23er Capitulo: Un festival, un pez, un beso… / Despedida…
- La próxima vez que tenga deseos de morir, te llamare. – bufo Sasuke bajándose de la scooter luego de haber cenado Ramen con Naruto, y definitivamente, Naruto no era bueno manejando, iba tan rápido que más de una vez estuvieron a punto de chocar con un auto.
- No estuvo… tan mal – Rio nervioso Naruto mientras se quitaba el casco.
- ¿No estuvo tan mal? Por favor, casi atropellas a una anciana. – le replico Sasuke señalando la carretera y quitándose su casco.
- ¡No paso nada! – gimoteó Naruto pasando sus manos a su nuca.
Sasuke solo pudo suspirar ante aquello, Naruto ciertamente era despreocupado.
Ambos dejaron la scooter guardada en el garaje y entraron a la casa, encontrándose a Itachi, su madre y su padre en la sala viendo un juego de futbol.
- ¡Bienvenidos! – les dijo Itachi al voltear cuando los oyó entrar.
- Estoy en casa – respondió Sasuke, evitando completamente la mirada de su padre, y dejando las llaves de la scooter en la mesilla.
- Oh rayos… - suspiro Naruto mirando su celular.
- ¿Qué pasa? – pregunto Sasuke arqueando su ceja derecha y dirigiendo su vista hacia el rubio que ahora se encontraba frente a él.
- Es tarde… Ero-sennin ya anda preguntándome cuando regresare. – suspiro guardando el aparato.
- Quédate a dormir. – propuso Sasuke.
- ¡Cierto! – afirmo Itachi.
Sasuke solo pudo sentir la asesina y quemadora mirada de su padre en la nuca, pero eso solo lo hizo sonreír.
- ¿Puedo? – pregunto Naruto un poco incrédulo.
- "Como si no conocieras la respuesta, Dobe" – suspiro Sasuke para sí mientras reía entre dientes.
- ¡Siempre serás bienvenido aquí! – Rio Itachi antes que Sasuke pudiera decir algo. – Al menos se que Sasuke jamás te diría que no. – añadió sonriendo ampliamente, y Sasuke no pudo evitar darle una mirada asesina, y este solo rió divertido.
El rubio se limito a emitir una divertida risa.
- ¡Con gusto entonces! – Rió Naruto – Ah pero, no tengo ropa ni nada. – dijo de repente.
- Te presto. – dijo Sasuke antes que Itachi tuviera la oportunidad de hacer otro de sus "inofensivos comentarios"
- ¡Sí! – festejo Naruto y saco inmediatamente su celular. – Déjame decirle a Ero-sennin. – decía mientras con la lengua ligeramente afuera tipiaba el mensaje en el aparato.
- Ven, subamos, tengo ganas de derrotarte en póker. – dijo Sasuke dándole una palmada en el hombro a Naruto y dirigiéndose a las escaleras.
- ¿Derrotarme? ¡Ya quisieras, Uchiha! – rio Naruto siguiéndolo.
- Sasuke – lo llamo su padre levantándose del sillón con los brazos cruzados, lo cual lo detuvo en seco y puso su sangre fría.
Se volteo hacia su padre y este le hizo un ademan de que se acercara.
- Sube, ahora voy. – le dijo a Naruto, no quería que escuchara nada de lo que su padre tuviera para decir.
- Ok – acepto Naruto, sabía muy bien que en asuntos familiares era mejor no meterse, era de mala educación, sus padres le habían enseñado eso a la perfección, así que rápidamente subió y entro al cuarto de Sasuke para terminar de escribirle al viejo.
- El cuarto de huéspedes tiene sabanas. – le dijo de inmediato, y supo perfectamente a que se refería, obviamente no le agradaba mas la idea de que su hijo durmiera con un chico, y menos si ese chico era objeto de su amor.
- Naruto siempre duerme conmigo, no hace falta. – le aseguro Sasuke, sin siquiera mostrar alguna reacción significante ante él.
- Duermen en la misma cama, y yo no quiero que siga siendo así. – espeto con fuerza, con aquella autoridad que su voz poseía.
Sasuke respiro hondo y trato de pensar en que decirle para que lo dejara en paz.
- Estas exagerando, papa. – dijo Itachi antes que de él articulara cualquier respuesta.
- Ya, sacare el colchón inflable, no importa. – dijo Sasuke, ya harto de la mirada de su padre que reflejaba muy claramente que no iba a aceptar riñas.
Su padre resoplo y se sentó de nuevo en el asiento, mostrando que al menos aceptaba esa idea.
- Te ayudo Sasuke. – se ofreció Itachi y levantándose del sillón lo siguió a las escaleras hasta su habitación. - ¿De verdad piensas sacarlo? Naruto lo odia. – le dijo en voz baja a Sasuke mientras lo buscaban en el closet del pasillo.
- Sobre mi cadáver. – afirmo Sasuke alejándose del closet y yendo hasta la última puerta.
- Llévalo hasta tu cuarto. – le dijo antes de entrar a su habitación.
Itachi sin problema saco aquel enorme bolso donde se guardaba el colchón y lo colgó en sus hombros para dirigirse a su cuarto, mientras una contenta sonrisa aparecía en sus labios.
- ¡Por fin! ¡Ya tengo toda una estrategia para vencerte, cerebrito! – espeto Naruto apenas lo vio entrar al cuarto
El rubio se encontraba sentado de lo más relajado en el centro de su cama con toda la baraja de cartas repartidas frente a él.
- No me digas, ¿En qué dimensión funciona? – se burlo Sasuke cruzándose de brazos.
- Eres comiquísimo, Uchiha Sasuke. – bufo Naruto recogiendo las cartas.
