Abriste los ojos despacio, había sido una noche larga, pero muy provechosa, supusiste que era tarde, no acostumbrabas despertar después del amanecer, pero hoy era un día diferente, hoy ella estaba contigo. Cuando ese pensamiento llenó tu cerebro te diste cuenta que por primera vez en mucho tiempo no te encontrabas solo, tu mano descansaba en la pequeña cintura de tu maestra agua, se veía bien dormida, tranquila, como un ángel.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Sentiste como comenzaba a despertar, tú llevabas ya un tiempo despierta, de hecho te extraño que la salida del sol no lo hiciera abrir los ojos, supusiste que estaba un poco cansado, la noche de ayer había sido larga aunque vigorizante, por fin habían hablado abiertamente de sus sentimientos, aunque sin duda eso era una tarea difícil, siempre es complicado abrirle tu corazón a alguien, además se encontraba el futuro, un futuro que era incierto para ambos.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Te moviste muy despacio para evitar despertarla, te gustaba verla dormir, aunque hubiera sido mejor despertar viendo sus bellos ojos azules, quizá estaba cansada, aunque en realidad los días que llevaba en el barco había seguido sin quejas el ritmo de toda la tripulación, levantarse antes del amanecer y dormirse hasta ya muy entrada la noche.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Pusiste mucha atención en cada uno de sus movimientos, eran lentos, supusiste que lo hacía para no perturbar tu sueño, tontito, tú no te moviste, te gustaba que se preocupara por ti, era tan lindo, tan considerado.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
A dónde vas.
Katara, perdón, ¿te desperté?
Para nada, de hecho estaba esperando que despertaras, se le hizo muy tarde príncipe Zuko.
¿A mí? Y qué me dices de ti, campesina.
Yo soy una campesina floja, pero tú, el príncipe engreído de la Nación del Fuego debería de cumplir con sus deberes.
Ja, ja, ja, que simpática, Katara.
Y ya enserio, a dónde vas.
Como tú misma dijiste, voy a cumplir con mis deberes.
¡No! Mejor quédate aquí, conmigo.
Mejor tú ven conmigo.
Pero no quiero, además tengo que ir a mi camarote a cambiarme y…
¿Y?
Y no quiero, ahora mi ropa huele a ti y no me la quiero quitar.
Mmmm… eso podría solucionarlo.
Ah sí, cómo.
Fácil, vas a tu camarote, te cambias y cuando salgas prometo estar a tu lado, abrazándote todo el día para que así tu ropa huela a mí.
Eso me parece bien, pero prometes estar todo el día conmigo.
Lo prometo, y es la palabra del príncipe Zuko, así que no puedes dudar de ella.
Está bien, ahora me levanto.
Te quitaste las sábanas de encima y te levantaste rápidamente, querías pasar todo el día al lado de tu príncipe engreído.
Verla te quitaba el aliento, definitivamente ese vestido le había quedado espectacular, aunque no querías que lo volviera a usar, no enfrente de tu tripulación.
Hermosa.
Te parece.
Estaba hablando de la mañana.
Ah… yo creí…
Tonta, claro que hablaba de ti, de qué otra cosa puedo hablar.
No lo sé.
Anda, apresúrate, ese vestido me hace tener malos pensamientos.
Jajaja, entonces mejor me apuro, no quiero ser víctima de esos malos pensamientos.
Mmmm… no sé qué tan malo sería.
¡Zuko!
No te preocupes Kat, no haré nada, ayer me porté muy bien.
Eso es cierto, aunque hoy te quedaste dormido.
Una pequeña falla.
Te perdono.
Gracias.
Entonces nos vamos.
Sí, andando.
Antes de salir de tu camarote tomaste su mano y con un movimiento rápido la halaste hacia ti, antes de que pudiera protestar uniste sus labios a los tuyos, definitivamente sabían a chocolate y, de hoy en adelante, tú, el príncipe Zuko, el hijo exiliado de lord Ozai, se declaraba adicto al chocolate.
Mejor vámonos.
Sí.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
¡La! Te ibas a volver loca, en cuanto sus labios tocaron los tuyos el mundo desapareció, era como si todo alrededor de ustedes se desvanecería y fuera sustituido por suaves y esponjosas nubes, tus piernas simplemente parecían volverse de gelatina y creías que de un momento a otro caerías, aunque sabías que el brazo que estaba sobre tu espalda no te dejaría caer, nunca te dejaría caer, además no había de que preocuparse, él estaba a tu lado, cualquier cosa estaría bien mientras estuvieran juntos, al menos eso te gustaba pensar.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Te espero fuera de tu camarote, no tardes mucho, de acuerdo.
