"Condena Eterna"

Disclaimer: …. T_T No es mío Inuyasha!

Summary: Vendida por su madre alcohólica sin una razón para vivir más que salvar la vida de su hermano menor, se dispone a vivir el maltrato de una vida sin sueño y de esclavitud de un Demonio, Condenada a una Eternidad de Tortura, sin amor… Advertencia: M por Oscuridad, abuso y lemons… si no se sienten cómodos con esos temas por favor no lean.

Continua lo Dark en este capítulo, pero dimos un pequeño respiro…

Capítulo III

Los rayos del sol iluminaron la cara de Kagome que yacía sobre la cama, pronto sintió molestia en sus ojos y se elevó su temperatura con el calor que entraba por la ventana. Abrió lentamente sus ojos lastimados y llevó su mano a su frente. Se sobresaltó al percatarse que tenía una toalla húmeda sobre su frente. Intentó levantarse de la cama sin embargo rápidamente un calambre por todo su cuerpo la detuvo.

-No te muevas- le ordenó

Inmediatamente cerró sus ojos absorbiendo el dolor que aun tenía sin entender que sucedía. Reconoció esa voz demandante pero ni siquiera pudo reaccionar. Poco a poco el dolor desapareció, respirando con fuerza y profundidad, abrió los ojos.

- ¿Quién eres?- preguntó Inuyasha acercándose a ella

Ahora con sus ojos acostumbrados a la luz lo pudo observar con claridad mientras él se acercaba hacia la cama –Mi nombre es Kagome, amo- respondió por poco olvidando que siempre debía llamarlo Amo

- No me importa tu nombre, Pregunte Quien Eres, has estad postrada en esta cama por tres Días, ¿Qué Demonios pretendes- reclamó

-¿Tres Días?- respondió confundida

Inuyasha se acercó aun más y se sentó en una silla que se encontraba justo al lado de ella, tomó la toalla sobre su frente y la retiró, colocó su mano sobre su piel dándose cuenta que la fiebre había cesado

Ella se estremeció con temor a que el la lastimara, ya sentía demasiado dolor actualmente como para poder soportar un dolor más

-¿Qué es lo último que recuerdas?- preguntó en el tono habitual

-Yo...- Kagome trago saliva al recordar lo que ella pensaba había pasado la noche anterior, recordó el sentimiento de vacío y desesperación que lleno su ser y se estremeció

-¡Dime!- le ordenó desesperándose

-Yo recuerdo que... Como si hubiera sido ayer entre a su cuarto y... Yo... Tome su sangre y- dijo tragando nuevamente saliva mientras cada palabra traía el recuerdo y sentimiento de esa noche

-¿Que sentiste?- ordenó aun más demandante

-Yo... Sentí lo más feo que jamás haya sentido en mi vida, al tomar su sangre una enorme ansiedad me llenó- trato de respirar al recordar dichos sentimientos, la imagen de él alejándose de ella le recordó un vacio horrible – me sentí abandonada, perdida en el momento, y al verla tan hermosa y yo quería matarla porque ella tenía lo que yo mas añoraba en ese momento, yo deseaba hasta un punto imposible quería morir en ese momento de tristeza, me sentí la persona más miserable de mundo- dijo mientras unas lagrimas escaparon de ella reviviendo esos horribles sentimientos

-No volverá a pasar, fue una reacción a mi sangre una muy mala ya que te dejo enferma por tres días- dijo el fríamente sin mirarla a los ojos

Kagome se sintió más segura y lentamente se reincorporó sentándose sobre las almohadas que se encontraban tras de ella, dándole apoyo, secó sus lágrimas y no pudo evitar responder lo que su alma le indicaba- Yo... No le deseo eso a nadie, me pregunto si alguien alguna vez experimentó eso, no puedo imaginarlo, siento tristeza de solo pensarlo-

Inuyasha tragó saliva al ver el tipo de reacción que los recuerdos tenían en ella -Quien eres- dijo con tono molesto

-Yo soy Kagome Higurashi, amo. Tengo 21 años, antes de llegar aquí yo trabajaba para mi familia madre y hermano- contesto rápidamente

-¿Por qué trabajabas tu?- pregunto secamente, jamás hubo un interés en el, más bien fue una reacción instintiva la de cuestionarla para descubrir mas de ella

-Mi padre murió cuando yo tenía 15 años y mi madre se hundió en desesperación y se hizo alcohólica, tuve q llevar dinero para mi Hermano- dijo, secamente. Evitando sentir tristeza.

