Disclaimer: Bueno ya todos deben saber que los personajes no son míos. Yo solo los uso para divertirme un rato, y de paso divertirles a ustedes, sin ánimo de lucro, porsupuesto. jeje, y eso...
N.A: Holas!! pido mil disculpas por las demoras que he tenido ultimamente, pero no lo hago a posta, sino porque no me queda mucho tiempo, bueno en realidad tiempo tengo, pero la mayoría de las veces lo ocupo para estudiar por que a mis profes de Uni les encanta ponerme controles cada viernes de la semana, además que mi nuevo ramo de dibujo me quita mucho el tiempo. Con decirles que el próximo capitulo que pondré lo he estado ecribiendo a pedacitos, cada vez que espero a mis amigas luego de los controles. Así que por favor no me maten, aunque esta vez si se los recomendaría, ya que he tenido este capi terminado desde casi tres semanas, pero no había podido subirlo antes, aunque sí había tenido un tiempito. ¡Pero es que el sueño me vence, cada vez que tengo "ese tiempito". Asi que por este capitulo no hay excusa, pero para el próximo, si me demoro mucho y saben por qué es... jejeje.
Y ahora a LEER!!!!!
Capitulo 14: "El desastre"
Subí lo más deprisa que pude al cuarto de las chicas, con la extraña sensación de que alguien me espiaba... pero bueno... eso era solo mi imaginación desbordada, por el hecho de haber dicho tantas mentiras en un solo día que hasta me sentía perseguida por un ente extraño. ¡Ojalá hubiese tenido una bola de cristal para ver que efectivamente "alguien", presumiblemente un orangután con cara de malos amigos, me seguía deliberadamente con la mirada! Pero yo no tenía esa bola de cristal, y de todos modos, ni falta hubiera hecho, por que eso de adivinación es más falso que mi sapo.
Por suerte al llegar a la habitación no había nadie. Así que sacando fuera todos los valores que mi madre me había inculcado tan meticulosamente, sobre "tomar prestado sin hacerlo realmente", comencé a revisar confiadamente las pertenencias de Linda, hasta encontrar a mi querido y bien requerido sapo, o rana, en fin lo que sea que fuera esa cosa verde y rugosa.
Tome al lindo (bueno si es que se le puede llamar "lindo" a esa cosa) sapito, entre mis manos, y le hablé. Bien, podrán creer que era una loca hablándole a un sapo, bueno pues créanlo, sí, soy una loca, porque nadie en su sano juicio le habla como yo le hablé a un sapo.
-¿Qué tal, sapito?- dije en un susurro apresurado mientras corría de vuelta a la puerta de la habitación.-Ahora tu nombre es "chango"¿Me entiendes? C-H-A-N-G-O, chango.- deletree histérica, pero el sapo no daba señal alguna de haberme entendido, y por primera vez, en todo ese lapso de tiempo, me di cuenta de que mentir era algo MUY malo. Ahora todo lo que rogaba era que al volver ahí, los chicos ya se hubiesen ido. Pero eso, como bien sabía era un milagro, y ¡Por Merlín! Quería que ocurriese un milagro, estaba segura de que los chicos, es decir, los merodeadores, descubrirían que ese sapo, ni por asomo era mío.
Bajé por las escaleras más desmoralizada que nunca, aunque mi moral se acrecentó de repente al ver ahí, al pie de las escaleras, al mismísimo Potter, con esas horribles ojeras, y la misma expresión adusta que tenía cuando entré a la sala común. Era obvio, que él deseaba pelear, pero yo, no iba a caer en su sucio juego, necesitaba salir de ahí, ya. Además llevaba a chango, en mis manos, y él, podría reconocerlo, yo no sabía a cuanta gente había presentado Linda su mascota. Así que lo mejor era esconderlo tras de mí.
-Evans, necesito hablar contigo- dijo con el ceño fruncido, la verdad que se veía re gracioso, con esas ojerotas y el ceño fruncido parecía mapache.
-Potter, no tengo tiempo para peleas-dije acomodando bien a chango detrás de mi espalda.
Ya me iba yendo de la compañía "tan agradable" que me otorgaba Potter. Cuando su cara de mapache cambió repentinamente a una de furia contenida, y me empecé a preguntar seriamente si la rabia de los mapaches era peligrosa, no fuera yo a contagiarme...
