Los personajes de esta historia no me pertenecen, solo los tomo prestados solo con el fin de inventar un fic.

Más allá de un pozo (volumen 1)CAPÍTULO 2

El efecto del veneno, una herida que merece venganza

ACLARACION:

Dialogo de los personajes

Pensamiento de los personajes


Kagome iba camino a casa con todos sus compañeros pensando, no podía pedirles a ellos que no asistieran con ella.

-Ahora ha anochecido, podremos buscar más tranquilos a ese monstruo. Dijo Inuyasha algo serio

-Será mejor separarnos. Respondió Miroku

-Sango, Kirara y tú irán por aquella dirección; Miroku, Shippo y yo iremos por esta. Dirigió Inuyasha mientras observaba a Kagome

-¿No se perderán? Preguntó ella

-No te preocupes, las encontraremos. Concluyó el hanyou con una expresión muy seria

Todos comenzaron a buscar por mucho tiempo. Era completamente de noche y todo estaba en silencio, hasta que Kagome se detuvo en seco.

- Dos fragmentos de Shikón se acercan a gran velocidad. Gritó Kagome estática.

-¿Qué sucede Kagome?- Preguntó Inuyasha mientras llegaba corriendo

-Pero si es...-Se sorprendió Miroku

-Kagome, supuse que estarías aquí, pero no imaginé que yo también podría trasladarme.- Dijo un joven lobo deteniéndose, efectivamente, era Kouga.

-¿Qué estás haciendo? Nadie te pidió que vinieras.- Inuyasha se cruzó de brazos

- Cállate bestia. He venido porque un extraño olor rodea el pozo y me guió hasta aquí.

- Un monstruo ha abierto el pozo y cualquier espíritu podría pasar por él sin problemas. Estamos buscando al culpable, tiene que estar cerca.-Informó el monje.

-No te preocupes Kagome, yo te protegeré de cualquier mal. Tal vez podríamos vivir en tu casa si lo deseas.- Kouga miraba a Kagome y tomaba su mano.

-Te lo agradezco. Respondió ella nerviosamente

-Oye lobo sarnoso. ¿Por qué no vuelves a tu época? Nadie te quiere aquí.- Gruñó Inuyasha interponiéndose entre ambos

- Mi deber es proteger a Kagome, ahora que puedo estar aquí... ella ya no te necesita.- Respondió Kouga enojado

-Ya deja de hablar, ahora veo lo que la abertura del pozo provoca: cualquier basura puede trasladarse.- Gritó Inuyasha mientras desenfundaba su colmillo de acero.

Te crees mucho solo porque conoces este lugar, ya verás que no llegarás a agitar esa espada ni una vez, perro inútil.- Kouga se preparó para atacar

-Ja, inténtalo.- Desafió el hanyou

-ABAJO!!- Inuyasha se quejó mientras su cara quedaba enterrada en el suelo.

- No te preocupes por mi Koga, vuelve a la época antigua y vigila el pozo ¿Si?- Dijo amablemente Kagome acercándose a él.

- Estás segura? Bueno, si eso quieres- Dijo mientras se formaba su remolino de velocidad, muy conforme- Nos veremos Kagome!

-No se los puede comparar. Suspiro Sango resignada

- No.- Dijo resignado Miroku

-Oigan, si quieren tanto a ese lobo ¿Por qué no se van con él?- Se mostró muy ofendido Inuyasha mientras se cruzaba de brazos.

- Tranquilo Inuyasha. Dijo Kagome

-Creo que está celoso. Se rió en tono muy bajo Sango

-Nunca podríamos abandonarte, piensa en la señorita Kagome, a que otro perrito podría controlarlo solo diciéndole "abajo"- Dijo Miroku mientras se acercaba a él y todos reían-

- ¡Ya cállate!- Gritó el hanyou

- No te molestes Inuyasha.- Logró decir Sango entre risas

- Miroku solo bromea.- Dijo Shippo

-Koga solo quiere ayudar. Ya no pelees más con él ¿Si?- Lo miró amablemente Kagome.

