Disclaimer: Los personajes aquí presentados, no me pertenecen, son propiedad de Nikelodeon y Craig Bartlett. Excepto claro, los creados por mí, para narrar la historia.

Bienvenidos a esta historia, es la continuación de "La gran aventura" Así que si aún no la leen pues a lo mejor se pierden un poco con esta, por que tiene algunas referencias a ella, pero por lo demás espero que les agrade, disfruten.

¡Como hemos cambiado!

Capitulo 16: ¡Casate conmigo!


Preámbulos a un 14 de febrero.

"¡Gran baile del día de los enamorados! ¡No olvides invitar una pareja!"

Lee Hilda burlona, en un cartel pegado en una pared de la escuela, Arnie que esta junto a ella sonríe de lado.

– ¡Patrañas, ugrh! ¿Quienes irán? ¿Los ñoños?

Hilda ladea la cabeza. – ¡Vaya, ahora eres tan rudo, que no pensarías en ir a un baile así!

– ¿Tú si? – Dice viendola por sobre su hombro.

Ella lo mira un momento y luego prosigue su camino. – ¡Soy una chica, aunque no lo notes!

El frunce el ceño. – ¿De que hablas? – Dice el alcanzandola.

Ella solo le sonríe y le dice adiós con la mano entrando a su salón. El hace una mueca de duda y se dirige a su salón. – Ugrh! ¡Mujeres, solo dios las entiende!

Helga que venia justo detrás de ellos, ha notado todo, y sonríe levemente. – ¡Vaya, vaya, que locura!

– ¿Que es una locura? – Dice Arnold apareciendo tras ella.

– ¡Creo que a la mensa de Hilda le gusta Arnie!

– ¿Eh? Pero creí que ella era mas…

– ¡Con buen gusto!

– ¡Superficial! – Dice Arnold antes de entrar al aula de clases.

– ¿Crees que no es superficial solo porque le gusta Arnie? – Dice ella sentandose, después de saludar con la mano a sus amigos, por suerte la maestra de ingles no ha llegado.

– ¿Entonces lo es? – Pregunta Arnold, tras saludar a los demas.

– ¡Bueno es que no sé, una vez que te acostumbras a verlo, en realidad Arnie no es tan feo!

Arnold enarca una ceja. – ¡Ahora no te parece feo! – Replica molesto.

Helga se ríe. – Tiene bonitos ojos y cuando no actúa como loco maniático, es hasta agradable.

– ¡Vaya! – Dice el con una sonrisa, le parece increíble que ahora ella sea, quien encuentra cosas buenas en la gente.

– ¡Buenos días jóvenes, vamos a estudiar, dejen de estar cuchicheando! – Dice la profesora Jackson al entrar en el salón. – ¡Abran su libro en la pagina…


Tarde de hombres.

Después de la practica de basquetbol, todos los chicos salen de la escuela, incluido Arnie que se ha unido al equipo por iniciativa de Hilda, que le ha dicho que tenia que desfogar su energía en algo.

Brainy, Gerald, Lorenzo, Arnold, Sid, Harold (No esta en el equipo por su sobrepeso, pero se mete a ver los entrenamientos), Eugene y Stinky, caminan platicando, seguidos de cerca por Arnie, que solo lleva el mismo destino, la casa de Arnold.

– ¿Y ya decidieron, que les van a dar a sus novias este catorce de febrero? – Pregunta Stinky.

– ¡Ya! – Contesta Brainy seguro y sonriente.

– ¿En serio? – Replica Arnold.

– ¡Si! ¿Tú no? – Le dice el viendolo raro.

– Je. Pues… – Contesta Arnold nervioso y sonrojado.

Gerald se ríe. – Cada año hacen lo mismo, salvo el anterior, y su primer año de novios cuando el se quedo en San Lorenzo, pero de ahí cada año, salen a cenar en el "Chez Paris" en honor a su primera cita.

– Un momento, ¿que primera cita? – Cuestiona Lorenzo.

– ¡Larga historia! – Dice Arnold, con cara soñadora. – ¡Cuentala tú Gerald, ya que estas tan platicador! – Dice bromeando con él. – ¡Ademas eso fue en cuarto año!

