Saludos a mi queridisima angelita HaliwellMb, a mi otra angelita Vi, y mi angel acosadora anna XD las quiero chicas son las mejores. Quiero aprovechar este espacio para invitarles a leer una historia mia y de haliwellMb "Hasta que la sangre nos separe" Gracias. DEJEM REVIEWS . PLIS
Charmed: El Heredero de la Oscuridad.
Capitulo 04 "El Principio del fin "
El resto del día transcurrió más o menos normal con los problemas que implica la secundaria, problemas muy mortales, lo cual era realmente relajante para cualquier miembro de la familia Haliwell.
Patricia Haliwell se tallaba los ojos con fuerza mientras su hermana a su lado iba en su acostumbrado alegato "¿cómo puedes dormirte en clases el primer día? Eres una irresponsable".
-Ya puedes parar con eso, pareces un disco rallado, ya te dije que lo siento-termino mientras rodaba los ojos y aceleraba el paso.
-A no, no, no, Patricia Haliwell ven acá en este mismo momento. No todo se puede arreglar con un "lo siento", ya te lo he dicho y mama también-gritaba Asley colérica al verse olímpicamente ignorada por su hermana menor.
-¿Por qué no te preocupas por tus asuntos?- decía al voltearse un poco para sostenerle la mirada a su hermana con una sonrisa divertida mientras bostezaba tranquilamente, ocasionando que Asley chillara de enojo.
-¡Patricia!- grito mientras levantaba un libro con cólera en el aire.
-¿Qué demonios es este circo?- pregunto Chris, mientras bostezaba un poco ante la molesta mirada de Bianca.
-¡Chris!- chillo Asley dirigiéndose hacia su primo-. Chris dile que no es correcto que se duerma en el primer día de clases eso es causar una mala impresión con los profesores- decía al borde de un colapso nervioso roja de la ira.
-Cálmate As que le dices a la persona equivocada nuestra primera clase fue matemáticas, y se la paso roncando casi toda- decía Bianca también bastante molesta refiriéndose a Chris.
-Jajajaja ustedes dos se estresan demasiado -decía Chris con una gran sonrisa que contagio a los demás, pronto todos se reían abiertamente, a las afuera de la secundaria, bajo aquel atardecer rojizo, con el viento soplando de manera leve.
"Ha sido un buen primer día, todo ha estado bien", pensaba Chris con una sonrisa mientras miraba a sus primas y a la mujer que amaba reír como si no hubiera un mañana-todo estaba bien-pensó de nuevo.
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Poco después de dejar a sus primas en la puerta del apartamento, asegurándose de que entraran seguras y completas, caminaba de la mano con Bianca por San francisco en silencio, solo disfrutando cada uno la presencia del otro, un silencio cómodo que decía una y mil cosas a la vez.
-Christopher, ¿Cómo te has sentido? Es decir el resto el día-pregunta algo nerviosa Bianca mientras aprieta mas la mano de su novio.
-Mejor, y si te refieres a lo que hablamos en la mañana-dice mientras se gira y toma el rostro de la chica entre sus manos -. Estoy bien Bi -susurra contra los labios ajenos antes de besarla, suave, profundo pero nada apresurado, es solo un beso de tranquilidad para demostrarle que esta ahí con ella, y que pase lo que pase no se separaran. Al separarse un rubor recorre ambos rostros, sus ojos se encuentran y una leve sonrisa por parte de ambos les hace sentirse sumamente afortunados de tenerse el uno al otro.
Al voltearse ambos para seguir sus caminos, se encuentran con Phoebe con unas cuantas compras en la mano y con Catarina a un lado, con una sonrisa traviesa y unos ojos marrones que brillan más de lo normal al llevar sus manitos a su boca, para gritar:
-¡Mira mamá, Chris ya tiene novia! - mientras aplaude toda emocionada y da leves brinquitos.
Tanto Chris como Bianca palidecen al escuchar a la pequeña. Dirigen su vista de inmediato a Phoebe quien se encuentra más seria que nunca, con un leve tic en el pie que indica que espera que alguno de los dos jóvenes se explique. Bianca quiere soltar de inmediato la mano de Chris, pero este la retiene con más fuerza y devuelve una sonrisa retadora a su tía Phoebe, correspondida en todo momento por esta, y lo que hace que la joven solo desee que la tierra o el mismo infierno se la trague en esos momentos.
