Hola! Tanto tiempo sin escribir! , :p Espero les guste este capítulo, nos leemos.
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La ofensiva
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Hermione se despertó sintiendo las suaves sábanas de seda de su cama , en la embajada avalonese , dio una mirada a la habitación y notó que el Sol se colaba por las ventanas . Movió su cabeza circularmente y dejó escapar un bostezo , desde hacía mucho no dormía tan bien , tal vez el estar otra vez en Inglaterra tenía algo que ver…
Sus doncellas no tardaron en llegar y aunque no lo necesitaba tuvo que dejarlas vestirla y ordenar su cabello .
Una vez lista , se encontró con Regulus en el comedor , quien estaba sentado leyendo el Profeta . Al ver a la reina , se levantó e hizo una suave reverencia , Hermione asintió y se sentó en la cabecera .
- ¿Algo interesante , embajador?- preguntó ella con una leve sonrisa , al usar por primera vez el nuevo cargo de Regulus .
Este si notó el gesto no lo demostró - No realmente , su excelencia – dijo dejando el periódico , mientras una de las doncellas de la embajada servía jugo de manzanas – Fudge sigue siendo un idiota , si me permite la expresión –
Hermione con una sonrisa asintió - Vaya , no esperaba que continuase aún en el gobierno – meneó la cabeza .
- Tampoco yo – dijo el hombre frunciendo el ceño .
Comenzaron a desayunar en silencio , aunque la castaña no dejaba de pensar en algo que rondaba su mente , desde hacía bastante tiempo . Los magos no sabían quién era la Reina de Avalon , esto debido a la trágica muerte de su majestad Yomara años atrás. Por esta causa ,había sido un acuerdo tácito en Avalon mantener la identidad de la soberana en secreto . También sabía que esto se aplicaba a ella , aunque no dejaba de pensar que esa actitud era una muestra de debilidad hacia el enemigo ; Voldemort y sus seguidores debían pensar que Avalon estaba demasiado asustado como para mostrar al mundo a su reina , más ahora teniendo en cuenta el terrible ataque a la embajada .
Hermione apretó los dientes , no le gustaba que pensaran que Ynys era débil , ¡no lo era!. ¡Su reino era uno de más de tres mil años de antigüedad! .
- ¿Su excelencia?- llamó Regulus suavemente , viendo que miraba de forma tan seria su jugo de manzanas .
La castaña alzó la vista - ¿Cuál es su agenda , embajador Black?-
El ojigris frunció el ceño – Tengo una reunión con el embajador de Relaciones exteriores del ministerio – susurró sin entender a qué iba .
- Para presentarse como nuevo embajador de Avalon – dijo ella , a lo que él asintió .
- Sí , su excelencia –
Hermione miró el adorno floral de la mesa , luego al ojigris - ¿Qué guardia ha de llevar?-
-La guardia de la embajada – susurró el sindevelino cada vez más extrañado .
-No , me parece que no – dijo ella .
-¿Quiere que vaya solo?- preguntó el hombre de forma seria – Si ese es el caso , no tengo inconvenientes – susurró fríamente .
Ella sonrió – Oh no embajador, jamás pensaría enviarlo al ministerio de magia sin una escolta , ambos sabemos que no dudarían en lanzarle una maldición a la menor oportunidad .-
- Entonces no entiendo –
- Estaba más bien pensando en lo difícil que será su situación en el ministerio- giró la cabeza meditando – durante años fue un conocido mago inglés , sin contar con que figura "fallecido" entre sus archivos – ella suspiró - causará una fuerte impresión de asombro e incredulidad ante el ministro de relaciones exteriores ¿verdad?-
Regulus asintió, él también lo había pensado y a pesar de que llevaría a la guardia de la embajada junto a la carta de su majestad , que lo nombraba nuevo embajador , dudaba que los del ministerio aceptasen su posición con tanta facilidad , más ahora que sabía que Fudge continuaba como Primer ministro .
