Disclaimer: No me pertenecen ni la historia ni los personajes, todo ello pertenece a Twilightluver001 y Stephenie Meyer. Únicamente me pertenece la traducción.
Capítulo seis: Reunión de la pandilla
Bella Swan
"Umm… wow" esas fueron las únicas palabras que pude soltar después de que me besara. Parecía complacido con mi respuesta, quizás incluso triunfante. Algunas veces me preguntaba si él conocía el efecto que tenía sobre mí o no era consciente de ello. Pero al estudiar esa sonrisa que tenía en la cara, adiviné que debía saberlo.
Otra canción sonó y la bailamos también. Esta vez, al fin estaba de frente a él. Y sus ojos no dejaron los míos todo el tiempo que nos balanceábamos.
"Siento llegar tarde" dijo, con la voz inintencionadamente sedosa.
"Está bien. ¿Cómo fue el trabajo y la clase?"
Se encogió de hombros. "Son lo mismo. Pero realmente no quiero hablar sobre ello. Prefiero esto" me besó en los labios otra vez, para demostrarme exactamente lo que quería decir. "Mucho más"
Me reí y apreté mi agarre en su cuello. Me sonrió; la misma sonrisa irresistible por la que había caído hace muchos años.
Cuando la canción terminó, me besó la mano y entonces entrelazamos los dedos. Nos guió hacia la cabina y vi a Cody, Jamie y Jasper bebiendo unos chupitos y las chicas relajándose en los cojines algo apartadas.
"¡Capitán!" Jamie y Cody gritaron al unísono cuando vieron a Edward yendo hacia allí. Algunas personas miraron en nuestra dirección con pura curiosidad; unas pocas chicas menearon sus cejas y se rieron tontamente cuando Edward dijo "perdónennos" para pasar. Edward, por su parte, simplemente parecía avergonzado.
"Cristo. ¿No me pueden llamar eso cuando estemos solos?" suspiró exasperado. Jamie y Cody intercambiaron una malévola mirada y entonces comenzaron a saltar arriba y abajo, haciéndole señales a Edward con gran exageración. La novia de Cody, Leslie, se estaba tapando la boca con la mano para esconder las risas cuando Cody casi volcó la mesa con uno de sus saltos.
"Joder. ¿Tengo que supuestamente saltar como un idiota y devolverles los saludos?" Edward preguntó desdeñosamente.
Me reí. Me encantaba cuando Edward salía con los chicos, eran graciosos juntos. ¿Por qué necesitaría el canal comedia cuando tenía esto?
"Hey chicos" Edward los saludó con una sonrisa en la cara cuando llegó a la mesa. "¿Qué pasa? Cuánto tiempo sin veros"
Jamie y Cody lo atrajeron a un abrazo grupal después de dar un aullido de emoción a su mejor amgo, al cual no habían visto por seis meses. Emmett rodaba sus ojos mientras caminaba hacia nuestra cabina con Rosalie en sus brazos.
"Chicas" se rió.
"Como si tú fueras un hombre, Emmett. Si no me equivoco, tú eras el que lloraba con el final de Titanic" se rió Jasper.
Emmett se puso de un rojo brillante "No estaba llorando, imbécil. Sin querer me metí el dedo en el ojo en ese momento porque estaba aburrido. Y a todo esto, la cosa esa del si no me equivoco se está quedando anticuado, Jazz"
"Hey, lo que tú digas, tío" Jasper se encogió de hombros. Luego hacia mí, susurró "Se estaba peleando totalmente con el ojo"
"¡Oye! ¡Oye! ¡Oye! Emmett nos dijo que estás trabajando en el hospital. ¿Tienes tu propia oficina y todo eso?" Jamie preguntó emocionadamente, pegándole burlonamente en el hombro mientras lo bombardeaba con preguntas.
Edward suspiró "¿Nadie pilla el concepto de ser interno aquí?"
"¿Pero te siguen pagando no?" Cody frunció el ceño.
Edward empezó a explicarles qué era lo que realmente hacía en el hospital. Dylan volvió justo a tiempo para el discurso; como Jamie y Cody, preguntó por la descripción del trabajo. Era un milagro que los diez entráramos en la cabina. Claro, estaba un poco lleno y Emmett, Jasper y Dylan tuvieron que coger sillas de las otras mesas, pero todo era perfecto. Sentía como si el antiguo grupo de amigos se reuniera de nuevo después de no verse por más de veinte años.
