Capítulo 21: Ensayos y competencia
El resto de la semana pasó entre ensayos, pruebas y prácticas de las pruebas sorpresas más típicas de la semana del colegio. El día antes de que empezara la fiesta se juntó todo el tercer año a ensayar las pruebas que tenían preparadas. Los primeros en mostrar su rutina fueron Jim y Adelaida, quienes hicieron reír a todos con su particular sentido del humor y sus bromas irónicas, además de actuar torpemente a propósito, sólo para hacerlo aún más divertido.
Luego vinieron los encargados de la coreografía, para que el baile se acomodara a la época que les había tocado, habían preparado un mix con canciones de ABBA. Empezaban cuatro chicas, que bailaban al ritmo de SOS, con estilo disco, de repente la canción cambiaba y comenzaba "Voulez Vou", al mismo tiempo que entraban cuatro chicos, se agrupaban en cuatro parejas y empezaban a bailar en parejas, al poco rato se les unieron dos grupos más de chicos y chicas, que empezaron a bailar al ritmo de "Gimme, gimme, gimme", bailando muy divertidos, en el coro incluso dos chicos comenzaron a dar mortales hacia delante, finalizando con dos volteretas.
Luego empezaba "Mamma mia!" y sólo quedaban las cuatro parejas que habían empezado, las chicas a un lado y los chicos al otro, la música cambiaba de nuevo, y empezaba "Dancing queen", los chicos desaparecían a un lado del escenario y entraban todas las otras chicas, haciendo estas una coreografía perfectamente bien coordinada.
Todos las miraban con la boca abierta, de verdad era impresionante. Las chicas terminaban uno de los pasos acostadas en el suelo y en ese momento había un nuevo cambio de música y entraban los chicos de nuevo, al ritmo de "Waterloo", levantando cada uno a una chica del suelo, de nuevo empezaba la música de "Voulez Vou", cada chico hacía girar a la chica que tenía entre los brazos y finalmente la afirmaba de la cintura, y terminaban con las chicas afirmadas de una pierna a la de su pareja, con las últimas notas de la canción, todos los que no bailaban aplaudieron a los bailarines, estos hicieron reverencias entre risas. Era la mejor coreografía que habían hecho alguna vez por la semana del colegio.
Luego fue el turno de Sally y Fred, la coreografía que combinaba elementos del tango y el hip-hop, fue muy aplaudida por sus compañeros, quienes insistieron que si no ganaban la competencia de talentos de ese año era por que el jurado estaba comprado por los otros. Uno de los chicos dijo irónicamente que Sally y Fred parecían tener mucha química, y añadió en tono malicioso que a él no le molestaría nada poder tocar ciertas partes de la anatomía de Sally, lo dijo lo bastante bajo como para que nadie lo oyera, pero fue oído por Fred, quien se abalanzó sobre él, pegándole puñetazos por todos lados. Sally también lo había oído y al ver como Fred se lanzaba ciego de furia hacia el chico, intentó sujetarlo.
—¡Fred! ¡Para! ¡No seas idiota!— gritaba, al tiempo que intentaba separar a los dos chicos, Fred, tras plantarle un puñetazo en plena nariz al otro se dejó apartar por Sally, a la que sólo le faltaba un poco para estar furiosa. Ella lo guió a un lado de la sala común, junto a la escalera que llevaba a los dormitorios de las chicas. —¡Dijo algo idiota: ya lo sé! ¡Pero eso no es excusa para pegarle como un cromañón!— le gritó a Fred, éste la miró de vuelta, enojado por que lo único que el había intentado hacer había sido defenderla y ella se enojaba.
—¡¿Escuchaste lo que dijo de ti?— replicó, fuera de sí.
—Si, dijo algo estúpido, pero no veo por qué tenía que salirte el caballero andante que llevas dentro, no había necesidad de volverse loco no nada por el estilo, sólo es una frase idiota.
—No hagas como que puedes defenderte sola…— dijo él, molesto por esa loca independiente y malas pulgas.
—No tengo que hacer como si pudiera, puedo.— le contestó ella, tozuda. —Hay muchas cosas que sé hacer que no te imaginas, Fred.—Estaba indignadisima, pero no quería seguir peleando. —Pero esta pelea no nos va a llevar a ningún lado. Buenas noches.— le dijo, y se fue a su dormitorio. Fred pateó la pared donde ella había estado unos segundos antes. ¿Por qué tenía que ser tan jodidamente orgullosa?
