Cap. 8: S7: Sumisión
"Sean humildes tal ovejas entre lobos ".
Sin lugar a dudas la plática me había dejado atontado más de lo esperado, al grado de regalarme una pesadilla, Sasuke Seguia sentado, callado Mirándome,, un monumento Parecía que solo Indicaba que vivia por la respiración rítmica que tenia.
- ¿Así que has tenido un mal sueño? - Recitó con voz suave y baja.
- Sí, fue algo tan vivido, Parecía real - Bajé la mirada - Sasuke, ¿Le Presionan de alguna forma?
- ¿A quién? - Meditó por un momento - ¡Ah! Ya ... a ella, Jade. Por supuesto Sí, sabes que el ancianito No es tan benevolo con sus Prisioneros - Volvió a acostarse.
No entendía por qué de repente comenzaba una sentirme culpable de eso, le había deseado un mal, y creo que eso era lo que daba el cargo de consciencia. Al parecer, y sin darme cuenta, había perdido la fe en todo, hasta en mí mismo. La patética situación de la aldea y la traición de mi persona especial me tenian inmerso en la tristeza, acababa de notar que me había rendido A Ser uno más del montón, ¿mi padre Estaría orgulloso de mí?
Mi fachada derrotista, soy patético que, pensando que todo se solucionaría asi nada más, olvidé que hay seres con vida de por medio y Podrían perder la vida por la aldea, ¿Estaría preparado para esto? Padre, ¿qué habrías Hecho tú?
Miré al cielo, esperando estúpidamente que mi padre, el Cuarto Hokage, descendiera de las alturas y me sonriera como la última vez, diciéndome: "Confío en ti". Necesito un apoyo, pero ¿quién? ¿Quién Querría ser ese apoyo? ¿Quién Podría serlo? Nadie lo Suficientemente era especial, nadie más y ahora que ella, me daba una cachetada con guante blanco traicionándonos, traicionando mi confianza, mi amor por ella.
N el Podría sentirme más estúpido, realmente, no soy nadie, que nadie más, como bajo la manga de la Aldea, una simple arma de destrucción. Incapaz de Solucionar mi propia vida, quien bien me lo decía Sasuke, con quien necesito vivir, compartir con esta carga, necesito confiar en alguien con desfogar Quien Pueda mis Preocupaciones, ¿quién? ¡¿Quién Con un demonio?!
Tenía la sensación de gritar, de dejarlo ir, dejar de sentirme Importante andar y comenzar con humildad, tal como lo había Hecho antes cuando me arrodillé frente al Raikage pidiendo su perdón para un amigo, un gran amigo, ¿Dónde quedó ese yo? ¿Dónde Fue a parar mi frescura y jovialidad? Creo que los asesiné, junto al viejo Naruto, cuándo dejé de luchar por la destitución del Sexto Hokage y permití que hiciera los destrozos que ha hecho.
No podia sentirme más ... Patético.
- Jade es tu nombre, te protegeré Jade - dije finalmente para quedarme dormido acunando unas lágrimas de impotencia, cargadas con odio. El odio de no poder hacer algo por cambiar su situación.
La mañana sonrió como todos los días, mi ánimo era el que brillaba por su ausencia, apenas probé el ramen, ¡que desfachatez! ¿Cuándo yo le le perdonado la Existencia A UN ramen? Sai y Sasuke me miraron en cuando hice A UN lado el chawan con la sopa instantánea, no Tenía apetito. No hacer nada quería, más bien. La sensación de perdición aun me auguraba un mal día y finalmente deseaba que no me apartara de mis deberes como Shinobi aparentemente lo estaba haciendo.
- Si no comes, no rendirás - dijo Sai regresándome el chawan casi frío - y te necesitamos íntegro, ASÍ QUE asesina a tu nauseabundo tú antes Haga lo que yo, por mi propia mano.
Me quedé callado, ¿enserio me veia tan mal?, Pero Parecía real, ¿qué tanto Puede afectarte el cerebro? Tomé un bocado de miso y masticaba lentamente mirando a la nada, sin imaginarme Siquiera quería, Una vez más, la muerte de alguien cercano a mí.
Cuando terminé de desayunar, ya ibamos demasiado retrasados de lo que habíamos planeado primeramente. Tomé mi mochila y me apresuré un recuperar el tiempo perdido de viaje, Sasuke y Sai Mientras me seguían con dificultad, siempre iba hasta hace moderadamente y con paso lento, pero en esta ocasión Quería darle un uso positivo a mi frustración y teatro acabar con este de una vez por todas, llevar la cabeza del bigotón ante Danzou y descansar mi mente de todo esto, debía entrenar, tal vez como Hacía tanto que no Hacia lo.
