Disclaimer: Los personajes aquí presentados, no me pertenecen, son propiedad de Nikelodeon y Craig Bartlett. Excepto claro, los creados por mí, para narrar la historia.

Bienvenidos a esta historia, es la continuación de "La gran aventura" Así que si aún no la leen pues a lo mejor se pierden un poco con esta, por que tiene algunas referencias a ella, pero por lo demás espero que les agrade, disfruten.

¡Como hemos cambiado!

Capitulo 12: Complementos.


La tensión podría haberse cortado con cuchillo, Andrew y Arnold se miraban con inquietud, el primero algo molesto, pues al entrar escucho al ultimo, gritarle a Helga, y este a su vez un poco preocupado de haber sido descubierto en esa situación, y es que, si bien en ese momento estaba molesto con ella y Gerald por haberle ocultado ese pequeño incidente, no deseaba para nada que su profesor lo usara, para tratar de acercarse a su novia.

– ¡Buenos días jóvenes! – Saluda después de un momento el joven profesor. – ¡Espero que todos hayan tenido unas excelentes vacaciones! – Tras esto la clase entera contesta contenta, y un murmullo general es acallado de nuevo por el. – ¡Bueno ya, silencio ahora ya tenemos que continuar! ¡Por cierto! – Dice mirando a Arnold. – ¡Espero que hayan dado la bienvenida a nuestro viajero Arnold!

– ¡Ya se la dimos! – Contesta Harold.

– ¡Aunque aún le falta el remojo! – Exclama Stinky riendo.

– ¡No sean muy rudos, nada mas chicos! – Dice Andrew complaciente. – ¡Bueno habrán sus libros en la pagina 68, vamos a leer algo sobre Víctor Hugo, comienza tú por favor Helga!

– ¡Si Andrew, a ver… Víctor Marie Hugo, Poeta, dramaturgo y novelista, considerado por muchos el más importante de los escritores románticos en francés. Nacido en Besanzón el 26 de febrero de 1802, aunque su infancia transcurre en París…

La clase transcurre normal, salvo algunas miradas de Andrew hacia Arnold y Helga, quienes lucían molestos, entre si.

– ¡Muy bien jóvenes, quiero un ensayo sobre "Los miserables" para dentro de dos semanas, se que es una obra extensa así que solo escojan el volumen de su preferencia, podemos trabajar juntos en las clases y ¡No! , definitivamente no quiero, el script de alguna de las películas, se los advierto! – Dice mirando a Stinky y Harold, quienes se encogen de hombros como diciendo, ¿nosotros? – ¡Arnold, puedes esperar un momento, por favor! – Dice mirando a este.

– ¡Claro! – Volteando a ver a Helga, quien no se ve muy estresada por que el se quede.

Todos salen del salón, ahora Andrew y Arnold están frente a frente.

Andrew se levanta de su escritorio y mira por la ventana, en tanto es observado por un pendiente, Arnold.

– ¡Antes que nada, Arnold, espero que no me veas como un enemigo, por que esa no es mi intención!

– ¿Que?

– ¡Amo a tu novia, si, pero no voy a esperar cualquier error tuyo, para sacar ventaja o esperar que ella venga corriendo a mis brazos! Este tiempo lejos me ha servido para meditar sobre algunas cosas, como el hecho de que ella, solo te ha amado siempre solo a ti, ya que si no hubiera sido así, de seguro que ella no te hubiera perdonado, como lo hizo. Estoy consciente de que solo un milagro podría hacer que ella llegara a amarme, así que mejor no lo espero.– Arnold mira a su profesor, estaba esperando otra cosa de el. – ¿Puedo saber por que estabas tan molesto hace un rato? Espero que no haya sido por mi, ya que lo que menos quiero es ser un problema entre ustedes.

Arnold ve a los ojos a su profesor, sabe que no miente. – ¡No fue por ti Andrew, es solo que me moleste al saber un secreto, que ella y mi mejor amigo me habían guardado, mucho tiempo! – Explica, sintiendose un tanto incomodo.

Andrew por un momento mira sin entender bien a Arnold, pero de pronto parece recordar algo. – ¿Desabrida?

– ¿Eh, tú sabes?

– ¡Arnold, todos saben esa anécdota, es una broma muy querida para ellos, no recuerdo haber visto a Phoebe enojada por eso!

– ¡Bueno es que Phoebe no se enoja, pero yo… ¡Rayos creo que en realidad me siento un poco, acomplejado, y estoy viendo cosas malas donde no las hay! He estado tanto tiempo, lejos de ella que siento que tengo que aprender pronto, todo lo que ella es ahora. Pero cuando me dijeron eso riendo, sentí que era como una burla, y ellos lo veían como si fuera lo mas normal del mundo. – Dice sentandose pesadamente en la silla de su pupitre.

