CAPITULO 6: "La cena esta servida"

La serena y silenciosa oscuridad se acabó de golpe. Nabiki abrió los ojos desmesuradamente y boqueó como si acabara de salir de una piscina llena de agua helada. Permaneció inmóvil presa de una intensa desorientación. Pero poco a poco comenzó a reconocer su entorno. Estaba acostada, en su habitación, tenía las sabanas hechas nudo en su cuerpo. Se estiró un poco y después todavía algo atontada salió de la cama y entonces notó algo interesante.

Se sentía ligera. Como si hubiera estado toda su vida caminando en fango y de repente pisara suelo firme, saltó un poco y se dio cuenta que era muy sencillo. Y divertido, salto hacía la cama y después brincó sobre ella varias veces mientras reía como una niña haciendo una travesura. Dio un brinco más y quedó tendida en su cama con los brazos y las piernas extendidas viendo el techo de su cuarto. Ya estaba muy oscuro, se sentó sobre el colchón con las piernas cruzadas y checo el reloj que descansaba en el escritorio.

-Son las diez de la noche… -Se sobresaltó un poco al oír su propia voz- Las diez de la noche del veinticuatro de diciembre. –Chasqueó los dedos- ¡La cena de Kasumi!

Iba de salida cuando se vio en el espejo: Traía puestos los jeans y la misma playera que llevaba en la mañana. Meneó la cabeza con desaprobación y se quitó la ropa en dos movimientos. Abrió su armario y buscó hasta que encontró un vestido azul con vivos blancos que fue de su agrado. Se lo puso y después cepillo su pelo, checo su apariencia una vez más y ya satisfecha con lo que veía salio de su cuarto. No bien abrió la puerta cuando alcanzó a oír un barullo en la planta baja. Se quedó un momento escuchando y separando las voces.

-Kuno chan, Kodachi, Ryoga… -Se puso a contar con los dedos- Ukyo, Shampoo, Mouse y tal vez la tía Nodoka. Vaya, en verdad fueron pocos.

Al llegar a las escaleras tuvo la tentación de saltarlas como Ranma solía hacerlo pero la voz de la razón le dijo que romperse la cabeza en ese momento sería muy mala idea, aun así los bajo de tres en tres, en el recibidor descubrió al sirviente ninja de los Kuno, Sazuke sentado en el suelo junto con los zapatos de los demás invitados. El pequeño personaje parecía triste, Nabiki se acercó con calma y tosió un poco para llamar su atención.

-Muy buenas noches señorita Nabiki –Dijo Sazuke levantándose y haciéndole una reverencia.

-Buenas noches Sazuke san –Contestó ella devolviendo la reverencia- ¿Qué haces aquí sentado?

-El señor y la señorita Kuno y su servidor fuimos invitados por su hermana mayor a una cena navideña… Pero no bien llegamos cuando Se armó una trifulca –Dio un suspiro de resignación- Las viejas costumbres son tan difíciles de erradicar.

-Lo se Sazuke san –Contestó Nabiki sonriendo- Pero algunas veces solo necesitan el impulso adecuado. Ven tenemos que detener una pelea y hacer una cena.

Algo en la actitud de la mediana de los Tendo hizo que el pequeño ninja se sintiera mas animado y devolviéndole la sonrisa la siguió.

La sala de la casa era una el escenario de una batalla campal: Ranma y Akane estaban al centro evitando abrazos y besos de sus "Prometidos" y al mismo tiempo bloqueando y respondiendo los fieros ataques de sus respectivos rivales, Genma estaba convertido en panda y sufriendo el papel de tapete en medio de aquella gresca. Era obvio que en algún momento trato de detenerlos sin mucho éxito. Soun estaba cerca de la puerta del comedor sujetando entre sus manos y haciendo un alarde de equilibrio todo cuanto se pudiera romper en la pelea, Kasumi y Nodoka estaban apostadas cerca del árbol para evitar que este terminara siendo victima inocente de la pelea. Nabiki analizó la situación con calma y después llevándose dos dedos a la boca lanzó un sonoro y agudísimo chiflido que detuvo la pelea instantáneamente.