-Me parece que ha de requerir una guardia un tanto más "oficial" que la de la embajada ¿no lo cree , embajador Black?-
Regulus sólo pudo abrir los ojos de una manera muy cómica.
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Su paso era firme y decidido , al igual que el de su acompañante a su lado , aunque este se veía algo más pálido de lo usual , internamente no pudo dejar de encontrar aquello memorable , rara era las ocasiones en que Regulus Black dejaba entrever sus emociones .
Tal vez tenía algo que ver los rostros de cada mago en el ministerio, que se giraba a verlos con ojos impresionados .
Por aquí , su excelencia – dijo Stena abriendo la puerta del despacho , ignorando los gritos de la secretaria del ministro de relaciones exteriores.
-Silencio – ordenó Stena con su rostro gélido , logrando callar a la bruja en el acto .
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Jin Chang era un mago justo y apreciado por la mayoría de sus conocidos , proveniente de una antigua familia de sangre pura , su vida era bastante común y corriente . Se había casado hace cuarenta años , tenía un matrimonio prácticamente ideal y una bella hija casada , que muy pronto traería a este mundo a su tan esperado nieto . ¿Qué más podría pedirle a la vida?.
Bueno… todo sería perfecto de no estar el mundo en guerra .
Agradecería siempre que su trabajo no lo llevase a los campos de batalla, después de todo ya era un anciano . No, él no esperaba grandes emociones en su trabajo …
Así que cuando vio entrar a una mujer vestida de blanco , junto al fallecido Regulus Black, estuvo apunto de sufrir un ataque al corazón . Verán… a pesar de tener un trabajo tan tranquilo, Jin tenía un hobby y ese era nada más , ni menos que coleccionar todo aquello que hubiese sido manufacturado en Avalon .
De niño siempre había encontrado la historia de Ynys fascinante y ahora que realmente se sabía que existía … basta decir que el deseo de un niño se había realizado, ¡todo ese mundo de cuento era verdad! . Y como buen admirador de Avalon , sabía muy bien lo que significaba una mujer vestida de blanco, llevando un velo que impedía ver su rostro y como si todo eso no fuese suficiente evidencia , estaba la guardia que llevaba .
Jin Chang supo que estaba ante el más alto mandatario de Ynys Avallach …
Regulus frunció el ceño al ver al anciano de barba larga y ojos negros llevarse una mano a la boca y prácticamente caerse sobre su asiento , solamente sus ojos abiertos evidenciaban que el mago no había tenido alguna especie de ataque.
Por su lado Hermione sonrió tras su velo e hizo una inclinación de cabeza hacia Stena , quien cerró la puerta .
El mago más joven sonrió con sorna y se sentó – Buenos días Ministro Chang…- empezó viendo que el otro mago no parecía encontrar aún su voz…
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Era extraño , pensó llegando a su oficina , primero el sujeto que comprobaba las varitas parecía estar sumamente distraído , luego el ascensor estaba prácticamente vacío y si todo eso no fuese ya extraño , sus subalternos no estaban en ningún lado . Todo el maldito departamento de educación estaba vacío , ¡ni la secretaría estaba , era el colmo!.
Miró los pergaminos en su escritorio y se sentó en su asiento , tanta tranquilidad era … ¿dónde estaría todo mundo?. De pronto tuvo una idea brillante, de la cual más tarde se felicitaría .
- ¡Elfo ven aquí!- llamó viendo como al instante aparecía un elfo doméstico .
-¿Qué desea el sr. Malfoy , mi señor? – dijo la criatura .
Lucius Malfoy resopló disgustado, si este fuese su elfo ya estaría castigándose , no le había hecho ninguna reverencia, esos elfos del ministerio eran unas alimañas sin sentido del peligro.
- ¿Dónde esta todo el mundo?- preguntó con los dientes apretados.
El elfo abrió mucho los ojos , como si no supiese algo importante . Y por lo visto así era.