– ¡Tal vez por que antes que nada tienes que entender, que ellos han cambiado, que tu has cambiado, y que ellos ahora tienen otro tipo de amistad diferente a cuando tu estabas con ellos, y los celos no pueden tener cabida entre ustedes!

Arnold mira nuevamente a su profesor, de verdad no puede creer que el este tratando de ayudarle, y ahora que, ¿también seria su psicólogo? – ¿Andrew, por que me ayudas?

– ¡Porque quiero que ella sea muy feliz, y si tu eres su felicidad, yo me aseguro de que tu cumplas, ¿acaso ese anillo que vi en su mano, no es de compromiso?, no es eso mas importante que cualquier otra cosa !

Arnold recuerda y se ruboriza al recordar ese pequeño pedazo de metal, que su madre escogió para Helga y que simboliza su promesa eterna. Recuerda el momento exacto cuando, el día de navidad, Helga lo encontró atado a una de las ramas del árbol navideño, con su cinta rosa, esa que el había conservado y que era uno de sus tesoros mas preciados, ella hizo una cara preciosa, mezcla de ternura, pasión y amor al momento de decirle que si, que eso era lo que, ella siempre había deseado y el no necesito saber mas, sabia que esa bella mujer lo amaba, mas que a nadie en el mundo.

– ¡Entiendo, gracias, me has abierto los ojos en algunas cosas! – Dice tomando sus cosas. – ¡Se que no lo haces por mi, pero espero que tu también encuentres tu felicidad Andrew!

– ¡Gracias Arnold, y ahora ve y habla con ella, por que no quiero verla enojada en clase de arte, hace puras porquerías cuando esta así!

Arnold ríe de buena gana y le dice adiós a su profesor, antes de salir corriendo al pasillo.

Andrew se queda pensativo, mira hacia su carpeta la abre y saca una foto de Helga. – ¡Serás muy feliz, desabrida, el te quiere de verdad, solo dale un poco de tiempo! – Expresa bromeando con la foto como si fuera la verdadera Helga. – Aunque se que jamas serás mía, aún te amo. – Finaliza con un dejo de tristeza.

Arnold sale corriendo al patio, nada mas ver a su novia corre a abrazarla.

– ¿Oye y ahora que te pasa? – Dice ella sorprendida y sonrojada.

– ¿Que puedo hacer para que me perdones por mi escenita de hace rato? – Pregunta el manteniendola en sus brazos. Ella esta impresionada por el rotundo cambio de actitud.

– ¡Wow! ¿Que te dijo Andrew para ponerte así?

– ¡Digamos que necesitaba un jalón de orejas amor, y el me lo dio! – Dice sonriendo. – ¡Me dijo que tengo que aprender a moderar mis celos y ser mas comprensivo con los cambios que hemos sufrido todos!

– ¿Así te lo dijo? – Enarcando una ceja.

– ¡Bueno no exactamente! ¿Y que puedo hacer para complacerte?

– ¡Bueno, pues si así son las cosas, que te parece si hacemos una pijamada en tu casa el fin de semana! ¡Tengo que ir a ver lo de mis cursos en la escuela de arte, por la mañana del sábado, si quieres me acompañas y en la noche, vemos con todos nuestros amigos el maratón de cine de terror, en la tele!

– ¿Crees que eso les guste?

– ¡Arnold! – Poniendo los brazos en jarra.

– ¡Je, je, solo bromeaba, será una buena forma de conocer mas a fondo de nuevo a todos! ¿Cierto? – Dice el emocionado.

– ¡Muy bien querido, buena decisión! – Dice Helga sonriendo y abrazando a su novio, al mismo tiempo que veía cruzar a Andrew por el pasillo. – "¡Gracias!" – Piensa ella observandolo hasta que lo pierde de vista.


– ¡Wow, es enorme! – Exclama Arnold al ver el edificio.

– ¡Es de tamaño normal para mi! – Dice Helga en tono de burla.

– ¡Ja, ja que graciosa! – Reclama el, al oír la burla de su chica. – ¡Me refiero a que es un edificio grande, Hel!

– ¡Ya se! – Dice ella sonriendo.

– ¡¡¡Helga querida!!! – Escuchan una voz tras ellos. Se trata de nada mas ni menos que la mismísima Helia Toussaint. Arnold nota de inmediato el enorme parecido de esa mujer con Helga.

– ¡Señora Toussaint, buenos días! – Saluda cortésmente Helga. En tanto Arnold solo la mira intrigado.

– ¿Vienes a ver lo de tus clases?

– ¡Si así es!

– ¿Me presentas? – Dice observando a Arnold con interés.

– ¡Ah, si el es mi prometido, Arnold Shortman! – Dice Helga con orgullo.

– ¡Mh, me pareces conocido! ¿No nos habíamos visto antes? – Pregunta la mujer.

