6. Tanya
Aquél pedazo de papel que contenía la mejor lista de cosas que le gustaban a alguien de mí, estaba tan arrugado de las veces que lo había doblado y desdoblado para leerlo que ya hasta miedo me daba agarrarlo, tenía miedo de terminar rompiendo mi hoja, para este punto ya casi me sabía de memoria todo lo que decía, pero no podía evitar seguir leyendo, estaba en ese punto ridículo del enamoramiento en donde todo me gustaba de él, hasta su letra, tanto que guardaba cualquier cosa que escribía, hasta un pedazo de papel en donde había escrito su nombre completo para probar una pluma que me había regalado "Edward Cullen", pero para mi mala suerte, no todo era tan perfecto como su letra, llevaba una semana despertando a mitad de la noche gritando, tenía un horrible sueño que era recurrente, me encontraba en un cuarto vacío, era blanco, no había nada, solo yo parada a la mitad de este, cuando de pronto aparecía Edward, al principio eso no era una pesadilla, él se acercaba hacia mí y parecía como si fuera a darme un beso en la mejilla, ahí era cuando empezaba el mal sueño, pues solo me susurraba al oído "Yo no te quiero Bella" de pronto ya no estaba junto a mí, se encontraba del otro lado de la habitación y no estaba solo, junto a él había una hermosa mujer, Edward se acercaba a ella justo como lo había hecho antes conmigo solo que esta vez el susurraba "Te amo" seguido de un dulce beso, a aquella que lo acompañaba en mi sueño, su piel era mas oscura que la mía, pero tenía el mismo tipo de palidéz que la de Edward, así que era fácil descifrar que era como él, un Vampiro, de cabello muy negro y ondulado hasta los hombros, su boca era muy grande y tenía labios gruesos, sus rasgos estaban muy marcados y aunque solo era un sueño, me intimidaba tanto que tenía que agachar la cabeza y no solo por el hecho de que me estaba matando por dentro verla con Edward, sabía que era un sueño por que seguía respirando y no me había desmayado ni estaba llorando, como hubiera sucedido en caso de no ser solo una pesadilla, su cara se me hacía familiar, pero no me recordaba a ningún humano que hubiera conocido, tardé unas cuantas noches en poder reconocer esa cara, me costó trabajo, pero cuando logré ponerle nombre al rostro hermoso que acompañaba a Edward en mi pesadilla, desperté gritando y lo único que pude decir fue: Tanya…
Ella fue su compañera, su novia, su todo, durante un par de décadas cuando Edward vivió en Denali, antes de llegar a Forks. Poco sabía de la historia, pero contaba con suficiente información como para atormentarme al grado de soñarla, Edward me había contado un algunas cosas acerca de Tanya y de la relación que sostuvo con ella, no me gustaba indagar mucho, por que me dolía, cuando hablaba de ella y del amor que había sentido, o probablemente aun sentía, los celos me envenenaban y por supuesto que dolía, ¡como iba yo a competir con un amor de dos décadas! Tanya no solo era hermosa, si no, por mucho la mujer mas importante en la vida de Edward, sin contar el hecho de que llevaba mas años como vampiro que Edward, en términos vampíricos se podría decir que "era mayor que él" lo cual le daba mas puntos y a mí me dejaba en números negativos. Sabía que Edward aún tenía contacto con ella, y cuando me llegaba a mencionar algo al respecto yo intentaba parecer normal, pero la verdad es que por dentro me estaba muriendo en celos, ella era la razón por la cual Edward no quería algo "formal" o con nombre conmigo, y me daba mucho miedo, un amor de ese tamaño en cualquier momento podía volver, Edward no la había olvidado, y nunca lo haría, y bueno, suponía que Tanya tampoco, si yo con unos meses a su lado me era física y mentalmente imposible no sentirme unida a él, no podía siquiera imaginar tantos años que ella estuvo a su lado, sosteniendo su mano en los momentos mas difíciles, simplemente me estaba atormentando su simple existencia, que egoísta y celoso de mi parte, pero ella tenía todo lo que yo pedía en ese momento, el amor incondicional de Edward.
Había sido una mala noche, tomando en cuenta que de nuevo había soñado con el cuarto blanco, Edward con Tanya y yo solo un punto en la arena… Odiaba sentirme intimidada por la simple existencia de Tanya, aquella vampira perfecta para Edward, me estremecía cuando pensaba en ella y en el hecho de que ella quería volver a estar con él. ¿Qué significaba realmente ese sueño? ¿Ella iba a buscarlo? ¿Significaba solo eso? ¿Qué realmente no me quería y la amaba a ella?
Llevaba una semana sin dormir, era su culpa.