-Buenas Tardes, Christopher Bianca. Creo que debemos hablar, ¿tienen el gusto de pasar?- indica con una sonrisa un tanto forzada mientras toma firmemente de la mano a Catarina y pasa a un lado de ambos jóvenes.
-¡Oh, Chris! -suelta Bianca con tono de reproche, mientras lo golpea en el hombro y se suelta de su mano, da vueltas una y otra vez en el lugar donde esta, viéndose en opinión de Chris sumamente adorable.
-¡¿Cómo se te ocurre besarme fuera del apartamento de tu tía?! ¿Qué te pasa por la cabeza? ¿Qué? ¿Acaso quieres que me mande a volar de una patada mi Fénix trasero al infierno?-decía mientras lo golpeaba levemente una u otra vez en la cabeza ocasionado cada vez mas risas por parte del joven, quien en determinado momento la tomo de la cintura en un intento de tranquilizarla.
-Tranquila Bi, tranquila-le dijo robándole un pequeño beso; ocasionando que la joven se revolviera todavía mas entre sus brazos -¡Y lo vuelves hacer! Christopher déjame o voy a fluctuar y largarme de aquí ¡¿Qué demonios tienes en la cabeza?!- grito de nuevo.
-Amor-susurro este dejando quieta de golpe
-¿Qué?- susurro esta.
-Hey tortolitos-grito Patricia desde la entrada -. Dejen de hacer el tonto o mi madre se enfadara más, anden pasen.
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La casa de su tía Phoebe siempre había sido un lugar de diversión, lleno de juegos, alegría y risas, pero por primera vez- según los recuerdos de Chris- el ambiente se estaba tornando difícil e incómodo
Phoebe se paseaba - con un evidente enfado- de un lado otro ordenando las compras en la cocina, al mismo tiempo ordenaba a Catarina levantando un poco su voz-muestra una vez mas de su enfado - que se retirarse a hacer sus deberes. La pequeña era una copia exacta de su padre, excepto en sus ojos marrones pero la picardía y emoción que brillaban en ellos eran exactos a los de su madre. Con escasos siete años y en su primer año de primaria, la pequeña era un dolor de cabezas para sus padres, por su carácter fuerte, decidido y algo dulce.
-¿Cómo te llamas?- pregunto la pequeña ignorando olímpicamente a su madre, situándose frente a Bianca con una gran sonrisa, y el brillo de una travesura reflejado en sus ojos.
-Catarina Haliwell ¿Qué te acabo de decir?- preguntaba Phoebe al entrar a la sala, mientras se cruza de brazos e inclina su cabeza esperando que la niña entienda.
-¡Pero mamá! Puedo hacer los deberes más tarde, quiero conocer a la linda novia de Chris -dice mientras dirige un puchero a su primo, quien solo puede sonreír ante la actitud de su pequeña prima.
- Tranquila Campeona, ya tendrás tiempo de conocerla, al fin y al cabo ella es o será parte de la familia- termina Chris mientras acaricia afectuosamente su cabello.
-Catarina- dice Phoebe con un tono mas grave que el anterior, haciendo a la niña prácticamente huir del lugar.
-De acuerdo Chris, ¿Podrías hacerme el favor de contarme desde hace cuánto estás saliendo con Bianca? Claro, si puedo saber-preguntó tratando de mantener la calma ante la situación, pero no se le hacía sencillo actuar de esa forma con sus hijos, menos con su sobrino.
-Alrededor de un año o dos-contesta Chris de golpe con un tono de indiferencia pero al mismo tiempo bastante retador, lo que no pasa desapercibido por la hechicera.
-Escuchen chicos, yo no quiero imponerles nada, mucho menos causarles problemas pero ustedes ya tienen bastante cosas en contra como para que lo hayan ocultado. Es incorrecto están dando una mala impresión sobre sus intenciones.
-¿Y qué quieres que haga? ¿Podrías decirme, tía?....Porque-hace una pausa-, yo no tengo ni la más mínima idea, si hubiéramos empezado antes, como aconsejas ¿Hubiera cambiado algo?-preguntó casi inexpresivo, encogiéndose de hombros-. Todos juzgan a Bianca por su origen, que si es Fénix, Paloma, Golondrina...nadie toma en cuenta sus acciones.
Phoebe suspira, es claro que a su sobrino le vale lo que ella o cualquier otro miembro de la familia le trate de decir, Chris la ama eso es obvio para cualquiera, y ciertamente tiene razón en que el origen de la chica es prácticamente el verdadero problema.