– ¡Se le hace conocido, por que se parece mucho a su esposo señora! – Comenta Helga riendo.

– ¿Eh, a mi marido? – Observando de cerca a Arnold que no entiende nada. – ¡Ah, es verdad! ¿Tienes algún parentesco con los Sherman de California?

– ¡Era el apellido de mi abuela, madre de mi madre! – Explica el.

– ¡Genial, tal vez seas pariente de Alphonse! – Dice ella muy contenta. – ¡Vengan vamos a verlo!


¡Anonadado! Si no hay otra palabra para describir el rostro de Arnold al ver a Alphonse Sherman.

– ¡El hijo de Stella amor, el hijo de mi prima esta aquí frente a mi, la ultima vez que vi a tu madre fue en su boda! ¿Recuerdas Heli, esa bonita ceremonia en… ¿Como se llama?

– ¡San Lorenzo! – Dice Helga.

– ¡Si lo recuerdo, Stella se veía fabulosa, y ni que decir de Miles, tan atractivo, y también talentoso! ¿Sigue dibujando? ¡ Realmente era muy bueno! – Dice Helia alegando al respecto de su talento.

– ¡Si aún lo hace! ¡Quiere publicar su libro de botánica! – Responde Arnold.

– ¡De hecho Arni también dibuja y pinta muy bonito! – Explaya Helga.

– ¡En serio, quisiera ver algún trabajo tuyo, si heredaste el talento de tu padre, creo que será un deleite verlo! – Dice emocionada Helia.

– ¡Yo traigo aquí, uno de los que el ha hecho para mi! – Reitera Helga mostrando orgullosa un retrato que el le hizo.

– ¡Cielos, es hermoso, de verdad tienes talento, creo que mas que tu padre! – Expresa Helia, con suma admiración. Ella y Alphonse cruzan miradas al observar su trabajo.– ¿Arnold, dime te gustaría estudiar arte, aquí junto con Helga?

– ¿Eh? – Desconcertado y sonrojado.

– ¡A nosotros nos interesa mucho que el talento no se desperdicie y como Helga gano dos becas, para estudiar aqui tal vez…

– ¿Podria darle una de mis becas a Arnold?

– ¡Si tu quieres y si a Arnold le interesa, claro!

– ¡Por mi no habría problema, pero tal vez tu quieres pensarlo, ¿verdad?! – Dice Helga, mirando a su novio que solo asiente.

Alphonse nota la turbación de Arnold y decide cambiar de tema. – ¿Y como esta mi primo, Alvin, supe que tiene un hijo también, como de tu misma edad?

– ¡Eh, si el tío Alvin esta bien y su hijo es Arnie, aun viven en la tierra natal de mama!

– ¡Tu madre y su hermano, o sea tu tío Alvin, son la única familia que yo tengo, me alegra conocerte, cuando necesites algún apoyo no dudes en buscarme y también me gustaría presentarte a nuestra hija, Erika, es de tu edad, tal vez puedan llegar a ser amigos, después de todo son primos.

– ¡Eso seria agradable…

– ¡Puedes llamarme, tío Al, Arnold, y tu también Helga! – Ambos sonríen.

– ¡Bueno y ya que estamos con las familiaridades, a mi me pueden decir tía Heli! – Exclama la guapa mujer sentandose en el borde de el sillón de su esposo. Mientras Arnold aún esta asombrado por el parecido que esta tiene con Helga.


Arnold y Helga, recorren los pasillos de la asombrosa institución.

– ¡Ahí esta! – Señala Helga, colgada de las paredes, la pintura con la que gano el segundo lugar del concurso.

– ¡Wow! Esta increíble, en el periódico no la pude apreciar, tan bien como ahora. – Dice el admirando la obra.

– ¡Aun así, esta gano el primer premio! – Señalando un precioso cuadro, que mostraba un retrato de una madre y su hijo.

– ¡Son diferentes Helga! ¿Oye y que paso con tu cuento?

– ¡Se ha vendido mucho, les encanta a los niños, como es sobre un niño que vive aventuras increíbles, tales como salvar su barrio de la destrucción, les gusta mucho, y un tal Craig Barttlet hizo las ilustraciones!

– ¡Me suena ese nombre! – Tomando su barbilla. – ¿Y como se llama tu cuento?

– ¡Las aventuras de Ronald!

– ¡Mh! – Enarcando una ceja. – ¡Vaya!

– ¿Que piensas, acerca de la beca?– Pregunta inquieta.

– ¡Tu las ganaste, no veo por que yo debería sacar ventaja de eso!

– ¡Creo que porque estamos comprometidos, torpe! – Mostrando el anillo que el, le dio en navidad. – ¡Ademas tu siempre has querido estudiar arte, me lo has dicho antes!