– ¡Pues verán, ya todos saben lo enamoradizo que era este señor, en aquella época, hizo una cita con Ruth, la chica de sexto, pero no contaba que Helga, fingiera ser su amiga por correspondencia, Cecile, total Arnold las cito en dos lugares cercanos, entonces iba de una mesa a la otra en el otro restaurante, Helga disfrazada de Cecile, resulto ser mas agradable, que Ruth, quien termino yendose con el camarero, y Arnold descubrió, que Cecile, no era Cecile, pues esta llego para darle la sorpresa a su amigo, y aunque él supo que era Helga mucho tiempo después, se les ha quedado como una tradición.

– ¡Y no olvides que tú, tuviste una cita con la verdadera Cecile! – Dice Arnold divertido.

– ¡Hey viejo ni digas, aún somos amigos ella y yo!

– ¡Que no se entere Phoebe! – Bromea Sid.

– ¿Y tu Sid, tienes planes? – Pregunta Arnold.

– ¡Nop! Desde que rompimos Nadine y yo no ha habido nada de nada.

– ¡Oh, lo siento!

– No te preocupes, eso ya fue.

– ¡Pues yo voy a salir con Gloria! – Explaya Stinky contento.

– ¿Volviste con ella? – Pregunta Gerald.

– ¡Si, parece que la reconciliación, nos lleva viento en popa!

– ¡Felicidades hermano! ¿Y que hay de ti Harold?

– ¡Para Paty, tengo una caja de chocolates, un ramo de rosas y un picnic en el parque!

– ¡Buen plan! – Responde Arnold. – ¿Y que es lo que vas a hacerle a Lila? – Brainy se sonroja y los demás sueltan una carcajada. – ¡Okey, mal pensados, ese fue un mal uso del lenguaje, payasos!

– Je, no te preocupes Arnold, pues voy a llevar a Lila al ballet, y después vamos a ir a cenar.

– ¡Wow, eso es conocer bien los gustos de su novia señor! – Expresa Gerald.

– ¡En realidad tengo suerte, ella me ha mandado señales desde principios de mes! "¡Mira Brainy es el lago de los cisnes, mi ballet favorito!" "¿Ya viste la función es el día catorce?" "¡Seria fascinante asistir a esa representación contigo!" – Dice imitando terriblemente a Lila con su ronca voz.

– Genial, esas son bastantes señales, pero yo realmente no sé, que voy a hacer con Miki. – Dice Lorenzo preocupado.

– ¿Que te pasa con ella? – Pregunta Arnold.

– ¡No sé, como que últimamente, no estamos en la misma sintonía! – Responde Lorenzo, encogiendo los hombros.

– ¡Pues intenta algo, se supone que la conoces, haz algo que a ella le guste! – Le insiste Gerald.

– Pues… voy a ver… – Responde el aludido, colocando una mano en la nuca.Y Gerald le da unas palmadas en la espalda.

Arnie a venido muy pendiente de la conversación de Arnold y sus amigos sin decir palabra, sin embargo hay una pregunta que ronda su mente.

– ¡Nos vemos mañana! – Escucha decir a su primo, despidiendose de sus amigos. – ¿Estas bien? – Le pregunta Arnold viendolo raro.

– ¡Claro que si, torpe! – Contesta Arnie molesto y entrando a la casa primero.

– ¡¡Ya llegamos!! – Grita Arnold desde la escalera.

– ¡Que bueno Tex, la comida ya casi esta lista! – Grita la abuela desde la cocina.

– Voy a hacer mi tarea, ahorita bajo. – Le dice a su primo, mientras sube la escalera.

– ¿Arnold?

– ¿Mande? – Se detiene y voltea.

Arnie mira a su primo. – ¿Las chicas… ellas… como saber si te están mandando señales?

Arnold lo mira extrañado y en eso recuerda lo que le dijo Helga por la mañana. "¡Creo que a la mensa de Hilda le gusta Arnie!" – ¿Es por Hilda?

Arnie se cruza de brazos. – N-no es solo una duda. – Bajando la mirada.

Arnold baja los escalones que ya había subido. – ¿Te gusta Hilda?

