Disclaimer: Los personajes aquí presentados, no me pertenecen, son propiedad de Nikelodeon y Craig Bartlett. Excepto claro, los creados por mí, para narrar la historia.
Bienvenidos a esta historia, es la continuación de "La gran aventura" Así que si aún no la leen pues a lo mejor se pierden un poco con esta, por que tiene algunas referencias a ella, pero por lo demás espero que les agrade, disfruten.
¡Como hemos cambiado!
Capitulo 15: Pares, nones y primos parte 3.
Contando estrellas,
veo el brillo
de cada una de ellas.
~0~
Luchare por encontrarte
mi mitad perdida,
se que te hallare algún día.
~0~
Mirando la luna,
siento su luz
como la de ella, ninguna
~0~
Luchare por encontrarte
mi mitad perdida,
se que te hallare algún día.
– ¡Hola Lila! – Saluda Arnie a esta, que abre su casillero.
– ¡Buenos días Arnie! ¿Como estas?– Contesta ella cortésmente, sacando sus libros.
– Ugrh! Bien, me preguntaba si querrías ir a tomar algo, tu sabes…
– ¡Lo siento Arnie, pero he sido advertida sobre ti, ademas no me interesa, estoy muy feliz con mi novio, gracias! – Dice ella cerrando su casillero y comenzando a caminar.
– ¡Espera un momento, hasta hace unos días babeabas por mi!
Lila se sonroja. – ¡Bien eso demuestra que, aunque lo sabias, no te intereso en ese momento! Así que ya no importa, como te dije estoy muy a gusto con mi novio, por lo tanto si deseas algo, espero que sea solo amistad. – Arnie hace una mueca de disgusto.
– ¡Arnolsito, anduvo de chismoso cierto, ugrh! – Dice tomandola del brazo.
– ¡Arnie sueltame, eres muy rudo! – Dice la pelirroja asustandose ante el arrebato.
De pronto una mano aparta, la de Arnie del brazo de Lila. – ¿Creo que mi novia te dijo que la soltaras? – Dice Brainy molesto, en compañía de Gerald y Lorenzo.
Arnie sonríe de lado. – ¡Muy valientes en bolita! Ugrh! – Expresa retirando de un jalón, su mano de la de Brainy.
– ¡Mira hermano, no somos peleoneros pero, Arnold ya nos advirtió tu jueguito, y no vamos a permitir que vengas a fastidiar! – Reclama Gerald.
Arnie truena su cuello arqueandolo. – Ugrhh! No soy tu hermano, negro, no me interesa su amistad, solo quiero hacerles la vida imposible, pero esta bien, por ahora dejare tranquila a esta lindura. – Acariciando la mejilla de Lila que da dos pasos atrás. – ¡Ahí se ven bobos! – Dice el riendo y haciendo una seña obscena.
– ¡Brainy, gracias! – Dice Lila abrazando a su novio.
– ¿De que mi vida? Eres mi responsabilidad. – Responde dandole un beso en la sien.
– ¡Que tipo tan terco! – Opina Lorenzo.
– ¡No se chicos, algo me dice que el oculta otra cosa, que ahora tapa con rudeza! – Dice Lila con seguridad.
– ¡Pues si tu lo dices Lilita, pero a mi no me agrada que ande por aquí rondando! – Repone Brainy comenzando a avanzar junto a sus amigos y novia.
Helga a estado muy atenta a las reacciones de su prima y Andrew, este parece no tener mas interés en la chica, que en la de cualquier estudiante, pero Hilda luce muy contenta en estos días.
– Helga ¿podrías quedarte un momento por favor? – Le pregunta Andrew, un poco antes de que ella y Arnold cruzaran la puerta.
– ¡Supongo! – Responde ella, volteando a ver a Arnold, que le da una sonrisa antes de salir junto a los demás.
Andrew mira un dibujo, hecho por Arnold, antes de comenzar a hablar. – ¿Que sucede? – Interroga el.
– ¿Perdón? - Contesta ella extrañada.
– Te he visto, mirandome raro así que mi pregunta es… ¿Que sucede? – Dice el tranquilamente.
Helga lo mira por un momento, callada, luego da un suspiro largo y se sienta en su pupitre. – He estado un poco celosa, de ti y de mi prima Hilda. – Responde sincera.
– ¿Celosa? – Dice él con una sonrisa tierna en su rostro.