Todos se separaron pero permanecían con la guardia alta listos para atacar al menor signo de violencia. Nabiki caminó directo hacia Kuno, le guiño un ojo y después metiendo la mano con todo descaro en el saco de su gi sacó un papel y lo mostró a todos. Kuno se sonrojó nervioso y trató de disimularlo. Nabiki siempre lograba ese efecto en el aunque no quisiera admitirlo.

-Todos recibieron esto –Nabiki jugaba con el papel mientras procuraba mantener la atención de la gente- Una invitación que dice más o menos así: -Tosió un poco para aclararse la garganta- "Kasumi Tendo lo invita a usted a una cena con la intención de celebrar estas felices fechas entre amigos y familiares. Hoy en la noche en la casa Tendo" Y como siempre todos ustedes no leyeron todo. Tan solo "Invitación" y "Casa Tendo" y de inmediato se aprestaron con las armas para tener su oportunidad de lucirse sin tomar en cuenta quien era la persona que los había invitado. No Ranma, no Akane… Kasumi.

Las guardias bajaron un poco. Algunas miradas se entrecruzaron y unas pocas gargantas se secaron.

-Yo le dije a Kasumi que esto era una pésima idea pero aun así no me hizo caso, ella ve algo que yo no veía y que ustedes no quieren aceptar. Todos somos amigos. Incluso la ilusa de mi hermana considera a muchos de ustedes como si fueran parte de esta familia.

Todos dejaron su pose de batalla totalmente y un silencio de incomoda vergüenza lleno la sala.

-Cada vez que una de nosotras esta en un peligro –Nabiki señaló a las chicas- Todos ellos están listos para ayudar. No importa de quien se trate, basta con que les recuerde la isla flotante de Togenkio ¿Verdad chicos? –Nabiki vio rostros sonrojados en Ryoga, Ukyo, Mouse y Shampoo. Se permitió una sonrisa de victoria antes de continuar- Y que decir cuando uno de los idiotas aquí presentes se le va de las manos alguno de sus planes descabellados. Estamos listos para sacarlo del atolladero en que se metieron. Se odian, se quieren matar pero siempre estarán ahí para darse el apoyo que necesitan. Pues en este caso podrán matarse mañana si quieren pero hoy no. Hoy llevaremos la fiesta en paz como los amigos que somos y lo más importante. Nos vamos a disculpar con Kasumi por quererle arruinar la cena que con tanto cariño ha preparado.

Chicos y chicas con la eficiencia de un batallón se formaron en fila para lo que parecía una disculpa simultánea pero Nabiki los detuvo.

-Yo soy la que mas debe de disculparse –Nabiki miró a su hermana directo a los ojos- Oneesama (hermana mayor) quiero pedirte perdón por lo grosera que fui en la mañana, por olvidar lo mucho que siempre te esfuerzas por hacernos la vida mas fácil a todos –Se detuvo un momento para tomar aire. Tenía un enorme nudo en la garganta que le impedía hablar bien- Por no decirte lo mucho que te… quiero y por… -Nabiki sintió las lagrimas en la cara y se esforzó un poco mas por conservar la calma, tenía que decirle todo lo que estaba pasando por su cabeza en ese momento- Y por…

No pudo. Un sollozo ahogo la siguiente frase y se llevo una mano a la cara. Kasumi se le acercó y la abrazó. Nabiki al sentir a su hermana pasó sus manos por la espalda de ella y la apretó. Aquello fue más elocuente que cualquier cosa que le quisiera decir. Estuvieron así un momento y después se separaron. Kasumi también tenía los ojos llorosos.

-Rayos hermanita –Nabiki se limpió las lagrimas- Eres una llorona.

