Disclaimer: Twilight no me pertence, solo me divierto y desahogo con sus personajes.

Conociendolo

¿Cómo olvidar aquel día en el que te vi por primera ves?, apesar de que me pareciste solo compañero de clases mas, me diste un poco de curiosidad, algo en tus ojos escondido, en esos ojos color miel y tu cobrizo cabello.

Te vi irte y sentarte en tu puesto y quedarte alli solo, supuse que por el echo de ser un chico nuevo, no sabia como se sentia serlo pues, yo abia estudiado en ese Colegio toda mi vida.

Pero te veias tan serio, sin las mas minimas ganas de hacer amigos, eso me asusto un poco.

En las clases tambien estabas muy callado, preferia ignorarte, pues en ese entonces tenia otras cosas más en mi cabeza.

-Bella, despierta…- me decia una de mis amigas de infancia, Rosalie, era presumida y todo lo que uno quisiera, pero si le hacian algo se las veian conmigo despues.

Después que via a Rosalie comenze a recordar lo costoso y agotador que fue volvernos amigas, era y parecia casi imposible…

-Si, am, es que,…- sonrei ampliamente, el me miro, yo lo ignore, pues a pesar de que me daba curiosidad no queria decir que me gustase.

Ya abia pasado casi 1 mes de clases y no hablaba con el, bueno nadie, solo lo abia visto con un chico un año mayor, James, y a mi, no se me hacia tan interesante y hasta me callo mal.

En una de las clases, cuya materia para mi era la más facil (Ingles en cualquiera de sus ramas) me pediste ayuda.

-Disculpa, Bella… ¿podrias ayudarme?- tu voz era melodiosa y segura aparentemente, suponinedo que era la unica que podia ayudarte lo hize.

-bueno…Edward, ¿que es lo que no entiendes?- sentia como me observabas, asi que no subi la vista.

-…nada…- lo dijiste tan sencillamente que me rei.

-jaja… ¿nada de nada?- seguia riendome mietras me veias como a una bicho raro.

-¿no esta mas que entendible que nada?- frunciste un poco el ceño., y sonreiste sarcasticamente.

-¿Qué tu no te ries?- no me agreadaba la gente que no se reia, y aun siguen sin agradarme.

-si, pero no entendi el chiste…- hiciste una pausa y me calle-…bueno, ¿me explicaras?-

-ah, si claro, bueno, aquí solo tienes que agregar ing a los verbos…-

Y asi hasta que acabamos todos los ejercicios de aquel estupido libro que ni siquiera estaba bien…

-muchas gracias, Bella, am… ¿podrias ayudarme cada ves que hagamos algun trabajo de este tipo?.-me senti casi forzada a decirle que si, como si una fuerza o fenomeno sobrenatural me hiziera asentir.

En cada clase te quedabas callado y no hablabas con las demas chicas, que casi babeaban frente de ti. Cuando nos tocaba un ejercicio de ingles individual, pedia permiso a la profesora para que hiciera una escepeción con nosotros.

Había momentos en los que todos miraban al profesor, consentrados o talves aburridos y con miedo a que los regañaran por no prestar atención a su nada interesante clase, que yo te observaba de reojo, y te encontrabas cabeseando casi durmiendo, con tus brazos recargados completamente sobre el banquillo y tu cabeza escondida entre ellos, te veias tan tranquilo y tan apacible.

En el transcurso de ese mes comenzaste a hablar más, e incluso cuando yo estaba tratando de prestar atención tu me distraias, comenzabas a susurrar que el profesor estaba equivocado de lo que hacia, lo cual me mataba de risa, para que luego dijeras que no que siempre si estaba bien el resultado, y hacias que me riera aun más.

Pero claro, existen personas que no creen que un chico y una chica sean amigos sin gustarse, por lo menos en ese entonces tu a mi no me gustabas, pero Paul comenzo a molestar, ni si quiera le hablaba casi pero en fin; empezo a decir que tu y yo eramos novios y cosas por el estilo, yo, como era de costumbre cuando me molestaban, lo callaba y le pegaba; era un poquito agresiva. Edward solo lo miraba, ponia los ojos en blanco y despues le daba un leve golpe en el brazo.

Tambien sucedia que cuando estabamos trabajando a Edward se le ocurria molestarme con Paul, entonces yo me enojaba y me daba media vuelta.

-Bella, porfavor…¿no me digas que te enojaste?...¿no sera por que en verdad te gusta Paul?...¿o si?- se comportaba muy odioso, yo le respondia con una sonrisa y…

-oh y tu te enamoraste profundamente de Tanya ¿no?- se ponia furioso despues de que le decia cosas asi, pero aun asi seguia molestandome.

-¡YA!...¡Edward Cullen!-me quede pensando despues de darle un golpe-

-…eres mala…- me miraba de reojo y luego me sacaba la lengua…para especificar eso solo lo hacia cuando estaba conmigo, despues, era algo serio.

-si lo soy, ahora por eso no te ayudare…-me cruzaba de brazos y me hacia la enojada…

-esta bien, te dejo de molestar, pero ayudame- y magicamente volvia a decirte que si, hasta ese entonces no abia comprendido que el tenias cierto poder sobre mi.

-Muy bien, que bueno que se reconciliaron, deberian de dejar de pelear tanto al día…les hara mal a ustedes y asu relación amorosa…- Paul llego de la nada y coloco una de sus manos sobre el hombro de cada uno.

-pedaso de porqueria…vete de aquí si no quieres que te golpee…-susurre, Edward me miro y despues a Paul, luego le susurraste tambien algo al oido

-esta bien…-dijo Paul y se fue.

-¿ves, Edward lo que ocacionas?- me miraste indignado extirando los brazos a los lados y tratando de decir algo

-yo no…aah…ahora resulta…- ultimamente eran demasiadas las peleas entre ambos, pero siempre terminabamos riendonos.

Durante ese mes nos conocimos lo suficiente para decir que eramos amigos, yo sabia de tu familia y tul de la mia, todo era perfecto como estaba, sin sentimientos como amor, solo amistad, supongo que asi fueron como debieron de quedarse las cosas…pero…el destino

No lo quiso asi.