Jamie, Cody y Dylan eran como los hermanos pequeños que nunca tuve. Verlos bromeando con Edward era una de las cosas que más disfrutaba viendo, por horrible que parezca. Pero ellos nunca se tomaban las bromas en serio como Emmett, aún no habían superado al amo. Emmett amaba el hecho de que les encantara irritar a su hermano; justo como antes en ECA, estaba más que feliz de saber que habría aún alguien que se metiera con él cuando fuera a la universidad con Jasper y Rosalie. Lo recuerdo sugiriendo que empezaran el club de "sacar de quicio a Edward", pero les dije que los matarían el club de fans de Edward si lo hacían. Ellos no estuvieron de acuerdo.
"¿Alguien quiere bebidas? Mi garganta está quemándose de la sed" se quejó Dylan. "Oh y ¿Emmett? Si fuera tú, no iría a ningún lado cerca del DJ que contrataste. El chaval es un completo chiflado que no para de hablar. Le dije 'hola' y empezó a contarme de todo sobre su mujer y familia sin parar quince minutos. Como si a mí me interesara"
"Anotado" Emmett frunció el ceño. "Gracias a Dios que no lo contraté para cantar o no se hubiera callado nunca" Emmett giró su cabeza por encima del hombro de Jamie y gritó a uno de sus camareros.
"¡Tú Josh! ¡Tráenos el especial!"
"¿El especial?" Edward sonaba sospechoso.
Emmett sonrió peligrosa y triunfantemente "El especial. Vine con mis propias recetas y vosotros chicos tenéis la suficiente suerte para ser los primeros en probarlo"
Yo no era la única que estaba tragando saliva. Emmett nos miró a cada uno de nosotros y entonces gruñó con disgusto.
"Vuestra fe en mí es increíble. Después no vengáis suplicando cuando veáis lo impresionante que es"
"Como sea yo realmente lo dudo" Edward murmuró bajo su respiración, solamente lo bastante alto para que Cody y yo lo escucháramos ya que estábamos sentados a su lado. Cody se rió entre dientes.
"Y Dylan, ¿Bella me ha dicho que has venido para quedarte?" preguntó Edward.
Dylan sonrió "Dios sí. Sé que todos echabais de menos mis locuras"
Jamie le dio un codazo "¿Qué chulo tú no? El capitán te puede demandar por eso; es prácticamente su sello característico."
Edward gruñó mientras Emmett y Jasper aullaban de la risa. Alcancé su mano por debajo de la mesa, esperando que eso lo ayudara a calmarse. Soltó un profundo suspiro y murmuró algo como "no pierdas los nervios, Cullen" y me apretó la mano.
Inteligentemente, Edward llevó toda la atención hacia el nuevo restaurante de Cody y Jamie para evitar que siguieran burlándose otra vez. La cara de Jamie decayó ligeramente ante la pregunta, lo cual era inesperado ya que siempre se le iluminaba la cara cuando salía el tema.
"¿Va algo mal?" pregunté, notando el extraño intercambio de miradas entre Cody y Jamie.
"Nada dramático. Sólo es que… hemos estado perdiendo clientes últimamente. Hay un nuevo restaurante al final de la manzana…"
"Ah" dijo Jasper "Competencia"
"Exactamente. Incluso cuando solo es un restaurante, el interior es a lo italiano extravagante. Los chicos llevan a sus novias a comer allí porque es más romántico" Jamie citó ácidamente.
"¿Así que habéis entrado como clientes para investigar?" Edward se rió.
Cody gruñó, pareciendo insultado "¡Por supuesto que no! ¡Aún tenemos nuestra dignidad!" Entonces sonrió tímidamente y bajó el tono de su voz "Vale. En verdad, pagamos a Dylan para que espiara por nosotros"
Las chicas y yo ahogamos un grito "¡No!"
Dylan se aclaró la garganta, claramente incómodo con lo que estaba a punto de decir "En verdad, la comida es muy buena" se paró cuando vio a Jamie gruñéndole "Pero vuestras hamburguesas son definitivamente mucho mejores"
"¿Y cuáles son las tácticas de juego?" preguntó Rosalie.