Su primo lo mira incomodo. – ¡Ella esta embarazada de alguien mas, pero me dice que le gustaría ir a un baile, por que es una chica!

– ¿Te molesta que ella este embarazada de alguien mas?

– ¡Deja ya de hacer preguntas estúpidas! ugrh! ¡Ella es una chica y lo sé, no me interesa si va a tener un hijo o cien, solo quiero saber si yo le puedo estar gustando, si ella puede sentir algo por mi!

Arnold sonríe de lado. – Creo… no, ¡estoy seguro que tú le agradas! Pero te advierto, ella no es como las demás chicas, Arnie, ella es mas delicada de lo que aparenta.

– Lo de su corazón, lo sé, ella me lo contó…

– Lo ves, te lo dijo, no es muy abierta con eso, eres especial para ella, ignoro porque, pero ella… te aprecia.

Arnie mira irritado por el ultimo comentario, a su primo, pero lo que le dijo lo hace sentir bien. – Sabes Arnold… ya no te odio tanto. – Le dice mientras lo empuja para subir a su recamara, mientras Arnold sonríe y sube despacio tras el.


Helga se ha esmerado en lucir bonita para esta noche, se mira en el espejo, dandose los últimos toques en el suave maquillaje que usa esta vez, su vestido largo, de tirantes en color rojo, el cabello recogido hacia atrás, con un flequillo cubriendo levemente su ojo izquierdo, solo para conmemorar, sonríe ante su reflejo.

– ¡Bien Pataki, no se puede hacer mas, ya con esto, estas poniendo en riesgo tu integridad física! – Bromea consigo misma.

– ¿Ya estas lista, Arni, no debe tardar! – Le pregunta Olga en el umbral de la puerta.

– ¡Arnold Olga, dilo completo, si lo dices corto, suena igual que el nombre de su primo!

– ¡Y que tiene de malo el nombre de Arnie! – Dice Hilda entrando a la recamara de su prima, con un paquete de palomitas.

– ¿No se supone que ya deberías estar lista? – Dice Helga viendo raro a su prima.

– ¿Porque, que hora es?

– ¡Son las siete! – Responde Olga mirando su reloj.– ¡Cielos también llegan por mi!

– ¡Rayos pensé que era mas temprano! – Dice Hilda dejando las botanas y metiendose al baño.

– ¡Par de locas! – Dice Helga mirando una vez mas el espejo.

Ding, dong!

– ¡Yo voy! – Grita Olga apurada, bajando rápido las escaleras. – ¡Arni!

– ¡No estoy lista! – Se escucha la voz de Hilda.

– ¡No Hilda, es Arnold! ¡Baja Helga!

– ¿No te dije que era confuso? – Dice Helga mirando de lado a Olga, en cuanto baja.

– ¡Si, lo siento! – Contesta Olga sonriente, en tanto Arnold las mira divertido.

– ¡Buenas noches! – Escuchan una voz familiar, cuando todos voltean a la puerta ven a Andrew ataviado con un traje sastre y bien peinado.

– ¡Hola, ya estoy lista podemos irnos! – Dice Olga al verlo.

– ¡Ok! – Responde el, sin poder evitar mirar a Helga y sonrojarse.

– ¡Nos vemos! – Se despide Olga tomando del brazo a Andrew, quien dice adiós con la mano.

– ¡Adiós! – Los despide Helga sonriendo.

– ¿Van a salir juntos? – Pregunta intrigado Arnold.

– Van a una reunión de ex alumnos de su antigua escuela. – Contesta ella tranquila, cerrando la puerta tras ellos.

– ¡Ah, que bien! ¿Esta usted lista para una noche romántica señorita? – Pregunta el tomando a su novia por la cintura.

– ¡Así es caballero! – Responde ella colgandose del brazo de su galán.


Brainy y Lila salen del teatro donde fue la función de ballet y se dirigen hacia su próximo destino.

– ¡Gracias Brainy! – Exclama Lila sonriendole y abrazando a su novio.

– ¿De que Lili? – Responde el cariñoso.

– ¡Por entender mis indirectas! Eres un lindo. – Le explica pellizcando sus mejillas.