- Mi Sr. todo los magos y brujas están en el departamento de Relaciones exteriores , Sr. –
Malfoy alzó una ceja – Y cuál es la razón de eso –
El elfo pestañeó dos veces y con voz solemne dijo – La Reina-hada está en el ministerio –
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Jin Chang terminó de escuchar al mago y asintió . Había que reconocer que todo lo dicho tenía cierta lógica…
- Así que ud. es el nuevo embajador avalonese – susurró más para sí que para el mago . Dando una mirada a la Reina, quien no había dicho ninguna palabra durante toda la reunión , y eso que ya llevaban una hora .
- Así es ministro – dijo Black.
Jin meditó un momento – Y qué hará con el asunto de su "muerte"- preguntó curioso.
Black sonrió – Bueno… hasta donde sé no hay ninguna ley que condene a un mago por fingir su muerte ¿verdad?-
Jin pestañeó. Ese era un buen punto .
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Mientras tanto afuera de la oficina , se había armado un revuelo digno de una estrella de quiddich . Las guardianas había creado un perímetro , aunque no sin esfuerzo . Los magos eran demasiado curiosos para su propio bien y hacían todo lo posible por colarse por la oficina .
Stena suspiró cansada .
Y fue allí en que vio entre la multitud a un mago de cabello platinado . Oh sí, lo recordaba , Lucius Malfoy , uno de los miembros del departamento de educación y padre de Veles … y asesino de una de los suyos . También sabía que tenía un alto puesto , aunque no lograba recordarlo .
El mago se las había arreglado para llegar a la barrera que había creado la escolta real .
- ¡Déjenme pasar!- demandó el mago ante una de las guardianas - ¡Vengo a ver al ministro Chang!-
- No hay paso – dijo Kiara con el ceño fruncido . - ¡Y no me importa quién sea!- gritó hastiada , al ver que el mago iba a decir la tan usada oración , Stena tuvo que admitir que era abrumador lo absolutamente arrogante que podían ser los magos , cuántas veces en esa hora había oído el " ¡¿Es que no sabe quién soy?¡" de los magos.
Iba a ir a ayudar a Kiara cuando vio que la puerta de la oficina se abría , casi como si de un hechizo se tratase , los magos guardaron silencio .
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Era una mujer , no muy alta a ojos de Lucius Malfoy , llevaba una túnica blanca y un velo del mismo color que impedía ver su rostro , también unos guantes . Y había un hombre a su lado, una sola mirada fue suficiente para saber quién era .
- ¡Imposible!-gritó al reconocer a Regulus Black ¿cómo era posible? ¡ese hombre estaba muerto!.
Black llevaba también una túnica aunque esta era de un verde claro , se veía un tanto diferente, llevaba el cabello largo y una diadema sobre su cabeza , frunció el ceño ante eso . ¿Qué significaba esa diadema?.
Fue imposible acercarse a cualquiera de ambos , las guardianas se encargaron de ello, aunque eso no importaba , sino averiguar por qué , luego de 10 años de reclusión en Avalon la reina decidía pisar el reino mágico.
Tenía mucho que investigar y la primera parada era Jin Chang.
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Era adentrada la noche ya , cuando Al Prince se quedó dormido .
Nuevamente estaba en ese lugar que no lograba ubicar, un campo , había flores de diferentes colores , violetas, orquídeas, eran tantas que no sabía el nombre de todas ellas. Estaba tirado en medio del pasto , era el atardecer y miraba el cielo .
Todo era tan azul , no como el mar , sino un suave tono …
- ¿Así que aquí te escondías?- dijo un rostro apareciendo de pronto sobre el cielo.
- Zac- dijo frustrado .- intento descansar ¿sabes?- dijo él resignado , sabía que el niño no iba a dejarle en paz, parecía ser que su pasatiempo favorito era molestarlo… qué desagradable.