"No tienen idea de con quiénes se están metiendo" Cody respondió con confianza "Pensaremos en algo, ¿verdad, J?"
"¡Sip!" Jamie le chocó los cinco.
El camarero, Josh, volvió con nuestros cócteles especiales. El color de la bebida era una mezcla entre rojo y amarillo y había una gruesa capa de nata montada. También había una sombrillita de papel en cada vaso; era muy a lo tropical.
Por muy bonito que pareciera, no pude evitar mirar dudosamente a la bebida que tenía en frente de mí. Emmett había hecho esto. Quería creerlo; era uno de mis mejores amigos y lo quería a morir. Pero pensar que tenía que tragarme esto, sin saber que ocurriría después…
"Pensé que tenías sed, Dylan. Adelante. Dale un sorbo" sonrió Emmett.
Dylan aparentemente, estaba teniendo la misma fobia que todos nosotros compartíamos. No quería herir los sentimientos de Emmett así que se acercó el vaso, con los movimientos dudosamente lentos. Emmett debió haber sentido la desconfianza ya que lo siguiente que hizo fue suspirar.
"No voy a envenenarte. Nunca arriesgaría mi negocio así"
Dylan exhaló. "Tienes razón. Voy a ser valiente" entonces miró a la cara de Edward "Si no sobrevivo a esto… Edward, hay algo que debes saber. Mike Newton no echó Coca-cola encima de tu trabajo de ciencias en nuestro último año, fui yo"
"¿Qué?" Edward gritó, escandalizado. "¿Por qué no me lo dijiste simplemente?"
"¿Estás de coña? Le habías estado diciendo a todo el mundo cuánto habías trabajado en ese trabajo. Si te lo decía, me hubieras matado"
"Maldita sea, Dylan. Le estuve jodiendo toda la semana a Mike Newton después de que eso ocurriera. Oh bueno" Edward de repente sonó animado "Siempre estaba tirándole los tejos a Bella, además de que toda su propia existencia me irritaba a más no poder. Habría encontrado otra razón diferente para meterlo en problemas"
"Qué maravilloso. Ahora eso no viene al caso, bebe, tío" Emmett cortó impacientemente.
Dylan se aclaró la garganta y entonces tomó un sorbo. Su cara estaba sin expresión al principio pero después su ojos escondían algo más en el momento en que tragaba. Sorpresa.
"Sinceramente esto está… bueno. Bebedlo, chicos" dijo sin dilación, bebiendo otro sorbo.
Todos agarramos los vasos del centro de la mesa y entonces hicimos lo que sugirió. El sabor no era misterioso; se podían saber las futas que había incluido en la bebida. Piña, fresa, naranja, uva… pero había algo más.
"No está mal, Em. En verdad, sabe muy bien" Edward comentó, sin siquiera molestarse en esconder el shock de su voz.
Podía decir que Emmett se estaba resistiendo el decir "Os lo dije" pero en cambio, nos sonrió orgullosamente y entonces cruzó los brazos enfrente de su pecho.
"¿Qué le has puesto?" Alice preguntó.
"Ya sabes, cosas normales. Sangre, hígado…"
"¡Emmett!"
Se rió "Calmaos chicas. Era una broma. No os voy a decir los ingredientes. Un verdadero artista nunca revela el secreto de sus obras"
Rosalie gruñó "¿Así que ahora eres un artista?"
"Yo defino los cócteles como arte" Emmett contestó pomposamente "Vamos, Rosalie. Admítelo, mi bebida es la caña"
Rosalie pareció no tener ganas de contestar "Lo admito, sabe muy bien"
"Un bien de Rosalie significa fantástico para las personas normales como nosotros" Jamie se rió "¡Esto está jodidamente bueno, tío!
"Muchas gracias a todos. Ahora, seis dólares por vaso. Suelten la pasta."
"¿¡Qué!?" gritamos.
Los ojos de Emmettbajaron ante nuestra respuesta "Estaba intentando hacer una brom. Dios, no tenéis que gritar. ¿Os parezco la clase de tío que les cobra a sus amigos y familia?"