– Bueno tendría que haber sido un tonto, muy tonto, para no entenderte. – Replica el divertido.

– Si pero así me demuestras que me quieres, de verdad, gracias, este es mi primer día del amor que la paso, con alguien a quien amo tanto.

Brainy se sonroja y abraza tiernamente a Lila. – ¡Claro que te quiero Lila, de hecho, yo me he enamorado de ti, de verdad, eres mas de lo que yo creía, y te juro que jamas he amado a nadie, como te amo a ti!

– ¿Ni siquiera a Helga? – Dice ella insegura.

El sonríe con tranquilidad. – ¡Ese sentimiento era muy diferente, era mas una especie de admiración, y me gustaba su pasión por Arnold, pero tú y yo, estamos juntos, y hay un sentimiento en común, porque por primera vez yo me siento querido y te quiero!

– ¡Yo no solo te quiero Brainy, yo te amo! – Dice ella rodeandolo con sus brazos.

– ¡Yo también te amo Lila, pero si no nos apuramos perdemos la reservación! – Dice el acariciando su rostro y bromeando.

– ¿Y tu crees que eso me importa? – Responde ella antes de darle un beso rápido.

El solo sigue sonriendo y le da un beso largo y tierno. – Supongo que no en realidad.– Se toman de la mano y siguen caminando despacio, en verdad, no tienen por que apresurarse.


Arnold y Helga caminan por el parque.

– ¡Lo siento! – Dice Arnold apenado.

Helga lo mira y ríe levemente. – ¡Vamos Arnoldo, no fue tu culpa! – Le dice ella con calma.

– ¡Te juro que yo pedí la reservación a las ocho!

– ¡Vamos Arnold, hemos ido a ese restaurante cada año, no interesa, estoy a tu lado y eso es lo mas importante para mi! – Le dice Helga recargando la cabeza en su hombro.

Arnold sonríe, ella es así, pero el tiene un plan. – ¿Helga, podemos ir a la pensión?

– ¿Eh? ¿Para que?

– ¡Podemos simplemente pasar el tiempo juntos, mis abuelos se fueron a un baile y todos los inquilinos tenían cosas que hacer fuera de la casa, eso significa que podemos estar solos, como hace mucho no estamos!Helga lo mira intrigada, tiene una sospecha pero ella lo entiende. – ¡Estaría bien, vamos!


Gerald mira a su novia durmiendo a su lado, su cabello negro cae hacia un lado, enmarcando la pálida piel de su rostro, para él, esa visión es perfecta, acaricia suavemente uno de los brazos desnudos de Phoebe, y le da un beso en la frente, hace mucho que entendió, que el fue creado solo para estar a su lado, de pronto ella se mueve y despierta.

– ¿Mh, que hora es? – Pregunta ella mirando a su chico, con la mirada somnolienta.

– ¡Deben ser como las nueve! – Responde el cariñoso.

– ¡Ah, que bien, tengo algo de hambre! – Dice ella estirandose. – ¿Podemos pedir una pizza?

– ¿Tu crees que eso es romántico?– Replica el abrazandola.

Phoebe se ríe. – ¡No, no lo es pero tengo hambre y eso se me antojo!

– Phoebe, no me preocupes con los antojos…

–Ji, ji tonto, eso no es una posibilidad, tu y yo nos cuidamos mucho.

El sonríe al ver a su novia reír de esa manera. – Bueno, esto es un hotel de lujo, llamemos a servicio a cuartos. – Tomando el teléfono. – ¿En serio quieres pizza? – Repite el.

Phoebe asiente con la cabeza, mientras se levanta para dirigirse al baño, no sin antes pasar a oler, el enorme ramo de rosas, que le obsequio su flamante prometido. – ¡De acuerdo! Si servicio a cuartos…


Una cancion se escucha en la lejania.

It's been a long, long long, long time

Ha sido un largo, largo, largo, largo tiempo

Since I've had your love here in my hands

Desde que tuve tu amor aquí en mis manos

We didn't understand it, we couldn't understand it

No lo entendimos, no podíamos entenderlo

But, nothing's fair in love and hate,

Pero nada es hermoso en el amor y en el odio

You lay it all down and walk away, before it's too late

Tu lo derribaste todo y te fuiste, antes es muy tarde.

