Naruto y ninguno de sus personajes me pertenecen, son del desquiciado Kishimoto-san que todos amamos xDD. Pero la historia si ha sido sacada de mi loca cabezita sobre condimentada de CHOCOLATE.

Gracias por sus comentarios ^^ Me da animos a seguir con esto.

A leer.


Capitulo 9: Empieza la guerra de ideas

Eran las 2 de la mañana y en la sala principal de la mansión Uzumaki se encontraban presentes: Gaara con su pijama de galletas, Iruka a punto de caer dormido en los brazos de Kakashi, Minato trazando mapas y coordenadas y Naruto combinando telas y adornos.

Yo solo veía todo el alboroto que se creó a raíz de la frase "Esta va a ser boda más grande jamás vista". Mi dobe no dejaba de seleccionar colores para la fiesta, recepción y no se cuanta cosa más, mientras que su padre parecía que trazaba un plan para atacar el pentágono.

¿Cómo estoy aquí? eso es lo que me pregunto; pero la respuesta es sencilla, mi padrino me rogo porque me quedara en vez de estar en una cómoda cama con Naruto a mi lado, claro está, nadie sabe aun de nuestra relación pero que mejor que estar así.

No tuve más remedio que aceptar. Aunque a mí no me afecta estar sin dormir es cansado ver como discuten los Uzumaki acerca de cómo debería ser la boda.

-Todo rosa- dice Iruka pues es apacible y quiere terminar con esto rápido.

-No debe de haber una armonía de colores como el naranja- por supuesto ese es el dobe.

-Mejor rojo sangre resalta y es lindo- alega Gaara pues no se quiere quedar atrás.

-Mejor un poco de todo pero con un color central ¿vale?- Minato no se quiere meter en problemas.

Así termino esa discusión, Naruto se encarga de combinar los colores y su padre de diseñar todos los detalles del jardín.

Por voto colectivo se va a hacer en Washington en un parque lleno de cerezos que ya apartamos, he de decir que el lugar es magnífico y no me quejo de la locación. Gaara es el encargado del pastel ya que es amante de los dulces y es buen repostero o eso me dijo el rubio. Iruka simplemente ve que todo esté bien y tiene que mandar a hacer las invitaciones.

Kakashi y yo sobramos realmente pero tenemos que estar aquí, yo por acompañarlo y el por su pareja aunque si supiera yo hago lo mismo.

Pronto terminaron y cada quien se fue a dormir. El señor Uzumaki nos rogo porque nos quedáramos pues era muy tarde y teníamos que descansar. A pesar de que es algo ajeno a lo acostumbrado aceptamos, yo le advertí a Kakashi que no hiciera nada sucio en esa casa y me recordé a mi mismo esa misma orden.

Al día siguiente las discusiones seguían presentes, pero ya todo estaba casi solucionado. Los jefes de cada familia entregarían las sortijas y los novios usarían un traje; Kakashi de color negro e Iruka blanco. Las invitaciones ya estaban hechas y en poco tiempo llegarían a sus respectivos dueños.

A una semana de la boda tanto los novios como los organizadores se fueron a Washington. Iruka estaba encantado con la decoración pues al ser un parque lleno de cerezos predominaba la serenidad y la belleza.

En el lugar se colocaron atrios de bello color mármol junto con pilares de estilo árabe, de ellos colgaban telares blancos y rojos en distintos tonos. Para no romper el equilibrio, as mesas y el arco donde estaría el sacerdote estaban decorados con ciruelos ya que la flor era blanca y similar al cerezo.

A los 3 días Iruka no cabía de felicidad, me sentí orgulloso de él, no me puedo quejar por la decoración que puso mi hijo. Pero lo que más me sorprendió fue el cariño que ha profesado a Kakashi, a tal grado que contribuyo para la luna de miel secreta.

En fin, estoy empezando a marearme pues el moreno no deja de pasear por todos lados, se podría decir que la "novia" está nerviosa. Una sonrisa burlona se me escapa no lo puedo evitar, pero ver así al tierno y alegre Iruka es extraño.

Mis pensamientos son interrumpidos por mi rubio y escandaloso hijo que entra por la puerta comiendo.

-Naruto llegas tarde- le recrimino.

-L…Lo siento se me ha olvidado la hora- Esto no me convence; viene todo desalineado y despeinado ¿Qué estará pasando?

-En fin arréglate que falta poco-suspiro- Y no vayas a abrir la boca durante la ceremonia de ensayo-.

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Contemplo con gusto el bello jardín donde pronto estaré casado con mi moreno, pero falta algo… mi padrino. Escucho unos jadeos a mis espaldas y ahí está Sasuke con la corbata deshecha, algo sudado y alborotado.

La razón la sé bien y me es divertido el asunto, pero es algo inusual que estén calientes hasta en mi boda pobre de Naruto.

-Veo que has acabado- sonrió con picardía.

-De…de que estás hablando, se me descompuso el carro-

-Si claro. Un Mustang se descompone y sobre todo el tuyo-menciono con sarcasmo – Creo que fue todo lo contrario, se puso a funcionar otra maquinaria-

El sonrojo de mi lindo ahijado fue una satisfacción más agregada a este día, por lo visto acaba de comer porque sino no podría obtener color en su rostro.

Algo aturdido todavía estaba cuando le hice esta pregunta:

-Dime ¿Cuándo se lo vas a decir a los demás?-

-Eh… de que hablas- contesto algo preocupado.

-No te hagas el tonto sé todo sobre tu y Naruto-kun. No me opongo sería estúpido considerando lo que va a pasar dentro de pocos días pero yo no soy el jefe; me entiendes ¿no?-

Suspira. –Si lose pero… no tengo la menor idea de cómo hacerlo. Tendré que pensarlo mucho-

-Sea lo que sea te apoyare como tú me apoyaste a mi- le sonrió tiernamente y poso mi mano en su hombro; solo quiero que esto acabe bien.


Comenten y alimentaran a una yaoista xD

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