-Bueno…- Inuyasha miraba al suelo mas tranquilo y algo avergonzado.

-¿¡¡¡ CUANTAS VECES TE LO TENGO QUE DECIR!!!?- Culminó gritando la joven sacerdotisa

Siguieron buscando, solo se sentía una suave presencia, pero no se veía nada concreto.

- Debe estar escondido- Miroku buscaba alguna pista

-Aún no entiendo con qué fin ese monstruo ha abierto el pozo.- Inquirió Kagome

- Lo más extraño es de qué manera lo ha hecho, se supone que solo la persona que posea los fragmentos puede pasar por ahí, pero nunca abrirlo completamente- Sango pensaba seriamente

- ¿Tu que opinas Inuyasha?-Preguntó el monje

.........- Inuyasha fingía no haber escuchado nada

- ¿No me digas que todavía estás molesto?- Dijo Shippo algo enojad

- Inuyasha, ya discúlpame, creo que exageré un poco. Le dijo suavemente Kagome colocándose a su lado.

......- El hanyou miraba a un lado

:- Inuyasha, discúlpanos, no era nuestra intención...- Sonrió Miroku

-Excelencia, se acerca una extraña presencia.- Gritó Sango interrumpiendo

Todos se detuvieron, una sombra apareció delante de ellos, era la masa gelatinosa que había causado tantos problemas. Inuyasha desenfundó su espada.

- Devuélvenos los fragmentos de la perla.-Gritó Inuyasha

-Jamás, una vez que logre acabar con sus vidas, el paso de todos los monstruos será totalmente libre, y podremos capturar la fuerza.- El monstruo poseía una voz muy grave

-¿Acaso hay más monstruos como tú?- Preguntó desconfiado Miroku.

- Mis hermanos han sido sellados por monjes y gente de las aldeas. Ahora, debo conseguir que todos los monstruos se trasladen a esta época y capturen la fuerza de las personas.-

- ¡Aquí solo viven humanos! No te servirán de nada.- Dijo Kagome sufriendo

- Te equivocas, cada humano o espíritu tiene una fuerza interior que solo muy pocos saben usar, esa fuerza ayudará a borrar todos los conjuros que le han hecho a mis hermanos, así podrán despertar.

-Ja, y crees que te lo vamos a permitir?- Rió Inuyasha preparándose para atacar

- No tengo tiempo de jugar con ustedes, disfruten lo poco que les queda de vida.-

El monstruo, antes de que alguien lograra reaccionar, echó una gran nube de veneno y desapareció.

-¡Inuyasha, Shippo, no aspiren este veneno!. Exclamó Miroku tapándose la boca

-A los humanos solo les provoca mareos, esto está especialmente hecho para criaturas mágicas.- Informó Sango colocándose su máscara

-¡Shippo!. Gritó Kagome observando entre la nube de humo y tapándose la boca

Sango lanzó su arma y el veneno se dispersó, desapareciendo y dejando posible la respiración.

¡Inuyasha! ¡Shippo!- Kagome corrió hacia ellos

El hanyou estaba completamente inconsciente junto con Shippo en el suelo. Kagome se arrodilló junto a Inuyasha.

-Inuyasha, despierta.- Kagome lo levantó del suelo

-No se preocupe señorita, este veneno no es mortal.- Tranquilizó Miroku acercándose

- ¿Estarán bien?

- Sí, solo tienen que descansar.

*******************

-Tenemos que encontrar a ese monstruo.- Dijo Sango sentada en la cama y mirando hacia la ventana.

-No podemos destruirlo, tiene que decirnos primero cómo logró abrir el pozo.- Kagome se encontraba sentada en el suelo junto a los dos inconscientes.

-Sabias palabras señorita, debemos utilizarlo por un momento para nuestra conveniencia.- Dijo Miroku también desde el suelo.

- Amigos, tienen que descansar ahora, ya es muy tarde, yo me quedaré cuidando de Inuyasha y de Shippo.