Miki mira hacia el cielo, tiene lagrimas en los ojos.

– ¿Estas segura de que esto, es lo que quieres? – Indaga Lorenzo mirandola con tristeza.

Ella voltea a verlo. – La verdad… es que no se que siento, creo que se me acabo el cariño…

El también mira hacia el cielo, luego baja la mirada. – ¿Hay alguien mas, que te guste?

– ¡No Lorenzo por dios, es solo que necesito tiempo, tengo que pensar… tengo mucho en que pensar! – Trata de explicar Miki. – Lamento decirtelo, precisamente hoy, pero…

Lorenzo se acerca a ella y la abraza, ella mira hacia el piso, se siente mal. – ¡Creo que yo me confíe, debí haber hecho mas para ganar tu corazón! – Ella deja salir mas lagrimas, no llora por que lo este abandonando, si no, porque no supo donde quedo ese sentimiento, que sintió por el varios meses atrás, ¿Donde lo perdió? No lo sabia, pero ahora no estaba presente y lo único que quería era no sentirlo cerca.

Ella lo empuja suavemente. – ¡Perdoname, perdoname! – Grita antes de salir corriendo hacia el interior de su casa, dejando a Lorenzo, con un sentimiento de abandono, tremendamente doloroso, él, solo baja la mirada y comienza a alejarse de ese lugar, con miedo y frustración, con las manos en los bolsillos, y el corazón destrozado.

My heart's breaking even, now there's no use we even try

Mi corazón aún se está rompiendo, ahora es inútil que intentemos

Hey I cried, yeah I lied, hell I almost died

Hey, yo lloré, si mentí, casi muero en el infierno

Don't got a reason, let's just fold the cards and say good-bye

No tengo una razón, simplemente dejemos las cartas y digamos adiós

It's all right, just two hearts breaking even tonight

Está todo bien, solo dos corazones rompiéndose esta noche.

El voltea a ver la ventana de donde sale la música. – ¡Perfecta elección quien quieras que seas, acabas de lograr que odie una canción! – Grita antes de patear una lata y seguir su camino.


Andrew se despide de Olga en su casa.

– ¡Gracias por todo Andrew!

– ¡No hay por que, Olga, para eso somos amigos! ¡Hasta luego!

– ¡Adiós! – Se despide esta, antes de cerrar la puerta tras de si.

Andrew mira la luz apagada en el cuarto de Helga. – ¡Seguramente aún estas con él! – Baja la mirada y comienza a alejarse de ese lugar.

El va perdido en sus pensamientos, cuando ve a una muchacha llorando bajo una lampara, por un momento piensa, "¡No es mi problema!" pero ese carácter que tiene. Llevaba ya varios pasos adelante, cuando se detiene y regresa a donde esta esa chica.

– ¿Disculpa estas bien? – Pregunta agachandose a mirarla bien, ella alza la vista y el puede admirar un par de bellos ojos verdes, llenos de lagrimas.

– ¿Que… Que quieres? – Dice ella levantandose y tratando de enjugar sus lagrimas. – ¿Quien eres?

– ¡Disculpame es que te veías tan desolada que, sentí que tenia que ver si estabas bien! – Dice el tratando de darse a entender.

– ¡Que hombre tan raro eres! – Dice ella con una sonrisa media en el rostro. – ¡Te paras a ver que le sucede a una perfecta desconocida, sin siquiera meditar si tal vez es una trampa!

– ¿Lo es? – Dice el, ante la extrañamente familiar chica. – ¿Te conozco de algún lado?

Ella sonríe abiertamente ante el comentario. – Tal vez… una vez en un sueño. – Bromea.

– ¿Tu crees? – Pregunta el totalmente extasiado por el curso de la situación.

– ¿Dime, le invitarías un café a una desconocida? – Replica ella, tomandolo del brazo.

– ¡Supongo que no tendría nada que perder! – Opina el caminando.

– ¡Siempre he creído en la bondad de los extraños! – Exclama ella.

El ríe de buena gana y siguen caminando. – ¡Me llamo Andrew!