Con la velocidad que llevábamos El viaje duró apenas un día más, Así que en las afueras de la Villa, curiosamente quedamos escondidos Mientras planeábamos Una estrategia que por azares del destino Llegó a nosotros tras escuchar una plática sin querer.
- ¿Así que los exámenes Inician mañana? - Decía un hombre que Difícilmente Podría describir, ya que las hojas nublaban mi vista, lo único que Pudiera era resaltar que el usuario de la voz ronca y un Áspera era alcalde de hombre.
- Sí, sensei - este último Tenía una cabellera café que resaltaba ligeramente Por Encima de las hojas, su voz por el contrario, pertenecía A UN niñato de no más de once años - mi hermano Participará, ¡Será increíble! Shinobi de la villa aledaña se unirán para la inauguración.
- Sí, es un honor que este año seamos la sede de los exámenes chunnin - repuso el hombre.
Y ¡bingo! La solución inmediata, nos miramos entre nosotros, Mientras que con miradas nos decíamos lo que debíamos hacer, y lo primero era de despojarnos del uniforme, para luego infiltrarnos entre los curiosos espectadores, esto iba ser tan fácil como quitar un pelo a un gato.
Entonces, tras cambiarnos de ropa, Decidimos camuflajearnos entre la muchedumbre Mientras atravesábamos el umbral de la puerta, haciendo como que nos hablaba Cualquier divinidad.
- ¡Rubio ¡Hey! -- mierda pensé - tu cartera se ha caído -- uff, menos mal Por un momento pensé que todo se Iría al caño.
- No amigo, no es la mía - el paso y apresuré, lo Suficientemente rápido, sencillo y para parecer humano y Asegurar que el tipo no recuerde Siquiera mi rostro.
Tras Alcanzar a mi equipo y notar como unas chicas se comían con los ojos a sasuke, dejé de caminar tan apresurado.
- La seguridad en este lugar es una basura - sin más dije.
- Estuviste cerca - dijo Sai, con voz neutra Mientras sonreía fingidamente a las chicas.
- Deja de llamar la atención de Sai - reprendió Sasuke - Nadie Puede Darse cuenta que te miran desde tan lejos.
- Mm, pudieran pesada Tener una vista - anotó burlonamente.
Simplemente sacudí la cabeza, para dejar filtrarse una sonrisa disimulada, mire uno los alrededores, Señalando A TODAS las direcciones como si estuviéramos perdidos en el lugar, pero finalmente el 'guía turístico' era de Sasuke, quien conocía perfectamente. Nos acercamos una banca una, necesitamos descansar un ratito antes de aventurarnos, desde ahí sabríamos Más o menos cuántos shinobi resguardaban la entrada y las calles aledañas.
- ¿Tienes sed? - Se acercó a mí una mujer que para nuestro asombro, no llegar sentimos - te ves sediento guapo.
- No, mi mami me ha dicho que no acepte nada de extrañas bonitas - sonreí suspicazmente. Sasuke activo su sharingan para desactivarlo en el mismo parpadeo, ladeo la cabeza con agilidad - lo siento, enserio.
- No tengas miedo, no muerdo - sonrió - es más, me presento, me llamo Haruki, Aspirante a Jounnin de la Aldea.
- Mucho gusto Haruki - Seriamente dije - estamos perdidos y me gustaría saber por dónde es la sede de los exámenes.
- Es en esa dirección, si quieres puedo ser su guía - sonrió nuevamente - Sería para mi un honor y la envidia de las chicas de La Aldea.
- ¿Por qué? - Sasuke dijo, entablando la plática.
- Bueno, Rodeada de tres chicos guapos, ¿quién no envidia partiría? - Los Tres rodamos los ojos casi imperceptiblemente.
Miré a los chicos quienes asintieron dudosamente, esto Podría Nuestra misión comprometer, aunque También daríamos la Suficiente confianza, era un arma de doble filo. Haruki nos guió entre calles atestadas de gente Mientras saludaba a las personas del Pueblo a su paso. Los chicos y yo planeábamos como perdernos, pero al parecer la chica es una rastreadora, por un segundo creímos haber caído en una trampa tan básica; duda que se Despejo Cuando dejamos de caminar y de repente ella Siguió andando sola hasta que se perdió entre la muchedumbre. Los shinobi eran muy confiados en estas aldeas, interactuaban porque cotidianamente con los comerciantes, quizás tanto que aprendieron una confiar ciegamente en lo que entra a su aldea.