- Y gracias a ella te encuentras aquí- contesto sonriendo ante la intención de hacerla sentir mal de su comentario

-Si amo- sumida en la miseria nuevamente

-Vaya... Y por Souta- le dijo nuevamente con una doble intención en su voz

Kagome rápidamente reaccionó al escuchar cierta maldad y sarcasmo en su voz, se preocupo inmediatamente por su hermano - Gracias por no hacerle daño- dijo

Inuyasha rio con maldad y fuerza ante el comentario -Y supongo que tu quieres vivir para asegurar q el siga viviendo- inquirió

Congelada ante la pregunta -Yo- dijo en un suspiro

-¡Contesta!- ordenó alzando la voz

Simplemente respondió -Si, Amo-

-Digamos que yo te aseguro que cuidare de él, aunque tu mueras o no, que lo dudo-una risa burlesca broto de su interior -Pero si te lo digo, que responde Kagome Higurashi quien su razón de vivir es su pequeño hermano indefenso- replico sínicamente

Su mente y su alma se regocijaron tanto al escuchar eso, pronto unas lágrimas recorrieron sus mejillas

-Ya lo decía yo, no eres más que una farsante. Como todas- contesto amargamente observándola con asco

Kagome trago saliva procurando aclarar su garganta, por el enorme nudo que se había formado -Amo, si usted me dijera eso, yo estaría dispuesta a vivir por usted o inclusive a morir por usted si ese fuera su deseo- dijo aun derramando lagrimas, con una sonrisa cálida

-Morirías felizmente si así fuera- dijo al aire

-Si amo- contesto sin titubear o dudar, no podía más que sentirse agradecida, ciertamente enfocándose en el hecho de sentirse tan agotada, de no encontrar más ganas de vivir, esa vida sin sentido.

-Veremos que decido con el Tiempo. ¿Hasta qué grado estudiaste?- pregunto preparándose para retirarse

-Tuve que dejar la preparatoria después que mi padre falleció- contesto a secas

-¿Qué? Ahora una maldita analfabeta, te quiero educada ¿Me oyes?, todos los días tendrás clases, te requiero a la altura, aprenderás a tocar el piano, quiero que domines Inglés y un tercer idioma, el que tu decidas, y sobre todo te quiero lista para la próxima semana ya que hay evento importante al que me acompañaras. Espero no te atrevas a hacerme quedar mal, que el futuro de tu hermano Penderá de ello- Sonrió maliciosamente retirándose


Sango se encontraba ayudando a Kagome con las ultimas instrucciones de cómo debía comportarse cuando atendiera al evento al que iría con Inuyasha

-No debes hablar, a menos que alguien se dirija a ti, no se te ocurra llamarlo amo frente a nadie, tendrás la dicha de ser tratada como una dama, debes comportarte como una- le advirtió

-Iré como su acompañante, como si…- se estremeció

Hacía más de 1 semana que no lo veía desde aquel incidente ella no sabía nada de él, agradeció debido a que él no había estado torturándola más, había pasado una semana increíble aprendiendo mucha información, algo que ella siempre había pedido, clases extrañas de todo tipo como baile y etiqueta.

