Condena Eterna"
Disclaimer: …. T_T No es mío Inuyasha!!!! Por queeee!!!!
Summary: Vendida por su madre alcohólica sin una razón para vivir más que salvar la vida de su hermano menor, se dispone a vivir el maltrato de una vida sin sueño y de esclavitud de un Demonio, Condenada a una Eternidad de Tortura, sin amor… Advertencia: M por Oscuridad, abuso y lemons… si no se sienten cómodos con esos temas por favor no lean.
Muy Dark este capitulo, y Lemmons so… Warning!!!
Capitulo II
Sango se apresuró a entrar al baño, vio a Kagome derrotada en la bañera llorando sin consolación, rápidamente tomó una toalla la envolvió en ella secándola y la auxilió a salir.
La sentó en un banco en el baño para estudiar su rostro, su mejilla estaba un poco enrojecida y un ligero morete se comenzaba a dibujar en la esquina de su labio, limpió inmediatamente con una toalla húmeda el resto de sangre que le quedaba
-Estoy bien Sango, no te preocupes- le dijo, ausente
-Por favor, ocupas reponerte, ocupo que seas fuerte, Inuyasha te quiere con él en poco tiempo, es impaciente- explicó
Los ojos de Kagome se llenaron de miedo, incrédula observó a su única aliada, con gran asombro.
-Lo siento, el no hace esto, nunca había venido a la habitación mientras arreglamos a una joven y nunca quiere estar con ellas la primera noche, no es normal- dijo, con culpabilidad en sus ojos
El miedo se acrecentó aun más –No puedo morir, aunque es lo que más quiero en estos momento, no puedo, dime que tengo que hacer, después de todo sigo viva gracias a tus consejos- dijo controlando sus ansias, para ofrecerle una sonrisa sincera a una aliada en ese infierno al que ahora estaba destinada a vivir, a sobrevivir
-Yo perdí un hermano- le dijo con tristeza, sentándose a un lado de ella y regresándole la sonrisa –Es por eso que te entiendo y te ayudaré, haré todo lo que esté en mi para que tengamos éxito- finalizó sonriéndole mientras tomó su mano para reconfortarla
-Gracias- dijo inclinando su mirada, sintiendo un nudo formarse en su garganta
-Kagome, para empezar ocupo que no llores más, mañana tendrás mucho tiempo para llorar, pero hoy se acabaron tus lágrimas, Inuyasha no puede verte llorando- suplicó –Tienes que ser fuerte, y confío en que lo vas a conseguir-
Sonriendo preguntó -¿Qué te mueve Sango? Disculpa que te lo pregunte pero me intriga- dijo observando con atención la reacción en su rostro
-Miroku… no es lo que antes solía ser, no te digo que era como Inuyasha que ha cedido completamente a la oscuridad, después de todo Miroku es humano, pero ciertamente era un maldito, desgraciado de lo peor- contestó riendo al recordar –De cierta forma, se compadeció de mi, la lastima de su parte se convirtió en compasión la cual nació un amor, yo lo perdí todo ahora solo lo tengo a él- respondió con un brillo en sus ojos, el brillo de un amor innegable
Kagome exhaló su derrota, aunque era hermosa la historia de Sango la oportunidad era probabilidad de una en un millón, ofreció una sonrisa sincera, una alegría por que por lo menos alguien bueno recibía lo que entregaba, alguien con el corazón de Sango que apenas a unas horas de conocerla le brindaba el cariño y amistad desinteresada, que nadie en su vida le había ofrecido
-Nadie dice que no pueda ser tu caso Kagome- dijo esperanzada
La observó con atención y replicó –Tú crees que puedo… siquiera pensarlo… después de lo que me hizo, lo único que siento por él es desprecio y miedo-
-Si tu hermano sigue vivo es gracias él, a nadie más- ella inmediatamente en sorpresa miró a Sango interrogante –Si él nos lo hubiera pedido, hubieran tenido que matarlo, más aun después de haberte escuchado nombrarlo con tanta vehemencia, entiende que ahora le perteneces, por increíble que eso te parezca es tu Dueño, yo solo te aconsejare y estaré a tu lado, pero lo que pase contigo y tu vida depende de él, así que trata, trata por que es la única manera y oportunidad que tienes- suplicó nuevamente
-Por lo pronto puedo sentir gratitud hacia el por Sou- tragó saliva al recordar la prohibición de su amo –Por mi hermano y que pase lo que deba para continuar garantizando su seguridad- finalizó con determinación
-Y también la tuya, busca tu felicidad- con esto dicho comenzó a arreglar a la joven
-¿Qué pasará?- preguntó con curiosidad mientras terminaban de alistarla
