-¡A tu derecha!

Apenas tuvo tiempo de esquivar una bola de energía que se dirigía directamente hacia ella. Se supone que los instructores limitaban las capacidades mágicas de los reclutas durante las batallas simuladas para que nadie saliera gravemente herido, pero sin duda ese ataque le habría hecho realmente daño. Para evitar que la bola la golpeara había descendido bruscamente, pero como antes del disparo ya volaba bastante bajo no pudo evitar quedar atrapada entre las ramas de los árboles y acabar cayendo al suelo. Sin tiempo para levantarse un nuevo enemigo la atacó por la espalda pero Nanoha fue más rápida y consiguió parar el golpe. "La lucha cuerpo a cuerpo no es mi fuerte, tengo que salir de aquí o acabaran atrapándome". No hubo acabado de terminar la frase cuando dos nuevos magos aparecieron de entre los árboles. "Genial, ahora tendré que pedirle ayuda", una pequeña mueca se dibujó en su cara. Con un empujón apartó a quien tenía enfrente para luego darle un fuerte golpe en el estómago con Raising Heart y dejarlo KO. Rápidamente los otros dos se abalanzaron para reducirla, pero ella ya lo había previsto. Con un rápido movimiento sorteó al primer enemigo para golpear al segundo en la cara con su báculo, éste cayó de rodillas con las manos sobre su maltrecha nariz mientras que el otro volvía a cargar contra la pelirroja. Desgraciadamente para él no tuvo tiempo.

-¡Axel-shooter! –El chico cayó fulminado. "Igual no se me da tan mal"

De pronto un haz dorado cruzó el claro en el que se encontraban para parase justo frente a ella. La chica se detuvo a observar el "espectáculo" que había dejado su compañera.

-Hola Fate-chan, ¿Qué haces aquí?

-Recibí un aviso de Raising Heart, pero… -Su mirada se detuvo en uno de los jóvenes, todavía estaba algo humeante- ya veo que no necesitas ayuda.

-Nyaha ha ha tranquila, en realidad no le he dado tan fuerte. –Nanoha sintió que tenía que excusarse.

-Sí, claro, seguro. –Fate intentó memorizar aquella imagen, jamás osaría ir contra su amiga. –Bueno debemos seguir, de los nuestros solo queda el comando de Hayate, ya han capturado al resto. El equipo rojo es realmente fuerte, no sé si esta vez lo conseguiremos.

-Confía en mí Fate-chan, esa bandera será nuestra – En sus ojos podía verse la determinación- Siempre claro que seas lo suficientemente rápida como para cogerla. –Dejó salir una pequeña sonrisa maliciosa.

-¿Qué insinúas? Soy la maga más veloz de toda la academia y lo sabes. –Si de algo estaba orgullosa la rubia era de su velocidad.

-Si realmente fuera así habrías llegado a tiempo para ayudarme ¿no crees? –Ese dardo fue directo al orgullo.

-Pero eso es por estas incómodas ropas que nos hacen llevar, si pudiera usar mi barrier jacket no te habría dado tiempo ni de tumbar al primero. –Los instructores nos les permitían usar sus habituales trajes de asalto por lo que todos iban simplemente con unos oscuros pantalones largos con bolsillos tipo safari y una camiseta de algodón. La TSAB no dejaba mucho entre lo que elegir.

-Ahhhh cierto, la culpa es de este uniforme de entrenamiento, obvio –Su compañera ponía unas caras muy graciosas cuando se alteraba, la pelirroja no podía resistir molestarla de vez en cuando. En parte entendía porque Hayate siempre andaba gastándole bromas, aunque lo suyo llegaba a un nivel casi profesional.

-¿Acaso no me crees? Muy bien, te aseguro que seré yo quien coja esa bandera.

-Siempre que el uniforme no te retrase por supuesto –Dijo mientras le sacaba la lengua a su amiga.

-Está bien, ¿Quieres apostar algo?

Nanoha observo a la rubia detenidamente mientras paseaba se mordía el labio inferior.

-¿Es que tienes miedo?

-Ok Fate-chan, la que pierda tendrá que hacer cualquier cosa que la otra le pida.

-Jeje me temo que vas a perder. –dicho esto desapareció dentro del bosque.