"Me cobraste a mí cuando necesitaba usar tu ordenador en el penúltimo año de instituto, Emmett" Edward murmuró.
Emmett sonrió "Ahí andaba corto de dinero. Mamá me quitó la paga porque le contesté a un profesor. El dinero más fácil que he hecho en mi vida; me pagabas veinte pavos por quince minutos"
"¿Que hiciste qué?" le pregunté a Edward, perpleja. Vamos, ¿Veinte pavos? Sabía que Edward era rico, pero pensar que malgastaba el dinero en usar un ordenador quince minutos era ridículo.
Se encogió de hombros. "Estaba muy desesperado. Eran las once de la noche y me acordé repentinamente que tenía un trabajo de historia para el siguiente día. La biblioteca estaba cerrada y no tenía mucha elección."
"Qué putada" Dylan comentó, riendo.
Estudié el círculo de personas que consistía en mis mejores amigos; la última vez que nos sentamos todos juntos de esta forma fue en nuestro último partido de baloncesto en segundo de Bachiller, cuando Emmett, Jasper y Rosalie vinieron de visita. Qué imagen tan diferente teníamos ahora comparado con la que tenía memorizada hace cinco años. Todo el mundo parecía más maduro, aunque no actuáramos así. Físicamente estábamos en nuestros tempranos veintes, pero por dentro… aún pienso que seguimos siendo los cabezotas y tontos estudiantes de instituto que fuimos antes.
Miré sonrientemente al rostro de Edward cuando él comenzó a reírse de algo que Jamie había dicho. Había estado tan estresado con los exámenes esta semana que me alegraba ver que finalmente tenía la oportunidad de relajarse. Verdaderamente echaba de menos escuchar su risa; realmente echaba de menos esa mirada burlona que tenía en los ojos cuando bromeaba. Emmett había puesto la fecha perfecta para su gran apertura porque estar junto a sus amigos —nuestros amigos— era exactamente lo que Edward necesitaba en este momento.
Emmett estaba contando otra de sus salvajes aventuras en sus días de universidad con los surferos. Edward notó que lo estaba mirando fijamente. Sonriendo torcidamente acarició mi mejilla brevemente y me toco el pelo.
"¿Qué miras?"
"Nada"
Se rió y entonces se inclinó para susurrarme al oído "¿Te he dicho ya lo guapa que estás esta noche?"
Sonreí "Sí, muchas gracias."
"Aw mirad, otra vez están haciendo ese flirteo desvergonzado" Emmett sonrió beligerante en la dirección de Edward, quizás molesto por la falta de atención a su historia.
Edward miró a su hermano "¿Cómo puede ser desvergonzado hablar con mi novia?"
Emmett lo pensó durante un momento "Uh… supongo que tienes razón. Las antiguas manías tardan mucho en quitarse; solía decir eso todo el tiempo antes, cuando vosotros dos os conocisteis por primera vez."
"Muchas gracias, Emmett" le solté amargamente, recordando las groseras insinuaciones que solía hacer. Me sonrió.
"Hey, tú eres como una hermana para mí y Edward es mi hermano. Meterme con vosotros dos está escrito en el contrato de hermano mayor"
Jasper se rió "Qué buena excusa. Pero tú no me ves a mí burlándome de ti y de Rosalie"
La sonrisa de Emmett creció incluso más "No es que puedas. A) Rosalie te cortaría la cabeza si dices algo remotamente grosero B) Te daría de ostias por molestarla a ella"
Jasper se inclinó hacia él "¿Quieres solucionar esto fuera, Cullen?"
Nos reímos, disfrutando mucho más de lo que deberíamos. Edward me llevó hacia la pista de baile cuando una de sus canciones favoritas empezó a sonar; todo estaba bien con sus brazos alrededor de mi cintura. Cómo deseaba que esto pudiera durar para siempre. Cómo deseaba que no tuviera que ir a trabajar el lunes y pudiera quedarme en sus brazos para siempre jamás. Pero el recuerdo de tener todo el fin de semana para pasarlo con él me hizo sonreír; nunca me iba a cansar de estar con este hombre.
Cuando levanté la cabeza para mirarlo, lo vi mirándome, como si estuviera intentando averiguar qué era lo que estaba pensando. ¿Sentía él lo mismo con respecto a mí?