-No lo sabemos, todo depende de él, lo único que pidió es que no lloraras, creo que lo que pase a continuación depende de eso- respondió Sango
Kagome asintió tratando de digerir y ordenándose internamente la prohibición para no derramar una sola lágrima -¿Crees que quiera…?- ni pudo terminar mientras en la duda su corazón comenzó a latir rápidamente
La joven entendió a donde iba su pregunta –No lo sé, regularmente pasa, pero regularmente nunca pide a ninguna joven en la primer noche, por lo regular se preparan una semana antes de que el si quiera piense en conocerlas, ni siquiera entendemos cómo fue que vino a verte- contestó mirándola fijamente con tranquilidad, procurando no asustarla más de lo que ya lo estaba
-¿Inuyasha de que se trata esto?- preguntó Miroku mientras se disponía a obedecer la última orden
Inuyasha volteó sus ojos exasperado por las interrogantes –Solo hazlo- indicó, con una maliciosa sonrisa en su rostro
-Nunca me habías pedido esto- replicó caminando nervioso de un lado a otro al no saber que tramaba
Él demonio se dejó caer sobre su silla -Puedo hacer lo que se me plazca- dijo, tomando una pequeña daga en sus manos, se clavó la punta sobre la yema de su dedo índice penetrando la piel y sacando un poco de sangre
-Con ella- Contestó con desprecio, mientras lo retaba con su mirada
Él demonio sonrió sarcásticamente –Disfrútalo ahora, las cosas son como son, y lo que sea que quiera que alguien pague no lo podré conseguir, tienes razón, pero me haz traído un buen reemplazo para ejecutar mi venganza- respondió tranquilo elevando su dedo y presionando para derramar unas gotas de su propia sangre en su boca, tomándola como si fuera un aperitivo
Miroku observó con asco la acción de su sangriento colega -¿No te has vengado lo suficiente?- cuestionó
-¡No!- gritó molesto golpeando con ambas palmas su escritorio
-Nada va saciar tu sed de sangre y venganza, nada ni nadie, incluyendo a Kagome. Cediste y te convertiste en lo que dijiste jamás serias, ahora somos aquello que juramos jamás ser-
Apretó sus colmillos con rabia -Ella rompió su promesa- dijo con furia
-¿Y donde está la promesa contigo mismo? ¿No te debes nada? Supongo que tampoco le debes nada a tu madre- respondió molesto respirando una y otra vez, aumentando su rabia alzando su voz continuó -El gran Inuyasha, controlado por una impostora, controlado por una esclava, dices que mis sentimientos por Sango te repugnan, por lo menos yo me convertí en algo mejor, tu estas sumido en odio y oscuridad, sigues siendo controlado por ella a cada paso y acción que haces, deberías más que odiarte a ti mismo, ahora entiendo por qué hiciste lo que hiciste con tu espejo, a quien crees que engañas, a mi no puedes, ni siquiera tu mismo soportas al demonio en que te has convertido, no toleras tu propio reflejo- esperó negación, la cual jamás llego pues tenía razón lo cual lo alentó a seguir -Y aborreces el olor de Sangre sobre tus manos, por eso tanto afán en eliminarlo, déjame informarte que aunque borres el olor, las imágenes en nuestras mentes jamás nos abandonarán-
-Haz lo que te ordené y deja los remordimientos para otro día, que tu hayas encontrado tu milagro no expiará tu culpa- llevó su cuerpo al respaldo de su silla, intentó calmar sus pensamientos, cuánta razón tenía y cuanto pesaban todas esas palabras
-No busco expiar mis culpas, maldecido estoy- tomó su celular marcando un número, mientras se preparaba a salir de el estudio finalmente dijo en un suspiro, perfectamente audible para ambos -Malditos Estamos-
Alerta… Lemons y tono muy oscuro a continuación lo advierto porque…
No digan que no se los advertí
-Debes esperar a que te llame y sales por esta puerta que conecta con su habitación- indicó Sango, señalando la puerta
-Gracias- Dijo Kagome sinceramente
-No tienes nada que agradecer, me retiro, suerte- dijo diciendo adiós con la mano mientras salía del cuarto rápidamente, algo en ella la apuraba, extrañaba demasiado a Miroku, tenía mucho tiempo sin estar con él y eso la intranquilizaba
Llegó al final del pasillo y dio vuelta a la derecha para dirigirse al cuarto de Miroku, rápidamente paso la primer puerta, el cuarto que estaba designado a ella, se apresuró a la segunda puerta tocando suavemente, nadie respondió, tocó nuevamente sin obtener respuesta.
