Heidi P.O.V

Todo habia salido tal y como lo habia planeado el amo Aro, llevar al doctor, para que revisara al estúpido licántropo, por supuesto que sabíamos que se curaba rápido, pero era un teatrito para que Jane supusiera, que entre nosotros habia algo, habia llegado justo a tiempo, para que me viera salir de la habitación, aunque Demetri casi lo echa a perder todo, el con sus tontos celos. Ahora solo habría que esperar como se desarrollaba lo demás, tenía que reconocer que Alec nos habia facilitado las cosas, por lo pronto tendría que arreglar las cosas con Demetri, para que no fuera a cometer alguna tontería.

Seth P.O.V

Wow! No podia olvidar la increíble noche que pase junto a Jane, pero se habia ido antes de que me despertara Heidi con ese medico, que a la fuerza me obligo a que me desnudara para revisar si no tenía alguna otra lesión, aunque le insisti que me encontraba bien. Iba saliendo de la ducha, tan solo con una toalla envuelta bajo mi torso.

-Prometiste quedarte

Parecía enojada, su cara ya no era la misma, no era la de hace unas horas. Sus penetrantes ojos me infundieron miedo cuando me miraron con odio.

-¡Callate, perro! El amo Aro quiere verte

La tome del brazo con fuerza antes de que saliera. Cerró los ojos.

-¿Qué sucede? ¿Por qué te comportas de esa manera?

-Vi a Heidi salir de tu habitación, ¿piensas que soy estúpida?

Una risa salió de mi boca, al ver que su cara se endureció aún más, me detuve. Poniendome serio.

-Trajo a un doctor, para revisarme. Lo juro

Senti sus fríos labios, perdiendo el control. Escuche el chirrido de la puerta abrirse y nos separamos con rapidez. Ahora sentía la sangre acumulada en mis mejillas. Era Felix, su cara estaba llena de sorpresa.

-"Aro quiere verlos" Salio por la puerta, sin decir alguna otra palabra.

-Te amo, Jane. Solo a ti

Perdiendo el control de nuevo. Sus fríos labios eran como una droga, mi droga especial para sanar. Unas frías manos acariciaban mi pecho, un escalofrió en mi cuerpo provoco que un gemido saliera de mi boca. En mi mente, trate de hacer algo para quitarle esa maldita túnica de encima, hasta que Jane se separo de mi.

-Vistete, el amo Aro quiere verte

Refunfuñe para mis adentros.

-¿No te darás la vuelta? Voy a vestirme

-No

-Bueno, como quieras

Pero al quitarme la toalla y dejarla caer…

-Augh, como te atreves

Rei, y ella dio media vuelta.

-Te veo afuera

A veces, era tan complicado entender a las chicas, pero trataba de seguir el consejo de mi difunto padre "A las mujeres no hay que entenderlas, solo amarlas", que razón tenía mi viejo y ahora lo entendía a la perfección. Al salir de la habitación me encontre con su hermosa cara. Caminábamos en silencio, ella un tanto nerviosa.

Aro se acercaba a nosotros, Caius y Marcus sentados en los tronos; Alec parado al fondo y los guardias cruzados de brazos en los pilares. Su mano apretó la mía, utilizando su don. Supuse que Félix le habia dicho lo que vio. Aro miro a Jane y camino con delicadeza hacia ella, estirando su mano, pidiendo la de Jane.

-¿Quién lo diría? Un lobo y un vampiro

Camino de nuevo hacia mí.

-"Tú hermana y un compañero vendrán a buscarte. Iran al bosque a encontrarse con ellos" Esbozaba una ligera sonrisa en el rostro "Volaran a Forks y arreglaras las cosas con tu familia" Entonces, se acerco más a mí "¿Qué harás, Seth? ¿Te quedas con nosotros o te vas con ellos?"

Jane volteo aterrorizada, temiendo mi respuesta. Tenía que escoger entre mi familia y el amor de mi vida. Todos esperaban a que respondiera.

-"Me quedo" Dije finalmente

Hizo una seña con la mano, indicando que saliéramos. No podia creerlo, todo estaba listo, la aprobación de Aro, el viaje, mi vida junto a Jane.

-"Amo Aro" Dijo una voz al fondo del salón.

Oh demonios, lo olvidaba.

- "¿Si, Alec?"

-No puedo dejar que mi hermana vaya sola, no con ese perro pulgoso

-"Eso suponía, mi querido Alec" Dijo Aro con ese tono educado que siempre usaba. Por eso he dispuesto que acompañes a este par de enamorados en su viaje, adelante, ve con ellos

-"Gracias amo" Dijo Alec, con voz llena de agradecimiento

Extrañaba el olor del bosque, el sonido de los pájaros al despertar, el sonido de los animales paseándose por los arbustos, aunque este bosque no era nada comparado con el de Forks, cuanto extrañaba ese lugar y cuanto lo extrañaría de ahora en adelante, aunque el acuerdo con Aro habia sido que viajaríamos una vez al año para ver a mi familia, que nervioso me sentía, sin mencionarla a ella, que se mostraba ansiosa por la aprobación de mi madre, ojala y todo saliera bien, por lo pronto, veríamos a Leah, el miembro más inestable de la manada, que sobre todo, era mi hermana.

Jane ya no traía la túnica negra y Alec ya no usaba ropa negra, ambos venían vestidos como los adolescentes que parecían. Jane dio un fuerte e innecesario respiro y tenso la mandíbula.

-"Están cerca, puedo olerlos" Menciono Jane

Tome su mano con fuerza.

Entonces los vi, eran Leah y Sam. Ninguno venía transformado, pero corrían a gran velocidad. Se pararon frente a nosotros. Leah solto un gruñido y Sam puso cara de asco al ver a los mellizos a mi lado.

-¿¡Por qué demonios te fuiste sin decirnos! ¡Estabamos preocupados! Si no hubiera sido por Alice, aún no sabríamos en dónde estabas

Demonios, Alice.

-"Voy a Forks" Fue entonces cuando Leah y Sam miraron mi mano entrelazada con la de Jane "Me quedo con los Volturi"

Mi hermana comenzó a reir, pensando que lo decía en broma. Al ver mi expresión de seriedad su expresión se volvió seria. Tratando de descifrar si lo decía de verdad.

-Ella es Jane y él es…

-Los conocemos

Interrumpió Sam, viendo a Jane. Para Sam y Leah, ellos eran enemigos.

-Nuestro avión sale pronto, voy a despedirme de mamá

Al darme media vuelta, Leah me tomo por el hombro con fuerza para darme la vuelta y ponerme frente a frente con ella.

-"¿Con un vampiro, Seth?" Al decir vampiro miro a Jane con asco y después, regreso la mirada a mí "Me das asco"

-¿Es todo? Porque tengo que irme

Abrio los ojos y me di la vuelta, comenzamos a correr en dirección al aeropuerto. Antes de habernos ido, eche un vistazo hacia atrás. Leah estaba enojada y Sam, él estaba parado a un lado. Sorprendido.