Para ti, sin ti jamás habría terminado este fragmento de fic. Gracias

Duros recuerdos:

Levaban ya bastante tiempo en silencio, la herida de Lindsay ya casi ni dolía. Danny estaba empezando a sentir claustrofobia, no aguantaba mas hay metido, así que decidió que un poco de conversación no le vendría mal.

-Linds en que estas pensando- pregunto Danny, harto de estar en silencio

-En recuerdos del pasado- dijo casi automáticamente- Y tu?

-En que como es posible que nadie se de cuenta de que el ascensor esta parado

-Por cierto, como es que te regalaron unas entradas para ver arte?-pregunto la CSI por hablar de algo- Seguro que fue algún ligue, y como te ha dejado plantado me has pedido ir a mi para no ir solo…verdad

-Por que todo el mundo cree que soy un casanova o un Don Juan, pues para que lo sepas, me las ha regalado un amigo, por que si. –No pensaba decir a Lindsay que hoy era su cumpleaños no le apetecía

-Pues yo eso no me lo creo, la verdad es que eres guapo, es bastante raro que no tengas novia –pregunto la analista forense para buscar a su compañero de trabajo

-Y como es que no tienes tu novio?-pregunto él también

Lindsay se quedo en silencio, y miro al suelo, no podía decir la verdad a Danny, decirlo seria demasiado doloroso.

Y así mirando al suelo volvió a recordar el ultimo día de Robert, como cada vez que lo hacia llorando en su cama, manchando su almohada de lagrimas mas que saladas…amargas, queriendo que ese recuerdo se borrara de una vez de su mente.

Lindsay se había comprado ropa nueva para esa noche. Su hermano mayor la había llevado al lugar donde tanto ella como Robert se dieron su primer beso.

Él apareció radiante. La hizo taparse los ojos y la guió dentro del parque nacional. Todo estaba como la primera vez, un mantel, una botella de vino y una luna nueva preciosa.

La noche estaba siendo perfecta, lo único que deseaba era que jamás acabase, quería que esa noche fuera eterna…..que fuera única.

Al poco de terminar la copa de vino, se escucharon dos estruendos que jamás podrían haber pasado como desapercibidos. Lindsay como acto reflejo, se tiro al suelo, mientras gritaba a Robert que hiciera lo mismo, solo había escuchado esos ruidos una vez, en el campo de tiro donde iba su padre a practicar.

Vio que el joven caía de rodillas en la tierra, y que la miraba, con una dulzura que nunca había visto en sus ojos, se acerco a él corriendo, vio un hilillo de sangre saliendo de su boca, y una mancha de rojo carmesí en su camisa blanca. Ella intentaba taponar la herida con sus manos, cosa que parecía imposible, no podía hacer nada, esa bala le había perforado el pulmón. Le miro con los ojos llenos de lagrimas, gritando que no cerrara sus ojos, que no se fuera, que no la dejara sola… pero ya era tarde. Robert la cogió la mano, se la llevo a la boca y la beso. Lindsay notó la sangre tibia en su mano, y el último suspiro de su primer amor yéndose de este mundo para siempre. Y abrazada a él solo pudo llorar, llorar amargamente.

Lindsay volvió de sus recuerdos con lágrimas amargas y dolorosas. Tenia empañada la vista cuando levanto la cabeza, al parecer Danny la estaba hablando.

-Linds, Lindsay estas bien?, me estas escuchando?-medio gritó el analista preocupado- Lindsay, ¿por que lloras?, te encuentras bien….

Hubo de nuevo silencio…

-Linds?, responde-sentencio Danny, levantándose del suelo

-No creo que no, no estoy bien-Dijo dejando que un mar de lagrimas recorrieran su rostro

Al decir esto Danny se acerco aun mas donde estaba ella, se arrodillo y la seco las lagrimas con el dorso de sus manos. Le estaba doliendo en el alma verla así, y lo peor es que no sabia que hacer. Se sentó a su lado, al terminar de limpiarle la cara, la cogió la mano y así estuvieron en silencio.

En aquel pequeño habitáculo solo podía escuchar los sollozos ahogados de la mujer a la que tenía a su lado.

Hasta que de repente Lindsay soltó a bocajarro

-Hay una historia de mi vida que he querido olvidar, pero viendo que tu me has despertado a esos fantasmas que estaba intentando ocultar te la voy a contar.

Y diciendo esto la joven empezó a explicar de principio a fin su historia, su vida y sus secretos, desde que conoció a Robert.