– ¡Soy Karla!


Arnie mira entretenido a su compañera de baile, quien intenta meterse un sandwich completo a la boca.

– ¿Tienes mucha hambre, no? – Le dice burlón.

Ella lo mira fastidiada. – ¡Que! ¿Te molesta? – Con la boca llena.

– ¡No en realidad, es solo que me preocupa que, los demás se queden sin comer! – Se mofa.

Ella le da una palmada en el estomago. – ¡Que gracioso, Arnieloso! – Dice imitando a Helga.

El enarca una ceja. – Ugrh! ¿Creí que las embarazadas comían por dos, no por tres? ¿Ademas donde demonios te cabe todo lo que engulles? ¡Estas re flaca!

Ella sonríe ante el ultimo comentario. – Mi mama me tuvo a los 16 años también y nunca subió de peso, es mas, aún es muy delgada, supongo que tengo sus genes.

Arnie se pone serio en ese momento. – Hilda… ¿Que piensas hacer con tu hijo?

Ella lo ve extrañada. – ¡Pues aunque a ti qué… te diré que pienso quedarmelo, mis tíos y mi papá me apoyan, por eso estoy en esta ciudad, pienso terminar mis estudios y tener una familia con mi hijo!

El baja la mirada, tiene un pensamiento que ronda su cabeza, y que quiere compartir con ella. – ¿Hilda?

– ¿Que? – Responde ella, con otro bocado enorme, en la boca.

El hace una mueca al verla así, y luego se empieza a reír.

– ¿Y ahora que te parece tan gracioso, feo? – Dice ella molesta y cruzandose de brazos.

El toma valor , suspira y volea a verla. – ¡Casate conmigo!

Ella no puede creer lo que esta escuchando. – ¿Que estas diciendo? Arnie, tu y yo… no…

– ¡Se que suena raro, se que no me lo creerás, ha sido muy poco tiempo de ser amigos, pero me gustas, ugrh! y aunque se que yo, para nada soy tu tipo, yo quiero… – Arnie se queda callado cuando siente la mano de Hilda en la suya.

– ¡Tú Arnie Shuster! Eres lo mejor que pude encontrar y mira que busque. – Bromea ella sonriendole.

El la mira con dulzura, algo que ella no creía que podía pasar en él, pero esta sucediendo.

– ¡Gracias Arnie, se que aun no es un amor arrebatador, pero te prometo que podemos intentarlo!

– ¡Bueno señora, pues por lo pronto, como te tengo que cuidar, ya vamonos de este baile, tan aburrido, por que una dama en sus condiciones necesita descanso! – Replica el hablando con mucha propiedad.

– ¡Wow, ¿de donde sacaste ese lenguaje?! – pregunta ella colgandose de su brazo.

– ¡Es lo malo de vivir con un ñoño, eso se pega!

– ¡Hay Arni! – Dice ella sonriendo.


Arnold ha buscado la llave de Sunset Arms por mas de 25 minutos, Helga se ha comenzado a enfadar.

– ¡Arnold, ya vamonos a mi casa, mañana hacemos lo que sea, que quisieras hacer esta noche! – Dice con los brazos cruzados.

– ¡Espera ya me acorde! – Ella enarca una ceja al verlo correr hacia la escalera de incendios. – Deje el tragaluz abierto.

– ¡Yo no pienso subir por ahí, Arnoldo, traigo tacones y vestido!

El sonríe. – ¡Vamos Hel, eso es algo, que no te ha detenido nunca!

Ella suspira tratando de calmarse, y luego camina hacia él. – ¡Yo subo primero, no me espíes!

– ¡No, prometido! – Dice el con una sonrisa traviesa en su rostro.

Cuando Helga termina de subir llegando hasta la azotea de la pensión se queda boquiabierta.

– ¡TATAN! ¡Sorpresa! – Grita Arnold tras ella.

Ella se voltea y lo ve con sorpresa. – ¿Que es todo esto? – Dice ella señalando la carpa que estaba colocada en el techo y debajo de esta una mesa con velas y dos sillas.

