo cuando no estaba con sus amigos, me convertí oficialmente, en la niña más estudiosa de todo Hogwarts, pasaba todo mi tiempo libre en la biblioteca, instruyéndome, para ser mejor que Melanny, pero me falló un calculo: seguía siendo una foca.
Al final solo me contentaba con mirarlo de reojo, cuando él miraba a Melanny, así no me descubría. Un día se me ocurrió pedirle consejo a una compañera de cuarto, con la cual nunca había hablado, ese día estábamos solas en la habitación, por eso mismo le pedí el concejo. Le conté que tenía un amor platónico, y ella me dijo que me acercara. Pensaran que era tonta, pues sí, lo era. Al otro día puse en practica su consejo, me le acerqué. Pero no para declararme ni nada, solo quería saber si sabía que existía. Ese día me senté delante de su puesto, estaba nerviosa, le iba a hablar. El muy idiota llegó tarde como de costumbre, se sentó en los puestos detrás del mío con sus amigos, Lupin me saludó y yo le sonreí. Pero no saben lo que escuché, fue lo peor de toda mi existencia.
-¿Quién es esa que saludaste, Remus?- preguntó como si yo fuera cualquier cosa, más bien, como si fuera un chicle pegado en su zapato.
-Es una amiga.- contestó Remus. Él siempre tan correcto.
-Vaya amiguita, parece...- eso fue lo que escuché, lo demás lo dijo en un susurro, pero era obvio que fue algo malo, porque sus amigos se rieron, del comentario, bueno menos Remus.
Ese día llore como una tonta que era, no me podía creer, que el amor de mi vida, me insultara en mis narices. Pero después lo pensé mejor, decidí, que fuera lo que fuera que había dicho, lo hizo porque no me conocía, y yo me iba a dar a conocer, fuera como fuera.
Con esa idea en mente me dormí esa noche, y al día siguiente comencé con mi táctica para darme a conocer, nada sutil, en definitiva lo perseguía por toda la escuela, incluso le apoyaba en sus malas bromas en contra de Slytherin de nuestra edad. Encontraba que lo que hacía estaba mal, pero como era su eterna enamorada, tenía que apoyarlo, otra estupidez de niña. Al final de tanto seguirlo, me comenzó a hablar, aunque nunca nos hicimos amigos, y yo sabía que lo hacía porque siempre veía que Melanny hablaba conmigo para demostrar que era mejor que yo.¡Y yo la muy tonta le seguía el juego!. ¿Pueden creerlo?. Pues créanlo. Al fin y al cabo, la que ayudó a que esos dos niños ególatras se conocieran fui yo¡yo, yo, yo, pero como era una niña tonta no me daba cuenta de lo que hacía, pero lo hice. A final de curso me dije a mi misma que tenía que decirle que estaba enamorada de él¿y a qué no adivinan lo que hice? Pues le dije. ¿Ya he dicho que era muy tonta?.
Íbamos de regreso ya en el expreso cuando se lo dije, aún lo recuerdo, y desde ese día lo odio con todo mi ser.
-¡Hola!- dije cuando encontré el vagón, en donde iban los chicos.
-Hola.- me saludaron.
-Esto... James¿podría hablar contigo un momento?- sí, me había decidido y no iba a dar marcha atrás, la verdad es que lo único que rescato de cuando era pequeña, es mi valentía y mi fuerza de voluntad, todo lo que me proponía, lo hacía.
Cuando le dije eso estaba más roja que un tomate, y mi semejanza con una pelota de básquetbol iba en aumento.
-Claro.- dijo despreocupado, pero con una mueca de fastidio. Los demás chicos lo miraron y me miraron y luego se pusieron a reír. Menos Remus.-¿Qué quieres?- dijo enojado, cuando estábamos en un compartimento vacío.
-Esto... ¿Quieres ser mi novio? Me gustas...- listo lo había dicho, estaba más roja que un semáforo, y ya empezaba a ponerme morada, cuando sentí una gran carcajada. Él se estaba riendo de mí.
-¿Y tú piensas que voy a ser novio tuyo¡Pero si pareces una vaca embarazada, No inventes.- dijo en medio de risas burlonas, y con mirada arrogante.
Ya sabrán lo que pasó. No, no lo maté, o sino estaría en Azkaban y no sería la idea. No, pasó algo peor, me eché a llorar delante de sus narices, y él ni siquiera tuvo la decencia de parar de reír.
-¡Adiós!- dijo saliendo del compartimiento, con la misma risa, que rompió mi corazón.
Seguí llorando todo el camino, y juré no verlo nunca más, el colegio es lo bastante grande para cumplir mi promesa. Además juré odiarlo, y en realidad no me fue tan difícil, lo logré después de dos años de sufrimiento letárgico. Incluso adelgacé, y me gustó verme más delgada, por lo cual comencé una dieta fuera de grasas y mucho ejercicio. Y así llegué a ser quien soy ahora, la señorita prefecta Lily Evans y ¡delgada! Hasta compito con Melanny, eso me hizo feliz. Me dieron el puesto de prefecta en quinto, por mi buena conducta, y por suerte le dieron el puesto de prefecto a Remus, que por lo menos es mi amigo, el único que había tenido hasta ahora, que hablo con los otro dos merodeadores.
Bueno mi vida pasó rauda y veloz, sin encontrarme nunca más con Potter, en la escuela, bueno hasta ese fatídico día, en el que a Melanny se le ocurrió llevarlo a la biblioteca.
