Disclaimer: Bueeeeno como todos saben los personajes de este fic no me pertecen, ya uqe son propiedad de J.K Rowling. yo solo los utilizo porque me aburro y me gusta crear historias con ellos. jeje.
Capítulo 15: "El trabajo maldito" ¡Por Merlín¡Odio a un profesor!
"Cof, cof" ¿Funciona esta vuela pluma?... ah! Sí que funciona...
¡Hola! Mi nombre es Melanny Watson, y la verdad es que no sé muy bien lo que estoy haciendo aquí, contando una historia en donde no soy la protagonista, aunque lo debería ser, eso es obvio, soy mucho más hermosa e inteligente que esa Lily (pelota reventada) Evans. Pero aunque esto me haga perder mi valioso tiempo, lo tengo que hacer¡no puedo dejar que pongan mi imagen por los suelos¿Luego qué dirían lo medios¡No lo puedo permitir!. Así que como verán, me he decidido a contar mi parte de los hechos, por lo que comenzaré desde el principio...
oOoOoOoOoOoOoOoOo OMITIDO oOoOoOoOoOoOoOoOoOo
...y cuando tenía 11 años entré a Hogwarts, el colegio de magia y hechicería más reconocido en el mundo, era obvio que quedaría allí, porque... ¿Dónde más?
Desde el comienzo llamé la atención, y no era para menos, con mis hermosos bucles rubios y mis cristalinos y puros ojos azules, además de (por supuesto) mi buena disposición para con los maestros, y mi inteligencia magnánima, era obvio que me amarían desde el principio.
Cuando iba en tercer grado, comencé a llamar la atención de un chico en particular, que es actualmente mi novio, James Potter, y todo gracias a la gordita de Lily Evans (Sí, la misma que protagoniza esta cosa...). Por ella James se acercó a mí, y en quinto año nos hicimos novios oficiales. Lo malo es que desde mitad de tercer curso, esa estúpida de Evans se convirtió en mi rival a muerte. No sé como sucedió exactamente, pero de la noche a la mañana, ella, un insignificante y gordo balón de fútbol mal formado, comenzó a sacar más nota que yo. Además cuando pasaron los años, la pelota mal formada, empezó a formarse y desinflarse. Ya sabrán como me sentí, esa chica no solo me iba a ganar en los estudios si no también en popularidad, y yo no lo iba a permitir.
Afortunadamente, mis sospechas fueron infundamentadas, pues aunque esa Evans ya no era lo que en un principio, nunca llamó la atención tanto como yo, aunque ella sacara mejor nota no se hacía notar. Así que la dejé estar, hasta ahora.
Desde un tiempo para acá, Lily Evans, ya no es la misma, se está haciendo notar, y mucho. Me he dado cuenta de que mi Jaime, desde ese fatídico día en que la vio en la biblioteca, no le quita los ojos de encima y ella (la muy zorra) tampoco se los quita a él. Allí estaba pasando algo muy raro... y yo lo tenía que averiguar fuera como fuera. Así que mi mente maestra, ideó un plan, nada fácil de incumplir. Juntaría a esos dos en la biblioteca y los espiaría a hurtadillas, para ver qué se traían entre manos. Si James me engañaba con Evans, ella lo pagaría muy caro.
Lo primero que tenía que hacer era decirles que nos juntáramos en la biblioteca, y para eso la excusa perfecta era el trabajo para Slughorn.
Cuando iba pensando en eso, por una de las esquinas, vi que Evans se escondía penosamente entre una armadura y el muro. Era obvio que se escondía de mí. Pero no me importaba lo más mínimo, lo primordial, era descubrir es pseudo romance entre ella y mi Jaime. Además de fastidiarla un rato, por supuesto. Muajaja.
-¡Evans, querida!- la saludé con mi sonrisa estudiada, y renovada, que había practicado durante meses.
-¡Hola!- saludó nerviosa, dejando algo entre las latas de la armadura. Esa Evans estaba escondiendo algo...
-¿Qué haces?- pregunté mirando fijamente donde había escondido "eso" que tanto celaba.
oOoOoOoOoOo OMITIDO oOoOoOoOoOo
Cuando dejé a Evans, me escondí en la esquina del pasillo, tenía que ver qué era lo que escondía tan celosamente en la armadura. Y mayor fue mi sorpresa, al ver un asqueroso y arrugado sapo. ¡Qué asco¡Esa Evans era más rara de lo que me imaginaba¿A qué bruja medianamente educada se le ocurría tener un sapo de mascota¡Era repugnante!. Lo mejor era olvidar aquella escena tan horripilante de mi adorada cabecita, antes de ir en busca de James.
Tenía que encontrarlo y pronto, mi plan no podía verse turbado, por la horripilante visión de un sapo gigantesco. Así que me dirigí a la biblioteca, pues ese era nuestro lugar de encuentro, porque aunque no lo crean, yo, una diva digna de los estelares en Hollywood, tenía que esconder mi adorable belleza entre libros y páginas llenas de sabiduría, para ser mucho más inteligente de lo que ya era.
Por suerte al llegar a la biblioteca, mi Jaime ya estaba allí, fue un gran alivio, no es que no me guste estudiar, pero es que estar con un guaperas como mi Jaime es mucho mejor, además controlarlo y hacer que me adore es mucho más entretenido y halagador que estar entre una pila de libros.
-¡AMOOOR!- grité dulcemente para que me viera. ¡aishhh¡Hubieran visto su expresión de adoración al verme...