-Disculpen- murmura Bianca-. Yo… yo lo amo -suelta de pronto con un tono fuerte, seguro y sincero, lo único que pido o mas bien pedimos es una oportunidad creo que durante meses he demostrado que no soy un riesgo para el, ni para la familia Haliwell, por favor-susurra de nuevo.
El silencio que rodea de pronto el lugar, lo rompe la misma Phoebe con una ligera sonrisa, talvez un poco forzada pero sincera, dirigida a la chica. Debe reconocer que desde que Chris la conoció, no se han metido en más de uno o dos problemas, y ninguno mágico, ahora ve el cariño por ambas partes no solo por Chris, la chica lo ama, y ella sabe mejor que nadie que eso es lo realmente importante.
-¿Qué tienes que hacer el domingo?-pregunta tranquilamente.
- ¿Me hablas a mí?-pregunta la joven.
-Claro que sí, te invito a cenar el domingo en la tarde con mi familia, si quieres que confiemos en ti déjanos conocerte.
-Gracias, oh dios mío muchas gracias-chilla la joven mientras se tira a los brazos de su novio quien igual de sorprendido, la recibe entre risas.
-Gracias Tía Phoebe.
-Nah tranquilos, pero Chris prométeme que informaras a tu madre, si no ella me matará por ocultárselo, ya sabes como es y…chicos basta y sobra decirles que el camino que les espera es bastante largo, duro y tal vez bastante extenso. No solo con nosotros… si no con el mundo entero.
-Lo sabemos-contestaron ambos con una gran sonrisa en sus rostros.
-Bueno -contesto Phoebe -. ¿Quién quiere galletas?
-Tía Phoebe no somos niños-contesta Chris tranquilamente.
- ¿No? Bueno las galletas con doble chispas de chocolate y relleno de nueces, serán solo para las gemelas- suelta la hechicera mientras se dirige a la cocina. Mentalmente cuenta los segundos conoce muy bien a su sobrino, y sabe que no podrá rechazar las galletas 1, 2,3…
-Tal vez podamos hacer una excepción por esta vez-murmuro Chris con una gran sonrisa, que Bianca correspondió mas tranquila. Ese era su Chris sencillo, amable y fuerte, tal vez se estaba preocupando por nada.
" Todo estará bien" se dijo a si misma, mientras caminaba hacia la cocina con su novio de la mano.
Cuando todos han salido de la habitación una de tantas paredes de la instancia se distorsiona, dejando ver a una joven de ojos azules tan fríos como la noche, su cabello negro azulado hace perfecto juego con su aterradora y cínica sonrisa. Viste con un traje de cuero negro entero, que enmarca toda su exótica figura, tres diferentes cuchillos cuelgan elegantemente de su cintura, cada uno con un grabado de diferente color y textura, pero todos con un el inicio de su empuñadura en plata pura.
Camina unos cuantos pasos, observa todo a su alrededor con una inesperada curiosidad, rápidamente su atención es llamada por un portarretratos que se encuentra encima de uno de los muebles. Al tomarlo queda al descubierto una marca casi de color piel, un poco mas oscura pero no por eso menos visible -un Fénix- esa es su forma. La joven afirma la fuerza con que mantiene el portarretratos en su mano izquierda, un odio interno endurece cada vez más su mirada -pronto, pronto será el día- piensa para si, mientras cae al suelo la fotografía de Phoebe y su familia, prendida en fuego desde la imagen propia de la hechicera, al mismo tiempo la joven desaparece.
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Chris y Bianca caminan hacia la mansión Haliwell en absoluto silencio, ese día había estado lleno de emociones, el primer día de clases siempre es así, pero hoy a superado cualquier expectativa que ambos pudieran tener.
-Mama, Papa ya llegue- anuncia Chris entrando con Bianca detrás de el.
-Hermano-grita Melinda bajando los escalones de forma apresurada de dos en dos, su cabello se mueve dinámicamente de un lado a otro, el brillo de este contrasta con al luz que refleja levemente los ventanales de la mansión Haliwell en pleno atardecer, la joven se abalanza sobre su hermano que ya la espera con los brazos abiertos, detrás de ellas bajan no menos tranquilas, Helen y Pandora Matthews.
-Primito -llaman las dos a la vez, acercándose a Chris igual de inquietas.