- Nos quedaremos con usted señorita Kagome.- Respondió Miroku

- No te dejaremos sola, además, también tienes que descansar.- Sonrió Sango

La noche transcurrió y todos dormían despertándose seguido para vigilar la situación. Por la mañana, Sango, Miroku y Kagome bajaron a desayunar, sus amigos aún no habían despertado.

Comían tranquilamente cuando se escuchó un fuerte ruido.

- Viene de arriba.- Sango dejó al taza en la mesa

-Inuyasha!- Kagome salió corriendo

Subieron los tres rápidamente y vieron a Shippo saltando sobre la cama y a Inuyasha rompiéndose la cabeza contra la pared.

- ¿Qué está pasando?- Exclamó Kagome

- ¿Acaso están ebrios?- Dijo Sango

-No, es el veneno, hay que tranquilizarlos.-Informó Miroku seriamente

-Shippo, baja de ahí!- Gritó Kagome acercándose al kitsune que saltaba sin parar

-Inuyasha, tranquilízate.- Miroku junto con Sango se acercaban al hanyou

- Excelencia...

- Sí.- Ambos compartieron una mirada que transmitió el mismo pensamiento.

Kagome sujetó a Shippo en sus brazos y él quería soltarse, mientras que Sango y Miroku agarraron a Inuyasha uno de cada lado.

-¿Qué hacemos ahora?- Dijo Kagome mientras Shippo intentaba escapar

-Es la única forma de calmarlos.- Dijo Miroku luego de pegarle un fuerte golpe al hanyou, eso lo tranquilizó.

-Discúlpame.- Kagome le pegó a Shippo en la cabeza.

Todo se tranquilizó un poco. Pero el efecto del veneno aún seguía latente.

-¡Kagome! Sálvame.- Gritó Inuyasha acercándose hacia ella y tambaleándose.

- ¿Qué dices?

- Tienes que ayudarme. Sabes una cosa, tengo ganas de tomar aire.- Le costaba mucho hablar por el efecto del veneno, y por eso sonaba como ebrio.

- ¿Qué hago?

-¡Miroku, amigo! Eres una buena persona, sabes, muy inteligente y...- Inuyasha se acercaba ahora riendo hacia el monje.

- Inuyasha....- Le dijo Shippo desafiante

- Shippo, cuantas veces te lo tengo que decir. No te acerques a Kagome.- Lo miró gruñendo

- ¿Ah si? Ven a pelear.

- Te lo advierto.

- Excelencia, hay que hacer algo rápido.

- Señorita Kagome, tenemos que irnos.

- No podemos dejarlos luchando aquí.

-Vamos, tenemos que encontrar una solución.- Dijo Sango intentando acercarse a Kagome

-No te le acerques.- Se interpuso firmemente Inuyasha.

-Kagome, tienes que hacer algo.- Dijo furiosa Sango preparada para pegarle

-Tengo que separar a Inuyasha y a Shippo hasta que pase el efecto del veneno. Pensó Kagome

Kagome iba a ejecutar lo que había pensado, pero Inuyasha no le dio tiempo, la subió en su espalda, abrió la ventana y salió saltando por los techos riendo descontroladamente.

Sango trataba de detener a Shippo, que quería ir tras él.

-Sango, tenemos que seguirlos.- Dijo Miroku

- Sí. Pero no puede ser que tengamos que perseguir a Inuyasha!, se supone que estamos buscando a un monstruo!.

- Lo sé, pero no tenemos otra opción.- Se acercó a la ventana resignado.

******************

- Inuyasha, bájame. Ay no, ya es tarde, no puedo asistir a clase- Sufría mientras le pegaba en la espalda- Reacciona, tienes que tranquilizarte!.

-No dejaré que nadie se te acerque.- Dijo Inuyasha dejando de reir

-Estás loco!!, bájame.

Inuyasha siguió la orden de Kagome y los dos bajaron, ella se soltó y le acomodó la gorra a él, ya que estaban en el medio de la calle, era casi el mediodía, por consiguiente, todos salían de la escuela, y en efecto, las amigas de Kagome aparecieron.