-¡Melanny!.- exclamó con la más verdadera alegría, ya casi había olvidado mi enfado para con él, pero de repente lo recordé, al ver en su expresión un atisbo de "cinismo" algo que por cierto no va nada con él.
-¿Qué pasa, James?- pregunté, con mi pose sexy, es decir arreglándome el cabello y lamiendo imperceptiblemente mis labios. Eso vuelve locos a los chicos.
-¿Por qué?- preguntó, aparentemente no se enteró de nada. ¡Qué rabia, debe de estar pensando en la insulsa de Evans!
-No sé, hoy has andado medio raro, todo ojeroso y de mal humor. ¿no has dormido bien?- dije aparentando preocupación, con mi actuación a flor de piel, la verdad es que estaba muy enfadada.
-Lo que pasa, es que es el estrés antes del partido del sábado, tú sabes que el equipo de tu casa es muy bueno, y... la verdad es que estoy nervioso.- dijo con cara de abatimiento. ¡Oh, pobresito, y yo pesando mal de él...! Me sentí mal de inmediato...
-¡Oh!... pobresito mío.- dije abrasándolo. Tenía que sacarme el sentimiento de culpa de alguna forma. Abrazarlo un segundo era suficiente, no podía permitir que se arruinara mi vestido, las arrugas son muy difíciles de sacar.
-Bueno... pasando a otro tema.- dije poniendo cara de circunstancias.- Tenemos que hacer el informe de pociones.
Yo sabía que iba a poner esa cara, aunque nunca pensé que se lo tomaría tan mal, mal que mal, se iba a encontrar con su pseuda amante. ¡Delante de mí! Oh... todavía no sé que he hecho mal para que la vida me trate de esta forma.
-Melanny... ese informe es para dos semanas más...- dijo.
-Ya lo sé. Pero lo mejor es hacerlo ahora, no podemos dejar trabajo para ultima hora, James. Tú sabes mejor que nadie que lo tenemos que terminar, además te queda tiempo de sobra para entrenar más al quidditch, y...- empecé a decirle para que entrara en razón, necesitaba saber si de verdad andaba con esa Evans. Pero me di cuenta, como siempre que ya no me escuchaba.
-¡Me estás escuchando!- le pregunté exasperada.
-Por supuesto, Mel. – me dijo serio, como si hubiese escuxchado todo lo que le dije. ¡Qué mentiroso! A lo mejor a Evans sí la escucha...- Y estoy de acuerdo contigo.
Por lo menos, entra en razón... por esta vez lo perdonaré, además, se adecua perfectamente a mi plan.
-Que bueno. Ya avisé a Evans, y como ella es muy responsable, me dijo que sí de inmediato, así que el informe, lo haremos mañana.- le dije con la sonrisa más sexy que encontré.
Le di un beso cerca de la comisura del labio, de la que por supuesto ni se enteró, pero no me importaba, mi plan andaba viento en popa. De lo único que tenía que preocuparme era de que esos dos llegaran a la cita en la biblioteca. Menos mal que yo tenía a mis subditas. MUAJAJAJA, los descubriría con las manos en la masa, en lo que fuera que tuviesen. ¡Como que me llamaba Melanny Watson!. Así que rauda avisé a mis "amigas" para que se encargaran de que los dos llegaran a hacer el trabajito de pociones.
¡ERA ABSOLUTAMENTE PERFECTO! Ahora tenía a James y a Esa Evans en mis manos, sólo tenía que esperar a mañana, y descubriría que se traían entre manos esos dos. Claro que yo no tenía la menor idea de que ya tenían planes para mí.
El profesor Slughorn, esa mañana me llamó a su despacho por que quería que yo hiciera una poción muy eficiente para vayan a saber qué, la cosa es que mi acompañante era ni más ni menos que el grasiento de Severus Snape¡ARGH¿Se dan cuenta lo terrible qué fue para mí ese día? Además de que ni siquiera vi nada. ¡Maldita Evans, y maldito James!
Ya no importaba, algún día descubriría, qué demonios se traían entre manos esos dos, porque de Melanny Watson, nadie se burlaba. ¡Y menos una pelota reventada como Evans!. Aunque para eso lo primero que tenía que hacer era matar a Slughorn, y a su "ayudante" grasiento. ¡No sé que hice para merecer esto!. Claro además de ser absolutamente hermosa y deseable... Pero eso no es malo ¿o sí?.
OOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
HOLAS!! Por fin terminé este capitulo, me costó un mundo terminarlo, y no por falta de inspiración, (weno sí un poco) si no por falta de tiempo. Jeje. Aunque ya lo terminé. No sé si ya he perdido mi toque y está muy malo el capi. Pero qué le vamos a hacer, lo que sí les prometo es que el próximo chapi, va estar "interesante". Un adelantito, es que en la tarea de pociones, habrá un poquitito de todo. El que narre será James.
Bueno, muchas gracias a las chicas que siguen leyendo el fic... jeje por su paciencia, y por su reviews.
Por cierto... me quedó harto corto el capi... ¿Cierto?. ¡Ah! Les quería hacer una preguntita... ¿Qué tal Melanny como relatora? Un poquito insufrible, aunque quería hacerla mucho más "puffy" no me salió... u.u jeje. Bueno ahí me dicen qué tal la chica.
No me olviden!! Gracias por leer.
ATTE. Nikky veela.