La intensidad de su mirada respondía mi pregunta. Si. Sí, lo sentía.
Edward Cullen
El fin de semana fue maravilloso. Tuve la oportunidad de pasar algún tiempo con mis mejores amigos del instituto y contarnos muchas cosas ya que no los había visto por medio año. Me alegraba que los chicos estuvieran de vuelta a la ciudad; incluso aunque nunca hubiera admitido esto enfrente de alguno de ellos, realmente los echaba de menos. Claro, no me importaría que cortaran el rollo de los chistes del Doctor E. C. ya que ya había escuchado a Emmett semanalmente si no diariamente lo suficiente. Pero así éramos cuando éramos adolescentes; siempre burlándonos unos de otros. Y sólo porque años hubieran pasado, no estaba esperando que eso cambiara. No quería que eso cambiara.
Y lo más importante de todo, tenía a Bella para mí todo el domingo sin interrupciones, lo que era un milagro. Nos relajamos en casa, ya que eso era lo que ella prefería hacer, y nos acurrucamos en el sofá mientras veíamos alguna película clásica que ella parecía disfrutar. No me importaba ver Sentido y sensibilidad, aunque nunca fui un gran fan del libro. La elección de la película ni siquiera me importaba realmente ya que tenía toda la atención en la chica que estaba en mis brazos todo el tiempo.
El lunes cuando me desperté, Bella ya estaba en la cocina haciendo el desayuno en una de mis camisetas. Saltó casi un metro cuando la rodeé desde atrás y las cacerolas que estaba sosteniendo por poco no me dieron en la cara.
"Estoy dolido por el rechazo, Bella" pretendí sonar horrorizado.
Se ruborizó "Lo siento. No te escuché entrar y pensé…"
Me reí, divertido "¿Pensaste qué? ¿Que era un ladrón? No creo que entren y rodeen a una bonita mujer mientras roban, y no es que tenga mucha experiencia en el área de los robos"
"Si sigues burlándote de mí no te voy a dar el desayuno" le gruñí.
Le besé la parte superior de la cabeza "Lo siento, Bella. ¿Me perdonas?"
Suspiró, vencida "Como siquiera pudiera decir que no. Tú y tu encanto"
Sonreí y fui hacia la alacena para coger dos tazas para la leche. Cuando me volví, ella ya estaba esperando en la mesa, poniéndose su precioso pelo castaño en una desordenada cola de caballo. Parecía pensativa, con la mente a miles de kilómetros de aquí
"¿Bella?"
No contestó.
"¿Bella?"
Aún no había respuesta. Realmente me estaba poniendo histérico
"¡Bella!"
Saltó en su sitio y giró su cabeza urgentemente para mirarme "¿Qué? ¿Qué pasa?"
"¿Estás bien?" pregunté.
"Estoy genial. Sólo un poco preocupada. El nuevo número de la revista sale hoy" explicó.
Después de ver las películas ayer, Bella me puso al día con todo lo que me había perdido, sobre el ataque al corazón del señor King y como su hijo estaba llevando la empresa ahora. No dijo mucho sobre Royce King así que me figuré que no había nada por lo que preocuparse. Pero ella no había estado nerviosa por la publicación de la revista desde el muy temprano comienzo de su carrera; Y ahora ya tenía mis dudas sobre el Royce este.
"¿Es grosero contigo y con tus compañeros?" pregunté, estallando, mientras ella tomaba un bocado de su pancake.
Ella sonrió levemente y entonces pareció estar luchando por las palabras correctas "Es… muy perfeccionista y tiene grandes expectativas. Supongo que no quiere fallarle a su padre"
Eso sonaba exactamente como algo que Bella diría. Podría decir que ella no era la mayor fan de ese tipo, pero aún así evitaba criticarlo. Media Today no tenía ni idea de lo afortunados que eran teniéndola a ella.
"Puedes contarme lo que sea. Lo sabes, ¿verdad?" alcancé su mano y le levanté la barbilla con la otra mano para ver sus ojos.