- Hola Kagome. Saludó Eri.

- ¿Qué quieren contigo Kagome?. Inuyasha sonaba enojado

-Somos sus amigas. Respondió molesta Yuka

- Kagome, íbamos a llevarte la dirección de la casa de Shiku, para la fiesta, ya que no asististe a la escuela, recuerda que es mañana. -Dijo feliz Eri

- ¿¡Mañana?!

- Si, ten la tarjeta.- Yuka le entregó un papel

-Sí, iremos.- Dijo cortante Inuyasha mientras se adelantaba a tomar la tarjeta.

-No es la misma persona que estaba en la cafetería, que extraño, ahora parece preocuparse demasiado por ella. Pensó Eri

- Si no les molesta, Kagome y yo tenemos que irnos.- Dijo él molesto.

-No quiero.- Exclamó Kagome enojada

-Vamos.- La tomó fuertemente del brazo.

- Disculpen, amigas, yo….

-Kagome, no tienes que disculparte, entendemos perfectamente, es lógico que si él viene del extranjero quieran pasar tiempo juntos, ya que él, luego regresará a Indonesia.- Ayumi sonreía muy feliz.

- Kagome, nos veremos mañana. Este es un lindo lugar para caminar, diviértanse mucho.- Saludó Yuka

- Adiós, Kagome, mándale saludos de mi parte a tus amigos.- Eri empezó a caminar

Las chicas se marcharon. Kagome estaba estática por la interpretación de sus amigas. Inuyasha aún la sostenía del brazo.

-¿Quieres soltarme?!!!- Exclamó Kagome furiosa

-Kagome, ven, acompáñame.- El hanyou cambió a un tono mucho mas tranquilo y suave.

*****************

- ¿¡QUÉ?!- Exclamó Sango.

Así es- Dijo Miroku mirando hacia abajo, ya que estaban arriba de Kirara-es un veneno que afecta a las emociones, Inuyasha ahora podría estar triste, y luego cambiar completamente de ánimo ...

- Pobre de Kagome.

- Pero todo lo que haga sería ilógico, y la señorita Kagome se toma muy enserio lo que él le dice.

- Hay que encontrarlos rápido.

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Ya en una especie de plaza, Inuyasha se detuvo muy tranquilo, aunque su voz seguía siendo la de un ebrio compulsivo.

- Discúlpame, mi actitud con tus amigas...

-Inuyasha, tu no estás bien.

- Claro que sí, recuerdo todo lo que hice, te pido que me perdones.

- Inuyasha....

Inuyasha se dio vuelta, dándole la espalda.

- Inuyasha... ¿Estás llorando?- Confirmó que así era -Creo que no tendría que haberte pegado tanto, pero ya no llores por favor.

- Fue tu culpa ¡Por tu culpa todo esto está pasando! – Gritó volviéndose hacia ella, sin la menor tristeza-Tú rompiste la perla de Shikón en mil fragmentos.

- Pero ¿Qué dices? Aún estás bajo el efecto del veneno?

-Ya te dije que no, pero el veneno me hizo recapacitar, no puedo creer cómo estoy en busca de esa perla con alguien como tú.- Dijo levantándose muy enojado.

-YA CÁLLATE, sin mi no podrías recolectar los fragmentos, soy la única que puede verlos!!!!- Gritó ella enojada

-Kagome...- El hanyou la tomó de la mano luego de un largo silencio

-¿Qué quieres ahora?- Preguntó molesta

- Ven, vamos al río.

- ¿Al río? ¿Para qué quieres ir ahí?

- Para decirte de una vez por todas la verdad.

- ¿Qu....qu... qué verdad?

-Vamos.

Caminaron sin hablar por largo tiempo, ya atardecía y llegaron al río. Un balcón separaba la calle principal del agua, Inuyasha se apoyó ahí, había mucho viento, Kagome no sabía de qué se trataba aquella verdad.

