CAPITULO 2

Seis días, Elizabeth Swan llevaba seis días encerrada en su cuarto apenas si salía cinco minutos al día o mas bien dicho a la noche ya entrada la madrugada cuando todo el mundo dormía o eso pensaba ella. Le pedía a un marinero que le llevase algo de comer y cenar cuando tenia hambre y no se escuchaba salir ningún sonido de su camarote.

Puede que ella lo hubiese matado pero en una situación semejante el haría lo mismo le gustase o no reconocerlo. Se estaba empezando a preocupar y aunque sabía lo que a la chica le atormentaba algo dia y noche no se le había ocurrido nada mejor que prestarle la brujula, para de alguna manera ayudarla.

Debía cuidarla eso le había prometido a Will una vez, mantenerla sana y salva y aunque la chica no tenia ningun problema fisico, que el supiese, los problemas psicologicos solian aumentar en soledad y todavía era peor estando en la mar.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Ya era noche cerrada, apenas unos pocos marineros estaban despiertos, manteniendo el barco en la ruta adecuada cuando una chica de cabellos castaños salió a la cubierta del barco. Ninguno de los marineros se fijó en ella, sabian quien era y que solo de noche salia a que le diese un poco el aire, sin duda a todos le parecia extraña pues antes se pasaba el día fuera, corrian rumores entre los marineros de que era victima de una enfermedad por lo que apenas salia.

Elizabeth era consciente de los rumores y no podian importarle menos lo que pensasen pues para ella los nuevos sentimientos que albergaba eran justamente eso, una enfermedad.

Apenas dormia por la culpa en cuanto cerraba los ojos oia los latidos del corazón de Will que mantenia a salvo y resguardado, lo amaba jamas lo negaria era un echo pero esa distancia y el tiempo que no se verian ¡Por Dios aun quedaban mas de nueve años para poder verle y su corazon le traicionaba al ver a Jack! Y lo peor es que el no había hecho nada nuevo su comportamiento seguia siendo el mismo era ella la que había cambiado.

Sentia el viento helado en la cara mientras trataba de abrigarse un poco más con la roida manta sin conseguir resultado alguno, se quedo abstraída mirando las olas en la oscuridad de la noche, solo cuando un plato con unos pocos alimentos y una cantimplora con agua se posaron en reposabrazos frente a ella salió de su ensoñación

"Ese olor…"

No le hacía falta girarse para saber quien le había traido los alimentos. Se quedaron en silencio, raro en el mientras ella con los finos modales que habia aprendido en su infancia iba comiendo los alimentos. No lo soportaba, no soportaba más estar en esas condiciones, teniendolo al lado mientras su olor la embriagaba y le hacia perder el juicio de una forma sutil y apenas perceptible.

Dio el último bocado y bebió un poco de agua, recogió las cosas y sin mediar palabra se fue a la bodega para dejar el plato y los cubiertos

-¿Desde cuando huyes?

-Desde que lo que me está ocurriendo es lo más aterrador que me ha sucedido nunca- Es cierto ella no huia al menos no de luchas pero esto no podia y eso le dolia si al menos Will estuviese con ella seria más facil, no se sentiría como una cualquiera que al menor signo de soledad va a refugiarse a los brazos de otro hombre, ella nunca había sido así y no lo era ahora, o al menos de eso trataba de convencerse a si misma.

Sintió como una gota de agua recorria su mejilla, no logró identifiacar que eran sus propias lagrimas hasta que recordó que esa noche apenas había alguna nube en el cielo.

Jack la miraba sin mostrar ninguna expresión pero cientos de pensamientos recorrían su mente, incluso uno bastante aterrador sobre querer cuidarla y no permitir que volviese a soltar una lagrima. Debia ser algo sumamente preocupante si ella lloraba, no recordaba haberla visto en ese estado antes.

Ni siquiera noto cuando empezó a caminar hacia ella ni cuando puso sus manos sobre su cintura y la atrajo hacia el, nio el momento en el que sus labios tocaron los de ella,

solo sintió como ella le devolvia el beso, sus delicadas manos en su nuca atrallendolo, sus lenguas luchando apasionadamente, y sintio algo que jamás había sentido, se sintio en casa, como si ese fuese el lugar que siempre estuvo buscando, el lugar al que pertenecia.

Pronto se dio cuenta de que ella no le pertenecía, ella era de Will pero como buen pirata la robaria, despues de todo pronto se cansaría, ¿cuantas veces se había sentido atraido por una mujer? Y unos días despues se daba cuenta que era simple lujuria.

Su unico y verdadero amor era el mar, pero eso no impidió seguir besandola como si intentase sacarle el alma por la boca


Perdon se que me he tardado muchisimo, merezco ir a la horca pero he estado hasta arriba de trabajo, el ordenador se me murio y luego no sabía como continuar la historia.

El tercer capitulo ya lo tengo empezado y lo colgaré muy pronto

un besazo