"Lo sé" sonrió con esa irresistible sonrisa "Y te amo por eso"
El desayuno pareció ser normal después de eso. Ella volvió a sus típicas bromas, y el ligero y juguetón ambiente resurgió, por el que yo estaba agradecido. La besé enteramente en los labios antes de irme al trabajo; me abrazó y suspiró en la curva de mi cuello. Mi cuerpo no era inconsciente de ello. Cada simple célula me gritaba que me quedara en casa y pasara otro deleitado día con ella. Pero tenía mis obligaciones y ella las suyas. Ya no éramos los adolescentes que fuimos una vez; simplemente no podíamos obviar nuestras responsabilidades.
"Te amo" susurró.
"Yo también" ojalá supiera exactamente cuánto.
El camino hacia el hospital fue sorprendentemente suave. Estuve allí en media hora y me encontré a Tanya en el parking.
"Dios" dijo, impresionada "¿Estás loco por trabajar? ¿Qué estás haciendo aquí tan temprano, Edward?"
"El tráfico estaba claro" expliqué. "¿Y tú qué? ¿Te ha dado por llegar temprano?"
Se rió "No seas tonto. Anoche me fui antes y le prometí al doctor Larkin que hoy vendría media hora antes para terminar lo de ayer"
Me olvidé que algunos de los jefes del hospital tenían que venir los domingos a veces. En ese momento, las prácticas sonaban mucho mejores que ser un actual doctor o enfermero.
"¿Y qué hiciste este fin de semana?" preguntó conversacionalmente cuando entramos al lobby. Algunas enfermeras que estaban sentadas detrás del mostrador en frente de nosotros nos saludaron con un simple Buenos días; una de las enfermeras más mayores que aparentaba tener la edad de Esme, Leteshia, me guiñó. Era espeluznante en parte. No, déjame corregir: era espeluznante en todos los sentidos. Intenté no morirme de la vergüenza delante de ella; no era muy educado.
"Salí con mis amigos del instituto y pasé el domingo entero con Bella"
Sonrió genuinamente "Eso suena genial. Te envidio, Edward La última vez que hablé con un amigo del instituto fue… bueno, la graduación"
La miré boquiabierto "Estás de coña"
Ella sacudió la cabeza y me sonrió "Nop. No era muy popular antes. Era la cerebrito, la típica del colegio con las gafas de bibliotecaria y todo. Todo el mundo pensaba que era muy rara y una total mascota de los profesores" se rió.
"Pero antes de la universidad, decidí que quería dejar de ser esa chica. Me mudé al otro lado del estado y quería empezar mi vida como alguien nueva. Así que conseguí contactos y me di un total cambio de look. Y entonces sorprendentemente, la universidad fue mucho más fácil que el instituto. Conocí a un par de chicas y a Riley"
"Wow. Es difícil de imaginarte siendo una salida de onda"
"¿Y tú qué? ¿Qué fuiste tú en el instituto? Honestamente estoy curiosa" su voz sonaba como un reto.
Abrí la boca y la cerré de inmediato. No iba a decir "Oh, era el capitán de baloncesto y el presidente del cuerpo de los alumnos. Salí con la chica más buena del instituto y tenía los mejores amigos y familia. ¿He mencionado que era un total gilipollas antes de conocer a Bella? Oh sí. Solía salir con todas las chicas sólo por diversión"
Hubiera sonado como un completo esnob si le decía eso. Así que terminé diciéndole algo que no era una mentira "Jugaba baloncesto"
"Oh" comentó, sonando no muy sorprendida y decepcionada por la falta de detalles que le estaba ofreciendo. Antes de que pudiera pedir más información, abrí la puerta de la oficina del doctor Larking y entré, salvándome del interrogatorio.
A la tarde, después de terminar la reunión de los jefes a la que Gerald quería que asistiera con él, me dirigí hacia la cafetería en la planta baja y pedí un plato de pasta y una taza de café. Me senté con Marco Bell, el farmacéutico que había conocido el otro día el cual no era mucho más mayor que yo, y comí hasta que era hora otra vez de volver a la oficina.
Tanya estaba al teléfono cuando caminé hacia la puerta. Gerald no estaba allí todavía —estaría en la cafetería aún, asumí— y la habitación entera estaba llena con un solo sonido, el de la charla emocionada de Tanya. No pude averiguar de qué iba la conversación y para decir la verdad, no estaba realmente interesado. Tanya tenía tendencia a exagerar las cosas que eran pequeñas y poco importantes. Así que dándole algo de espacio, me senté en mi asiento y ojeé el historial de Kenny Foster, el cual ya estaba listo para dejar el hospital mañana por la mañana.