Al día siguiente empezó la semana del colegio para el Howton College, el lunes en la mañana el tercer año, enteramente vestido de rojo, agitando banderas y pompones y haciendo mucho ruido entró al gimnasio, acompañados de tambores, y todo lo necesario para hacer ruido como para dejar sordos al resto. Las otras barras hicieron lo propio, animando y gritando a sus equipos.
La primera prueba de la mañana fue la presentación de los reyes de cada alianza y sus shows. Se presentaron en orden, los de primero, vestidos de verdes, representaban al rock n'roll, los de segundo, que iban de blanco, eran hippies, Jim y Adelaida, representaban a la onda disco, vestidos de rojo y finalmente, los reyes de cuarto, que iban vestidos de azul, representando al pop ochentero.
En los shows, lejos el mejor era el de Jim y Adelaida, que con su show de baile y comedia hicieron reír a todos, incluso a los de las otras alianzas, quienes contenían a duras penas sus carcajadas frente a las payasadas de Jim y los comentarios irónicos de Adelaida acerca de sus compañeros y algunos profesores. Mientras los jueces deliberaban acerca del resultado de la prueba se realizó una prueba flash, que consistía en que un miembro de cada alianza debía intentar decir la mentira más grande, pero sin ser descubiertos. El que ganó fue Roy James, dándole los primero puntos del año al cuarto año, a los que poco les duró la celebración por que a los pocos minutos anunciaron que el tercer año había ganado la competencia de los reyes, que daba más puntos que la prueba flash, lo que significaba que ellos iban ganando.
Más tarde se jugaron los partidos de fútbol de hombres y mujeres. El tercer año ganó el de hombres y salió segundo en el de mujeres. Finalmente, luego de varias pruebas más terminó el día. Se retiraron entre gritos y canciones a las salas comunes para terminar de planear las pruebas del día siguiente. El tercer año se sentía confiado como nunca de su victoria, ya iban ganando y era sólo el primer día. Sally les advirtió que no se confiaran, aún podían perder al otro día, o al siguiente, pero como siempre, sus compañeros no le hicieron caso. Sally bufó molesta por la actitud de sus compañeros y se sentó cruzada de brazos en un sillón.
Al día siguiente, la primera prueba era la coreografía, en el caso de la del tercer año, Francis se lució realmente con su trabajo, la coreografía parecía profesional, sin un solo error por parte de los bailarines y muy acorde con la música y el estilo de la época que les había tocado. Fueron por mucho, la mejor coreografía que se presentó ese día, en comparación con ésa, todas las demás se veían mal preparadas y desordenadas. Obviamente ganaron esa competencia, que era una de las que daba más puntos.
Luego vino una prueba flash, que realizaron, por parte de la alianza roja, Rosa y Jim, que consistía en llevar una pelota de lado a lado del gimnasio, entre las espaldas de los concursantes, entre las risas de los observadores que no podían evitar pensar que sus amigos se veían ridículos en esa pinta. Luego de un par más de pruebas flash, siguió la guerra de bandas, la banda del tercer año que tenía a Margaret como vocalista principal, Fred en la guitarra y los coros masculinos, Jones en la batería, Jim en el bajo y una chica menudita de pelo negro en el teclado. Tocaron "Honey, Honey" de ABBA. La voz de Margaret, muy dulce empezaba la canción alegremente.
Empezó con el coro y cuando terminó se le unió la voz de Fred. Sally casi se queda sin respiración en ese momento, Fred cantaba asombrosamente bien.
La voz de Margaret le respondió, con su tono angélico y dulce. Por unos segundo Sally sintió una leve punzada de celos, le hubiera gustado ser la que estaba ahí parada en el escenario y cantando junto a Fred.
La canción continuó, la voz de Fred se mezclaba a la perfección con la de Margaret y la canción salió espectacularmente bien, o al menos eso pensaba Sally, aún atontada por la imagen de Fred cantando y tocando la guitarra. Pese a eso, no ganaron esa competencia, sino que los ganadores fueron los de segundo año, que interpretaron una serie de canciones de los Beatles, con resultados asombrosos. Los puntajes iban muy parejos esa tarde cuando se retiraron a los dormitorios, ya que el tercer año había quedado segundo en los dos partidos de volleyball, tanto de hombres como de mujeres.
—Tenemos que ganar mañana.— masculló Sally, entre dientes, mientras ella y Fred ensayaban su baile para el día siguiente en la sala común.
—¿Tienes alguna duda?— le respondió Fred, con una sonrisa picara, tomándola de la cintura.