Está bien, sólo me aseo y me cambio.
Ok.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
En cuanto la viste entrar a su camarote te recargaste en la puerta y te pusiste a recordar la noche anterior.
Quieres que entremos a mi camarote a platicar.
Sí, creo que lo necesitamos.
Ven, pasa.
Debías admitirlo te sudaban las manos, acababas de besar a la maestra agua del avatar, a Katara de la tribu agua del sur, a la mujer más hermosa que habías conocido y de la que estabas enamorado, y la que además te correspondía, definitivamente te habías muerto o algo parecido, eso no podía estarte pasando a ti, al hijo exiliado de Ozai, al príncipe rechazado de la Nación del Fuego, algo estaba mal, quizá sólo fuera un sueño.
¡Wow! Tu camarote es hermoso, es lo bueno de ser un príncipe.
Sí, tiene sus ventajas.
Engreído.
No es cierto.
Ja y todavía lo niegas.
Katara.
Dime, Zuko.
¿Esto en verdad está pasando?
A que te refieres con esto.
A esto, a que tú y yo estamos en mi camarote después de habernos besado.
Ah… eso, sí, sí está pasando.
No es un sueño.
No, no lo parece, pero tengo una manera de comprobarlo.
Cómo.
Cierra los ojos.
Para qué.
Confía en mí.
Está bien.
¡Ouch! –Qué le pasaba, te había pellizcado, eso sí te dolió, definitivamente estabas vivo y despierto.
Lo siento.
Por qué hiciste eso.
Tú querías saber si estabas despierto.
Sí, pero no así.
No especificaste nada.
Y qué hubiera pasado si yo quisiera quedarme dormido, tú habrías sido la culpable de terminar mi hermoso sueño.
Oh… nunca lo pensé, lo siento.
Está bien, ahora que sé que estoy en la realidad eso ya no importa.
Zuko.
Dime.
En verdad te gusta que estemos juntos.
Sí, se siente bien.
Qué sientes.
No lo sé, una tranquilidad inusitada, pero a la vez una emoción incontrolable, son muchas cosas pasando todas al mismo tiempo en mi mente, en mi cuerpo.
Sabes algo, yo también me siento así.
Me alegra saberlo.
Pero…
No, no esa horrenda palabra, por qué debería haber un pero, los dos eran felices, nada estaba mal, por qué complicar las cosas, sólo había que dejarse llevar.
No digas nada, por favor.
Se supone que íbamos a platicar.
Sí, pero podríamos hablar de otra cosa.
No, yo quiero hablar de nosotros.
Esa sí que era una palabra hermosa y poderosa, nosotros, eso significaba Katara y Zuko, Zuko y Katara, era como la ecuación perfecta, sí, eso definitivamente te gustaba, supusiste que simplemente habría que aceptar el o los peros que surgieran en el camino.
Está bien, ven, hay que sentarnos.
Sí, no creo que mis piernas me aguanten mucho tiempo.
Por qué lo dices.
Zuko… estoy en el camarote de la persona que me gusta, a la cual acabó de besar y todavía me preguntas por qué.
Oh… -Exacto, ¡oh!, ¡le gustabas!, ¡le gustabas!, en tu interior estabas bailando de felicidad, de hecho estabas corriendo en círculos como loco por la alegría.
Exacto.
Entonces, vamos, no quiero que te caigas.
Yo tampoco.
Llegamos a la cama, me hice una nota mental, debería tener una pequeña sala en mi camarote, algo así como una mesa con sillas o un sillón, algo menos comprometedor y no tan sugerente como una cama.
Entonces…
Espero que no te moleste que estemos en la cama.
No, es muy cómoda.
Sí, es de las mejores.
Me lo imagino.
Mi tío la eligió especialmente para mí.
Qué bien.
Y las sábanas son tan calientes.
Zuko…
¿Sí?
Nos estamos desviando del tema.
Ah, sí, cierto. –Era su culpa, Katara + vestido atrevido + baile sugerente + cama + Zuko era una operación con muchos resultados, aunque a ti sólo se te ocurría uno.
Entonces…
Entonces qué.
¡Zuko!
¡Qué! Tú empezaste.
No es cierto.
