Jane P.O.V

Solté una carcajada, esas en las que ríes con honestidad. Hace años que no soltaba siquiera una sonrisa sincera y llega este maldito perro mojado a cambiarlo todo. A hacerme sentir confusa, Seth me miro fijamente, como inspeccionándome. Me asustaba un poco. A veces.

-Tu risa es…hermosa

No, no, no, no y no. Que le pasa a este maldito perro. Al fin llegamos y sin siquiera atreverme a mirarlo abri la enorme puerta para luego subir unas viejas escaleras de piedra y llegar al sitio requerido por mi maestro Aro. Me pare justo frente a él.

-Tú tarea sera vigilar, asi que te ayudare a entrenar solo por hoy. Primera regla: Los vampiros son más rápidos y fuertes que tú. Segunda regla: Nunca ataques por el frente, conocemos sus movimientos

Mientras hablaba peleaba contra él, derrumbándolo al final. Sonrei y me acerque a él para darle la mano y ayudar a que se levantara del suelo. En cuanto tomo mi mano le doble el brazo y lo puse frente a frente con el suelo. Puse sus dos brazos en su espalda poniendome de rodillas contra el suelo e inclinándome hacia su oido para susurrar algo.

-Tercera regla: Nunca confíes en nadie ¿Entendiste?

-Si

Subimos otro par de escaleras más hasta llegar al último piso. Le tocaba vigilar la torre media, la más grande y por ser su primer día lo ayudaría con ello. Me puse en una esquina y él se puso en otra, justo donde le indique. Mire hacia cualquier lugar menos hacia donde Seth se encontraba. No quería mirarlo y no le hablaría.

-¿Para qué quieren guardianes? Me refiero a que, ¿quién querría atacarlos? Son los Volturi

-"¡Callate! Vienes a vigilar, concéntrate" Mencione un tanto molesta "¿Qué haces aquí entonces? Tú querías ser guardián"

Pareció ponerse nervioso, muy nervioso. Abrio la boca para cerrarla sin articular una sola palabra. Lo mire con mayor intriga. Él era el que vino hasta acá, pidiendo ser el perro guardián. Entonces, ¿por qué decía aquello? No tenía lógica, en absoluto. Él no diría nada, tendría que presionarlo. Puede que todo fuera mentira, que estuviera aquí para atacarnos o investigar acerca de nosotros.

-¡Dímelo! ¿Qué haces aquí en realidad?

-B-Bueno…yo, estoy aquí para…protegerlos. Es la verdad

Mentiras. Podía notarlo en su voz, estaba mintiendo. Lo mire y en menos de unos segundos yacía en el suelo retorciéndose, gritando de dolor. Dolor el cual yo le proporcionaba. Una sonrisa se dibujo en mi cara. Adoraba mi poder, adoraba hacer sufrir. Si después de esto, intentaba mentirme de nuevo…lo mataría.

-¿Por qué hiciste eso?

-Mentiste. Quiero la verdad

-Esa era la verdad, no tengo porque mentirte

Volvió a retorcerse en el suelo pero esta vez le provoque más dolor. Un dolor mucho más intenso. Intentaba detenerme pero era casi imposible. Aro se enojaría si lo mataba. Él pidió que no hiciera cosas inmaduras, que no lo matara. Me detuve mientras el perro trataba de levantarse del suelo, reflejando dolor en sus ojos.

-Deja de hacer eso…por favor. Te diré la verdad

Lo mire. Esperando ansiosamente a que me dijera la verdadera razón por la cual estaba en este lugar. Se levanto con lentitud del suelo y clavo su mirada en la mía. Ojos cafés, bonito color. Esperen. ¿Qué demonios dije? Olvidalo Jane, simplemente olvídalo.

-No quiero estar más con mis compañeros. Me tratan como un bebé por ser el menor. Estaba harto de ellos y necesitaba ir a un lugar donde apreciaran mi protección, asi que…decidi venir aquí, a Volterra. Esa es la verdad.

Lo mire a los ojos, de este modo sabría si me decía la verdad. Y asi parecía serlo esta vez. Asentí y di la vuelta, colocándome en mi posición. Escuche como el latido de su corazón aminoraba su velocidad. Quise darme la vuelta y morderlo pero al oler, al oler su olor de perro mojado, mis pensamientos se detuvieron. Que asco. ¿Qué pensaría él de mi olor?

-¿Porqué Heidi tiene ojos violetas?

-Usa lentes de contacto azules…pero sus ojos son rojos

¿Por qué Seth me preguntaba sobre Heidi? Ya sabía que ella era increíblemente bonita pero, ¿un perro y un vampiro? No es normal. Asqueroso.

-Me da miedo. Es algo…atemorizante. Su mirada es…no sé como explicarla

Sonrei ante aquello. ¿Es qué acaso Heidi era la única que le daba miedo? Todos somos atemorizantes. Debería de temernos.

-¿Heidi es la única que te da miedo?

-"Todos" Dijo rápidamente "Menos tú"

Hasta ahora seguía dándole la espalda. Lo qué dijo me sorprendio y me gire por completo, para mirarlo incrédulamente. Después de haberlo casi matado no me tenía miedo. ¿Acaso está loco?

-¿No…me temes?

-"No, bueno a excepción de cuando casi me matas" Rio unos segundos, nervioso "Pero…no me das miedo, me agradas"

En definitiva este perro tenía un tornillo zafado; Heidi, la más bonita de los Volturi, le daba miedo; Yo, la que más dolor provoca, la que odia sonreir. Le agradaba. Una sonrisa se dibujo en mi cara cuando me dije eso. Le agradaba. Me di la vuelta cuando lo escuche soltar un bostezo. Demonios. Olvidaba que los lobos duermen. Estuvimos en silencio mucho tiempo, pudieron haber sido horas. Estaba aburrida. Seth bostezo nuevamente.

-Es hora de irnos, debes dormir