Charmed: El Heredero de la Oscuridad.

Capitulo 03 "Intuiciones"

Sus pasos rasgan el tenue silencio. Gotas ligeras acompañan cada paso, manteniendo un eco prolongado por cada rincón de lo que parece ser una cueva, continua su camino por los interminables pasillos. Poco a poco el eco desaparece, consumido por el mismo silencio, no siente nada a su alrededor, ni sus manos ni sus pasos. Tampoco ve nada, es como si el silencio consumiera todo a su alrededor, sonidos, movimientos y gradualmente hasta pensamientos.

Cuando la desesperación hace presa a su cordura los gritos le desgarran la garganta, esta solo, completamente solo. Sus movimientos se vuelven desesperados buscando aferrarse a algo, a alguien, pero lo único que se cierne con seguridad a su alrededor es la oscuridad. Cada vez mas densa, cada vez mas silenciosa.

Una presión en el pecho, un ahogo, se presenta infundiendo pánico a todo su ser. Nuevamente se mueve desesperadamente buscando algo a qué aferrarse algo que le devuelva a la realidad, a la vida…

Una mano detiene con fuerza la suya, cuando los sonidos vuelven de golpe, grita aturdido por el exceso de ruido. Cuando abre los ojos, un rostro descompuesto cayéndose a pedazos le devuelve una prepotente sonrisa.

-¡Ahhhhhhhhhhh!

Se endereza en su cama. El cuerpo bañado en sudor delata su expresión de pánico. Hace cinco días, desde su desmayo que el sueño se repite día y gota de sudor se desliza por su rostro al recogerla se percatarse como sus manos son presas de un leve temblor.

- ¿Qué es lo que me esta pasando? –pregunta en un susurro.

-¿Estás bien Chris?-pregunta Wyatt desde la puerta.

-Claro -contesta volteándose para evitar contacto visual con su hermano.

Wyatt siempre ha sido capaz de leerle como un libro abierto, con solo una mirada puede encontrarse con miles de respuestas que tal vez ni el mismo estaba enterado. Y es curioso como esa mañana por primera vez esto le parecía irritante, cuando nunca antes le había molestado.

Una media hora después esta prácticamente listo para iniciar lo que será un aburridísimo inicio de su último año en secundaria, y como si no fuera suficiente ese hecho, se le viene encima todo el asunto de la universidad y demás.

Lo que probablemente le tiene mas incómodo, es la disimulada insistencia con que sus tías, y hasta sus padres, parecen atacarle cada vez que el tema tiende a presentarse, más que sugerencias a veces parecen ser exigencias.

"Antes de dedicarte a alguna profesión u oficio mortal, podrías concentrarte un tiempo en el legado familiar", mencionó ocasionalmente su tía Phoebe una vez .

"Sabes que no damos abasto con todo, como uno de los mayores podrías ayudarnos un tiempo al menos hasta que el resto de tus primos puedan cuidarse mágicamente solos", agregó otro día su tía Paige, como quien no quiere la cosa.

Pero la ironía esta, sin duda, en el comentario ocasional de su madre ante el de sus hermanas.

"Por supuesto que Chris se tomara un tiempo para ayudar a la familia, antes de empezar la universidad" , mencionó entre risas como si fuera lo más obvio del mundo.

Por su parte lo mas que pudo fue dar una leve sonrisa que al parecer significo una muestra de consentimiento esa tarde para las tres hermanas.

Todavía lo recuerda y justamente hoy, le irrita más de lo normal. Por eso al bajar a desayunar la irritación inicial, empezaba a desviarse hacia cualquier situación por insignificante que fuera, por ejemplo su madre se pavoneaba con su exagerado desayuno por toda la cocina, con un buen humor que verdaderamente empezaba a sacarlo de sus casillas.

Misteriosamente su padre estaba a tiempo para el desayuno, cuando desde que tenia memoria llegaba tarde, Wyatt también parecía tener un repentino interés por un desayuno familiar clásico, del cual pasaba desde los quince. Con un suspiro decidió ignorarlos con algo de suerte, no le molestarían demasiado.

Piper y Leo tratan de hacer un clásico y agradable desayuno familiar, con una conversación fluida o temas ocasionales pero aún con todo su esfuerzo no pueden integrar al mediano de sus hijos a la conversación, este contesta escuetamente a cualquier pregunta o comentario. Piper intercambia una mirada preocupada con su esposo, cuando el timbre les interrumpe, la bruja se dispone a abrir casi de inmediato.

-Buenos días, señora Haliwell ¿está Christopher?- pregunta una joven de pelo castaño y sonrisa amistosa pero seductora. Lleva unos libros en las manos y el cabello a un lado de su cara, denotando un deje de inocencia.

