Visita a una casa extraña

Danny estaba llegando a casa de su compañera, le estaba empezando a preocupar el aire caliente que había en la calle, era algo bastante raro, aunque tampoco estaba demasiado pendiente en la meteorología de Nueva York, le estaba pesando no haber comprado en el puesto que había pasado hace un par de manzanas, una rosa. -Demasiado para una salida entre compañeros de trabajo- pensó con tristeza.

Lindsay se estaba poniendo nerviosa por momentos, y no sabia el motivo…o si pero no quería reconocerlo, para que hacerse más daño. Se levanto de repente del sofá, habían llamado al timbre.

-¿Quién? -Dijo ella-

-Para que preguntas si sabes que soy yo -Y después de decir esto, rió-

-Tu siempre igual, ¿Quieres subir? O me esperas abajo

-Como quieras, aunque todavía hay tiempo

-Sube

Lindsay estaba dando vueltas en círculos, más o menos como un tigre encerrado en una jaula deseando salir, quería que subiera, no sabia la razón…o si.

Ella en realidad lo único que sabía era que tenía miedo, no quería sufrir más.

Danny estaba subiendo las escaleras, deseando llegar al piso, ni siquiera se dio cuenta de que había ascensor y lo podía haber cogido, pero eso ahora le daba igual, estaba a unos pasos del piso de Lindsay, y era la primera vez que lo iba a ver.

-Toc, toc…se puede?

-Pasa, estoy en mi habitación cogiendo el bolso, ponte cómodo –Dijo Lindsay desde su habitación.

Danny se sentía extrañamente cómodo, jamás había estado en esa casa, pero era como si la conociera. Se dirigió al sofá, donde enfrente se encontraba la televisión junto con un home cinema, y un montón de porta fotos con fotos suyas y con alguien.

Hubo una que le resulto bastante graciosa, era ella junto con otra chica, -cuantos años tendría en esa foto?- se pregunto.

En realidad Lindsay tenía 16 años en aquella foto, los acababa de cumplir, estaba con su mejor amiga Alexa, las dos tenían nata en la nariz de la tarta y se reían, se veía que se lo estaban pasando bien.

-Estoy lista, cuando quieras- Escucho detrás suyo.

Danny se dio la vuelta, estaba preciosa.

-Solo puedo decir, Wow

Los dos se rieron.

-Estas muy graciosa en la foto-Dijo señalando a la foto que antes había estado mirando-

-Si, la verdad es que ese día me lo pase muy bien, fue el día de mi 16 cumpleaños, la que esta a mi lado es Alexa, una de mis mejores amigas.

-Pues yo quiero una copia, que pensaría Stella o Mac de esa foto-Y después rió

-A ti no se te podrá cambiar nunca, nos vamos?-Dijo con tono de paciencia.

-Claro

Al llegar ala puerta Danny la dejo pasar primero, algo que siempre hacia Robert para hacerla molestar.

-Estas bien- Pregunto Danny al verla parada frente a la puerta

-Esto…si…si claro, vamos.

-Que prefieres, escalera o ascensor-dijo Danny esperando que la respuesta fuera ascensor.

-Te cuento un pequeño secreto-Y se acerco un poquito mas a él para poder susurrarle- Odio hacer ejercicio.

-Entonces…Ascensor.

Lindsay llamó al ascensor. Danny se estaba fijando, o mejor dicho estaba haciendo como que se fijaba en la decoración del rellano, en realidad observaba en silencio a Lindsay –Que guapa esta hoy, la veo…diferente-

De pronto un suave pitido inundo el descansillo, el ascensor había llegado. Harta de los formalismos de Danny dejándola pasar, ella extendió la mano, para que entrara el primero.

Danny se fijo en el reloj que tenia puesto Lindsay, jamás se lo había visto…

-Bonito reloj, te lo ha regalado algún enamorado-dijo en forma de burla, para ver si se sonrojaba.

Lindsay, lo miro sin decir nada. La verdad es que no quería hablar de ello, de verdad, la hacia daño.

Cuando ambos entraron en el ascensor, y este cerro la puerta, ninguno de los dos hablo. Danny por que creía que la había molestado el comentario que había echo, Lindsay, por que simplemente no quería remover lo que ya estaba enterrado.

Y de repente entre el piso quinto y el cuarto, se fue la luz, y un gran chirrido hizo que la pareja aterrizara en el suelo de aquel cacharro metálico.

Todo se quedo a oscuras, salvo por la pequeña luz de emergencia que aportaba un reflejo de luz naranja.

-Linds?, estas bien?-Pero el CSI como una respuesta obtuvo silencio.

Se acerco a ella, la verdad es que la primera vez que vio ese ascensor le extraño la proporción que tenia, era lo bastante grande para unas diez personas, y con un pequeño movimiento de mano la agito el brazo, pero aun así su compañera seguía sin responder