CARTA JAMAS LEIDA

Por Fire-Angel

Edward...

Sé que para el momento en que leas esto, yo ya me habré puedas perdonarme por forzar a tu hermano menor a cometer esta atrocidad y a su vez, perdonarlo a él.

Heh, ¿a quién quiero engañar?Te conozco lo suficientemente bien para saber que nunca te atreverás a leer esto. El dolor que te traerá mi partida será demasiado grande como para que
quieras enterarte de la verdad. Pero entonces quizás te preguntes el porqué me preocupé en escribirte esta carta, ¿no es así?

Quiero pensar que la guardarás sin leerla, quiero soñar que alguien más sabrá
su contenido y ese alguien será quien te informe...anhelo que tengas la fortaleza
para permitirle enseñarte la , ¿qué son los sueños? Sólo ilusiones del corazón...

¿Corazón? Sí, Edward, poseo uno.

Siempre supiste que mi debilidad residía en las entrañas de mi pecho, roja y brillante, con un caudal de almas en pena. Y fue dentro de tanto sufrimiento donde se resguardó un alma que no era digna de poseer debido al pecado y monstruo que represento.

Creo que ya te imaginarás cómo sucedió. Desde que llegamos a aquel mundo paralelo, mis poderes dejaron de funcionar, mis ojos no eran más violáceos y las pupilas eran redondas, mas no afiladas. Sí, era humana. Cuando volvimos, mi cuerpo evolucionó una vez más, regresándome la apariencia que siempre solía tener...pero aquella esencia permaneció dentro de mí. Después de todo, el alma es energía, y la energía no se crea ni se destruye: sólo se transforma.

Con aquél corazón humano, protegido bajo la coraza de un homúnculo, aprendí a reír y llorar, a enojarme y alegrarme...pero sobretodo, a amar. Cómo amé a esa niña! Nina, jamás olvidaré su nombre, su mirada y sonrisa que hacían que el mundo se iluminara. Mi chiquita...mi hija, nuestra hija.
Nunca podré curar la herida que me dejó su pronta partida, nunca será suficiente. Heh, pero tal parece que me he acostumbrado al dolor.

Edward, pasé muchos años felices a tu lado, la pena que me carcomía desde mi nacimiento como homúnculo, desapareció a partir del momento en que me dijiste cuánto me amabas. Aquella noche en que nos fundimos en uno solo, fue la primera y en la que realmente me sentí viva.

Pero...nada dura para siempre, amor mío.

Poco antes de que recibieras la carta retadora de ese tal Armamentto, experimenté algo nuevo y extraño. Era como un ente que se agitaba desesperadamente, asustado por las almas que peleaban por la suya. Al principio creí que se trataba de mi corazón...mas tarde descubrí, que un diminuto ser luchaba por crecer dentro de mí. No podía explicármelo, puesto que se supone que los homúnculos no podemos tener descendencia; luego comprendí que mi alma había transformado una gran parte de ese cuerpo regenerativo, en uno mortal.

¡Lloré tanto por ese niño que jamás nacería...!

Mi propio poder, mi inmortalidad, estaba matándolo, consumiendo su cuerpecito como si se tratase de mera energía para aumentar mi fuerza.

Pero ya he descubierto la manera de salvar a nuestro hijo. Si soy yo quien lo está acabando, entonces lo único que debo hacer es desaparecer. No, por desgracia ese ente jamás llegará a ser un bebé de carne y hueso ya que es muy pequeño, y sólo podrá vivir siendo energía pura.

Me tomó mucho convencer a tu hermano, puesto que él nunca se atrevería a lastimarte tan cruelmente. Ya he tomado una decisión y sé que no llegarás a tiempo para detener la transmutación que él realizará para sacar de mi cuerpo semi-humano al niño, transformado en una piedra filosofal. Mi alma también se acoplará a él, para volverlo fuerte en vez de herirlo. Alphonse nos unirá en uno solo, para que siempre podamos estar cerca de ti. Ignoro lo que pasará con mi cuerpo, pero tengo la certeza de que seguiré viva dentro de esa piedra roja, de que tú nos usarás en el momento de la batalla y de que nosotros te protegeremos.

Cuando esa piedra agote nuestra energía, es posible que desaparezcamos cual rocío de la mañana...así como también es posible que nuestro hijo y yo vayamos a reunirnos con Nina en algún lugar del llamado paraíso, donde aguardaremos tu llegada, después de que hayas logrado tantas hazañas y salves a muchas personas, como acostumbras hacer. ¡Cuántos sueños estoy aludiendo! Son sólo ilusiones mías...que espero puedan volverse una realidad renovadora.

Siento haberte mentido al decir que si regresabas vivo-que sé que volverás-nos casaríamos, pero me era imposible hacerte una revelación así porque estoy segura de que te nublaría la vista y te volverías un completo inútil en la batalla que librarás por el bien de las vidas que estimas. Te extrañaré, amor mío...ahora mismo lo hago.

Gracias por permitirme renacer, por permitirme ser madre y esposa.

Gracias por permitirme vivir.

Tú de alma noble. Tú, de corazón de acero.

Gracias por dejarme amarte todo este tiempo...

Solaris.


Esta carta fue escrita por mi querida amiga Fire Angel en su seleccion de fics en otra pagina.

Yo de verdad no sabia las razones del por que Solaris y Al hicieron todo esto y con su permiso, incluyo esta carta como el verdadero final de mi Fic.

Muchas gracias niña, tú tienes un corazon y un don de escritora de oro puro.