-o-

Todos los reclutas se habían reunido en el gran comedor para cenar, llevaban ya tres días de duro entrenamiento y aún les quedaban dos jornadas más para que acabara aquel tortuoso campamento. Las chicas comían tranquilamente en una de las largas mesas, el trabajo había sido duro y ellas estaban exhaustas, cuando la más pequeña hizo su aparición.

-Buenas noches amorcito! –La castaña sintió como si un cuchillo le atravesara el pecho –Hola a ti también Nanoha.

-¡Hayate! Por favor no vuelvas a llamarme así, la gente está mirando.

-Pero porque no, ¿Es que lo de la otra noche no te gustó amorcito? – Volvió a notar una mirada asesina sobre ella.

HAYATE!

-Ains… y pensar que para mí fue un momento mágico, me destrozas el corazón.

FLAS BACK

La pelirroja temblaba como un flan aunque nadie se había dado cuenta. Ya no recordaba exactamente en qué momento su mente había pensado que aquella sería una buena oportunidad para terminar de resolver sus dudas en lo que se refería a Fate. Ahora solo era un mar de nervios y la idea de besar a su "mejor amiga" ya no se le hacía tan fácil. Sacando fuerzas de donde pudo encontrarlas consiguió superar su indecisión y comenzó a recorrer la distancia que las separaba. Todo se movía a cámara lenta, sus ojos se iban cerrando poco a poco, las manos rígidas sujetaban con firmeza su objetivo, la diferencia entre ambos labios se acortaba con cada uno de sus movimientos sin embargo, parecía que el espacio que las separaba se prolongaba infinitamente, Nanoha se pregunta cuando llegaría por fin a probar esa ansiada boca. Abrió los ojos para comprobar que seguía su camino correctamente y fue ahí cuando entró en shock.

Con los ojos abiertos como platos y la cara igual de blanca que un fantasma contemplaba como Hayate retenía el rostro de Fate entre sus manos, girándolo hacia sí mientras la besaba en su lugar. Los gritos no se hicieron esperar.

HAYATE! Qué demonios piensas que estás haciendo. –La pelirroja se había levantado bruscamente, su voz hizo encogerse a toda la casa.

-Ha… ha..yate… - Roja como un tomate, la otra implicada apenas si podía hablar.

Los ojos azules ardían en cólera mientras que una especie de aura negra comenzaba a distinguirse sobre los hombros de Nanoha. Se inclinó amenazadoramente sobre su amiga.

-¿Cómo te has atrevido a…

-...besar a tu Fate-chan? –La castaña terminó su frase, solo entonces fue cuando se percató de la exagera reacción y de cómo sus amigas la observaban. –Si siguiéramos esperando a que tú lo hicieras acabaríamos muriéndonos de viejas, Dios, parecía que te movías en slow motion.

-Etto… yo –No sabía que responder.

-Ok, ahora que el demonio blanco ha desaparecido es el turno de los tortolitos. Tú también quieres verlo, ¿Verdad amorcito? Venga chicas…