-Kagome, el vendrá a verte hoy en la noche, de hecho te va entregar tu vestido y las instrucciones- le advirtió

-No te preocupes por mi Sango, que estaré bien- contestó sonriendo

-Veo que te está gustando tu nueva vida- declaró Sango

Kagome negó con su cabeza –Nunca he tenido la dicha de ser libre Sango, ahora soy la esclava de un demonio, nada más, jamás tendré la oportunidad de hacer algo que yo sienta que quiero hacer, soy la títere de alguien, es todo- suspiró –Si Inuyasha me dijera que él se hace cargo de mi hermano de por vida y me asegura su futuro y entonces me mata, yo juro que pediría a Dios que lo convirtiera en un Angel, pues sería mi salvador- se sintió hundirse en miseria nuevamente

-Por favor no pienses así- dijo Sango abrazándola rápidamente –Te entiendo, yo estuve ahí, pero, eres alguien tan buena que no puedes vivir así para siempre, es lo más injusto que Dios podría hacer por una persona- se retiró observándola con cariño

-Sango, Dios no me ha hecho nada, pero ya eso no tiene caso que sea discutido- sonrió vacía de nuevo -¿Dices que vendrá esta noche?- preguntó

-Así es, no te hará daño alguno…Pero una vez que pase el evento créeme que no se contendrá- advirtió

-Entiendo-


Kagome salía del baño, ya estaba acostumbrándose a los rituales, su piel cada vez se aclaraba más recuperando su color pálido completamente, eliminando el efecto de sol sobre su tez. Todo vestigio de su rutina anterior poco a poco se desvanecía, caminó envuelta en una toalla mientras peinaba su húmedo cabello, se dirigía hacia el balcón observando una hermosa Luna llena.

La puerta compartida se abrió repentinamente ocasionándole un salto de susto, al haberla encontrado desprevenida.

-¿Qué tramas?- le preguntó cuestionando su reacción

Ella tomo la toalla que llevaba sobre su cuerpo que apenas y la cubría e instintivamente la apretó tratando cubrirse –Nada Amo, solo observaba la luna- contesto con nerviosismo

Inuyasha simplemente ladeo sus ojos odiando lo cursi que la joven era –Ridiculeces- pensó exhalando tomo el vestido que llevaba en las manos, y lo guardo en el closet que pertenecía a ella – Es lo que deseo que uses mañana- dijo cerrando las puertas

Ella se intrigó por conocer la apariencia de su vestido, pero no se animo a mostrar interés, o siquiera cuestionar a su Amo, por lo que simplemente asintió.

-No voy a repetir esto, así que espero un excelente comportamiento de tu parte, juro que si me haces quedar en ridículo o haces algo que pueda molestarme, no vivirás para contarlo- dijo con una mirada amenazante –Mañana temprano vendrán para arreglarte, espero un milagro pueda ocurrir- dijo observándola de pies a cabeza con una mueca de asco dibujada en su rostro –Nos quedaremos a dormir cerca del evento y regresaremos a casa hasta pasado mañana, ¿Entendido?- Preguntó

-Sí, Amo- contestó

Inuyasha se preparaba para retirarse

-¿Amo?- preguntó titubeante

El se detuvo inclinando su cabeza en gesto de que tenía su atención.

-¿Qué debo hacer, que garantice que no le falte al respeto o lo haga quedar en ridículo?- Cuestionó

De reojo la miró desplegando una risa maliciosa -¿Y tú crees que pienso arruinar mi diversión de mañana?- con esto dicho se apresuró hacia la puerta y la cerró de un golpe

Dejando a Kagome más nerviosa que nunca.


-Inuyasha, ocupamos resolver de una vez por todas el tema de Naraku, lo que está haciendo rompe completamente el contrato firmado- dijo Miroku mientras organizaba papelería necesaria para el próximo evento

Inuyasha llevó sus manos a sobre su frente entrelazándolas con su cabello, tratando de alar suavemente, intentando calmar su dolor de cabeza –Naraku, Naraku, cuánto tiempo más tendré que soportar a ese maldito desgraciado, ¿Cómo pudo mi padre siquiera pensar en firmar un acuerdo con ese malnacido?-

-Seguimos investigando, pero aun no hemos encontrada nada en él, que ponga en juego el acuerdo- contestó –Inuyasha, ¿Estás seguro de llevar a Kagome? Dudo que pueda soportarlo-

-¿Y tú crees que me importa un comino su seguridad? Solo espero tener con que desahogar mi frustración- dijo finalmente sonriendo ansioso


Kagome se sentía agotada, decidió ir hacia la cocina y ordenar una ligera comida. Tratando de calmar su miedos.