-Pues vas a tener que hablar conmigo, ahora- dijo enfurruñado. Y de no sé donde sacó una fotografía mágica, y no solo era una fotografía, sino MI fotografía, todavía tenía unos marcos rosa por los costados. ¿Qué? Ya sé que el rosa es cursi, pero era la única goma de colores que pude robarle a Petunia.
Después de procesar bien la información que entraba de sopetón, en mi linda cabecita, mi furia, que no salía ya desde hacia unas cuantas horas, empezó a crecer de a momentos, y a pasos MUY agigantados.
-¡¿De dónde sacaste esa fotografía?!- dije. Aunque después de mucho tiempo me di cuenta de que había gritado, y muy fuerte, menos mal que no había nadie más por ahí cerca o me habría valido una buena detención.
¡Pero no nos detengamos! Estaba furibunda, colérica, rabiosa, en fin todos los sinónimos que os podríais imaginar. Tan cegada por mi violencia (muy bien justificada) estaba, que ni cuenta me di que había soltado a chango. ¡Y no digamos nada de Potter! El muy cobarde ( y se hace llamar Gryffindor) retrocedió para alejarse de mí¡de mí! Una chica indefensa, que no le iba a hacer nada más que unos simples rasguños, y quizá algunos moratones. ¿Qué¡Se los merecía! Y sobre todo por lo que me dijo a continuación...
-Lo saqué de tu álbum-dijo con arrogancia. ¡Con arrogancia¿Pueden creerlo? Se estaba pavoneando, de haberse metido en mis cosas¡Mís malditas cosas! Demonios ahora tendría que desinfectar todo... ¡Qué coraje!. ¡Esperen un momento...¿dijo que se había metido en mis cosas¡AAAAAAAAAAHHHHH¡¡Tenía mi diario entre mis libros¡Y un calcetín remendado marcando una hoja¡Qué vergüenza¿Qué? Es vergonzoso marcar un libro con un calcetín, pero es que no tenía nada más a mano...
Pero volvamos a lo que nos importa.
-¡¿Te metiste en mis cosas?!-dije casi sin voz, es que si antes ya estaba furibunda y de todo, ahora pensaba que Grindelwald, era una persona buena a mi lado.
-Sí, pero mira, Evans. Yo quería saber ¿qué haces tú con MIS amigos?- preguntó la mar de calmado. ¡Él muy descarado! Haciéndome preguntas después de haber violado mi intimidad. ¡Ohh... mís valiosas cosas mancilladas por el orangután-mapache de Potter! Eso fue el vaso que rebalsó la gota. ¿o era al revés? Bueno nunca he sido muy buena con los dichos...
-¿Qué¿Y tienes el descaro de preguntarme algo¡Después de que te metiste en MIS pertenencias! –grité enfurecida, quería matarlo. Así que sin darme cuenta empecé a reclamarle pegándole en el pecho con mi dedo.
-Oye tenía todo el derecho a hacerte algo, después de lo que tú me hiciste a mí ¿No te parece? Era obvio que no me quedaría quieto viendo como tú te sentías genial por haberme humillado limpiando los baños.-dijo enfadado.
Así que esta era su "venganza"... ¡Pues vaya venganza! Le odié como nunca antes le había odiado, y eso es mucho decir...
-¡Eres un desgraciado¿Así que por eso te metiste a fisgonear en mis cosas?-grité, empujándolo a cada palabra que decía, debería haberlo mordido, o arañado, o algo peor. Me arrepiento, la verdad.-... ¿Qué más viste?
Le pregunté preocupada, por el diario, el calcetín, mis fotos de pequeña, mis medicamentos, en realidad preocupada por todo.
-¡NADA! Solo tus fotos y tus montones de libros inútiles –contestó casi en un grito. Y el muy desgraciado, me agarró las manos para que no siguiera empujándolo, y menos mal por que ya casi pasaba a los arañazos.