-Mira quien habla –Kasumi imitó el gesto

Ambas rieron sintiéndose bastante mas aliviadas. Miraron a su alrededor y se encontraron con rostros conmovidos y lagrimas en algunos. Soun tenía la sonrisa de orgullo más grande jamás vista en Nerima. Ranma tenía un brazo sobre el hombro de Akane y nadie parecía molesto con eso.

-La cena se va a enfriar –Kasumi recupero la compostura- ¿Les parece si pasamos al comedor?

Genma Panda aun en el suelo levantó un letrero: "Necesitaremos la mesa extra del dojo"

-Yo iré por ella –Se ofreció Ryoga- Después de todo esta algo pesada.

-Te acompaño –Dijo Mouse- Te puedes perder en el camino y la necesitamos esta noche.

Ryoga enrojeció un instante pero después se recuperó y retrucó el comentario.

-Vale pero no te quites los lentes o quien sabe donde acabaremos.

Mouse soltó una carcajada y salió con Ryoga de la sala. Las chicas se ofrecieron para ir a la cocina por los platillos mientras que Ranma, Soun y Kuno ayudaban al maltrecho panda a ponerse de pie.

-Me parece que necesitáremos una aspiradora para arreglar este pelaje tan maltratado –Observo Kuno- O tal vez un buen servicio de tintorería… ¡Sazuke!

-No hace falta –Ranma lo detuvo- Ya veras, solo necesitamos un poco de agua caliente.

Kuno ladeó la cabeza sin comprender el comentario pero no dijo nada más. Salieron de la sala también dejando solas a Nabiki y Kasumi.

-¡Kasumi san! –Era la voz de Ukyo desde la cocina- ¡No encontramos la botella de sake!

-Tengo que ir –Dijo la hermana mayor- Se estarán portando bien pero no confío mucho en dejar que busquen en la cocina… Gracias por ayudarme con esto Nabiki.

-Hermana –Nabiki la detuvo antes de que saliera- Hay otra cosa más. Iremos a ver al doctor Kimura nada mas empiece enero.

-¿Al especialista? –Kasumi arqueó las cejas y después se alarmó- ¡Ay Kamisama¿Te has sentido mal Nabiki?

-Yo estoy bien… Tú eres la del problema.

-Yo estoy perfectamente -Kasumi se veía nerviosa

-Por favor hermana. Sin mentiras

Kasumi enrojeció y bajo la vista

-No es nada en realidad… Y una consulta así podría ser cara.

-Nada es más importante que tu salud… Y si es algo serio es mejor detectarlo pronto ¿No crees? –La vio asentir con la cabeza y le tomó las manos- Dame tu palabra de que iremos sin que te quejes de ello.

-De acuerdo –Kasumi aceptó con algo de pena y después lanzó una risita nerviosa- ¿Ahora tu cuidaras de nosotros imotouchan (hermanita)?

-Por lo menos de ti si.

-¡Kasumi san! –Esta vez era la voz de Shampoo.

-Hay que ver que esta pasando –Kasumi le soltó las manos a su hermana- ¿Vamos?

-Adelántate –Le contestó- Prenderé los foquitos del árbol

La hermana mayor salió de la sala y Nabiki busco con calma el enchufe para conectar los foquitos. Al hacerlo una suave luz de colores ilumino el pequeño pino. La chica salió de la sala y apago la luz dejando solo al árbol encendido. Se detuvo un momento y se dio la vuelta para ver la sala vacía.

-Muchas gracias –Dijo- Por abrirme los ojos y poder apreciar todo lo que tengo. Y muy feliz navidad donde quiera que se encuentren.

Hizo una reverencia y finalmente salió de ahí.

FIN

Las luces se encienden, el telón se levanta y el gran Kaiosama sale a escena.

-Gracias a todos por leer este pequeño fic festivo que tomo un año el terminar. Gracias especialmente a Unma y a Shakka que me presionaron para acabarlo. Ahora pues solo me queda decirles a todos ustedes:

FELIZ NAVIDAD.

Desde mi pequeño planeta en algún lugar del anime