Una mano tocó su hombro lo que la hizo gritar del susto, volteó rápidamente encontrando una mirada triste de su amado –Miroku- dijo suavemente al verlo tan deprimido y molesto
El alzó su mirada y le sonrió, una sonrisa que no conjugo con sus ojos tristes, sin dejarla hablar tomó sus labios con los propios tomándola, demandante. La extrañaba y en estos momentos no sentía ganas de nada más
Sango entendió su necesidad y cedió ante su demanda, algo nuevamente estaba mal con él, y ella estaría para cuando él quisiera y de la forma que lo deseara
La tomó por la cintura presionándola hacia él, al mismo tiempo que con su cuerpo lo presionaba hacia la puerta, soltó sus labios comenzando a besar el costado de su boca hacia su cuello, se detuvo besando alrededor de su oído -Te necesito- susurró
Comenzó a mover sobre la tela de su vestido sus manos, llevó una de ellas rápidamente a su pecho derecho mientras con la otra mano masajeaba su muslo interno, de una forma intensa, mientras atacaba con besos su cuello –Ya me tienes- le dijo ella entre gemidos permitiéndole continuar
Con esto dicho el desgarro la parte de arriba de su vestido dándose acceso a uno de sus pechos, con su boca comenzó a besarla apasionadamente en el busto, enrojeciendo cada milímetro que besaba, y ella respondía con sus dulces ruidos que solo él provocaba, tomó por fin su pezón entre sus labios succionándolo bruscamente provocando un grito de placer de ella. Rápidamente llevó su mano que masajeaba su muslo interno hacia su intimidad, hizo su calzón hacia un lado y la penetró con su dedo medio, Sango sintió una ola de calor dentro de ella, sintió como la penetraban al mismo tiempo que le provocaban humedecerse aun más, desearlo aún más. Miroku la alzó colocando sus piernas alrededor de él, la observó antes de continuar, esperando su aprobación, como si el líquido sobre sus dedos no fuera suficiente aprobación
-Por favor, Miroku, no te detengas- dijo ella tomando sus hombros acercándolo a ella, enredando aún más sus piernas sobre él, acercándose más hacia su mano aún dentro de ella, provocando mayor placer, demandándole que continuara lo que ya había empezado
A lo que él no titubeó, rápidamente la presionó con su cuerpo más hacia la puerta, una vez que ella se estabilizó con la puerta, hábilmente se desabrochó su pantalón, sin siquiera molestarse tomó su vestido levantándolo aún más y nuevamente movió hacia un lado su calzón, en un movimiento la penetró con fuerza. Sintió cómo ella gimió sobre su oído, perdiéndose entre sus caricias, sus besos y su húmedo interior, húmedo por él y para él