– Aún no se si voy a estudiar eso, ahora que estuve en la selva y vi a papá y mamá, ayudando a la gente, he pensado en tal vez estudiar antropología o medicina.

– ¡Si claro el niño que no llevaba botiquín a su aventura en la selva, quiere ser medico, Wow! – Arnold la mira molesto.– Mira amor, que te parece, por ahora, solo podemos entrar a cursos introductorios, así que usemos parte de estas becas para averiguar sobre nuestro verdadero camino, yo misma no se que quiero estudiar de carrera, aún faltan mas de dos años para entrar a alguna universidad, así que no te estreses y mejor disfrutemos esto, si podemos estar juntos mas tiempo, no te agrada la idea.

Arnold sonríe, es verdad no puede seguir tomando todo tan en serio y ademas ellos van a seguir un camino en común, después de todo por eso el le dio ese anillo que adorna su mano. – ¡Tienes razón Helga, vamos a intentarlo, ademas creo que me agradara estudiar aquí, he visto algunas materias interesantes!

– ¡Excelente decisión Shortman! – Dice ella tomandole el brazo.

– ¡Ahora vamos a casa, y por ahí pasamos a comprar ese cuento que escribiste! ¿Sale una niña molesta en el?

– ¡Si se llama Helena, y esta enamorada profundamente de ese torpe niño, que no se fija en ella!

– ¿Por que será?

Salen tomados de la mano y riendo.


La sala de la pensión es un barullo de gente, Lorenzo y Miki cuchichean en un sofá, Gerald y Brainy platican sobre un capitulo de una serie de televisión que les gusta, Phoebe y Lila, discuten sobre la tarea de literatura, de "los miserables" de Víctor Hugo, Helga junto con la abuela preparan galletas y palomitas de maíz en la cocina, mientras Arnold revisa que la televisión este bien conectada, para comenzar con el maratón de películas de terror. El reloj marca las 8 de la noche cuando, todos se acomodan frente a la pantalla. En tanto todos los inquilinos y los abuelos de Arnold, suben a sus habitaciones para dejar a solas al grupo de amigos.

– ¡Todos listos, payasos! – Grita Helga encendiendo el televisor.

– ¡¡¡Si!!! – Se escucha un clamor general.

Cualquiera diria que las chicas serian las primeras en aterrorizarse, sobre todo Lila, quien siempre habia sido muy sensible. Pero cual seria la sorpresa que al estar viendo, "Gemelos Diabólicos 4" ella en lugar de asustarse, se riera, cuando los malos ganaron al final. La noche paso lentamente, como a las 3 de la mañana, Gerald y Brainy habían sucumbido al sueño y dormían plácidamente en sus bolsas de dormir, Lorenzo luchaba por no cabecear, y Arnold y Helga intentaban no quedarse dormidos, mientras Phoebe, Lila y Miki, seguían como si nada.

– ¡Creo que ya no puedo mas! – Dice Helga acomodandose en el pecho de Arnold, cubriendo a ambos, con una manta.

– ¡Yo menos, me parece que las únicas que tienen energía son las chicas, je! – Dice Arnold que se ríe al ver resbalar a Lorenzo, hacia su almohada. Después de eso ambos quedaron dormidos y no supieron mas de ellos, hasta la mañana siguiente cuando el sonido de el timbre despierta a todos.

– ¿Quien rayos toca la puerta un domingo a las 8 de la mañana? – Dice Arnold malhumorado, por tener que dejar de abrazar a su novia, que se resiste a terminar de despertar. – ¡No se peleen por ir a abrir, es mi casa! – Murmura bromeando.

Al abrir termina de despertar de sopetón. – ¿Tú? ¿Que haces aquí?

Al oír eso Helga se levanta curiosa y va a ver de quien se trata. – ¡Oh, dios no puede ser! – Poniendo su mano en la cara, sus amigos se levantan y asoman las cabezas detrás de ellos intentando ver de quien se trata.

Cuando Lila hace una expresión de jubilo abriendose paso hasta la persona que esta en la puerta. – ¡Arnie, que maravilla! ¿Que haces aquí? – Bastante contenta para desagrado de Brainy.

– ¡Hola, ugrh– haciendo su típico sonido de nariz – vengo de visita! ¡Helga ugrh, que bonita estas! – Dice el chico rubio, adelantandose a saludarla con la mano, misma que ella retira apresurada, mientras Arnold mira a su primo con bastante molestia.

Continuara…

Ay dios! Espero que pueda subir el próximo capitulo mas rápido , y también actualizar mi otro fic, el siguiente capitulo va a tener celos, lagrimas y redenciones, por favor mandenme reviews, plis. Este capitulo es uno de mis favoritos en lo particular.

Próximo capitulo: Pares, Nones y Primos.

Atte. Rei Hikaru Chiba.