– ¡Pense que hacer lo mismo cada año, te podría llegar a aburrir, así que prepare esto, el abuelo y el señor Potts, me ayudaron a colocarlo todo, y el señor Hyun nos hizo una cena muy especial! – Explica el sonriendo.

– ¡Oh, Arnold, es maravilloso, gracias! – Le dice ella conmovida, dandole un suave beso en los labios.

El la besa mas profundamente, y ella se separa sonrojada. El solo se apena un poco.

– ¡Veamos que nos dejo el señor Hyun, de comer! – Dice ella dirigiendose a las bandejas, donde se encontraban las viandas. El la mira, en realidad solo quiere estar con ella, ni siquiera tiene hambre.

Pasan un rato agradable escuchando música, en la grabadora de Arnold, y comiendo, la deliciosa cena que hizo su amigo para ellos.

– ¡Ya no puedo mas, he comido mas que en una boda! – Bromea Helga.

– ¡Je, bueno y que te parece, si bailamos un rato para que se nos baje! – Sugiere el.

– ¡Me parece bien! ¿Hace cuanto que no bailamos? – Pregunta ella mientras toma la mano de Arnold, que se la ofreció para levantarse.

– ¡No recuerdo! – Expresa el. – ¿Bailamos un poco en navidad, no?

En mi mente estás como una adicción que se siente dulce,

tierna y natural

pasas el umbral de mi intimidad,

llegas hasta el fondo de cada rincón

me tienes aquí como quieres tú,

vienes y desplazas a mi soledad, me vas atrapando.

Ella sonríe. – ¡Nop! – Replica mientras recarga su cabeza en el hombro de el.

– ¿Porque no? ¡Si es tan agradable tenerte entre mis brazos!

– No lo sé, supongo que no somos muy afectos a hacerlo. – Explica ella, mientras bailan la canción.

Arnold esta a punto de perderse, cierra los ojos y aspira el perfume de Helga.

en mi mente estás palpitando a mil

y verte a mi lado es mi necesidad

el dejarte ir o decir adiós es morir en vida,

es negarme a mí, que mi libertad se termina en ti

y sentirte cerca de nuevo es saber que te estoy amando.

– ¡Hueles tan rico, a fresas y rosas!

– ¿Fresas y rosas? – Pregunta ella intrigada. – Yo no uso mas perfume, que mi champú.

El la mira extrañado, y acerca su nariz travieso a su cuello. – ¡Ah, si fresas y rosas, definitivamente!

Tú y de nuevo tú, dejas que naufrage justamente en ti

tú, mi locura tú, me atas a tu cuerpo no me dejas ir,

tú, adherido aquí, entre cada átomo, entre cada célula

vives tú, todo lo llenas tú que vienes y pasas como un huracán

tú, total y pleno tú, te haz vuelto mis fuerza y mi talismán

tú, silente y sutil entre cada átomo, entre cada célula vives tú.

– ¡Arnold me haces cosquillas! – Replica sonriente.

– ¿No te gustan? – Dice el abrazandola por la cintura.

Vas creciendo en mí, es inevitable,

caigo en tu mirada, soy tan vulnerable

desprendes la luz de cada palabra,

te has vuelto mi espalda tras cada batalla

descubrí el amor al llegar a ti

y caigo de nuevo en esta conclusión que te estoy amando

– Arnold… – Hace que la mire a los ojos.

– ¿Que? – Mientras trata de ver profundo en los ojos azules de ella.

Sus miradas parecen tener un duelo, ambos tratan de ver las intenciones del otro.

Helga habla primero. – ¿Que es lo que esperas que pase esta noche?

Arnold baja la mirada por un momento, pero después la sostiene en ella. – ¡Te espero a ti! – Dice totalmente rojo.

Tú y de nuevo tú, dejas que naufrage justamente en ti

tú, mi locura tú, me atas a tu cuerpo no me dejas ir,

tú, adherido aquí, entre cada átomo, entre cada célula

vives tú, todo lo llenas tú que vienes y pasas como un huracán

tú, total y pleno tú, te haz vuelto mis fuerzas y mi talismán

tú, silente y sutil entre cada átomo, entre cada célula

– ¡Ven vamos abajo, no me siento segura aquí!

Una vez en la recamara, ella se sienta en la cama y lo mira intensamente, antes de empezar a hablar.