Ambos comenzaron a moverse gimiendo en unísono, besándose y acariciándose. El comenzó a penetrarla con más y más fuerza, provocándole un orgasmo al mismo tiempo que él buscaba el propio, pronto no se pudo contener más y derramó su semen dentro de ella, aún al borde de su segundo orgasmo Sango sintió su miembro pulsar mientras sentía como se llenaba de su líquido, sin poder contenerlo nuevamente apretó fuertemente sus hombros, arqueó inconscientemente su espalda dándole aún más acceso, mientras terminaba junto con él aquel acto
Kagome se encontraba nerviosa esperando, se sentó en el borde de su enorme cama. Sentía un hueco enorme en su estomago y su mente giraba entre mil y un ideas, preguntándose así misma que le pasaría, se sentía aterrada al recordar a su ahora amo, y no tenía idea cómo reaccionaría ni lo que desearía hacer con ella
Se sobresaltó al ver la puerta que conectaba al cuarto de Inuyasha abrirse bruscamente. De entre las sombras apareció él, caminó de forma tranquila hacia ella. Esta vez Kagome pudo observarlo con atención, recordó inmediatamente su cabello gris alargado, puso atención en las orejas que estaban en la parte de arriba de su cabeza, bajando su mirada a su tez blanca que hacían un divino contraste con sus ojos de color miel, su intensa mirada le provocó desviar su vista y el percatarse de que él solo llevaba puesto un pantalón negro de seda, le hizo notar su masculina figura olvidando de pronto todo aquel miedo.
-Veo que estás lista- dijo sonriendo cálidamente
Ella salió de su shock y dejó de observarlo con tanta atención, un escalofrío corrió a través de su cuerpo al escuchar esa voz, sintiendo de nuevo ese pavor ante su presencia –Si, amo- contestó con voz entre cortada
Dio un último paso hacia ella y la tomó de la muñeca llevándola a su cuarto, ella simplemente lo siguió apresurando su paso lo más que pudo, observó con atención un poco el cuarto oscuro y lujoso, en la parte de en medio se encontraba una cama aun mas grande que la que le habían asignado a ella y frente a la cama una silla de madera con hermosos acabados. Precisamente fue a donde la dirigió
La tomó con brusquedad dejándola caer sobre la silla, comenzó a atarle los brazos y sus tobillos asegurándola a la silla
La respiración de Kagome comenzó a agitarse, y el miedo se acrecentó al momento que la comenzó a amarrar de brazos y piernas, lo amarres eran fuertes, pero no lo suficiente para hacerle daño, pero su preocupación no era esa, si no la maliciosa sonrisa que tenía dibujada en su rostro
Al terminar de amarrarla se acercó a ella, inclinándose hacia sus labios, rozó sus labios contra los de ella, finalizando sus movimientos en un beso, sintió su sabor y vio como ella se tensó automáticamente, pero no se molestó en detenerse
Ella se dejó besar, pues no había nada que hacer -ahí va mi primer beso- se dijo a si misma mientras lo sentía besándola más y más apasionadamente, ella cedió en el beso y comenzó a copiar sus movimientos regresándole el beso y sintiéndose derrotada ante aquel individuo.