EL niño Zac se tiró sobre él quitándole el aliento , quedando solo a unos centímetros de su rostro .
- ¡Qué demonios haces!-gritó molesto ¿cómo se atrevía a herirlo? - ¡Quién te piensas que soy!-
El otro chico se quitó refunfuñando que era "aburrido" y se sentó en el césped.
- ¡No vuelvas a hacer algo así! ¿es que no sabes nada del protocolo? ¡soy un príncipe , no puedes tirarte sobre mi como si nada!-
El niño Zac frunció el ceño . – Yo también soy un príncipe y no me estoy quejando ¿sabes?-
-¡Eso es porque eres un idiota!- gritó él , levantándose
- ¿Y adónde vas?-
- ¡Lejos de ti!- gritó él subiendo por la colina, viendo el castillo negro.
- ¡No te podrás ir muy lejos, estás en mi reino!- gritó el chico tras suyo , persiguiéndolo .
- ¡Déjame en paz , Zacdel!-
Abrió los ojos , sintiendo que alguien lo movía .
- ¡Prince!- gritó un chico , Summers si no se equivocaba .
- ¿Estás bien?- Al se sentó en la cama , vio al muchacho , si , Edward Summers .
- Sí, estoy bien – dijo algo mareado .
- ¿Seguro, Prince?- preguntó otra vez el chico .
Al miró a su alrededor, por lo visto no había despertado a su otro compañero de habitación .
- Sí, realmente, sólo fue… una pesadilla –
Summers asintió y se fue acostar , una vez la luz estuvo apagada Al pensó en su sueño … ¿Un sueño, verdad?
-¿Qué otra cosa podría ser- murmuró para si mismo , porque no había forma alguna que fuese un príncipe …
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Mientras tanto , la noche avanzaba y las nubes deambulaban lentamente , como esperando a que algo sucediese y tal vez así era.
Amparada por la noche , una ráfaga se adentró en el laberíntico lugar , izquierda, derecha , un pasillo oscuro y unas escaleras , la ráfaga no se detuvo a esperar que el Sol apareciera . Siguió su camino , lenta y decididamente .
La ráfaga se detuvo ante un alcoba . Las puertas se abrieron y la ráfaga entró silenciosamente , viendo en la cama al hombre que buscaba . Cabellos negros , ojos cerrados y sábanas de una seda negra , negra como esa misma noche .
Se acercó sigilosamente , viendo al hombre dormir , la ráfaga de pronto se transformó en mujer , una alta de cabellos trenzados y capa oscura .
La mujer frunció el ceño y con una mirada de asco , hundió su espada certeramente en el corazón del hombre.
El mago abrió los ojos a la oscuridad , pero no pudo ver nada . Y así , sin saber qué había ocurrido , se fue de este mundo.
Similares hechos tuvieron lugar en diversos lugares de Europa , en ocasiones era una bruja la afectada , en otras un matrimonio entero , pero en todos una ráfaga similar a aquélla entró en las alcobas robándose la vida de sus enemigos .
Diez magos murieron esa noche .
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La mañana siguiente , no hubo Sol , solamente nubes grises anunciando un triste día para muchas familias del mundo mágico .
Aunque claro , Snape no era uno de ellos.
Severus Snape tuvo un día común y corriente , es decir , se levantó , desayunó , atormentó alumnos y gruñó a Mc Gonagall por causa de sus alumnos . Era como siempre, o al menos hasta que , ya en la cena , sintió el conocido dolor en su antebrazo y supo que su día tan tranquilo había finalizado .
No tuvo más que levantarse y dar una mirada a Dumbledore , para que este entendiese de inmediato a donde iba su maestro de pociones.
- Ve , Severus – dijo con voz suave y una mirada algo triste .
Perdió de vista al joven mago al salir del Gran comedor .
- Qué Merlín te cuide, muchacho – susurró Dumbledore perdiendo el apetito .