La primera prueba del tercer día era el "¿Quién quiere ser millonario?" y Sally y Fred lo ganaron sin problemas, adjudicándole a su alianza dos mil puntos. La siguió una gymkhana, en la cual había que hacer de todo, desde carrera a tres pies hasta comerse una manzana entre dos personas sin usar las manos. Sally participó en la parte que requería comerse una torta de crema sin las manos y Fred, en la de carreras de sacos. Salieron primeros, de nuevo, ya que los de primero se saltaron una o varias etapas ante la rabia de los de tercero, que habían cumplido con todas las pruebas que se necesitaban y en el primer momento habían quedado segundos, pero al comprobar que los de primer año habían hecho trampa, quedaron primeros. Mientras celebraban, Fred se acercó a Sally, que tenía la cara llena de crema.
—¿Te había dicho que te ves muy sexy con la cara llena de crema?— le preguntó, si alguna parte de la cara de la muchacha hubiera estado visible, además de sus ojos, habría visto como se ponía roja, de esa manera que le encantaba y que sólo él sabía provocar.
—Eres un idiota, Fred. A veces casi me desesperas.
—No estoy haciendo suficiente esfuerzo, al parecer.— le sonrió él.
—¿Te parece la idea de irnos a practicar una última vez la coreografía? Ni tú ni yo estamos en la carrera de autos locos y después de esa venimos nosotros.- le dijo Sally por toda respuesta, mientras sacaba un pañuelo de su bolsillo y se limpiaba la cara, antes de poder limpiarse sus mejillas Fred pasó su dedo por una de ellas y volvió a untarle la nariz con crema, Sally entre risas salió persiguiéndolo, con un dedo lleno de crema destinado a la nariz del joven.
Cuando empezó la competencia de talentos fueron sorteados los lugares, a ellos les tocó ser los segundos. Los primeros en actuar fueron los de cuartos año, que presentaron un show de magia y humor, que divirtió a todos. Sally tragó saliva, eran de verdad muy buenos, pero aún no tenían la victoria asegurada y después de todo lo que había trabajado las semanas anteriores no se pensaba conformar con un segundo lugar. Fred adivinó lo que pensaba y le sonrió tranquilizadoramente.
—No te preocupes, vamos a ganar.
—¿Cómo puedes estar tan seguro?
—Estamos trabajando juntos, Sally. — la chica le devolvió una sonrisa tímida. Llevaba un pantalón cargo a la cadera y una polera negra sin mangas, él iba vestido con una polera de mangas anchas y un pantalón negro también anchos. Los de cuarto terminaron y les tocó a ellos, salieron al centro del gimnasio, sus compañeros estaban sentados en las graderías al fondo y estallaron en gritos cuando los vieron salir. Sally se puso a un lado y Fred se ubicó frente a ella, de espaldas. La música comenzó, el ritmo rápido los guiaba. Sally se acercó a Fred. Habían elegido "Teach Me How to Dance", de Keke Palmer, por el ritmo y el estilo.
Fred hizo el primer paso, dibujando un cuadrado en el suelo con lo pies, al tiempo que bajaba los hombros lo más posible, luego saltaba ágilmente hacia un lado, quedando frente a Sally, con aire provocativo.
Sally le sonreía desafiante y lo empujaba, luego empezaba con una pirueta y terminaba en el suelo, acostada sobre su pecho, luego rodaba sobre sí misma y se sentaba, Fred le tendía la mano y la ayudaba a levantarse.
El coro empezaba, ella y Fred se movían al mismo tiempo, pero separados, avanzaban y retrocedían sin tocarse, en un momento se juntaban al medio de la pista y Sally se lanzaba al cuello del muchacho, que luego la soltaba y la dejaba caer al suelo, quedando Sally sentada en el suelo, luego la ayudaba de nuevo a levantarse y empezaban a bailar frente a frente.
Fred se apartaba y Sally empezaba la segunda parte del baile. Se paraba en el medio y dibujaba un cuadrado en el suelo con los pies, con los brazos levantados, luego hacía su salto a un lado, acompañado de una pirueta con un pie en alto, un par de pasos más la llevaron frente a frente con Fred. Con un movimiento de cabeza le indicó al muchacho que el seguía.
El chico se acercó a ella y la tomó por la cintura, se inclinó hacia delante, haciendo que ella lo hiciera a su vez, hacia atrás. Ambos giraron juntos y se separaron. Él volvió a acercarse y ella lo rehusó, empujándolo. Ella le sonrió y se acercó a él, agarrándose del cuello del muchacho, éste la levantó afirmándola de la cintura, se inclinó y la depositó lentamente en el suelo, la muchacha le tendió ambas manos y él se las tomó, haciéndola avanzar sentada hacia delante y pasándola bajo sus piernas. Ella se incorporó y lo abrazó por la espalda, haciendo que el muchacho saltara hacia delante, librándose de su abrazo.
