La rubia mantenía la mirada baja y un pequeño rubor cubría sus mejillas. Nanoha solo la observó extrañada, "Desde luego este no iba a ser un Lunes como cualquier otro".
-Nanoha yo… tengo algo que confesarte… yo… - La voz de Arisa sonaba temblorosa – Etto… nosotras somos amigas desde hace muchos años…
- Uhm – ¿Acaso dudaba de su amistad?
- Bueno pues… hay algo que he querido decirte desde hace tiempo y… esto… yo…
- Arisa, ¿sabes que puedes contarme cualquier cosa verdad?
- Uhm –Parecía que con aquella frase la chica había conseguido calmarse un poco. –Resulta que… desde hace algún tiempo me he dado cuenta, bueno la verdad es algo que comencé a sentir hace varios años…
"¿Varios años?" Esto ya estaba empezando a preocuparla, ¿qué podía ser tan grave?
-Bueno… eso, que yo… tenía que decirte a la cara que…
La conversación ya estaba comenzando a desesperarla.
-Ejem… etto… yo quería confesarte que estoy… enam… -La mirada de la rubia no se apartaba del suelo- Bueno que… estoy profundamente enamo…. – La última frase salió de sus labios como un susurro inaudible.
-Por Dios Arisa-chan, ¡DIME LO QUE SEA YA!
- ¡SUZUKA Y YO ESTAMOS SALIENDO!
Nanoha se quedó totalmente en blanco. "A ver a ver, recapitulemos, ¿qué es lo que acabo de escuchar? Arisa y Suzuka, mis dos grandes amigas, saliendo, ¿cómo una pareja? Esto no puede ser" Miles de pensamientos cruzaban velozmente por su cabeza, buscaba algún recuerdo, alguna señal, simplemente algo que se le hubiera escapado. "De que Arisa-chan y Suzuka-chan son inseparables no hay ninguna duda, el cariño entre ambas es obvio, pero… novias ¿Cómo?, ¿Cuándo?"
Mientras su mente estaba ocupada por estos y otros pensamientos, la ansiedad de la rubia era ya mucho más que perceptible, no paraba de moverse y su mirada no conseguía enfocar ningún objeto. No sabía qué hacer, su amiga solo estaba ahí parada, con la boca abierta y mirándola fijamente, no parecía que fuera a articular respuesta alguna.
-Nanoha yo… eres mi mejor amiga y sentía que tenía que decírtelo cara a cara. Para nosotras tu opinión es muy importante. No es que quisiéramos ocultártelo, de hecho si hubiera sido por Suzuka te habrías enterado antes, pero no me he atrevido a decírtelo hasta ahora. No sé si para ti este tipo de relación no es muy "normal"… Por favor, di algo.
Una sonrisa perfectamente ensayada se formó en su rostro.
-Lo siento Arisa-chan pero tengo que irme, hablamos mañana ne?
Y dicho esto se marchó como si nada, dejando a su amiga allí, totalmente de piedra por la inesperada reacción.
-o-
A la mañana siguiente Nanoha volvió a levantarse temprano para salir a correr, como siempre, sin embargo esta vez ni la calma que se respiraba en las calles casi desiertas ni el ejercicio físico consiguieron despejar su mente.
"¿Pero como demonios ha ocurrido esto? A ver, no soy de marte, la homosexialidad es algo normal, sobre todo hoy en día, pero nunca pensé que ellas..." A decir verdad, la pelirroja jamás se había preocupado por temas como el amor, demasiadas cosas tenía que hacer como para encima tener que preocuparse por chicos. Poco a poco una pequeña sensación de envida empezó a invadirla. "No es que no me alegre por ellas, al fin y al cabo han encontrado el amor no? El amor siempre es hermoso, pero entonces ¿por qué no logro hacer que la idea de ellas dos juntas deje de molestarme?" El gélido aire llenaba sus pulmones, la mirada fija en la carretera. "Es cierto, ellas dos YA son una pareja, ¿Cuánto tiempo llevaban saliendo?, ¿Durante cuánto lo habían estado ocultando?" Sí, era eso, cuanto más lo pensaba más se enfadaba, lo que más le dolía era el sentirse traicionada por sus compañeras. " ¿Por qué no me lo han dicho antes?, ¿No era su mejor amiga? Ja".
-0-
-Oi, quieres parar, me voy a marear si no dejas dar vueltas, por mucho que intentes desgastar esas zapatillas tus padres no te van a dar más dinero para que te compres otras.
- Hayate-chan por favor no te burles, no tienes ni idea.
- Ya sé que son un insulto para el buen gusto pero es razón para…
-Hola… chicas… que tal? – acababa de llegar y se reponía de su carrera, "uno de estos días voy a superar mi record" se dijo para sí Fate.
Allí estaban, junto al 24 horas, sin embargo no había ni rastro de Arisa o Suzuka. Por un momento Fate pensó que había alcanzado su Sonic move esa mañana, ya que las chicas siempre eran las primeras en llegar, pero ese no era el caso. Apenas quedaban diez minutos para que las clases comenzaran, por lo que tuvieron que ponerse rápidamente en camino aunque sus compañeras no hubieran llegado.
Al llegar a clase se sorprendieron al ver que sus compañeras ya se encontraban allí. Por un momento Nanoha no supo cómo reaccionar, aún no había pensado que les iba a decir, pero una milésima de segundo después, en un acto reflejo, una sonrisa ocupó su rostro y entró en el aula como si nada hubiera ocurrido el día anterior.
-Ne chicas, ¿Qué pasó esta mañana? Durante unos minutos incluso llegué a asustarme de que no llegarais, pero no os preocupéis estoy bien, solo fue algo momentáneo.