Yo como siempre que hacía en mis ratos libres, fui a la biblioteca a terminar mis deberes, por adelantado y para leer algo entretenido antes de dormir. Así que saqué todos los libros más interesantes que encontré, y luego salí de allí rauda y veloz, tenía que apresurarme, si no quería ver a Potter en la sala común. Pues ese era mi día de mala suerte, porque apenas salí de mi refugio¿a que no saben con quién choqué? Pues con Potter, aunque en un principio no supe que era él, ya que los libros me tapaban la cara.
-¡Oh! Lo siento, no veo nada. Perdón.- eso dije. ¿Pueden imaginar la humillación que sentí cuando me enteré, a quien le pedía disculpas?
-Pues deberías fijarte. – dijo él, reconocí de inmediato su voz, y encima estaba enojado el muy idiota.
-Ya... ¿Podrías correrte? Mira que estorbas mi camino, y no pienso dejar que estos libros se caigan. – eso le respondí, apostaría a que le hirió en el orgullo de mamarracho lo que le dije. Claro nunca una chica le había dicho eso. Y además era cierto, no quería que se me cayeran los libros, y él estorbaba.
-Mira pequeñina, no me pienso correr, ten más respeto por tus mayores. – dijo.
-¿Qué?. – ¿Cómo se atreve a llamarme pequeñina a mí? Debe pensar que voy en primero o algo así, pero es que es muy idiota.- Mira estúpido, no sé a quién le llamas mayor. Para que te lo sepas voy en sexto, y no creo que seas de séptimo, porque eres muy inmaduro.- Wow eso le dio en lo más recóndito de su ego, estoy segurísima. ¡JA¡Devuelve esa Potter!
-¡Ya volví mi amor! – dijo la voz Melanny ¿Por qué es tan... señorita?.- ¡Evans, Pero mira cuantos libros. ¿Qué haces, Jamsie? Córrete, no ves que se le van a caer los libros.
-Eso he estado tratando pero no se corre. – dije aburrida, y yo que quería pelear...
-¡Y no me pienso mover!. – eso dijo el muy idiota, como si fuera el dueño del mundo.
-Anda cariño, no seas malo. Tienes que ser un caballero. – le dijo Melanny¡JA¿Una mujer dándole lecciones a Potter? Ya me está cayendo mejor Melanny ¿eh?.- ¿Por qué no ayudas a Evans, a cargar sus libros?- Sí ¡ayúdame desgraciado, te quiero ver como mi lacayo.
Me cargó los libros, no sé que le pasó. En realidad ni me interesa, lo que sí sé, es que sacó los libros de mala gana, y luego se me quedó viendo como... como, que sé yo, parecía cualquier cosa mirándome. Por supuesto que yo no saqué mi mirada, si me quería ver que me viera.
-Si no quieres no me ayudes. – le dije, levantando las cejas en un gesto altanero. No me respondió. ¡Siguió viéndome!. Pienso que le debe a ver caído mal que alguien tan bella como yo, lo tratara así, y que no esté en su club de fans. ¿Pero de qué hablo? Si yo soy lo más fea que hay. Puff...
-Amor¿Estás bien? – le dijo Melanny, y ahí aparto su mirada y vio a Melanny luego me volvió a mirar y entrecerró los ojos enfadado.
-Esta bien, no te ayudo. – Me dijo, lo que me esperaba, es un papanatas, era obvio que no iba a ayudarme.
-No esperaba menos de ti. – le dije relajada, era la verdad. – ahora con permiso, córrete, córrete, que estorbas. Adiós Melanny, nos vemos otro día, y ojalá que estés mejor acompañada.- ¡JA! Eso debió dolerle, jojo. ¡Potter¡Te odio, lástima que no le podía gritar eso.
Me fui a la sala común rápidamente, para dejar mis libros y aprovechar de conversar algo con los chicos. Necesitaba hablar con más gente en el día que no fuera, Melanny y su novio pedante.
HoOlAs¿Qué tal están? Espero que muy bien, aquí de nuevo en una noche de insomnio, me ha llegado la inspiración en forma de Lily, jeje, el próximo capi, será de James, así que no os preocupéis, van a tener las impresiones de cada personaje. Bueno quería preguntarles, si así les gusta el fic, o solo quieren las impresiones de James. Si sólo quieren los capítulos como James me lo dicen, y lo hago así, yo no tengo ningún problema, y si lo quieren compartido, o sea, James un capi y Lily otro capi, también me lo dicen. Ustedes eligen, ya que ustedes leen el fic. Jeje. Bueno eso era, espero que les haya gustado. A mi gusto personal, no me quedó tan mal. Pero en fin, ustedes lo saben. Ah! y agradecer a las 3 personitas que me dejaron un reviews¡Muchas gracias!.
Avances del próximo capítulo. "El castigo" by James.
"Llegué tranquilamente a la sala común, miré a mí alrededor en busca de mis amigos, y allí estaban, sentados en las mejores butacas de la sala.
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-Hola James¿Qué tal con Melanny?- dijo Canuto. Mi mejor amigo, bueno hasta hoy
-Nada anormal. – dije, y me fui a sentar al lado de mi "amiga" pelirroja. - ¿Puedes correrte? Estorbas.
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-¡Qué bonito!- dijo aplaudiendo con ironía.- El "señor" Potter haciendo de las suyas. ¿No te basta con levantarte todos los días y ver tu feo rostro, que tienes que molestar a los demás para reírte?.
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bueno hasta ahí los avances, espero Reviews, por lo de la pregunta, bueno "sayitos", nus leemos ;)