FIN DEL FLASH BACK

En ese momento comenzó el calvario diario de Nanoha. Sabía que su perspicaz compañera se había percato de sus sentimientos y que ahora aprovecharía cualquier oportunidad para torturarla, ¿pero se habría dado cuenta Fate? Durante las semanas previas al campamento apenas había podido concentrarse, ni si quiera las carreras matinales habían conseguido despejar su mente, ¿Qué debía hacer? Desde que se perdiera en aquellos profundos ojos rojos tanto tiempo atrás, ambas habían sido amigas, las mejores amigas, por lo que un sentimiento de culpa se había alojado en su pecho. "¿Pensará Fate-chan que he traicionada su amistad?" Por otra parte tampoco tenía idea de cuál era la opinión que la rubia tenía con respecto al amor entre personas del mismo sexo. Bueno, sabía que no le desagradaban ni le parecían antinaturales, solo tenía que basarse en lo acontecido aquel mes con Arisa y Suzuka, pero eso no significaba que ella estuviera abierta a ese tipo de relaciones. Aunque si lo pensaba bien, por la tranquilidad con la que recibió la noticia es posible que para ella no fuera algo extraño o fuera de lo normal. Nunca se había fijado, pero quizás para ella era natural mirar a otras chicas, "habrá pensado alguna vez en mí así". Ese pensamiento era rápidamente desechado, Fate siempre la trataba con amabilidad y sumo cariño, jamás había detectado en su trato algún otro sentimiento que no fuera propio de la amistad. Sin embargo la pelirroja amaba profundamente a su amiga, ahora lo sabía con seguridad, y también la deseaba ardientemente. Apartar los ojos de la rubia se había vuelto una tarea difícil y complicada de realizar, "si no fuera tan condenadamente guapa" se decía para sí. Se había planteado varias veces confesar esos sentimientos a su amiga, ocultarle un secreto por pequeño que fuera siempre le había resultado imposible y ahora sentía que se ahoga por unos sentimientos que la desbordaban. Sin embargo, el miedo a perder su amistad siempre la había frenado. Estaba segura que Fate no la abandonaría ni que tampoco dejaría de ser su amiga, pero dudaba que su relación fuera la misma, "es imposible que nada cambie, aunque sea inconscientemente se alejará de mí". La chica era un mar de dudas y eso afectaba a su entrenamiento, solo había que recordar la bola de energía que estuvo a punto de alcanzarla, nunca antes había tenido tanta falta de concentración durante una práctica.

-Ahhhhhh estoy llena, creo que voy a reventar.

-Por cierto Hayate.

-Si amorcito? –Nanoha hizo una mueca, como odiaba a la castaña.

-Ejem… Donde están tus guardines, hace tiempo que no nos reunimos todos.

-Pues Shamal y Zafira están cuidando de la casa mientras que Vita y Signum van a una especie de curso de formación para no sé qué.

-Ojalá hubieran estado con nosotras para ver la gran batalla que hemos ganado hoy, creo que hasta hemos superado el record de velocidad en la captura de la bandera Nya ha ha.

-Solo habéis ganado hoy porque Testarrosa-san estaba en vuestro equipo –Fue una compañera que se sentaba en la misma mesa quien las interrumpió.

-Perdona, ¿qué has dicho Anna-san? –La pelirroja no estaba segura de si había escuchado bien.

-Pues lo que has oído Takamachi-san, si no hubierais tenido a la mejor maga en vuestro grupo habríais perdido, tenlo por seguro. –La aludida se sonrojó ante el comentario.

-Uhhhhh son celos eso que veo Anna-san, o tal vez envidia jajaja.

-Siento que hayáis perdido hoy Anna-san pero, a que pesar de que Fate-chan es muy buena y fue quien finalmente robó la bandera, nosotros conseguimos la victoria porque luchamos en equipo.

-¿Qué equipo? Ya habíamos capturado a la mayor parte de tu gente a mitad de batalla. Por qué no reconoces que eres incapaz de proteger a nadie.

-Oye, como te atreves a decir… -Nanoha se había levantado de su silla y comenzaba a levantar la voz, quien se había creído esa chica para insultarla de aquella manera, ella siempre había protegido a sus amigas y lo haría durante toda su vida.

-Oi oi, creo que la conversación se está desviando. Si hay algo que discutir aquí es lo de quien es la mejor maga de la academia, y como obviamente lo soy yo pues fin de la discusión jeje. Por qué no nos damos todas un baño, yo al menos necesito uno.

La intervención de Hayate consiguió su objetivo, los ánimos se enfriaron un poco y la pelirroja comprendió que era inútil hablar con aquella testaruda chica, famosa entre sus compañeros por su agresividad. Prefirió aceptar el ofrecimiento de su amiga, ella también necesitaba un baño.

La tres jóvenes se habían levantado para retirar sus bandejas y ya se marchaban a su ansiado destino cuando la recluta que las había interrumpido habló de nuevo, aunque esta vez solo para que Nanoha la escuchara.

-Tarde o temprano se alejará de ti

-o-

Los baños de aquellas instalaciones no se diferenciaban mucho de los baños públicos japoneses. En un gran espacio se situaban en un lado las duchas individuales, para quien prefiriera un lavado rápido, y al otro se encontraba la gran "bañera". No era especialmente grande, pero su forma irregular le confería un aspecto inusual, además de dar algo de intimidad a sus ocupantes ya que disponías de tu propio "rinconcito" en el que sentarte.