- Jejeje Lo siento Hayate, pero tenía asuntos del consejo que solucionar y le pedí a Arisa que me ayudara.
La nombrada no dijo nada, mantenía los ojos fijos en la ventana.
Pronto llegó el descanso para comer y como ya era habitual solo estaban ellas tres en la azotea. La conversación transcurría normalmente, hasta que Fate cortó abruptamente:
-Nanoha, ¿te ocurre algo?
-¿A mí? No, estoy perfectamente. –Otra sonrisa.
-Por favor, déjalo ya. Dime por qué estás tan triste.
Su semblante cambió ante tal respuesta. Aún no entendía cómo, pero su amiga siempre conseguía saber cuando algo le pasaba.
-No sé si es a mí a quien le corresponde contar esto, pero supongo que no tengo otra opción. Ayer Arisa-chan me confesó que ella y Suzuka-chan están saliendo.
-Y? –No había ningún rastro de sorpresa o desconcierto en aquellos preciosos ojos rojos.
-Como qué "Y?" Es que acaso ya lo sabías –La indignación se hizo patente en sus palabras.
-Yo, bueno –La rubia desvió la vista, no pudo evitar sentirse culpable ante la mirada de su amiga –hace unas semanas un profesor me pidió que buscará a Suzuka, no recuerdo para qué, por lo que me dirigí a la sala del consejo de estudiantes, sabía que la encontraría allí, y al entrar las vi. Ellas ni se dieron cuenta, apenas fue un momento porque enseguida cerré la puerta, se estaban besando.
- Deja ya de intentar asesinarla con la mirada, estás haciendo una montaña de un grano de arena. –Hayate intervino en la conversación por primera vez.
-Ah, que tú también estabas enterada?
- Ya me olía algo desde hacía tiempo, pero confirmé mis sospechas al ver como Fate se sonrojaba más de lo habitual, sobre todo al estar en presencia de aquellas dos, cosa rara porque normalmente solo lo hace cuando…
- No me lo puedo creer –Hacía rato que Nanoha había dejado de escuchar –Soy la última en saberlo.
-Y qué te esperabas, ¿Es que no te das cuenta de tú reacción? Es normal que dudarán en contártelo, pareces una histérica. Pobre Arisa.
-¿Cómo que "pobre Arisa"? No ves que nos han engañado. Ni siquiera sabemos exactamente cuánto tiempo nos han estado mintiendo. –Por fin dijo lo que pensaba.
- Nanoha –El dulce tono de la voz de Fate se volvió a escuchar- Tú no eres así. Son tus amigas y te quieren, que importa que se quieran un "poquito" más entre ellas. Yo te quiero un poquito más a ti y no veo que tiene de malo.
-¿Es qué a mí no me quiere nadie o qué? –Ante el comentario la pelirroja no pudo evitar que se le escapara una pequeña risa.
-El amor siempre es bello, ¿No?
Aquellas eran sus propias palabras, ¿por qué no había sido de capaz de entenderlo antes? Sus amigas estaban enamoradas y eran felices, el resto no importaba. Además, si lo pensaba bien el hecho de que hubieran tardado tanto tiempo en contárselo solo mostraba qué tan importante era para ellas. Ante aquella revelación los ojos azules reflejaron una gran tristeza.
-Les he hecho mucho daño –Dijo más para sí que para sus compañeras. De pronto notó como un escalofrío le recorría todo el cuerpo.
-Ne, acaso no has escuchado lo que te acabo de decir? Te quieren, da igual lo que haya pasado o lo que hayas dicho, estoy segura que te perdonaran de corazón –Fate le acariciaba la mejilla para que levantara la cara a mirarla.
-Uhm –Dijo mientras se levantaba –ya sé que es exactamente lo que tengo que hacer. – Y salió corriendo escaleras abajo.
Tenía que hablar con ellas, tenía que disculparse y debía hacerlo cuanto antes. Como si de un rayo rosa se tratara entro en el aula que todas compartían. Allí se encontraban ya sus amigas puesto que el descanso estaba a punto de terminar. Nanoha entro en la clase y se dirigió directamente hacia ellas.
-Arisa-chan, Suzuka-chan –Las caras de ambas chicas se tensaron ante la expresión desafiante de la pelirroja –YO TAMBIÉN OS QUIERO MUCHÍSIMO.
-ehhhh? –Todas las cabezas se giraron al unísono para mirar a las jóvenes, entre las tres podían cubrir cada una de las tonalidades de rojo existentes.
-Pues tenías razón Fate, merecía la pena correr para ver esto jajajajaja.
Por primera vez Nanoha dio gracias al cielo porque sonará la campana indicando el final del descanso. ¿Cuándo se había hecho tan pequeño su pupitre? No sabía dónde esconder la cara. Por otra parte, ya no sentía aquella losa que le oprimía el pecho ni tampoco había restos de enfado. Miró a la parejita, a pesar de la vergüenza que mostraban pudo leer la felicidad en los ojos de ambas. "Uhm, tampoco es tan malo que cambien algunas cosas". Se dijo feliz a sí misma. Sus ojos se detuvieron entonces en Fate, su amiga ya estaba totalmente concentrada en sus apuntes. De pronta la rubia se giró sintiendo la mirada. La sonrisa tímida y los colores en sus mejillas no se hicieron esperar. "Fate-chan está guapísima cuando se sonroja, me dan ganas de comérmela a besos… espera, ¿Qué demonios acabo de pensar?
Buenas, espero que no haya sido un capítulo pesado. Para el que haya llegado hasta aquí solo decir que de alguna manera tenía que justificar el comportamiento de Arisa en el primer capi.
Supongo que ya se ve más claro por donde va a ir la historia, bueno sé que es un tema muy trillado, pero espero que les guste. Muchísimas gracias por las reviews, te alegran el día ^^