-¡¡¡UUYYY!!! Nunca en mi vida había odiado a alguien como a ti.-dije con rabia.- ¡Y suéltame! –ordené, furibunda. Lamentablemente obedeció de inmediato, y digo lamentable, por que si no me soltaba era la excusa perfecta para comenzar a pegar patadas.- Mira haremos una cosa: No me hables, no me mires, has como si yo no existiera, que yo haré lo mismo. Esto ya se pasó de la raya. ¿Estamos de acuerdo?- dije mirándolo con odio puro.
-Está bien.- aceptó.- Pero aún no me respondes la pregunta que te hice.
Actuó con tanta naturalidad, que me emputeció más de lo que ya estaba. Por supuesto que no le iba a responder nada. ¡¿Qué se creía?! No tenía ningún derecho a preguntar que hacía con sus amigos, yo podía estar con quién se me pegaba la regalada gana. Me volteé con un gruñido para irme de una buena vez, de ahí, pero al hacerlo me acordé de mi sapo, digo del sapo de Linda,
-¡Demonios! –dije asustada. Me tiré al suelo en busca de chango, tenía que encontrarlo, o era bruja muerta. No me importaba parecer una loca delante de Potter, lo realmente importante era encontrar a chango. ¡¿Por qué demonios tenían que haber tantos muebles en la sal común?!
-¡Changuito¿Dónde te metiste?- decía desesperada, mirando entre sillones y mesas. ¡Así no lo iba a encontrar nunca¡Y todo por culpa de Potter, que miraba con cara de idiota, y ni se dignaba a ayudar!-¡Y tú que miras!- le hice saber furibunda.- ¡Por tu culpa he perdido a chango! Deberías tener la moral de ayudarme a buscarlo ¿no te parece?.
-¿Y quién demonios es Chango?- preguntó enfadado. ¡Tenía cara el muy infeliz...!
-Es un sapo.- dije escuetamente. Seguí buscando, mientras Potter seguía, inerte, y paradote cuan alto era, con cara de estúpido.
-Bien, un sapo... ¿Y cómo es?-preguntó. Bueno... quizá se dignaba a ayudarme a buscar a chango.
-Es grande, gordo, tiene ojos amarillos.- dije rápidamente sin mirarlo. ¡Tenía que encontrar a ese sapo¡Linda me iba a matar¡Su sapo era todo para ella! Eso me pasaba por mentirosa, y por gafe. ¡Si tenía una suerte!
-Creo que ya lo encontré.- dijo Potter. ¡Que rabia, apenas y se ponía a buscar lo encontraba¡Y ni siquiera se tiró al suelo! Era una injusticia.
Lo miré con odio contenido. Bueno, al menos había encontrado a chango.
-¿Dónde está?- inquirí fastidiada.
-Ahí.- apuntó a un cenicero. Y ahí estaba chango, con su cara de sapo apacible, era como si se burlara de mí con su calma. Corrí a buscarlo, tenía que irme, o si no Michael, se enfadaría..
-Bien, te daría las gracias, pero fue tú culpa que se perdiera, así que no te las mereces.-dije con dignidad, y volteé con toda la vanidad posible para dirigirme a la salida..- Por cierto, el trato sigue en pie.- agregué desapareciendo detrás del cuadro.
Caminé por los pasillos lo más rápidamente, pero se veía que ese día no era el mío ni por asomo. Por uno de los pasajes laterales venía caminando la esplendorosa, Melanny. Rogué a Merlín, para que no me viera. Pero claro, Merlín me odiaba con todas las de la ley, por que a la primera de cambio, Melanny giró su luminosa cabeza y me vio, justo cuando me escondía detrás de una armadura... ¡Para más remate, haciendo el ridículo!
-¡Evans, querida!- me saludó desbordando cinismo. ¿Ya he dicho que somos enemigas a muerte en los estudios?
-¡Hola!- saludé mientras dejaba a chango dentro de la armadura.
-¿Qué haces?- preguntó curiosa. Con la vista fija, en donde acababa de dejar a chango.
¿Y ahora qué le decía? Melanny era la mayor chismosa cuando se lo proponía. Aunque la verdad no estaba haciendo nada malo, a parte de estar actuando como una loca desquiciada, escondiéndome detrás de las armaduras, para no tener que toparme con ella. Ni modo que le dijera que me escondía de ella ¿no?. Aunque sonaba muy tentador, mejor que no...