-¿Qué querías decirme? Preguntó ella asustada

-Kagome- comenzó, muy nervioso y mirando al sol, que ya estaba escondiéndose- no sé que me pasa últimamente, ahora que el efecto del veneno se ha ido, muchas cosas me han quedado claras-.

Quería pedirte...-tartamudeó muy nervioso- si... podría... quedarme... en esta época.

-¿Qué dices? Inuyasha... en la época antigua está...- Se sorprendió.

- A eso me refería. Ya no me importa.- Dijo mirándola, más tranquilo.

-¿Que ya no te importa? Inuyasha, no entiendo lo que quieres decir.- Cada vez sus ojos se abrían más de la sorpresa, su corazón latía muy fuerte.

Inuyasha:- Ya no puedo protegerla, no tiene vida, no tiene alma, además yo...

-Es muy egoísta de tu parte decir eso, a ella no le importa nada, no puedes abandonarla.- Lo interrumpió muy seria- ¿O si?

- Claro que puedo. No sé dónde prefieras quedarte, pero yo te acompañaré siempre.

-P... p..pero... Inuyasha.

La mirada que Inuyasha tenía... Kagome no podía decir nada, estaba como hipnotizada, una gran alegría corría por su corazón, así también la inseguridad la acongojaba. El sonrió y luego soltó la mano de la joven

-Kagome, cuando acabemos con Naraku, voy a quedarme en esta época contigo porque yo...- Dijo muy seguro, mirando la última luz del sol.

-¡Inuyasha! ¿Qué pasa?- Algo había sucedido.

Apenas el sol se escondió, él cayó inconsciente al suelo. Luego de que Kagome lograra levantarlo, sus amigos, que habían escuchado toda la conversación, salieron de la nada y todos juntos volvieron a la casa, Shippo también se había desmayado.

Una vez que se acomodaron en la habitación, Miroku procedió a explicarle a Kagome el efecto del veneno.

-... el veneno solo provoca que la persona diga cosas ilógicas

- ¿Entonces todo lo que dijo era mentira?

- Producto del veneno.

- Ese monstruo...- apretó sus manos furiosa -

-Kagome, ¿le creíste a Inuyasha?- Le preguntó la exterminadora suavemente.

-¡VOY A MATAR A ESE ESPÍRITU CON MIS PROPIAS MANOS!- Salió de la habitación con un fuerte portazo-

-No es buena señal.- suspiró Miroku

- Lo que Inuyasha le dijo, ella lo tomó muy enserio.- Sango se entristeció.

- La señorita Kagome es capaz de creerle cualquier cosa.

- Se nota.

*****************

-Ese monstruo seguramente quería debilitar mi fuerza interior con ese veneno. Pero... ¿Por qué de esa forma?- Kagome estaba apoyada en el árbol sagrado, una lágrima corría por su mejilla.-Por un momento creí que decía la verdad. Pero solo fue efecto del veneno.-suspiró con una expresión de furia y tristeza a la vez.-comenzó a caminar- Subiré para ver como están los dos.

Kagome subió más relajada. Entró; Miroku y Sango temblaron.

-S... se... seguramente cuando amanezca, los dos despertarán.- Dijo Miroku asustado.

-Sí... ya... ya no hay de que preocuparse.- Agregó Sango con miedo de su próxima reacción.

-Excelente, tenemos que hacer pedazos a ese monstruo. Nunca voy a perdonarle lo que hizo.- Sonrió Kagome muy animada

Pido perdón a los que se ilusionaron con la esperada confesión, pero sino seria demasiado fácil.

La fiesta ya empieza y la acción también. ¿Qué pasaría si una noche de luna nueva el enemigo llega inesperadamente? ¿lograrán encontrar una solución a los problemas? ¿Cuál será el verdadero secreto para acabar con ese monstruo?

Todo esto y más en el tercer capítulo: Una fiesta y una búsqueda, dos problemas muy complicados, el final de esta aventura esta muy cerca.

Adiocito