-Ah eres tú-suspira Piper al ver a la joven, involuntariamente deja al aire un leve gruñido de de desprecio o desconfianza y se arrepiente al instante al ver la mueca de resentimiento que surca la cara de la chica. Recuerda con detalles la primera vez que Chris con escasos ocho años llego gritando eufórico como había hecho una nueva y linda amiga, que no resulto ser otra que Bianca.

******Flash Back******

-¡Mamá, mamá! –gritaba un castaño niño de escasos 7 años, de ojos verdes que brillaban ansiosos, buscando a su madre. Su respiración era acelerada, pero no borraba la sonrisa de su rostro.

Subió la mitad de las escaleras, y al encontrase con su madre a medio camino salto los cuantos escalones que había subido mientras agitaba las manos en el aire.

-Mamá, hice una nueva amiga y es muy bonita. Jugamos toda la tarde en el parque y le pregunte si mañana quería venir, ¿puede venir mama? Anda di que sí, jugamos toda la tarde y dice que me puede ganar en los videojuegos-Chris no paraba de hablar ante la atenta y cariñosa mirada de su madre.

-Tranquilo cariño, te dará un ataque -ríe mientras acaricia la cabeza de su niño alborotándole el cabello, para luego hacerle unas cosquillas que hacen al pequeño ahogarse en sus propias risas para al final abrasar a su madre.

- ¿Y cómo se llama la chica, Chris?- pregunta con duda.

-Bianca- contesta el pequeño al separarse de su madre, con una sonrisa de oreja a oreja, contrariamente borrando la de su madre.

Esa misma noche Piper y Leo discuten. Discuten como nunca lo han hecho Piper aferrada en su posición, de que no dejara que la vida de su pequeño se vea entrelazada de nuevo a la de esa "bruja Fénix", mientras que Leo discute los puntos con mas objetividad.

"Lo que tiene que pasar, pasará", menciona en determinado momento, después de innumerables gritos y rabietas de su esposa.

-¡¿Cómo puedes decir eso sabiendo lo que le espera?!- grita Piper en un momento de total eufória, con aire resentido y los ojos brillando furiosos.

-Sabes también como yo que su futuro no tiene nada que ver con Bianca, solo estás siendo sobreprotectora Piper-contesta Leo con toda la tranquilidad que le caracteriza, desarmando por completo el enojo de su esposa.

Al quedarse en silencio es cuando se percatan de unos leves sollozos detrás de la puerta, al abrirla, encuentran a un pequeño Chris hecho un ovillo llorando en el piso mientras murmura algo inentendible. Leo lo toma en sus brazos aparta el cabello de sus ojos, en una tierna caricia, al mismo tiempo que Piper.

-Está bien Chris, no tienes porque asustarte tu padre y yo solo hablábamos -cometa al ver que el estremecimiento de su hijo disminuye poco a poco, ante sus palabras.

-Pero mamá, Bianca no es mala, no es una bruja fénix-murmura quedito.

-Chris ¿sabes lo que es una bruja fénix?-pregunta con duda leo.

-Pues... -medita unos segundos-¿es un insulto, no? -pregunta con inocencia, arrancando una sonrisa de ambos padres

Poco después de acostar a Christopher en su habitación ambos padres llegan aun acuerdo: neutral. Permitirán la amistad del pequeño con Bianca y hasta una eventual relación, no sin mantener vigilada a la chica apropiadamente.

******Fin Flash Back******

-Sí, buenos días señora Haliwell- repite de nuevo sacando a la bruja de sus recuerdos con un evidente nerviosismo.

Unas luces entre blancas y celestes resplandecen a un lado de la chica, quien deja caer sus cuadernos al suelo de la impresión, mientras estos retumban al encontrarse con el suelo la voz fuerte y enojada de Christopher acompaña al ruido.

-Me pregunto por qué no puedes recibirla de una manera más cordial mamá. Creo, no, me consta, a mí y a todos, que ha demostrado en múltiples ocasiones que es de confianza

-¡Pero no! Tú sigues con tu estúpida-dijo recalcando la palabra con rabia-paranoia sin argumentos, sin ninguna maldita base solamente porque se te metió en la cabeza de que no es buena. Creo que ahora entiendo bien qué sentías cuando los ancianos se interponían en tu vida, sin alguna buena base- termina, tomando a Bianca de las manos y desapareciendo en un cumulo de luces, mientras una sorprendida Piper se apoya contra la puerta de la impresión. Nunca, pero nunca, su hijo del medio le había hablado de esa forma…

************

Mientras caminan por los pasillos de la secundaria, en total silencio, Christopher se pregunta qué le llevo a explotar así contra su madre. Bueno, hace algún tiempo empezó a molestarle cómo trataba a Bianca pero atribuía dicho hecho al cariño que tenia por esta.