-Juego a las escondidillas con los niños de primero ¿sabes¡Son tan monos!-mentí. ¿Qué? No se me ocurrió nada mejor.
-¡Oh! Que gentil eres, perdiendo tu tiempo así, con los niños...-dijo ella sonriéndome con compasión. ¡JA¡Qué hipócrita! Le encantaba que perdiera mi tiempo, así ella me adelantaba en los estudios. ¡Pues bien creído se lo tenía la muy pérfida!. Pero no importa, total al fin y al cabo, siempre acaba segundona. MUAJAJAJA.
-Pues sí, tengo un alma tan caritativa.-dije haciéndome la importante. ¡Ja¿Yo caritativa? Sí, claro... De todas formas, ese día estaba diciendo muchas mentiras. Hum.. no importa, con tal de deshacerme de Melanny, cualquier cosa. –Bueno... ¿Y qué haces¿No ibas a alguna parte?.
¡Bien! Lo sé, sonó demasiado a: "¿Ya te vas?". Pero que le vamos a hacer, no es que estuviera de muy buen humor.
-Pues, la verdad iba a la biblioteca...-dijo. Sí, claro. Y yo soy Sharon Stone. ¡Tía como que la biblioteca está hacía el otro lado! Por lo visto no era la única que mentía...- Y te vi, y me pregunté que hacías, así que aquí me tienes. Además, pensé...- bla, bla, bla, bla. Y después dicen que yo hablo demasiado... ¡Si esta chica parece una cotorra! Para más remate, me parecía que iba a tener para un buen rato, y como no se iba esta palurda, el pobre chango se me ahogaba, y tendría que entregar a linda sapo enlatado.
-¿Qué te parece?.—oí que me decía Melanny.
-Pues estupendo.—respondí con una sonrisa. ¿Alguien sabe qué demonios me ha dicho esta chica? Pues yo tampoco. ¡ Vamos¿No creeran, que iba a escuchar toda su cháchara¿verdad?.
Lo bueno es que se quedó contentísima, vamos que hasta se despidió de beso y todo. ¡Qué miedo! En fin... Ya me enteraré de qué va todo esto, no puede ser tan malo ¿verdad?.
Cuando vi que la pesada de Melanny se perdía por el pasillo, saqué a Chango de su escondite enlatado, y corrí afuera. Por supuesto que no creía que nadie me esperaba, pero tenía que ver ¿no?.
Pues estaba muy equivocada. Sentado a los pies de un árbol, me esperaba el queridísimo Michael. La verdad me pareció un detalle soberbio. ¡Todo un galán el chico! Aunque un poco aburrido, todo hay que decirlo...
Después de pasar una tarde con el sapo y Michel, hablando de chango, por supuesto, me fui a la sala común directito a mi pieza, y ¡A que no adivinan¡Linda ni siquiera se enteró que saqué a su sapo a pasear! Lo malo es que me tendré que comprar un sapo en el próximo viaje a hogmeade, sino seré pillada y la verdad no quiero quedar como la mentirosa que soy...
Todo el día había sido un verdadero rollazo, y ahora tendría que limpiar todas mis cosas por la culpa del mapache Potter. Y después tendría que averiguar qué fue lo que dejó tan contenta a Melanny. No creo que sea tan malo ¿Verdad?.
jojojo
Fin! Listo, ya está este capitulito, no coman ansias, que al siguiente se verá que sucede en el trabajo, lo malo es que será relatado por alguien siniestro... ¿Quién será?. Lo verán en el próximo chapi¡Muchas gracias por leer!
Por cierto, mi amiga leyó el fic, y como yo creo en las críticas me ha dicho de que se me ha hecho muy repetitivo, y pues yo lo he leído de nuevo, y le he hayado la razón, así que de ahora en adelante y relatando cada capítulo con James, o Lily, pero avanzando, y no repitiendo el mismo hecho, así que como podrán comprender, éste es el último que publico así.
Buenop¡Muchas gracias por leer! Y Por supuesto Muchas gracias por los Reviews, en especial a Summhert (no sé si se escribe así) que si no es por ella que me dice que "escriba" se me olvida subir el capi, jijiji.
Y ahora adiosin, que si no me golpean por no ir a tomar once... ¡NO ME OLVIDEN!!