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Joanne se mantenía como una estatua de hielo , ante la mirada de su hermano . También podía sentir los ojos de Voldemort sobre ella , calculadores , fríos .
Sin embargo se mantuvo dignamente distante , como solía hacerlo siempre.
Finalmente las puertas se abrieron y otro mago entró .
- Severus – susurró Voldemort – siéntate con el resto – musitó a lo que el amago obedeció .
Snape no solía asombrarse comúnmente , sin embargo la escasa asistencia a esa reunión lo hizo fruncir el ceño . ¿Acaso sólo los había conjurado a ellos?.
Estaba Malfoy , Bellatrix, los hermanos Gaunt y él , aparte del Lord.
- Como podrán ver –comenzó el mago – tenemos una inasistencia masiva –susurró fríamente , movió su varita entre sus dedos y los fulminó con la mirada . Snape estuvo seguro que algo estaba terriblemente mal .
- Quiero saber dónde estaba cada uno de ustedes anoche –
La pregunta fue , por decirlo poco , extraña .
- Lucius , comienza –
El rubio asintió – Me encontraba en … -dudo un segundo – en casa de mi amante , mi Sr.-
Voldemort alzó una ceja – ¿ Quién es la dama , Lucius? –
- La viuda Greengrass , mi Lord-
Voldemort asintió e hizo la misma pregunta al resto de los magos .
Bellatrix se encontraba realizando una misión en Francia , lugar desde el cual se había aparecido para venir a la reunión .
Snape , por supuesto , había estado en Hogwarts . Y los hermanos Gaunt , Harry y Joanne , en la Fortaleza.
Voldemort meditó un momento . – Ya veo – susurró .
- ¿Mi Lord? –preguntó bella inquieta - ¿Qué sucede?-
EL mago dio una laga mirada a la bruja , giró la cabeza y dio un vistazo a Mordret .
- Alguien ha asesinado a diez magos de mi círculo interno - dijo fríamente , viendo las reacciones en sus sirvientes .
Bella emitió un grito y dio un amago de levantarse , antes de que Voldemort le ordenara sentarse . Mordret parecía querer asesinar a alguien , Malfoy se veía contrariado , Snape silencioso y pensativo, mientras que Lady Gaunt se mostraba tan ajena a todo como siempre.
- ¿Cómo?- susurró Harry más para sí que el resto .
- Eso es lo que he de averiguar – dijo Voldemort , sus ojos carmesí brillaban con una furia que parecía consumir toda la habitación .
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No demoró mucho para que la noticia se difundiera , el Profeta puso en primera plana la visita de la Reina al ministerio, así como de la inesperada aparición de Regulus Black , aunque claro estos hechos se vieron un tanto opacados ante la noticia de la muerte de diez prominentes magos sangre pura . El ministerio había dicho que tenía a los "mejores aurores" en el caso, aunque no habían grandes avances y , a medida que pasaban las semanas , no parecía que pudiesen hallar al culpable en el corto periodo.
Harry , mientras tanto estaba de un humor espantoso, haciendo que los mortifagos se apartasen de él , en cuanto lo veían , ya unos cuantos habían pagado por causa del joven mago .
No había que pensar mucho para darse cuenta que esas muertes tenían un toque de venganza …
Harry miró la lista de colegios con intensidad . Avaloneses, tenían que haber sido ellas , ¿quién más se atrevería a enfrentar las fuerzas de maestro Voldemort de esa manera? . La orden no había sido una opción, conocía bien el pensar de Dumbledore , jamás hubiese autorizado el asesinato , mucho menos de esa manera . Así que no quedaban más candidatos , después de todo tenían un motivo .
Millarray de Maris.
Seguramente la muerte de la embajadora había sacado a relucir lo peor de Avalon .
Ahora, Harry pensó mirando la lista de colegios . si solo pudiese encontrar a ese Príncipe , Avalon no sería más un problema . Luego de pensar detenidamente la situación , había llegado a la conclusión que el mocoso avalonese sólo podía estar en un colegio de magos , ¿cómo y por qué?, eran buenas preguntas , sin embargo su curiosidad debería esperar hasta hallarlo .