Pero esta mañana, estaba esa irritación, cualquier cosa que antes consideraba divertida u única de su familia, le había molestado en cuestión de segundos. Suspiro, sabe que Bianca está molesta lo nota por su forma de caminar. Pero antes de que pueda replicar algo en su favor; oye una voz conocida llamándole al voltearse encuentra a su prima Asley con una gran sonrisa.

-¡Chris, Bianca; gracias a dios les encuentro! Estoy muy nerviosa. Mi primer día en secundaria. ¿Me habré vestido correctamente o es muy atrevido? -pregunta más para sí misma que para nadie. Muy al estilo de su madre, ocasionando que el ambiente se relaje un poco.

-A mí me parece bien-comenta Bianca con una sonrisa mientras la toma de la mano y caminan cuchicheando de su primer día, de chicos, de ropa y demás. Chris les sigue desde atrás con una sonrisa de tranquilidad. Siempre ha adorado a sus primas, ellas aceptaron a Bianca de inmediato y siempre han estado ahí para el.

-As, ¿dónde está tu hermana?-pregunta interrumpiendo a las chicas.

-Pues no sé-afirma sonriendo-. Creo que debe estar durmiendo. Tú sabes como es, y yo olvidé despertarla-comenta mientras se ríe junto a Bianca. Chris rueda los ojos con diversión al ver como ambas regresan a cuchichear sobre tonterías.

Unos corazones delatan la presencia de Patricia quien respira molesta, con su mochila al hombro, algo despeinada y con la blusa cayéndose de medio lado, pero antes de que pueda si quiera tomar aire es jalada del brazo por los tres jóvenes. Una vez que están detrás de uno de los tantos edificios, cada uno habla, reclama, todo al mismo ante la imprudencia de la joven bruja.

-Uno a la vez que no entiendo –dice Patricia con un gesto de ansiedad muy parecido al de su madre, Phoebe.

-¿Estás loca Patricia?- pregunta Ashley, mientras sujeta fuertemente del brazo a su hermana-piensas descubrir la magia al mundo en tu primer día de secundaria – vuelve a preguntar con sarcasmo.

-No hubiera pasado nada, si alguien se comportara como una buena hermana y me hubiera despertada a tiempo- contesta soltándose del agarre de su hermana, enfrentando a esta.

-No es mi culpa que…

-Ya basta chicas, si siguen gritando así tengan por seguro que no solo la secundaria se enterara del secreto familiar- interrumpe Chis con tono claramente irritado mientras volteaba a alrededor para cerciorarse de que nadie haya visto nada.

-Lo siento -murmuraron las dos al mismo tiempo, mientras bajan sus cabezas con una sonrisa cómplice, ante el regaño de su primo, quien solo suspira.

-Muévanse chicas, llegaran tarde el primer día y eso nunca es bueno, no le den motivos a los profesores-intervino Bianca con tono conciliador, tratando de relajar el ambiente.

Una vez solos, Bianca se permitió respirar, mientras tomaba en sus manos las de Chris, el viento soplaba de manera lenta moviendo sus cabellos de un lado a otro. Cada uno se dedica a sentir la presencia del otro, en un posible intento de relajación.

-¿Qué es lo que sucede Chris?-pregunta Bianca mientras extiende una mano para acariciar el rostro del chico, haciendo contacto visual al mismo tiempo que sonríe.

-No lo sé, Bi, no lo sé-suspira-. Es como si, sabes que siempre he sufrido mareos desde pequeño, pero ese día en la escuela de magia, y los días que le siguieron , las pesadillas, la irritación-suelta las manos de Bianca, mientras se pone inquieto, dando ligeros movimientos o brinquitos sin dirección.

-Siento, ¡No! -se corrige.

-Sé que me pasa algo y temo que sea mágico pero al mismo tiempo siento que todo está bien, mas bien que nunca en realidad. Siento que nunca he estado mejor, y eso me asusta-su voz se quiebra, carraspea con el fin de ocultarlo.

-Chris deberíamos hablar con tu familia-aconseja Bianca mientras oculta un mechón de su cabello detrás de su oreja, con un gesto de preocupación evidente.

-No-dice mientras de un brinco esta delante de la joven tomándola fuertemente de ambos brazos - Promete que no dirás nada, Bianca-dice mientras la agita un poco, el temor impregnado en su voz, es tan evidente para la castaña, que se asusta por un momento.

-Chris me lastimas-susurró notando como ante sus palabras, el agarre se volvía mas leve y su novio abría los ojos sorprendiéndose a sí mismo por sus actos.

