Primeras palabras... y primeras sensaciones

-Bien, la obra que vamos a ver este trimestre va a ser Romeo y Julieta -dijo el señor Mason. Todos cogimos nuestros libros-. Señorita Callahan, al resto de alumnos se lo mandé leer como tarea para el verano. Póngase al día.

-Descuide, me lo leí hace cinco años.

Murmullos de incredulidad inundaron el aula y yo miré a todas partes. ¿También era rara por leer?

-Bien... En tal caso, podrá decirnos su opinión sobre el libro.

Este profesor iba a pillar, ¿verdad?

-¿Piensa que la historia de Romeo y Julieta es romántica?

-Totalmente -respondí, segura de mí misma.

-¿Por qué?

-Supongo que por el hecho de que su amor llegue al extremo. Son capaces de morir el uno por el otro.

-¿Y eso le parece romántico? ¿No hubiese preferido que ambos vivieran?

-La vida no es justa y no siempre tiene un final feliz.

El profesor quedó contento con mi respuesta.

-¿Sí, señor Cullen?

Levanté la vista y vi que el chico que se sentaba al lado de Isabella había levantado la mano.

-Yo pienso que lo que hace Romeo es pura estupidez.

-Explíquese.

-Por su culpa muere su amor, y antes de pensar, decide matarse.

-Interesante.

-¿Y no piensas que en una situación así en la vida real harías lo mismo? Quiero decir, si llegases a vivir ese tipo de amor...

Entonces se giró y pude apreciarle. Ojos penetrantes, nariz perfecta y recta, mandíbula fuerte, labios finos y perfectamente delineados. Era realmente guapo.

-Tendría que verme en la situación.

-Eso es precisamente a lo que me refiero. Su amor llega a ser tan fuerte que no duda ni por un segundo en matarse. Sin esa mujer su vida no tiene sentido, así que... ¿por qué seguir viviendo?

Una sonrisa de medio lado asomó por su cara. Mi corazón dio un vuelco.

"No, Lizzy, tranquilízate. Puede ser un chulo y un arrogante. No te dejes llevar por lo que ves."

Siempre procuraba no fijarme en el físico. Normalmente los chicos más guapos eran los peores. Lo sabía por experiencia. Puede parecer extraño, pero le oí reírse. Como si hubiese sabido lo que estaba pensando.

-Y después de este pequeño debate originado entre el señor Cullen y la señorita Callahan, seguimos con la clase.

Bajé mi vista e intenté concentrarme. Pero era imposible. Olía muy bien... ¿Qué colonia utilizaría?

Cuando sonó la campana que anunciaba el fin de la clase me sentí aliviada. Con suerte no tendría que estar con él en la siguiente clase. Pero antes tenía que saludar.

-Perdona -dije, tocando a Isabella en el brazo-. Eres Isabella Swan, ¿verdad?

-Bella -dijo. Por su mirada aprecié que me había reconocido.

-Cierto, no te gusta que te llamen por tu nombre completo. No sé si te acordarás de mí... Soy Elizabeth Callahan... Estuvimos juntas en el instituto de Phoenix...

-Sí, me acuerdo. Venías conmigo a Biología.

-Sí... Bueno, no nos relacionamos mucho, pero me alegro de volver a verte.

-Igualmente -el chico guapo se acercó a ella.

-¿Así que os habéis mudado aquí? -me preguntó Bella.

-Sí. Ya sabes, queríamos tranquilidad después de vivir en tantas ciudades ruidosas. Pensamos que en un pueblo así no pasa nada peligroso o extraño, que todo siempre es igual, y era lo que necesitábamos, así que...

¿Por qué se miraban y sonreían? ¿Acaso había dicho algo gracioso?

-Eh... Hola, soy Lizzy -saludé al chico.

-Edward Cullen.

-Encantada... Bueno, me voy.

-¿Sabes dónde está tu próxima clase? -me preguntó Bella mientras caminábamos por el pasillo.

-No, pero la encontraré, no te preocupes.

-¿Qué tienes?

-Música.

-Qué casualidad... Nosotros también. Te acompañamos.

"Genial", pensé.

-Gracias.

-Alice me ha dicho que han cambiado a la profesora -dijo Edward.

-Oh... ¿Y ha conocido ya a la nueva?

-Sí. Dice que es muy maja y viste genial.

-Alice como siempre.

-Bueno, en realidad... -decidí meterme en la conversación-. La nueva profesora es mi madre.

-¿En serio? No sabía que era profesora dijo Bella.

-Sí. Al principio se dedicaba a dar clases particulares de piano, pero ahora trabaja aquí.

Me quedé pensando... Cullen... ¿De qué me sonaba ese apellido? ¡Claro! ¡El médico!

-Perdona... ¿Tú padre no será médico en el hospital?

-Sí -dijo Edward. No parecía sorprendido de que le preguntara algo así. Era realmente raro...

-Bueno, es que mi padre trabaja en el hospital y me ha dicho que tu padre es muy bueno.

-Sí. Cura a Bella siempre que se hace algo. Suele ser a menudo.

Ella le miró, sonriendo. Entre estos dos había algo, estaba claro...

Bueno, al fin sé cómo va todo esto de Fanfiction... Estaba un poco perdida XD.

Es la primera historia que escribo de Crepúsculo, así que si veis muchos fallos, es normal XD. Acepto críticas de todo tipo, siempre que sean con respeto. Me encantaría saber qué pensáis de mi historia y si cambiariais algo o no.

Besos y abrazos!