Y es que has hecho de mí lo que tú quieras, lo que sientes,

lo que has deseado,

a tu sexo, a tus ganas, a tu entorno, a tus afectos.

tú me has moldeado y en todo vives tú...

Ella lo mira con ansia y algo de temor.

– ¡Te he ofendido ¿verdad?! – Dice el apenado.

Ella baja la mirada. – No, es solo, que tengo miedo.

– ¿Miedo? ¿De que? – Dice el sentandose a su lado.

Ella sonrie tenuemente. – De que esto nos cambie aún mas, de lo que hemos cambiado.– El no logra entenderla. – ¡Ah! – Suspira. – Es un gran paso, ¿Crees que estamos listos?

– ¡Yo ya no puedo mas, Helga, mi corazón va a explotar si no te puedo tocar, si no puedo saberte solo mía!

Ella se sonroja y ríe un poco. – Creí… que solo era yo.

– ¿Eh?

– ¡Hace años cuando me dijiste que me amabas, yo lo supe, que solo tú y nadie mas que tu serias el dueño de mi alma, de mi corazón y mi cuerpo! ¡Tienes mi permiso, desde que teníamos diez años Arnold! ¡Porque yo siempre te he deseado solo para mi! ¡Y este es solo el ultimo paso, por que ya tienes mi alma, mi corazón, solo falta este pequeño detalle que tienes frente a ti!– Explaya ella mirandolo con amor y abriendo los brazos para recibirlo.

Entre cada célula

vives tú, todo lo llenas tú que vienes y pasas como un huracán

tú, total y pleno tú, te haz vuelto mis fuerzas y mi talismán

tú, silente y sutil entre cada átomo,

en todo vives tú...

El trata de asimilar lo escuchado, ahora entiende, ella le teme al cambio, pero no al de ellos, si no a su relación misma, por que a partir de ese momento, terminaran por unirse completamente, y serán solo uno, compartiendo el mismo destino. El solo atina a tomarla en sus brazos y besarla con ternura, ella sonríe y le corresponde, poco a poco.

Tú y de nuevo tú, dejas que naufragues justamente en ti

tú, mi locura tú, me atas a tu cuerpo no me dejas ir,

tú, adherido aquí, entre cada átomo, entre cada célula

vives tú.....

Pronto se dejan llevar por esa pasión incipiente en ellos, su ropa pronto estorba, es la primera vez que ellos se miran así, hay un toque de lujuria y sensualidad en las acciones que hacen y las palabras que se dicen, el corazón les late a cien por hora, ya no hay miedos, mas bien curiosidad y necesidad, latente el deseo de conocerse, de tocarse, olerse, saborearse ansiosamente.

– ¡Helga! – Exclama Arnold abrazandola con todas sus fuerzas. – ¡Te amo, te amo!

– ¡Arnold, Arnold, mi Arnold, mi vida, mi ángel, mi sueño dorado! – Contesta ella acariciando sus cabellos.

– ¡Mi amada Helga! – Recalca el, besandola en el rostro.

Ella esta silente, por el momento, sintiendo sus caricias y sonríe, sabiendo que en el mundo, solo hay una sola persona para ella y es ése a quien le ha entregado todo su ser.

El amor no se acaba, solo se sigue transformando, a veces se convierte en un mar protector, otras veces en una tormenta, las mas en un día soleado, o en una silenciosa llovizna, para ellos es de todo, y al parecer seguirá cambiando.

Continuara…

¡Hay dios estoy un poquito sonrojada! Pero a mi en lo particular me encanto este capitulo, no estoy segura si el próximo es el final, pero, es lo mas probable, va a depender de lo largo que salga, por que yo en la libreta lo veo de un largo y cuando lo paso a la compu, es otra diferente, gracias por leer este capitulo, y seguimos en contacto.

Atte. Rei Hikaru Chiba.

Pd: Por cierto las canciones son de Bon Jovi "hearts breaking even", fragmento y "Tú" de Noelia, claro si me preguntan me parece que esta canción, aunque esta cantada por una mujer, es mas bien dedicada de Arnold hacia Helga, ¿No creen?