-Melinda hermanita, ¿qué haces aquí?- pregunta abrasándola mas fuerte, a lo que la pequeña solo puede reír e incrementar el abrazo.
-¡¿Cómo?!- exclama Wyatt divertido mientras baja las escaleras - A Chris si le dejas abrazarte hasta asfixiarte y a mí no me dejaste alzarte ni un ratito, veo preferencias -comenta burlón mientras se acerca y remueve afectuosamente el cabello de su hermano.
Este le sonríe en respuesta, y para Bianca que ha pasado desapercibida en ese pequeño y afectuoso recibimiento, es una atmosfera bastante agradable- a pesar de no ser incluida- el solo ver la sonrisa de Chris ante sus hermanos y demás familiares es suficiente para que la suya propia salga naturalmente, la felicidad de Chris es la suya propia.
Chis se separa para ver a su hermana de arriba abajo y con una voz de orgullo se dirige a Wyatt, de forma divertida pero firme:
-Hermano, creo que deberemos prepararnos para ahuyentar a muchachos indeseables que se acerquen a nuestra hermanita-dice con tono juguetón. Tono que Wyatt no duda en seguir ni por un momento, ante un puchero de Melinda.
-Claro una inocente estadía en el infierno, de una o dos semanas, puede convencer a cualquiera de mantener sus manos alejadas de nuestra niña- termina a punto de reír ante el berrinche que ve venir por parte de su hermana.
Melinda se suelta de Chris y se voltea indignada, con una dulce sonrisa surcando sus labios, cuando se voltea de nuevo, nota la presencia de alguien detrás de su hermano -es Bianca, piensa para si- un leve disgusto empieza a crecer dentro de ella, no le gusta la chica para nada, pero al igual que Wyatt no quiere perder a su hermano, así que ni siquiera lo insinúa, pero la tentación es muy grande…
-Hablando del infierno-susurra la chica señalando detrás de Chris, tratando de ocultar su diversión, de verdad que no quiere enojar a Chris pero esa chica no es buena para un Haliwell.
Chris se tensa inmediatamente y sabe a que se refiere Melinda, y es lo único que hace falta para que su buen humor se desvanezca en cuestión de segundos, y esa sensación de pesar que ha experimentado las ultimas semanas regrese mas fuerte que nunca.
Su cuerpo se tensa mas si es posible, se siente un poco mareado y la imagen de la cara de sus sueños pudriéndose poco a poco, con esa prepotente sonrisa, le parece tan real en esos momentos que no puede evitar tambalearse un poco, siendo tomado inmediatamente por Wyatt, ante una sobresaltada Melinda quien se adelanta también para sostener a Chris.
-¡Chris! - gritan todos a la vez- ¿Qué te pasa? ¿Estás bien? -pregunta Wyatt alterado a su hermano- esta igual de pálido que aquella vez- piensa para si.
-Chis cariño ¿qué es lo que pasa? -pregunta Bianca quien se topa con Wyatt y Melinda todos con el mismo objetivo, evitar que Chris caiga, mientras que el aludido parece no darse cuenta de nada de lo que pasa a su alrededor.
-No es nada Bi- contesta el castaño saliendo de su ensoñación, y como aquel día su palidez y respiración agitada, desaparecen en cuestión de segundos dejando una sensación de duda en Wyatt.
"¿Acaso era su imaginación?" pensó mientras soltaba a su hermano.
Helen y Pandora se habían mantenido al margen, primero dando espacio a sus tres primos después de un año sin verse, es natural que necesitaran un tiempo. Y luego por el repentino mareo de su primo, ya era suficiente con tres sicópatas tratando de ayudarlo, más bien sofocarlo, como para sumarse ellas.
Chris forcejo un poco para soltarse del agarre de su hermana que le miraba con el miedo escrito en sus cafés ojos, dio unos pasos hacia tras de repente le irritaba el contacto, aclaro su garganta rezando que no se notara mucho su repentina incomodidad.
-¿Y mama y papa?-pregunto de golpe, dándose cuenta de inmediato que no solo se noto un cambio en su tono de voz.
Si no que asusto a sus primas quien lo miraban sorprendidas -¿el porque?-exactamente no sabia pero en estos momentos no podía importarle menos.
- No han llegado ninguno de los dos, Papa esta en el hospital seguramente con una emergencia, y mama esta arreglando unos detalles con el P3-contesto Wyatt tranquilamente.