En un instante se apartó de ella, con un rostro serio la observó con desprecio. En un movimiento con una de sus garras penetraron su muñeca contraria, haciendo brotar sangre de la herida. Kagome lo observó con horror al repentino cambio, pero nunca esperó la siguiente orden de aquel demonio
-Bébela- ordenó fríamente
Sus ojos se abrieron en horro –bébela- pensó para ella misma, que demonios estaba ocurriendo
El sonrió ante su miedo y su reacción –No soy un vampiro, por favor, así que bebe, es una orden- dijo aproximando su muñeca al ala boca de ella, la tomó por el cabello obligándola a beber de su sangre
Tan solo unas cuantas gotas fueron suficientes, retiró su mano y le sonrió con crueldad
La sangre del demonio paso a través de su garganta dejando un rastro de calor mientras se adentraba en su estomago, sintió inmediatamente una reacción interna como si algo en ella estuviera cambiando, su corazón comenzó a latir con rapidez, unas gotas de sudor comenzaron a formarse en su frente –¿Qué me pasa?- se preguntó a sí misma, alzó su mirada interrogante cuando de pronto todo se aclaró
Al observarlo a sus ojos, su pulso se acelero incontroladamente, sintió una urgencia por acercarse a él, en ese momento intentó moverse hacia el siendo imposible debido a lo pesada que era la silla, su cuerpo no le respondía, actuaba por sí solo, por si solo pedía físicamente a ese demonio frente a ella
-Ahora estás lista- dijo él sonriendo mientras se alejaba de ella
-¡No!- gritó ella al ver cómo se alejaba de ella, en shock no entendía ese sentimiento de abandono que repentinamente sintió invadiéndola internamente causándole sufrimiento y desesperación. Nunca imaginó ella lo que estaba por venir
Inuyasha se aproximó a una puerta de su habitación, abrió suavemente la puerta y sonrió a algo que Kagome no pudo distinguir, la sonrisa más dulce que alguien jamás vio en el. Seguido de eso lo acompaño una hermosa joven de cabello rojo y tez pálida. Viró su mirada hacia Kagome ofreciendo una malvada sonrisa, paso a paso la joven lo siguió hasta su cama
El cuerpo de Kagome trató de zafarse de la silla, buscó mirar hacia un costado, poco podía soportar esa imagen, la ira que sintió en su interior era insoportable, quería matarla, quería matar a esa joven que nunca había visto, sintió un odio indescriptible hacia ella, por tocar algo que sentía suyo. Con la vista fija al suelo, comenzó a escuchar a la joven, lo cuál inmediatamente la hizo observar la escena
Inuyasha se encontraba besándola y tocando cada centímetro de su piel, la joven respondía a cada caricia y a cada beso
-¡No!- gritó ella incontroladamente al ver cómo despojaba a la joven de sus ropas -¡No!- continuó gritando con rabia y desesperación. Kagome no podía más, su sangre comenzó a hervir de coraje, intentó zafarse de la silla siendo imposible –No Amo- dijo en un suspiro dejando su ser llenarse de miseria y oscuridad
Él continuó besando a la joven ahora desnuda, alzó su mirada hacia la derrotada esclava y le sonrió mientras penetró a la joven bruscamente, colocó sus manos a los costados de ella sosteniendo su peso, sin dejar de mirar a Kagome, mientras penetraba una y otra vez a la joven.
Kagome sintió la miseria invadir su ser, quería llorar, quería gritar, quería que eso parara en ese preciso momento, ella deseaba con todo su ser quien estuviera en esa cama, con él –¿Por qué?- se cuestionó, sin poder apartar su rostro de aquellos ojos que solo le brindaban odio, no pudo más que soportar esa escena, pues no había nada que pudiera hacer
Pronto Inuyasha alcanzó su límite junto con la joven y ambos entre gruñidos y gemidos finalizaron perfectamente sincronizados. Inuyasha rápidamente se colocó su pantalón y ordenó a la joven que se retirara
-Te odio- dijo postrándose frente a Kagome
Ella alzó inmediatamente su mirada, su frase resonó en todo su ser sumiéndola en una tristeza incontrolable
-Eres lo más repugnante que mis ojos pueden presenciar- dijo fríamente –Ahora te ordeno que retires tu molesta presencia- dijo rasgando las telas que la ataban
Un nudo en la garganta se formó en ella, su desprecio la hería como nunca antes nada lo había hecho, casi corriendo salió huyendo del cuarto, sin mirar atrás, derramando todas las lágrimas que incontrolablemente salian de su ser
Fin Capitulo II
OMG
OMG
OMG
¿Qué piensan? ¿Les gustó o no ? ¿Me excedí, me pase?
Mil graicas por los reviews, por ahí me dejaron indicado que de fecha para siguiente updates pero la vdd me es muy difícil darles un estimado, tengo mucho trabajo y a veces incrementa o a veces no, por lo pronto traigo muy fresca la idea está por lo que me es fácil armar los capítulos, tratare de hacer updates semanales, pero si debo decirles que los reviews son de mucha influencia, por favor déjenme acepto criticas y sugerencias!!!
Espero no los haya disgustado mi continuación, gracias por leerme
XOXO