Bajando las escaleras se exaltó al ver cómo se abría la puerta de la casa. Se asomó un joven al cual jamás había visto, vestía un traje algo extraño con rayas blancas en el pantalón y el saco, portaba un sombrero negro igual de extraño que el traje, sin tomar conciencia se detuvo temerosa.

El muchacho levantó su mirada, apenas se podían observar dos profundos ojos azules, una mirada pícara se posaba sobre Kagome, sofocándola inexplicablemente.

-Buenas tardes hermosura- dijo él finalmente con una sonrisa de galán, se quito su sombrero e hizo una reverencia, finalmente le extendió su mano a Kagome para que se dirigiera a él, ella titubeo unos segundos, pero no pudo detener sus pies, que parecían tener deseos propios

A unos cuantos pasos de él algo le advirtió que no se aproximara más e instintivamente se detuvo

-¿Qué sucede hermosa, me estas rechazando?- dijo el sonriendo

Kagome tragó saliva y simplemente negó con la cabeza –Disculpe, pero soy nueva aquí y no lo conozco…- dijo nerviosamente

-Ese no es ningún problema belleza, mi nombre es Kouga- con eso dicho se acercó a ella y le dio un beso en la mejilla

Provocándole aún más nervios ella dio un torpe paso hacia atrás, pisando su propio vestido provocándole caer, cuando rápidamente, a una velocidad inhumana, la detuvo justo a unos centímetros del suelo.

-¿Qué haces aquí?- se escuchó una ronca e irritada voz bajando las escaleras

-Inuyasha- pensóKagome sintiendo la sangre de su venas tornarse helada

Kouga miró un instante más a la joven, en aquella posición comprometedora, podía sentir su delicada cintura y observar de cerca sus hermosas y femeninas facciones, rápidamente alzó a Kagome acercándola a él de la cintura posesivamente.

-Por favor Inuyasha, véndeme a esta chica, no me importa de cual de tus chicos sea, pero la tengo que tener- dijo el suplicando

Kagome se exaltó al escucharlo e inmediatamente rompió contacto con el joven

-¿Qué sucede, no me quieres? Porque créeme que me has cautivado, no es mi intención ofenderte pero vaya así funcionan las cosas aquí y…-

-Lo siento Kouga, pero ella no es de nadie, es mi novia- dijo Inuyasha acercándose a Kagome y tomándola de la cintura

Kagome escuchaba su corazón, lo sentía latir como si estuviera a punto de salirse de su cuerpo, Inuyasha no solo estaba fingiendo, también la sostenía de la cintura de una forma dolorosa

-¿No estás jugando?- preguntó con un tono de decepción

-Cuánto lo siento Kouga- dijo con una sonrisa cálida –Amor, te presento a mi primo Kouga-

Mucho gusto dijo ella extendiéndole la mano para saludarlo cordialmente, el tomo su mano y la jaló hacia él, la acercó tanto que con su nariz aspiró su aroma recorriendo su hombro hasta su cuello sonriendo con júbilo, dirigió su mirada hacia Inuyasha sin borrar esa sonrisa –¿Por qué no te huelo en ella? primo-

-Su cuerpo rechazó mi sangre Kouga- dijo irritándose finalmente respiro con profundidad –Pero al parecer también a ti- dijo riéndose al ver el cuerpo tembloroso de Kagome –Pero favor no juegues así con ella, es la primera y última advertencia que te daré-

Derrotado Kouga desistió y soltó a la chica, dejándola ir nuevamente con Inuyasha –Tengo asuntos con Miroku- dijo finalmente, subiendo las escaleras rápidamente.