Claro que sí, tú fuiste la que dijo entonces, y yo contesté…
Ya sé eso, pero te recuerdo que quien salió corriendo de la noche talentos, halándome como si fuera no sé qué cosa, y después me besó, fuiste tú.
Pero tú correspondiste el beso.
Y eso qué.
Que… que… no se me ocurre nada.
Ay no puede ser, te das cuenta de lo ridículo de todo esto.
Sí
Bueno, al menos.
¡Oye! No deberías ser así, no sabes lo difícil que es besar por primera vez a la chica de la que estás enamorado, a la que además acabas de ver ejecutar un baile muy sugerente y... y provocativo, que te pone a pensar miles de cosas, y por si fuera poco te ve con esos ojos que te hipnotizan y te nublan la vista y, sólo te dejan pensar en sus labios y en su cabello y en el deseo que tienes de besarla hasta quedarte sin aliento.
Yo también.
Tú también qué. -¡Bravo Zuko! Acababas de decirle a Katara todo lo que sentías por ella de una manera atropellada, torpe y nada romántica, esa no era la forma en que te habías imaginado tu declaración de amor, oh no, no tenía nada que ver con todos los sueños que habías tenido en torno a ese asunto.
Yo también te quiero y tú me gustas mucho, me encantan tus ojos, son cálidos, abrasadores, pero me gusta perderme en ellos, y tus labios, siempre imaginé cómo sería tenerlos sobre los míos, y cuando por fin pasó fue cien mil veces mejor, pero lo que más quiero y me gusta de ti es la seguridad que me brindas, sé que nunca dejaras que me pase nada, lo siento.
Eso se acercaba más a tu idea de declaración, no la idiotez que habías hecho, aunque al final había servido, ahora ella sabía de tus sentimientos y tú de los suyos.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Ya era muy tarde y ni tu sobrino, ni Katara, habían hecho su acto de aparición, suponías que seguían acurrucados bajo las sábanas de la cama de Zuko, así como los encontraste la noche anterior, sin duda tu plan había sido perfecto, ella era lo que tu sobrino necesitaba y él le brindaría la fuerza y la seguridad que le faltaba.
Sonreíste al recordarlos la noche anterior, después de que tu sobrino saliera corriendo con la maestra agua todos los tripulantes del barco se acercaron a ti para hacer la más que obvia pregunta: acaso el príncipe Zuko está interesado en la maestra agua, cómo si aún no tuvieran la respuesta, claro que aclaraste su duda y te alegró mucho más saber que todos consideraban indicada a Katara para tu sobrino, para tu fortuna la tripulación estaba conformada por jóvenes inteligentes que compartían tus ideas sobre la guerra, y aunque apoyaron siempre al príncipe algo dentro de ellos nunca estuvo de acuerdo con capturar al Avatar, finalmente la guerra los había afectado tanto como a ti y como a miles de personas, no querían perpetuarla, querían terminarla.
Después de librarte de los soldados fuiste a ver si todo estaba bien entre tu sobrino y Katara, tuviste una grata sorpresa cuando los viste besándose, se veían perfectos juntos, el agua y el fuego podían ser contrarios, aunque quizá lo más correcto era decir que eran complementarios, así eran Zuko y Katara.
Luego de ese acto tan cargado de significación los viste entrar en el camarote de tu sobrino, supusiste que tenían mucho de qué hablar, y te alegraste que por el momento nada los preocupara, los días venideros podían ser peligrosos y difíciles, necesitaban estos momentos de tranquilidad.
Esperaste hasta muy entrada la noche, pero nunca viste salir a Katara de las habitaciones de Zuko, así que decidiste ir a checar, abriste lentamente la puerta, esperando no encontrarte con ninguna escena demasiado comprometedora, lo que viste no sólo no te disgustó sino que te hizo sentir bien y feliz, ambos maestros dormían en los abrazos del otro, con una enorme y hermosa sonrisa en sus labios, era gratificante ver nuevamente a tu sobrino sonriendo.
Regresaste de tus recuerdos y decidiste que lo mejor sería ir a buscarlos, no era bueno que pasaran todo el tiempo encerrados en el camarote, aunque todos vieran con buenos ojos su relación no había que dar de que hablar.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Corriste a tu "armario" y sacaste un vestido con los colores de la Nación del Fuego, era nuevo y seguro le gustaría a Zuko verte usar algo con sus colores, después de dejar tu ropa sobre la cama fuiste por agua para asearte e hiciste esta labor lo más rápido posible, ya querías estar con él, era increíble como en días habías pasado del odio al amor, aunque si eras honestas ya llevabas mucho tiempo pensando en el príncipe exiliado, no como el enemigo, habían pasado demasiadas cosas, y él tenía algo que te llamaba la atención, que te atraía como un imán, simplemente reconociste que llevabas mucho tiempo enamorada de él, tal como le dijes la noche anterior.