– ¡Hey, tranquilo, no es por lo que creés! – Dice ella sonrojada.
– ¿No? – Cambiando su expresión.
– Hilda esta embarazada, así que no me gustaría que tuvieras otra decepción amorosa. – Suelta ella con una sola respiración.
– ¡Yo se que tu prima esta, en esa situación Helga, soy su maestro, no lo olvides! Solo he querido apoyarla en lo que mas puedo y es ser un buen profesor con ella. ¿Pensaste que yo tengo una patología por las Pataki o algo así? – Levantandose de su escritorio.
– ¡Je! – Dice Helga apenada.
– ¡Vaya! – Dice el sonriendo de lado.– Helga… – Continua el acercandose a ella y tomando su mano. – ¡Aún estoy enamorado de ti! – Ella se sonroja y retira su mano. – ¡Pero se que no puede ser, no te preocupes, más no por eso, voy a aventarme con cualquiera que se parezca a ti, simplemente porque no serias tú! – Dice el en cuclillas y mirandola a los ojos, a lo que ella desvía la mirada.
– ¡Entiendo, espero que ella tampoco, haya guardado nada por ti! – Dice ella elevandose de su asiento para salir.
– ¡No lo creo, no tengo la suerte de que alguien me escoja! – Replica tristemente viendo hacia la ventana.
Helga lo mira un momento con melancolía. – ¡Perdoname! – Dice antes de salir apresurada.
– ¡Por supuesto Helga, es solo que no te puedo olvidar! – Dice el afligido estando ya a solas.
– ¡¿Segura que no me quieres esperar, con Arnie rondando por ahí, me da temor que andes sola?!
– ¡Arnold, me he cuidado sola, desde los tres años, la vieja Betsy esta aguardando dar un buen golpe desde hace tiempo, así que si alguien se acercara a mi, con malas intenciones, ella saldría de inmediato! – Replica ella cerrando su puño y mostrandolo, a Arnold que tiene que quedarse a practica de basquetbol.
– ¡Ay cariño, si no fuera por estos momentos, a veces juraría que te cambiaron por otra, durante mi viaje! – Explica el sonriendo.
– ¡A pesar de todo, aún soy la misma bravucona en mi interior, corazón, así que cuidadito con pasarte de listo! – Recalca ella golpeandolo suavemente con su dedo en la nariz, fingiendo ser como antes.
– ¡Arnold, te habla el entrenador! – Grita Gerald.
– ¡Voy! Cuidate mucho mi vida. – Dice el mientras se aleja.
– ¡Si, adiós! – Responde ella, agitando su mano al verlo alejarse.
Esa tarde las calles lucen muy solitarias. – " ¡Debe haber cacería de papanatas y no los dejan salir!" Piensa ella divertida. Al dar vuelta a una esquina se topa precisamente con el primo malvado de Arnold.
– ¡Hola Helga! Ugrh! – Dice él con una sonrisa, que mas parecía una mueca.
– ¡Que hay aldeano! – Dice ella rodeandolo para pasar. Pero el la atrapa. con un brazo, por la cintura. – ¡¿Pero que rayos?! ¿¿Que te pasa?? ¡¡¡SUELTAME!!! – Dice ella molesta, tratando de lanzar un golpe, que es detenido por la otra mano de Arnie, quien es obviamente, mas grande y fuerte que ella. – ¡Dejame gorila anabolizado!
– ¡Dejarte, pero si esto es lo mas divertido de todo! Ugrh! ¡Vamos Helga, solo quiero un besito! – Exclama el recargandola contra una pared.
– ¡Que te sucede Arnie, tu en realidad no eres así, ¿o esto es lo que hacías en tu pueblo y por eso tu padre te envío aquí?!
– ¡Eso no te importa! – Dice el sosteniendo las dos manos de Helga, con una sola de él.
– Arnie, tu eres primo hermano de Arnold, no puedes hacer esto… – Dice ella muy asustada – El te estima…
– NA! Mentira, Helga, el es mi antítesis, solo soy un adefesio, para todos, una versión bizarra de el querido Arnold, que es en realidad solo un idiota que no te merece,y que no merece ser feliz. Ugrh!
– ¡Tú sabes todo lo que el sufrió, sin sus padres Arnie, fue huérfano durante muchos años, tú tienes los tuyos, siempre los tuviste, no entiendo porque lo envidias tanto!