Estuvo increíblemente emocionado cuando Gerald le dijo las nuevas a él y a sus padres esta mañana. Saltó de la cama y terminó dándose en la cabeza con la mesita de noche. Gerald mencionó algo sobre quedarse aquí otra semana más ya que no era capaz de andar, y el rostro de Kenny se volvió tan pálido como el de un fantasma, aparentemente sin saber que era una broma. No lo culpaba por detestar el hospital; como paciente que era, era difícil para él tener esa libertad y comodidad que tenía en casa. Y tener a chicos enérgicos y activos como él en la cama todo el día era como atar a Emmett contra un palo con un festín de comida en frente de él.
"Sí… sí. Yo también te amo, Riley. Vuelve a casa pronto ¿vale? Te amo" Tanya suspiró contenta y colgó el teléfono.
"¿Buenas noticias?" pregunté, más por educación que por curiosidad mientras me ponía de pie para coger unos cuantos papeles de la estantería.
Tanya no necesitaba una invitación para empezar la conversación.
"Era Riley. ¡Va a renovar el palacio Jennings!"
Tanya había mencionado antes que Riley era arquitecto. El palacio Jennings no era un palacio, realmente. Era un restaurante que se abrió por primera vez en L.A. en los tempranos 1900s. El lugar ya no tenía esa forma gloriosa; estaba en mal estado, casi en ruinas en la parte más recluida de la ciudad. El gobierno había estado hablando sobre arreglarlo y volverlo una atracción por años pero nunca habían acabado el trabajo.
"Eso es maravilloso, Tanya" sonreí.
Ella me abrazó fuertemente después de gritar "Lo sé ¿verdad? Dios, Soy muy feliz ahora mismo. Tan feliz que creo que puedo llorar"
Me reí y le quité los brazos de mi cintura. Le había prometido a Aly que estaría allí a las una y ya casi llegaba dos minutos tarde Técnicamente el exámen no empezaba hasta media hora más tarde, pero normalmente me pasaba por la habitación de Aly treinta minutos antes de las pruebas ya que tendía a ponerse algo histérica en días así. Siempre llevaba un gran tiempo persuadirla para que lo hiciera.
"Bueno, me voy a la habitación de Aly. Tiene hoy un examen de su pierna " dije.
"Vale" dijo Tanya, yendo hacia la mesa de Gerald para dejar los documentos que estaba sujetando en sus brazos además de su taza.
Iba a atravesar las puertas pero algo que vi hizo que me helara justo donde estaba.
Allí, de pie en la entrada con unos ojos confusos y amplios estaba…
Bella.
Hellouuuuu!!!
Nuevo cap del fic! waa.... me trajo buenos recuerdos de Welcome 1.... sniff sniff... espero que os hayan traído a vosotros tambien... pero ahora como veis... ya se queda en duda este final de cap.. xD Nota mental para Edward: No abrazar a Tanya cuando Bella esta mirando... en fin... que pensais que puede pasar?... jujuju yo lo se.. jajajajaj aver si alguien acierta... (claro, que no se haya leido el fic en ingles.. que sino no vale... xD jajajajaj)
Y nada.. hoy no me salen los discursos... no estoy inspirada... xD la señora de rojo se ha acoplado en mi casa y me da un gran dolor de vientre impresionante.... y la tia no se va.. ¬¬ asique toy algo decaida... para colmo hace un dia muy feo... (llueve y esta nublado...) así que efecto doble... pero bueno... espero que vosotras con vuestros reviews me levanten el animo!!! no hay mejor forma que esa... y de verdad espero que suban los reviews!! ultimamente estan bajando.... :'( :'( pero supongo que es por falta de tiempo... (os entiendo.. la uni me absorbe....) asik nada.. sin mucho mas que decir... me despido....
Besitossssssssssss
espero sus comentarios y reviews!
PD: No me gusta el mensaje que deje.... jaja pero bueno, se me olvidaba dar las gracias a todas esas personitas que dejaron review y a todas las que leen pero no pueden.. GRACIAS de verdad!!!
Yuliss