Katara, no sé si es correcto decir esto, pero estoy enamorado de ti, no sé desde cuando, pero si he de ser honesto estoy seguro de que este sentimiento llevaba mucho tiempo dentro de mí.
Zuko… –Ahora podrías morir en paz, él te amaba, eso era todo lo que necesitabas, eras la persona más feliz del mundo y todo gracias a él, por primera vez te diste cuenta de que llevabas mucho tiempo enamorada de Zuko en silencio, aun en contra de tu razón, aun en contra del sentido común, al demonio todo eso, él era la persona que te hacía sentir viva, nada más importaba.
Katara, no espero que me correspondas, de hecho entenderé que no lo hagas, pero tenía que decírtelo.
Yo… yo también estoy enamorada de ti Zuko, desde hace mucho tiempo, no sé precisar con exactitud el momento en que me di cuenta de mis sentimientos, y aunque intenté luchar contra ellos, al final no pude, y ahora que sé que tú también sientes algo por mí, no me importaría tener que luchar contra todo y contra todos por defender lo que siento.
Pensamos igual, Katara, creo que llegó el momento de que cambie, ya no quiero cazar a tus amigos ni a ti, simplemente quiero estar contigo, acabar con todo esto, terminar con los conflictos que pudieran separarnos, no voy a aceptar que alguien intente apartarme de ti, incluso enfrentaré a mi padre si es necesario para poder estar contigo.
¡Zuko! Por favor, no hablemos de enfrentamientos, no quiero pensar en la guerra que nos rodea, sé que finalmente es la triste realidad, pero por hoy no quiero saber de los impedimentos que pueden separarnos, sólo me interesa estar contigo ahora, debemos ser honestos y saber que nuestros destinos son inciertos, pero ahora eso no interesa, hoy, ahora, estamos juntos, disfrutemos este momento, nuestro momento.
Sin más preámbulos volvieron a unir sus labios, ese beso estuvo cargado de felicidad, de tranquilidad, aunque también pudieron sentir la angustia, el miedo, pero nada importaba, no había nada más en ese momento, por qué si pudieron vencer sus propios prejuicios que importaban los de los demás, el primer paso había sido difícil, les había costado mucho tiempo, pero el amor también se trata de espera, de comprensión, de perdón.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Sobrino, me preguntaba por qué aún no estabas en cubierta cumpliendo con tus deberes.
¡Hola tío! ¿Cómo estás?
Muy bien, Zuko, pero aún no respondes mi pregunta.
Ah, sí, claro, pues veras… lo que pasa es que estoy esperando a Katara, sólo vino a cambiarse y enseguida que estuviera lista pensábamos ir a cubierta a darles la buena noticia.
¿Noticia?
Sí, una muy buena.
Y no puedo tener la premisa.
Claro que sí.
Te escucho.
Katara y yo estamos juntos.
Han estado juntos los últimos días.
Bueno sí, pero ahora estamos juntos, tú me entiendes juntos.
Ah… no, no entiendo.
¡Tío! Lo que quiero decir es que Kat y yo estamos…, pues, algo así como saliendo.
¿Saliendo? A dónde.
¡Ahg! Tío, por favor, no hagas esto, tú sabes a lo que me refiero, finalmente hable con Katara de mis sentimientos y resultó que ella se sentía igual que yo y ahora decidimos estar juntos, como… como pareja.
¡Ah! Ahora entiendo, es que no te expresas claramente príncipe Zuko.
Seguro…
Y entonces estás esperando a la dama.
Sí, sólo vino a cambiarse.
¿Vino? Es que no durmió en su camarote.
Este… veras… pues no.
Y puedo saber por qué.
Sí, claro.
Entonces…
Ah sí, disculpa, veras, lo que pasó fue que estuvimos platicando durante la noche y cuando menos pensamos ya estábamos dormidos, fue extraño, pero simplemente nos quedamos dormidos.
Ya veo… eso está muy bien.
No te molesta, tío.
¿Molestarme? Por qué, tú dijiste que sólo durmieron.
Sí, sí, claro, sólo dormimos, nunca se me hubiera ocurrido hacer otra cosa.