Inuyasha apretó fuertemente la mano de Kagome, estaba irritado odiándola como nunca -¿Cómo te atreves?- dijo mirándola con desprecio

Kagome se estremeció cuando la tomó con violencia y la llevó fuera de la casa


Se ecnontraban cominando en lo profundo del bosque


, Kagome iba tropezando de lo veloz que él la jalaba, le pidió varias veces que se detuviera pero él jamás la escuchó

Finalmente se detuvieron en un pequeño cottage de piedra que se encontraba entre el bosque, la llevó dentro cerrando la puerta con violencia, la aventó sobre el sofá del pequeño lugar

-No supe quien era, el simplemente- intento explicar

-Cállate, es una orden- dijo irritado caminando de un lado de la sala a otro –Quiero matarte ¿sabes? No tienes idea cuan irritado estoy, debí venderte a mi primo como me lo ordenó, pero no puedo- dijo irritado gruñendo se acercó velozmente a ella tomándola del cuello, pero sin apretarla –No puedo hacerte nada, por el baile de mañana, pero déjame decirte por qué no puedo deshacerme de ti- su respiración se aceleró, deseaba tanto asfixiarla en ese momento que tuvo que luchar consigo mismo para no hacerlo –No puede venderte a alguien que te vea con tal deseo, que piense que eres hermosa y mereces lo mejor, pues tienes una facciones de un demonio que destruyó mi vida, facciones de Angel, y tú eres mi venganza por tal existencia, sufrirás hasta odiar tu propio reflejo, pues tu eres todo lo que odio en este mundo, yo seré quien te haga arrepentirte de verte como te ves- finalizó con una maliciosa sonrisa, al verla llorar

-Soy humano amo- dijo sollozando

-También lo es ella- dijo soltándola y alejándose de ella

Kagome desesperadamente secó su lágrimas, se odió por derramar lágrimas por gente tan maldita cómo él –¿Por qué debo cargar siempre con culpas de otros?- le preguntó en gritos poniéndose de pie

-Primero muere mi padre, y mi madre cómo si fuera culpa mía me repudia, y perdóname amo si me rio por la ironía del destino, pero me odió por el parecido a mi padre, después cargo con mi hermano absorbiendo la culpa de mi madre, del pecado de ignorar y desatender a su propio hijo, ahora expiando culpas de mi madre nuevamente, debo ser su esclava 'Amo' y expiar las culpas de alguien que se ve cómo yo- ente lágrimas ser rio ante la peor broma de toda su vida –Vienes tu, un demonio a decirme que me harás odiar mi apariencia y mi existencia, cómo si supieras lo que veo en mi reflejo, no hay ninguna venganza amo en mi que tenga resultados, pues no hay reflejo mío en ese espejo, algo vacio, invisible transparente, ni siquiera cuenta, te han entregado un cuerpo sin vida, sin valores, sin amor, sin nada que dañar, así que créeme amo, lo que tú ves, no es nada-

-Por favor no me digas eso, porque si me dices que no puedo destruirte con nada, tendré que matar a tu hermano- respondió sínicamente

Ella sintió su corazón detenerse ante la amenaza, se reclamó por haber olvidado su lugar, y lo que dependía Sota de ella

-¿Lo ves?- dijo el riéndose a carcajadas de ella –Tranquila, aun puedo hacerte desear morir y no poder hacerlo-

Kagome derrotada bajó su mirada al suelo

-Bueno, entonces déjame empezar- con esto dicho la tomó del brazo y la jaló hacia uno de los cuartos


OMG OMG OMG

Perdonenme por haberlas tenido tan abandonas pero aparte de que mi musa me abandonó pues… también no había tenido nada de tiempo, entre mucho trabajo y stres y enfermedad, pero heme aquí, espero tenerles pronto el nuevo chap, se los debo y también les debo mucho agradecimiento por seguirme leyendo y por su paciencia, pero que puedo decir si esto es la pimienta de mi vida… Gracias!

les gustó, les gustó?

dejenme les digo que no, aunque me hubiera encantado Inuyasha no sintió celos... simplemente quiere verla sufrir T-T... ai sta musa tan dark q me ha visitado jeje

Reviews! Pliz….. eso inspira y presiona mucho :P jajaja