Seth P.O.V

Sus palabras me dejaron aturdido. Le agradaba. Eso no se compara con lo que siento hacia ella pero con algo se empieza. Al menos no me odiaba, como a muchos otros. Mi cuerpo se llenó de emoción. Emoción que no debía quedarse dentro mio, debía salir. Di un ligero salto lleno de distintos sentimientos: felicidad, emoción, amor, esperanza; principalmente. Jane me miro con rareza.

-¿Porqué saltas?

-Soy un lobo, estoy feliz

-¿Suelen hacer eso cuando están "felices"?

Asentí con una sonrisa en la cara. Jane volvió a mirarme con rareza y rodo los ojos. Mi estómago gruño fuertemente y fue entonces cuando recordé que llevaba todo un día sin probar bocado. Jane miro mi estómago y sonrio.

-Te llevare a un lugar para que comas antes de ir a tu habitación

-¿No me darán sangre, cierto?

Sonrio y yo puse cara de asco.

-"No" Dijo "Podemos traerte a algún humano"

Puse cara de miedo, asco y confusión. Jane solto una ligera risa y volteo la cabeza agitándola, como para aclarar sus pensamientos. En estos momentos me gustaria ser Edward. Me gustaria poder leer su mente.

-Broma. Te llevare a una cafetería cerca de aquí

Dimos vuelta a otro túnel subterráneo, este era igual de oscuro que los demás. A pesar de la oscuridad lograba distinguir su blanco rostro. Su hermoso rostro. Ella noto que la miraba asi que siguio mirando hacia el frente. Un tanto incomoda. No supe cuanto tiempo estuvimos caminando hasta que nos topamos con una puerta. Jane la abrio y cerro detrás mio. Mire las escaleras.

-Te esperare aquí. Saldrás a un callejón. Camina hacia adelante cuando salgas. Encontraras una pequeña cafetería. Si no regresas en 15 minutos o tratas de escapar…te mato.

Perfecto. 15 minutos para comprar comida y regresar. Me encontraba corriendo hacia el norte hasta lograr salir del callejón. Cruce la corta calle y entre a la cafetería, agarre un sándwich y una botella de agua. Me diriji a la caja. En menos de 15 minutos, ya estaba de regreso. Junto a Jane, la cual esperaba con brazos cruzados. Se vería mucho más bonita si usara ropa normal y no esa espantosa túnica negra. Comía mientras caminábamos hacia el lugar en el que dormiría.

-Ugh. No entiendo como pueden comer eso, huele horrible

-Es como la sangre para ti

Cuando la puerta se abrio vi una cama sencilla, perfecta para mí. No era una habitación muy grande pero con lo que me ofrecían era más que suficiente. Una puerta dividía la habitación con lo que supuse era el baño. Era más grande que la habitación de mi casa.

-No es muy grande pero…

-¡Es perfecta!

Mire a Jane con una sonrisa y si, no mire mal, ¡Jane me regreso la sonrisa! Adoraba verla sonreir, sus blancos y perfectos dientes resaltando como siempre. Llamando mi atención.

-Mañana vendré temprano

-Gracias

-¿Por qué?

Alzó una ceja.

-Por todo

Tras decir aquello me acerque a Jane en un intento de abrazarla pero se alejo de mí antes de que pudiera siquiera tocarla. Me miro con los ojos más que abiertos, confundida. Entonces estire la mano y ella la estrecho. Agitándola suavemente de arriba hacia abajo. Su frío contacto me erizo la piel junto con una corriente eléctrica recorriendo mi cuerpo entero.

-Adiós

Mencione y ella se dio la vuelta para caminar. Notándose un tanto confundida. Cerre la puerta cuando Jane estuvo lo suficientemente lejos para que no pudiera escuchar lo que hacía. Me sente en la cama y di un largo suspiro.

Estaba claramente emocionado. Había tenido más de una conversación con Jane. Voy progresando.