Por otro lado estaba el asunto de la Reina .Harry miró calculadoramente el artículo del Profeta , sobre la noticia . Habían pasado seis días y la noticia aún causaba cierto revuelo … Miró la fotografía de la mujer , "un montón de ropa blanca con una tiara" , pensó burlonamente , después de todo no se mostraba nada más .
¿Por qué la reina había decidido salir de su escondite? ¿Por la muerte de la embajadora? ¿Por la desaparición del príncipe? . Eso tendría cierto sentido ¿verdad? , si su hijo había desaparecido era normal que su madre saliera de Avalon y se mostrase a los magos …
Por tercera vez Snape resopló fastidiado ante la mirada del director . Con notorio disgusto vio como Flitwick levitaba los adornos de navidad . Quedaban solo dos días para el "evento" y el director no pensaba dejarlo en paz.
Hace unas semanas , Albus había recibido una invitación para el baile anual del ministerio , todo normal hasta ahí , era una tradición , políticos y otras personalidades se divertían hablando de política, vaya cambio , durante esa noche , siempre se hacía y Dumbledore siempre asistía. Aunque este año parecía haber un cambio en los planes , porque junto con la ya tan cocido invitación del ministerio, el correo había traído otra sorpresa : un sobre de papel violeta con cera roja , estampado en él el emblema de Avalon .
Dumbledore con el ceño fruncido había visto a la insólita ave, un cóndor , se recordó Severus , dar la misiva .
Si el asunto no fuese ya extraño, sólo aumentó al ver que su profesor de pociones también recibía una carta idéntica de otra ave .
Como ambos habían estado en el comedor y las aves habían llamado la atención de todos , tanto Dumbledote como Snape habían guardado los sobres para abrirlos más tarde .
Y el "más tarde" había traído más sorpresas .
Por lo visto ,la embajada avalonese había decidido celebrar una fiesta de bienvenida a su nuevo embajador , el evento se celebraría en noche buena en la embajada y ambos estaban "cordialmente" invitados .
Y como era de esperarse , Severus Snape no pensaba asistir , así que de ahí el fastidio del maestro , porque el director quería que él asistiera.
-Vamos , Severus , te hará bien una noche de sana diversión y esparcimiento – dijo el mago .
Snape le dio una oscura mirada . – Me abstendré de tan colorido evento , director , como ya he mencionado las veinte veces anteriores – su voz tenía un cierto deje de fastidio.
El director hizo un puchero y Snape se preguntó por qué su empleador debía ser tan infantil para ciertas cosas .
-Pero Severus , nunca sales a divertirte , eres joven , deberías salir más y esta es una excelente ocasión para ello –
Snape alzó una ceja , dejando en claro sin palabras lo que pensaba de su argumento .
Además me aburriré si no vas , querido muchacho – dijo el mago a lo que Severus le lanzó una oscura mirada, le molestaba que lo llamase así .
-Dudo que se aburra , director , estoy seguro que Potter y Black harán suficiente escándalo en esa fiesta , como para garantizarle bastante diversión –
Potter y Black también había recibido invitaciones. Y ambos pretendían ir , Black para ver a su "desaparecido" hermano y Potter … bueno , Potter iba porque Black iba . Lily le acompañaría , otra razón más para que no fuese a la fiesta . Las veces que veía a Lily siempre eran … tensas , a pesar de los años no dejaba de consumirlo una terrible rabia al verla con Potter .
- No asistiré a esa fiesta , director – dijo decididamente .
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-¿Encantadora fiesta , no Severus?- dijo Dumbledore a su lado , a lo que el mago le regaló una de sus más negras miradas. ¿Por qué siempre acababa cediendo a los deseos del director?.
Snape quiso golpearse contra la mesa...
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