- Galán Y bien, ¿Ahora qué? -Preguntó Sasuke, guardando para él esa odiosa sonrisa de satisfacción.
- Ahora, ¿A dónde? Querrás decir, tarado - Contraataque. Sasuke, Trataba de ubicarse en esa aldea.
- Ven, por acá hay una calle que da directo hacia allá - Quedaba justo a un lado de nosotros, un siniestro callejón y sin luz artificial.
- ¿Entonces por qué nos traería por este camino? - Inquirió el chico pálido del equipo.
- Porque es la zona turística - dijo Sasuke Señalando la calle que Claramente Estaba hasta el borde de puestos ambulantes - La aldea ha tomado las Precauciones de que Ningún 'forastero' indague mas de lo debido.
Regresamos nuestros pasos, pues la chica no tardaría en darse cuenta de que "nos perdimos", así que nosotros debíamos perderla primero. Anduvimos de techado en techo, para mí no era lo más conveniente si se pensaba "pasar desapercibido", sin embargo tras platicarlo con el equipo, Decidimos que si no queríamos ser encontrados, teniamos que movernos Rápidamente, una vez que estuvimos cerca, nos revolvimos entre el gentío del lugar.
Nos sentamos dispersamente, formando un triángulo entre nosotros, lo que nos permitia tener un buen ángulo de todo el lugar, pedí un agua, la necesitaba en ese momento, comencé a ubicar a la víctima; pronto divisé al cliente saludando alegremente a un hombre panzón y con bigotes, era blanco y cabello castaño. Desvié mi mirada hacia un hombre que vendía unos binoculares, que oprtuno, Y los compré para mirar el rostro del viejito.
- Bien, ahí estás - dije con voz muy baja. Presione discretamente el comunicador - ¿Ya le Vieron?
- Taka, sí, a las doce en punto - sonó la voz de Sasuke, al parecer hasta el momento él era el más lejano, Así que el asunto bamboleaba entre Sai y yo.
- Raion, a las dos en punto, dos y cinco, tal vez - Ladeé la cabeza, Sai era el más cercano a el.
- Gama, Raion, primero, Taka, genjutsu - Yo me haría cargo de lo peor.
- Taka, ¿desde cuándo el taichou? - Soberbiamente inquirió. La que era de verdad ya estaba acostumbrado a las dar órdenes, pero era cierto, era el taichou Sai.
- Gama, lo siento, jeje, Raion, Órdenes-dije. Me quedé serio, pues la fila empezaba una ocuparse, algunos pocos y me veían raro - ¡este lugar le falta orden! ¿A qué no? - Dije mirando a un joven que amenazaba con encontrar el auricular.
- Raion, Taka, genjutsu, Gama, Barrera - dejamos de hablar, ya habíamos tomado acuerdos, ahora no quedaba más que mirar a los nuevos enemigos y disfrutar la función hasta que el cliente nos diera la señal.
El primer equipo en participar, Fueron dos chicas de las qué podría apostar que no eran muy buenas, miraban el 'Coliseo' atestado de gente y les veia temblar un poco por los nervios.
- Taka, tipo aire, apuestas escucho- dijo, la primera chica y de la que hablaba Sasuke era una chica peliroja con cara de pocos amigos, su vestimenta, podría decirse, poco habitual para una dama, bien aunque, no en estaba un día de campo.
- Gama, parece tipo rayo, peliplateada - como siempre llevándole la contraria a sasuke, apostaría por la contrincante, tenia un rostro humilde, y parecía no matar una mosca - ella es tipo fuego.
- Raion, Peliroja, también, tipo agua - Apuestas a las comenzaban interesante Ponerse - Ciento cincuenta yenes.
- Gama - Ciento cincuenta yenes - no Tenía más que perder, total, que llegando a la aldea nos pagarían como mínimo, un cinco mil yenes cada uno.
- Taka, lo mismo - dijo él con una voz cómica, por el transmisor.
Creo que distábamos mucho de ser un equipo humilde, También creo que me resignaré para no ser el más idiota del que todos se mofaban, al final, solo tenía una meta y era lo que, aún en este momento, me importaba más: Teníamos que matar al Hokage.