– ¡Demonios Helga, el te tiene a ti! – Grita el desesperado. – ¡Y yo te amo!
Ella lo mira, por primera vez en mucho tiempo, a los ojos. Son verdes igual a los de Arnold, y tienen un brillo particular ahora que la mira. – ¡Pero yo lo amo a él! – Dice tristemente. – ¿Por que rayos quieren separarme continuamente de él? – Expresa enojada, sacando de balance a Arnie.
– ¿Qué? – Dice el desconcertado y soltandola un poco.
– ¡El maldito destino siempre quiere separarme de él, cuando no son sus padres, es Andrew y ahora tú, ¿que demonios pasa con este mundo?! – Dice ella con lagrimas en los ojos. – ¡A eso te refieres, cierto, crees que tu maldito destino es ser comparado con Arnold!
Para Arnie, verla en ese estado es extraño, ademas esa pregunta le llega hondo y la suelta.
Ella limpia sus lagrimas y mira a Arnie. – ¿Que pasara ahora, seguirás siendo esto que pretendes ser, o vas a luchar por encontrar tu camino en la vida Arnie? No puedes vivir a la sombra de Arnold, el no quiere eso, y si tus padres creen que eres un estúpido demuestrales lo contrario, demuestranos a todos que eres mas que una versión bizarra de ese chico que amamos. ¡Yo se que dentro de ti, hay una gran persona!
El la mira, sabia que ella tenia esa magia en su interior, ahora entiende por que se enamoro de ella, la observa un instante y baja la mirada. – ¡Tu jamás dejaras de amarlo! ¿Verdad?
– ¡Aunque el destino se ensañe conmigo! – Dice mirandolo con sencillez.
El sonríe a medias. – ¡Nos vemos!
– ¿Y ahora? – Dice ella extrañada.
– ¡Tengo mucho que pensar! – Dice corriendo, de pronto se detiene y la voltea a ver. – ¡Disculpame! – Y se desliza por las calles.
– ¡Cielos, que extraño eres! – Grita Helga viendolo correr.
Hilda se para frente a él, lo mira con intriga, él se siente molesto y desconcertado. – ¿Que quieres? – Dice él agresivo.
– ¡Lo vi todo, creo que ella te puso en tu lugar! – Responde ella sentandose a un lado de él en el parque.
– ¿Y a ti que? – Voltea a verla.
– ¡Eres horrible! – Lo mira y sonríe. – ¡Pero creo que ella tiene razón, eres una buena persona en tu interior!
El arquea el cuello y este truena. – ¡Tu también eres una versión bizarra de ella! ¿Y que quieres?
– ¡No sé, algo me dijo que te siguiera y aquí estoy!
– ¡Fantástico! ugrh!
– ¿En serio estas muy enamorado de ella?
– ¡Estuve seis años esperando volver, para intentar algo con ella, y resulta que es la prometida de Arnold! ¡Maldito Arnold! MUF!
Hilda sonríe. – ¡Estoy embarazada, de alguien que no me quiere, ¿dime quien de los dos esta en una peor situación?! – Expresa divertida.
El la observa un tanto aburrido, pero al verla sonriendo, le parece ver una mota de Helga en ella, lo que lo hace sonrojar. – ¡Supongo que tú! – Baja la mirada.
– Los dos amamos a imposibles, los dos somos nuevos aquí, ¿que te parece si somos amigos? Solo para variar. – Le expresa con familiaridad.
El mira al cielo y luego la ve, se encoge de hombros. – ¡Si quieres! ugrh! – Dice colocando los brazos extendidos en la banca.
– ¡Si, si quiero! – Replica ella sonriente, mirando el atardecer.
Arnold se siente mas tranquilo, después que ya han pasado un par de días y Arnie luce mas tranquilo. Ahora el y Helga, están juntos en un sillón de la casa de ella, abrazados, disfrutando el tiempo que pueden tener solo para los dos.
– ¿Hablaste con tu tío Alphonse?
– ¡Si, me dijo que hablo con el tío Alvin y le va a dar un empleo en el colegio de arte, a Arnie, para que tenga algo que hacer!
– ¿Y que lo van a poner a recolectar pelusa?Jaja.
– Je, no dice que como el tiene esa afición de contar y coleccionar, cosas raras, lo va a poner a contabilizar los trabajos que guardan de sus alumnos.