Ella se lanzó al cuello del muchacho y levantó una pierna, afirmándose con ella a la pierna del chico, que puso una de sus manos en la cintura de Sally y giró con ella, luego avanzaron lentamente hacia un lado.
Ambos empezaron a bailar una especie de tango al ritmo rápido de la música, ella caminaba hacia atrás, guiada por el chico, que lo hacía hacia delante, con una mano en su cintura. Luego se inclinaba hacia el frente, abrazando a la chica, que rodeaba su cuello con sus brazos, se incorporaba rápidamente y giraron, ella levantó una de sus piernas, enrollándola alrededor de la pierna de Fred, quien puso la otra rodilla en el suelo, haciendo que ella estirara una de sus piernas hacia atrás. Ella se levantó, posando su mano en la cara de Fred, quien se la tomó y se incorporó a su vez. Volvieron a caminar hasta quedar en la posición de equilibrio, ella enrolló una de sus piernas en la de Fred, y él levantó una de sus manos en la cual tenía firmemente afirmada la mano de Sally.
La canción terminó, pero ellos aún no habían terminado su coreografía. Fred la siguió y le tomó la mano, Sally saltó hacia su cuello y levantó las piernas, Fred la atrapó en el aire, poniendo una de sus manos en la cintura de la chica y la otra en la parte de atrás de las piernas. Los aplausos no se hicieron esperar por parte del público, Fred la bajó, e hicieron una reverencia frente a sus compañeros. Salieron del escenario y cuando estuvieron fuera de él, Sally se paró de puntilla y besó a Fred en la mejilla.
—Tenías razón.— susurró y corrió a unirse al resto de su curso, seguida por Fred, que la miraba, sorprendido por el impulso de la chica. Siguieron varias pruebas de habilidad, que sumaban pequeñas cantidades de puntos a todas las alianzas, poniendo a los de tercero aún más nerviosos de lo que ya estaban. El director se paró frente a los alumnos para anunciar los resultados finales de la semana. Al verlo parado en medio del gimnasio, los alumnos de las barras se quedaron callados, mientras el señor Molloy se aclaraba la garganta.
—Primero que nada, vamos a entregar los puntajes de las barras. En cuarto lugar… la alianza… ¡azul!— Los azules reprimieron un gesto de disgusto, mientras que el resto sonrió con satisfacción. —Por favor, silencio. En tercer lugar… la alianza… ¡verde!
Los verdes saltaron y se abrazaron resignadamente.
—En segundo lugar, por favor, un redoble de tambores… alianza… ¡blanca!- Los gritos de felicidad de los blancos fueron ahogados por el entusiasmo de los rojos, que saltaron y se abrazaron entre gritos de emoción. El puntaje de las barras era decisivo para el puntaje final, ya que era el más importante.
—Por favor, jóvenes, un poco de silencio. Señores, señoritas, por favor, hagan el favor de callarse, voy a darles los puntajes finales de esta semana del colegio. En cuarto lugar, tenemos a la alianza… ¡verde!, con 34.560 puntos.— Los verdes ni siquiera saltaron, sino que se quedaron sentados en su lugar de las graderías con cara de desanimados. El señor Molloy continuó dando los puntajes. —En tercer lugar tenemos a la alianza… ¡blanca!, con 38.450 puntos.— Los blancos saltaron, relativamente felices por haberle ganado a alguien. —Silencio, por favor. En segundo lugar… quedó la alianza… ¡azul!— Los azules se quedaron de una pieza, pero los rojos comenzaron a saltar emocionados y corrieron al centro del gimnasio, gritando y abrazándose entre exclamaciones de felicidad. —Eso deja, obviamente, a la alianza roja en primer lugar este año. ¡Felicitaciones!— terminó de decir el director, pero fue inútil, ya que nadie lo escuchó. Sonrió y salió del gimnasio, dejando a los rojos celebrando frente a la envidia de sus otros compañeros.
—¡Lo hicimos Lockhart!— gritó Fred, Sally se acercó a él y lo abrazó, provocando una nueva sorpresa en el muchacho.
—¡Lo logramos!— Sally le dirigió una sonrisa radiante y Fred no alcanzo a rodearla con sus brazos, por que la muchacha se escabulló rápidamente y se fue a abrazar a Jim y Adelaida, que celebraban junto a Rosa. Los alumnos de las otras alianzas se retiraron a sus dormitorios malhumorados, en su gran mayoría, pero algunos se quedaron para felicitar a sus amigos ganadores.
