Retomando el ritmo que llevaba aquí el segundo capitulo de esta historia, como les mencionaba no creo que sea muy larga eso dependerá de todos ustedes,

Muchas gracias por sus lindos comentarios me alegra que se tomen el tiempo de leer algo que escribo para compartir con ustedes.

Me gusta cuando las barritas de trafico van creciendo eso me motiva, ya que a veces en las otras historias no dejan comentarios y sube el TOP de visitas es gratificante.

Uno nuevo para el club de Demonios

El reformatorio era un sitio muy deprimente por cualquier lado que se le buscara el cual se encontraba en las afueras de la ciudad para que la gente se sintiera segura.

Era enorme prácticamente se le podía llamar una cárcel pero para no herir a la sociedad se le llama reformatorio Juvenil, ya que la mayoría de los chicos no llegaba a los dieciséis años.

Sus enormes paredes grises se extendían a lo alto y largo de aquel enorme terreno, el cual solo era igualado por un enorme patio cubierto de árboles que a duras penas en primavera florecían.

Pero que siempre estaba cubierto por hojas que llegaba a todo lo que la vista pudiera ver.

Ese era uno de los castigados mas empleados ya que era muy monótono el hacer ese tipo de trabajo además de que llevaba mucho tiempo el hacerlo, sobre todo si le tocaba a una persona hacerlo sola.

No muy lejos de este lugar podías encontrar un conjunto de edificios que era hogar de los guardias que trabajaban en el reformatorio.

Por supuesto este lugar era mucho más agradable por que habitaban las familias de todos aquellos representantes de la ley.

Los edificios eran coloridos y eran rodeados de una enorme valla de metal y al mismo tiempo por un grupo de árboles frutales.

Había pequeñas estancias para que los niños jugaran sin mayor peligro, tenían todo a su alcance en ese sitio, desde escuelas para llevar a sus hijos así como centros comerciales y hospitales, una verdadera ciudad en miniatura.

Pero claro eso que podría importar para un preso.

Gaara miraba de reojo a su amigo que se peleaba con la comida como era su costumbre, pero se había dado cuenta que algo en el era diferente, por lo regular ya a los cinco minutos el terminaba por botar a la basura el alimento que servían en ese sitio, pero hoy no parecía ser el de siempre.

Últimamente el compartía con el pan en buen estado, galletas, golosinas o alguna otra cosa que ni en sus sueños mas locos se hubiera imaginado comer.

Si lo había robado no era algo que le preocupara, aunque estaban acostumbrados a robar para sobrevivir el que dejara a otro sin comer no era algo que el rubio acostumbrara hacer.

Naruto se percato de cómo el pelirrojo le miraba.

-Que ocurre Gaara te ves molesto-

-Puedo hacerte una pregunta

-Dime

-La comida…de donde la sacas?

-Me la regalan

-Te la regalan?

-Sip

-Quien?

-Una chica

-Una chica?¡

-Sip

-Trabaja aquí?

-Nop

-Es familiar de alguno de los guardias?

-No se

-Sabes su nombre?

-No se

-Donde vive?

-No se

Gaara ya molesto por la respuesta del rubio y una venita marcada en su frente

-Idiota que sabes de esa chica

-Solo que es muy bonita y que viene a visitarme

-Como que a visitarte

-Si por las tardes cuando me castigan con recoger las hojas ella aparece detrás de la reja, me trae todas las cosas que te he mostrado

-Y no sabes como diablos una chica esta aquí

-Nop

-En verdad eres un idiota

-Oye no insultes

-Pues es lo que eres acaso eso no es sospechoso

-Por que

-Como porque, no tienes miedo de que sea una trampa

-Como para que

-Me rindo en verdad no se por que sigo contigo

-El rubio le miraba sin entender nada de lo que trataba su amigo de decirle.

Pero su conversación se vio interrumpida por un gran alboroto que comenzaba a ser mas grande.

-Que ocurre Naruto

-No lo se mira vienen guardias con alguien

Todas las miradas se posaron en un guardia que traía a un chico el cual traía una mirada de pocos amigos.

-Bien aquí te quedas y espero que no te metas en problemas o si no te tendremos que enseñar a comportarte

El chico no se inmuto ni un poco por la advertencia de aquel hombre.

Solo levanto la vista para enfrentar a todas aquellas miradas del resto de los chicos que comían en el comedor.

Su mirada era fría, aquellos ojos negros parecían una eterna noche la cual tragaría a cualquiera que intentara acercársele.

Gaara le miraba con atención.

-Que ocurre Gaara, por que le miras tanto.

-Ese chico…su mirada…el es como yo…el también a asesinado

Naruto dejo de jugar con la comida que tenía para prestarle más atención a su amigo y ver con detenimiento al chico que mencionaba.

No parecía ser más grande que el tal vez un poco más alto, un cabello negro y largo del frente, su piel blanca llena de moretones, los cuales sabía que sin duda se los habían hecho los guardias.

Pero puso más atención a lo que Gaara le mencionaba aquella mirada.

En efecto al ver a aquel chico supo que no era del montón, el era diferente y seguramente había que tener cuidado.

Así paso una semana desde la llegada de aquel chico y como es natural ese tipo de noticias no se podían mantener como secretos.

Muy pronto otros chicos comenzaron a molestarle pero no fueron un problema grande para el pelinegro, quien los puso en su lugar, y comenzó a rondar muchos rumores alrededor de el.

Naruto y Gaara no estaban interesados en ninguno de estos y mientras no fueron molestados lo que el hiciera no les interesaba.

Naruto continuaba con sus castigos el ver a aquella chica y recibir una que otra golosina le hacia feliz.

Gaara no sabia si debía dejar que su amigo continuara con aquello, la verdad fuera de Naruto no confiaba en nadie más.

Pero su relativa tranquilidad pronto se vio interrumpida con la llegada de nuevos chicos, los cuales eran mayores a lo que el reformatorio admitía.

Y como tales deseaban hacerse del dominio de aquel lugar.

Pronto los grupos mas pequeños comenzaron a ceder ante sus represarías.

Y no tardaron en toparse con Sasuke

Varios chicos le rodeaban tratando de lograr intimidarlo pero parecía todo lo contrario, el chico no retrocedía ni un solo centímetro y su mirada solo parecía acentuar mas su enojo.

-Vaya que tenemos aquí así que tu eres el pequeño que trajeron hace poco, se habla mucho de ti, acaso es verdad de ti pequeño monstruo.

El chico miro con odio a su oponente

Esto intimido a los presentes mientras que para el chico solo indicaba que lo que se contaba era verdad.

-Entonces es cierto, asesinaste a toda tu familia de una manera salvaje y despiadada

Todos los presentes hicieron un silencio

El les sonrío con una sonrisa que les helo hasta los huesos

-Si así es… acaso deseas ser el que sigue.

Próximo capitulo

Sus pecados

Muchas gracias por haberse tomado tiempo de leer esta historia