-Lo siento Bianca-murmura dejando un beso en la frente de la castaña.

-Christopher, prométeme que si la situación se te escapa de las manos, al menos hablaras con Wyatt. Sabrás pedir ayuda, promételo-insistió Bianca.

-Está bien pero sea lo que sea lo solucionaremos juntos como siempre- murmuro con esperanza mas para si mismo que para su novia.

-Como siempre-murmuro, esta antes de besarle, al mismo tiempo que unas luces blancas se desvanecen a lo lejos.

************

Wyatt regreso con un suspiro a su cuarto. No le gustaba espiar a su hermano, sin embargo luego de todo lo sucedido la semana pasada tiene un leve presentimiento con respeto a su hermano, como que algo o alguien lo esta rodeando, sin que ni el mismo Chris, o alguien, más se percate de esto.

Y ahora, para echar leña al fuego, se llevaba esta pequeña sorpresa. Como si ya la situación de que su hermano tuviera una amiga demonio no fuera bastante incómoda, ahora la hacía su novia. Le preocupaba la reacción de su madre, ¿Y para qué mentir? A él tampoco le agradaba mucho la idea de tener -algún día- sobrinos mitad "Demonios fénix", pero nunca lo había expresado... menos estando al tanto de que Christopher lo odiaría con solo insinuarlo.

Desvía su mirada al techo, al acostarse en la cama sintiendo como algo se aproxima a su familia, y sintiendo como es su responsabilidad protegerla. Como brujo doblemente bendecido, como futuro rey de la magia blanca o simplemente como un miembro más de la familia. Se da la vuelta una y otra vez, hundiendo su cara en una almohada, prometiéndose a sí mismo que sea lo que sea que se les viene encima él podrá protegerlos a todos, después de todo es su destino, ¿no?

Unos golpes en la puerta le sacan de su ensoñación. La puerta se abre entreviendo a una joven de castaño cabello y estatura media, de ojos cafés, tirando a un leve castaño que combina perfectamente con su cabello. La joven viste de manera formal, una enagua lisa café junto a una blusa de manga larga de tonalidad beis, juntas simulan un uniforme. Melinda Haliwell, tercera hija de Piper y Leo, le dirige desde la puerta una sonrisa burlona, que Wyatt devuelve con una sonrisa mas divertida.

-Hermanita, Melinda ¿Qué haces aquí?- pregunta mientras en cuestión de segundos toma a la pequeña en brazos repartiendo besos por toda su cara, provocando que la pequeña se ría de manera muy similar a la de su padre.

-Bájame, Wy, por dios- que eres muy alto y me dejarás sin cabeza.

-Lo siento-dice al bajarla-, pero, en serio, ¿qué haces aquí? Tengo entendido que te habían renovado la beca para este año también, y que estabas llevando algunas clases extras por lo que ni siquiera te acordaste de visitar a tus hermanos durante el verano-culmina con un puchero leve.

- Oh Wy, no seas melodramático ya estoy aquí ¿no? Además decidí cursar este año en el mismo colegio que toda la familia-dice mientras se da la vuelta caminado hacia la puerta con tranquilidad -. Anda baja y ayúdame con las maletas.

- Melinda- llama este con tono retador, haciendo que la chica se detenga en su camino a la salida, sin embargo esta no le devuelve la mirada en ningún momento.

- Vienes con el uniforme del colegio de Madrid, por el cual no solo enviaste la solicitud a escondidas de nuestros padres si no para el que estudiaste día y noche para entrar con la beca máxima, sin contar otros detalles, y esperas que me crea que el primer día de clases de tu adorado instituto te dio nostalgia familiar y decidiste regresar con todo y uniforme- afirma mientras se cruza de brazos. Melinda solo suspira y sique su camino a la salida sin contestar una sola palabra.

-Es por Chris, ¿no? -agrega rápidamente Wyatt-. Tú también lo sientes, algo está por suceder, algo que puede que nuestros padres estuvieran ocultando hasta ahora - suelta de golpe, deteniendo nuevamente a la joven en su camino hacia la puerta.

-¿Realmente necesito darte explicaciones, Wy? Si quiero estar aquí, en Delawhere o en Tailandia, es mi asunto y si tuviera que darte explicaciones, cosa que no tengo que hacer, nunca me ha agradado Bianca y siempre he sabido que mamá y papá esconden algo sobre Christopher.

-Ahora si me disculpas hermano, las maletas no se desempacaran solas, bueno-hace una pausa- si pueden pero seria beneficio personal –dice al salir guiñándole el ojo a un Wyatt con un puchero en el rostro.

-Mocosa malcriada-susurra con diversión mientras la sigue.