Un silencio realmente incomodo se presenta en el lugar, pero unos corazones pequeñitos dejan ver a Phoebe con Catarina de la mano, ambas ignorantes del ambiente llegan con una sonrisa que relaja un poco el ambiente, Catarina se suelta inquieta de la mano de su madre y corre hasta donde se encuentran sus primos.
-Campeona- dice Chris mientras esboza una sonrisa.
Un Pestañeo indica la presencia de alguien ajeno a la familia, todo sucede tan rápido, los demonios han salido de la nada rodeando a la familia, en puntos estratégicos y como si una guerra se tratase un grito da inicio a los ataques.
-¡¡¡Muerte a los Haliwell!!!- grita una joven desde el inicio de la escaleras, su enigmática figura y forma de vestir la hace ver como la líder, toma rápidamente uno de los cuchillos de su cintura desde la empuñadura de plata y lo dirige con implacable fuerza y rapidez a la pequeña Catarina, este es solo el primer ataque desencadenando otros mas perfectamente alineados.
-Átame - grita Pandora usando su telequinesis orbital heredada de su madre, pero cuanto este llego a su mano, y Catarina había caído al suelo del susto mientras gritaba y lloraba, tuvo que soltarlo de inmediato cayendo poco después con un intenso dolor en su mano derecha.
-El Átame estaba envenenado, no te acerques a tu hermana Helen- grito Melinda antes de que la nada fuera lanzada hacia un lado, chocando y llevándose consigo a Bianca, dejando a ambas chicas aturdidas una sobre la otra.
-Bi, Melinda-grita Chris interponiéndose entre un segundo ataque que va hacia ambas chicas, su cuerpo sale despedido por una de los grandes ventanales de la mansión Haliwell, al caer sobre los vidrios solo puede quejarse levemente, tratando de levantarse de nuevo…
-Chis -grita Helen, al ver como el cuerpo de su primo sale despedido con tremenda fuerza hacia una de los ventanales, puedes ver claramente como vomita algo de sangre, cuando el impacto entre los cristales rotos y el suelo se concreta- unas leves lagrimas, denotan su desasosiego, es incapaz de moverse esta prácticamente paralizada del miedo, lo que resulta evidente para cualquiera demonio que esta atacando la mansión Haliwell en estos momentos.
-Pero que tenemos aquí- comenta con lasciva un demonio - una Haliwell incapaz de defender a los suyos- termina ante la aterrada mirada de la chica, quien al voltearse solo puede abrir mucho sus ojos en busca de aire, mientras siente como un cuchillo atraviesa fieramente su estomago.
Wyatt es presa de un fuerte temblor por todo su cuerpo, su respiración se acelerada -¡Maldita sea! No puedo mover mi cuerpo- piensa para sí, mientras su rostro es salpicado por unas cuantas gotas de sangre. Cuando enfoca la vista con mas atención, no puede evitar maldecirse a si mismo mientras atrapa en el aire a su prima, es lo mas que puede hacer es lo mas que su cuerpo le permite moverse.
Melinda, se separa rápidamente de Bianca sin preocuparse que la chica se llevo la peor parte del ataque amortiguando la caída de ambas. Se pone de pie con dificultad, un traicionero hilo de sangre brota del lado izquierdo de su cabeza. Levanta sus manos y empieza a explotar diferentes demonios mientras camina su objetivo por el momento es llegar a Catarina, es la menor debe protegerla, sin embargo rápidamente es rodeada…
Phoebe se encuentra en la misma situación que Melinda, estaba rodeada, desesperada y hasta algo cansada
-¡Paige!- grita hacia arriba al verse acorralada por tres demonios
-Ni siquiera lo intentes bruja- dice una egocéntrica voz detrás de ella.
La hechicera empieza a notar como el aire de sus pulmones empieza a fallarle- se voltea algo confundida- encontrándose con la misma chica que inicio el ataque con su mano extendida hacia ella como si la tuviera alrededor de su cuello y aprieta a la nada, en el mismo instante cuando Phoebe siente la prensión en su propio cuello, la vida se escapa de sus manos
Cuando siente el aire llenarle de nuevo, con horror ve como su atacante a perdido el interés por su vida y se dirige implacablemente hacia Catarina, al mismo tiempo que otro que parece ser también de las cabecillas del grupo se dirige hacia Bianca, con el mismo brillo asesino en sus ojos que "la asesina de los cuchillos de plata"…