-¿Pero quién se ha creído que es? –Era raro ver a Nanoha tan enfadada.

-Jajaja, se ve que no te ha gustado mucho su opinión.

-¿Pero has escuchado lo que me ha dicho? –El calor que hacía en el lugar no ayudaba a que se relajara.

-Si bueno, no puede tener muchas luces si dice que Fate es la mejor maga de todo el campamento. –Hayate siempre parecía que llevaba una conversación paralela a la que tenían –Pero por otra parte tiene un cuerpazo, no lo crees?

-Solo tener los ojos color verdes no te hace irresistible sabes.

-No es solo el color de sus ojos, es su mirada, podría atravesar el hielo si quisiera. Además si a eso le añades su tez morena y las piernas largas obtienes un auténtico bombón querida amiga, aunque obviamente no puede compararse conmigo, mi bella es atemporal.

-Piss, creo que exageras demasiado.

-Igual lo que te ha molestado tanto es que se interese por Fate, por cierto ahí viene, vamos a preguntarle que piensa ella.

A Nanoha se le paró el corazón, aquella visión solo podía clasificarse como divina. El pelo dorado, ligeramente mojado por la humedad del baño, estaba recogido en una graciosa coleta dejando al descubierto su espalda, la piel blanca y tersa se hacía eco de las suaves curvas de su dueña. Su temperatura comenzó a subir aún más cuando la rubia metió el primer pie en el agua, la toalla que sostenía apenas le cubría los hermosos pechos. Una gota de sudor comenzó a descender por el cuello de la recién llegada mientras que la pelirroja seguía con envidia su recorrido.

-Como sigas así vas a acabar gastándola.

La chica se dio cuenta que no había apartado los ojos de su amiga desde que ésta entrara al lugar. "Mierda, si esto sigue así acabaré devorándola con la mirada y eso solo si consigo controlarme". Tenía que salir de allí y rápido, aquello no podía ser muy sano.

-Ne chicas, creo que iré al baño descubierto, necesito algo de soledad para relajarme un poco. -"y de camino evitar desangrarme".

-Ten cuidado Nanoha, -su voz era como el dulce néctar de los dioses –al estar al exterior calientan demasiado el agua para que el calor no se pierda rápidamente.

-Nyaha ha ha, me vendrá bien abrir los poros –"Huye, huye, huye…"

-No te preocupes amorcito eso nos dará más intimidad.

La pelirroja estuvo a punto de volverse ante el comentario, pero lo pensó mejor y siguió su camino. Ante todo su salud era lo primero y si seguía allí estaba segura que acabaría perdiendo la cabeza, ya se encargaría más tarde de darle su merecido a Hayate, durante los entrenamientos siempre había disparos perdidos ¿verdad?

El baño exterior era bastante más pequeño que el cubierto, además de ser totalmente rectangular. El agua caliente relajaba sus músculos y el vapor lo cubría todo, le daba la sensación de encontrarse en una nube, solo las estrellas eran visibles. La pelirroja sumergió media cabeza en el agua, "No debí haberme ido, ahora sí que no tendré otra oportunidad de verla desnuda" los cachetes, rojos por el calor, se hincharon. Cerró los ojos para concentrarse mejor "Dios, es que es preciosa". De pronto notó como el agua se movía, no estaba sola.

-¿Quién anda ahí?

-No te asustes Nanoha, soy yo.

-Fa… Fate-ch… an, ¿qué haces aquí?

-Es que no puedo venir a hacerte compañía –Había algo distinto en su amiga.

-Sí… si claro, solo es que tenía ganas de estar sola –Aquella situación se estaba complicando, la rubia se acercaba peligrosamente.

-Vaya, yo pensaba que preferirías estar sola… conmigo –Los ojos color rubí la contemplaban fijamente.

-Qué? –Las mejillas le ardían

-Bueno, por cómo me mirabas hace un momento pensé que tal vez yo te gustaba –La chica había bajado su mirada.

-SI! TÚ ME GUSTAS MUCHÍSIMO.