– Mh, me parece buena idea, ademas luce mas tranquilo desde que es "amigo" de Hilda.
– ¡Eso si es raro, ¿porque ella se hizo su amiga?
– Dice que sintió que el y ella tenían cosas en común y parece muy a gusto con las excentricidades de su amigo.
Arnold enarca una ceja. – ¡Vaya con Hilda, es muy rara también!
– ¡Todos somos raros y si no, nada mas mira tu cabezota de balón! – Comenta burlona.
– ¡Oye, eso sonó muy feo! ¡Y tú eres una desabrida lo olvidas! – Replica el, usando su broma del beso.
– ¡En serio, ¿tu crees eso? – Le dice ella buscando sus labios.
– ¿No sé, podemos averiguarlo? – Rozando suavemente los de ella.
Un beso tierno comienza en ambos labios, súbitamente un calor los invade en el corazón, de pronto ese beso se comienza a transformar en algo peligroso, algo adictivo, sobre todo por que el comienza a empujarla sobre el sofá quedando el sobre ella, el beso ya no es tierno, es un tanto posesivo y apasionado, él suavemente acaricia los brazos de Helga, sintiendo como sus latidos se aceleran y su respiración esta agitada, sus manos bajan un poco, rozando apenas las caderas de ella.
– ¡Arnold… – Dice ella separandolo un poco, muy sonrojada.
El repara entonces sobre la posición en que están, y se levanta de inmediato. – ¡Lo siento Helga, yo… – Dice apenado.
Ella se incorpora y le sonríe. – Tu sabes que, seré para ti, pero no en un lugar como este, ¿que pasaría si llega papá o bajan mamá u Olga y también puede entrar Hilda? – Dice ella en su oído.
El voltea y la mira a los ojos, ella siente lo mismo que el, eso lo sabe. – ¿Tú quieres? – Solo quiere confirmarlo con palabras.
Helga sonríe nerviosa. – ¡Ya habrá un lugar y un momento apropiados! ¡Por ahora, ya es tarde y te tienes que ir! – Dice ella levantandolo del sofá y empujandolo a la salida.
– ¡Dejame otro rato! – Suplica el riendo.
– ¡No mi amor, no quiero tener la tentación! – Replica ella ruborizada.
– ¡Esta bien! – Dice el haciendo puchero y robandole un beso rápidamente. – ¡Nos vemos mañana! – Dice, saltando los escalones y cruzando a la otra acera ágilmente.
– ¡Ten cuidado, tonto, no quiero que mi novio sea una calcomanía! – Ríe ella viendolo correr a lo lejos, mientras le agita la mano.
– ¡Hasta mañana, amor mío! – Grita el antes de dar vuelta en la esquina, lanzandole un beso.
– Hasta mañana, mi amado cabeza de balón, dueño de mi vida, dueño de mi amor, dueño de mi todo… – Dice ella con una suave sonrisa en el rostro, cerrando la puerta tras entrar a su casa. – Yo también quisiera seguir hasta el final, pero aún tengo mucho miedo…
– ¿Que dices hija? – Le pregunta Miryam bajando por la escalera.
– ¡Nada mamá, nada! – Responde Helga, y luego sube corriendo a su habitación.
Continuara…
¡Tatatatatan! ¿Que creen? Ya comenzamos a introducirnos mas en la relación de Arnold y Helga, con respecto a su evolución como pareja, aparte como ya les dije, va a haber un rompimiento por ahí, huy eso sonó feo, me refiero a una de nuestras parejitas, aparte hay un amigo mío que va a encontrar novia, bueno mas bien una chica que le gustara, el siguiente capitulo es alusivo a un catorce de febrero, no es que yo lo haya programado así, no después me vayan a decir que me retrase o algo, por que no, simplemente es que siento que para Helga y Arnold esta es una fecha muy especial, y en esta historia es muy especial!! , bueno, Gracias por sus reviews y nos seguimos leyendo, mi poemita se llama, " Mi mitad perdida" y esta dedicado a aquellos que ya la encontraron y a los que no, que esperan sigan buscando, para todos hay.
Love Love Arnold y Helga.
Atte. Rei Hikaru Chiba.
PD: Para las enamoradas de andrew próximamente voy a subir unos dibujos de el a mi pagina de deviantart, ya les daré los pormenores o si lo prefieren puedo mandarselos via mail, si me mandan un mensaje, gracias.