Es una lástima.
¿QUÉ?
Digo que es una pena que no se te ocurra hacer otra cosa, yo ya son viejo y la verdad me gustaría tener unos pequeños corriendo por ahí, tú sabes.
¡Tío!
Se puede saber de qué hablan.
Al verla salir de su camarote definitivamente pensaste en hacer otras cosas la próxima vez que se quedaran juntos, era tan espectacularmente bella que te dejaba sin palabras cada vez que la veías, y no porque no supieras que decir es que simplemente tu cerebro se ponía a pensar en otras cosas en vez de concentrarse en articular una oración coherente.
¡Wow! Te ves hermosa, Kat.
Gracias, Zuko, usted que piensa tío Iroh.
Que tengo un excelente gusto.
Eso ni dudarlo.
Mi sobrino acaba de decirme que piensa anunciar la buena nueva en cuanto lleguen a cubierta.
¿En serio?
Sí, no sabías.
Yo… este, sí, pero no pensé que fuera apropiado.
Por qué.
Porque yo… bueno, yo soy una campesina y Zuko es, pues es el príncipe de la Nación del Fuego.
Eso no me importa, Katara, ya te lo dije.
Lo sé, pero no quiero que tengas problemas.
Puedo manejarlos, te lo aseguro.
Usted que piensa, tío.
Que ahora podrás llamarme tío con mucha más razón.
¡Tío! –Ambos pensaron lo mismo al escuchar a Iroh, simplemente estaban conectados.
Qué, yo sólo decía, y con respecto a la noticia, yo creo que es una excelente idea, te sorprenderás mucho, Katara.
Por qué lo dice.
Ya lo sabrás.
Ahora mejor vamos, hay que hablar con todos.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
¡Hola a todos!
Aquí les dejo el segundo capítulo de Atrapada, en realidad se suponía que el fic iba a ser un one-shot, pero después decidí que lo publicaría y que dependiendo de la respuesta pensaría en hacer una continuación o dejarlo hasta ahí, finalmente debo reconocer que la aceptación que recibió mi fic me sorprendió (favorablemente) y pensé que era justo continuar, realmente fue muy grato para mí saber que les gustó mi trabajo, así que viendo esto pensé en escribir un poco más, por el momento aquí les dejo este cap. es muy corto comparando con el primero, pero espero que les guste, ya que de no ser así regresaré a la idea original de dejar el fin como un one-shot.
Si les gustaba el fic les pido que dejen un review pidiendo continuación, para saber si debo seguir con mis locuras o dejarlas ahí. También debo consultarles una cosa muy importante que tiene que ver con la relación entre Katara y Zuko, la verdad es que me encantaría hacer un pequeño "lemon" de esta pareja, nada fuerte, algo tierno y lindo para una de mis parejas favoritas, pero no sé ustedes que opinen, sobre todo no sé si debo cambiar la clasificación del fic a T (no creo que sea M), o dejarlo como está (en verdad les pido que me orienten).
Creo que también debo decirles que en este fic Katara tiene 16 (no 14) y Zuko 18 (no 16), como se dieron cuenta la historia no sigue la línea original de la caricatura, pero intenta apegarse a algunas cosas, a las que me parecen más importantes, como el carácter de ambos.
Como punto final me gustaría comentar un poco lo que hice en este cap., en verdad creí que sería bueno poner a Zuko en una posición medio incómoda, creo que se vio un poco bobo cuando habló con Katara, pero no me lo imaginaba de otra manera, sobre todo me acordé cuando recién Zuko se integra al grupo del Avatar, definitivamente eso de hablar no es lo suyo, debo decir que no es muy elocuente, así que espero que les haya gustado este pedacito de historia, espero su respuesta, que en verdad ansió sea favorable.
Un agradecimiento especial a: Yue020790 (me siento privilegiada porque me hayas escogido, mil gracias, espero que sigas conmigo hasta el final), Onlyzutara (espero te guste el cap. nuevo, es cortito, pero si todo sale bien, pronto habrá más), SaraKem (gracias por el review, espero disfrutes el capítulo), SatsuTohsaka (espero que no cambies de opinión respecto a esta pareja por mi culpa), Valen-chan (estoy de acuerdo, Iroh es maravilloso, debo admitir que me encantaría tener un tío como él, simplemente lo adoro), y a Dacne01 (gracias por el review, me sentí como pavorreal después de leer lo que escribiste, mil gracias).