Una sonrisa maliciosa se dibujó en la cara de la rubia, que no había detenido su acercamiento durante la conversación. Ahora se encontraba junto a ella e iba acercando su rostro lentamente haciendo desaparecer la escasa distancia que las separaba.

-¿Qué haces? –Nanoha estaba aterrorizada.

-¿Es que acaso no quieres?

-S.. Sí, claro que quiero, pero no podemos… aquí…

-Tranquila, nadie puede vernos. Además, ¿no recuerdas nuestra apuesta? La que perdiera tendría que cumplir cualquier deseo que la otra tuviera y mi vida, fui yo quien ganó.

Aquellos indescriptibles ojos atravesaban todo su ser, Nanoha era incapaz de pensar en nada coherente, no tenía ni idea de qué hacer en un momento como ese.

-Bardiche.

-YES SIR.

Una atadura dorada cercó sus muñecas y las elevó por encima de su cabeza. "¿pero qué…?" De pronto notó como una mano acariciaba su rostro seguida de pequeños besos en su cuello.

-Umm –La pelirroja no pudo evitar gemir ante el agradable contacto.

Los besos se convirtieron en mordiscos para poco a poco bajar hasta su pecho mientras que la otra mano acariciaba la piel de su muslo. Un volcán explosionó en su interior a la vez que un calor infernal se apoderaba de su cuerpo. Nanoha abrió los ojos para comprobar que no estaba soñando.

-Fate…-chan –La entrecortada respiración se aceleró cuando observó cómo la mano que la rubia tenía sujetando su cara descendía ahora hasta sumergirse en el agua y desaparecer. Mordió sus labios ante aquella nueva oleada de sensaciones – Uhm Faaate.

Mientras aquella lengua recorría cada centímetro de su pecho, a ella se le hacía imposible seguir conteniendo la voz, deseaba gritar. Abrió los ojos para comprobar que no hubiera nadie cerca pero la imagen que obtuvo le resultó confusa.

-Fate-chan?

-Oh Nanoha por fin despertaste –La nombrada lucía feliz.

-¿Cómo? –De pronto se di cuenta de que estaba tumbada en una cama -¿Dónde estoy?

-En la enfermería, te desmayaste en los baños seguramente por el calor, Hayate y yo te trajimos aquí hace un par de horas. –Podía notar la preocupación en su voz.

-Pero… entonces… tú… no ha sido real? –Ahora era cuando realmente comprendía que había sucedido.

-¿El qué no ha sido real? Nanoha empiezas a preocuparme, será mejor que llame a la enfermera, quizás no es buena idea que participes mañana en los duelos.

La cara de la pelirroja estaba pálida, "No es posible" la desilusión inundó su alma "¿Lo he soñado todo?". Su amiga estaba cada vez más confundida, ella no paraba de negar con la cabeza.

-o-

A la mañana siguiente Nanoha se levantó con un humor de perros, apenas había conseguido dormir. "Como es posible que mi subconsciente me haya hecho semejante jugarreta" Durante la noche había decidido que hablaría con Fate, aquella situación se le estaba yendo de las manos.

Se había levantado temprano para poder desayunar sola y pensar con tranquilidad que era lo que iba a decirle. Cuando hubo acabado se dirigió al hall de entrada para encontrarse con sus amigas pero lo que halló fue un gran alboroto. Habían colgado las listas de los enfrentamientos que tendrían lugar ese día, aunque algo parecía distinto, no era normal tanta expectación. Se acercó para ver los tablones y saber contra quien tendría que luchar.

Lo primero que llamó su atención era que los duelos se realizarían por parejas, es decir, dos contra dos. "Vaya, me ha tocado con Hayate, seguro que la cabeza me explotará antes de que acabe el día" no pudo reprimir una risilla. "¿Con quién estará Fate-chan?"

-Ya te lo advertí, ahora es mía. –La pelirroja sintió un escalofrío al reconocer la voz.

…..

Buenas,

Ya queda poquito para que acabe esta historia, seguramente solo escriba un capítulo más. He intentado hacerla más interesante metiendo algo de acción y bueno, espero que mi intento de lemon no haya sido demasiado triste.

Muchas gracias por las reviews ^^

Un saludo ;)