- Lo sé, gracias. – Dijo Sasuke sonriendo y sentándose frente a Naruto en la cama.
- Sasuke… ahora que lo recuerdo, ¿No es tu cumpleaños este mes? – pregunto Naruto subiendo la vista hacia Sasuke.
Sintió como una estaca se le calvaba en el corazón, ciertamente no quería recordar esa fecha, de hecho, no quería pensar en ninguna fecha que no fuera entre aquellos 7 días, pero trataría de no demostrar nada.
- Si. – respondió sin mirar a Naruto.
- ¡¿Cuándo? – pregunto emocionado y con una gran sonrisa, el cumpleaños de Sasuke sabía que sería increíble, pero apenas había caído en cuenta que nunca le había preguntado en qué fecha era.
- El 23. – respondió a secas.
- ¡Genial! – festejo Naruto levantando sus brazos. – Un momento… hoy es viernes 15, ¿No? ¡El próximo sábado es 23! ¿Qué vamos hacer? ¿Qué vamos a hacer? ¿Qué vamos a hacer? – pregunto con insistencia, estaba muy emocionado por el cumpleaños del pelinegro.
Que lo partiera un rayo, ¿Cómo no había caído en cuenta? Maldición, el día en que se iría sería justo un día antes de su cumpleaños, incluso parecía que su padre lo estaba haciendo apropósito.
- No lo sé, juguemos. – respondió secamente Sasuke mientras repartía las cartas, no quería pensar en nada que tuviera que ver con su cumpleaños, mucho menos ahora.
- Que aburrido eres, Sasuke, ¿No te gusta tu cumpleaños? – pregunto Naruto inflando sus mejillas y recogiendo su mano de cartas.
- Normalmente no. – respondió observando sus cartas fingiendo el más mínimo interés en lo que decía Naruto.
- Eres un testarudo… - protesto Naruto inflando sus mejillas, más luego dibujo una sonrisa. - ¡Ya verás! ¡Hare que tu cumpleaños sea el mejor de todos! ¡Así no podrás decir que no te gusta! – Se jacto Naruto con una gran sonrisa, mientras que Sasuke solo deseaba que el rubio no hubiera dicho aquello.
- No me digas… - suspiro Sasuke tratando de no reflejar lo duro que era todo eso para él.
No quería decirle a Naruto que se tenía que ir, que ya no lo vería mas, que no pasaría su cumpleaños con él, aun no hallaba las palabras para decírselo, y aunque sentía que era una enorme crueldad contra su amigo el no decírselo, pensaba que el arruinarle esa felicidad y aquella enorme sonrisa que tenía en el rostro con una noticia tan espantosa era algo igual de horrible.
- ¡Pues claro! ¡No cumples 17 todos los días Sasuke! – rio Naruto viendo sus cartas. – Empezare a planearlo desde ya – rio entre dientes.
- Si, has eso. – suspiro Sasuke dibujando una falsa sonrisa.
Mientras, Itachi trataba de convencer a su padre, al menos, de dejarlos quedarse un tiempo más.
- Papa, por favor, ¿No podemos quedarnos solo una semana más? – le pedía sentado frente a él en el mueble de la cocina con un café frente a él.
- Te he dicho que no, Itachi, la compañía me quiere allá lo más pronto posible. – respondió su padre con el mismo tono autoritario que siempre solía tener.
- Entonces deja que al menos Sasuke y yo nos quedemos una semana más – le insistió Itachi – No te estoy pidiendo que no nos vayamos a Londres, solo que dejes a Sasuke pasar su cumpleaños con Naruto.
- ¡Eso mucho menos lo voy a consentir y lo sabes! – espeto su padre con más fuerza y golpeando ligeramente la mesa con ambas manos. - ¡No pienso permitir que Sasuke termine más apegado a ese estúpido chico de lo que ya esta!
- ¡Pues llegas tarde! – Lanzo Itachi con autoridad – Sasuke lo ama papa, y deberás aprender a vivir con ello, porque aunque nos vayamos a Londres eso no cambiara. – sabía que sería así, lo sabía, Sasuke no podría olvidar a Naruto así como así, porque nadie más podría causar el mismo efecto que tenía el rubio sobre él.
- Eso lo veremos. – gruño su padre levantándose de la silla y saliendo de la cocina. – Nos iremos en una semana, y punto final. – finalizo en la puerta de la cocina y se fue.
Itachi, derrotado, apoyo sus codos en la mesa y enterró su rostro entre sus manos, hasta que en pocos segundos una voz increíblemente familiar lo hizo reaccionar.
- ¿Itachi? – pregunto la voz de Naruto por detrás, y cuando volteo, él y Sasuke estaban entrando a la cocina.
- Hola, chico. – lo saludo disimulando una sonrisa.
- ¿Pasa algo? – pregunto Naruto, por alguna razón Itachi se veía más pálido de lo normal.
- No, no, no pasa nada. – rio Itachi suavemente y se froto los ojos. – La universidad me tiene hasta el tope, es todo. – mintió encogiéndose de hombros. - ¿Qué han estado haciendo? – pregunto para cambiar de tema.
- Derrotando a Naruto en póker, para variar. – rio Sasuke mientras sacaba limonada del refrigerador.
- ¡La séptima es la vencida, Uchiha Sasuke, pronto te derrotare! – bufo Naruto cruzándose de brazos.
- Sigue soñando, es gratis. – rio Sasuke sirviendo limonada para él y el rubio.
- Ay si, mírenme soy Uchiha Sasuke y soy un genio en póker, blah blah blah blah… - se burlaba Naruto haciendo muecas.
Sasuke no pude evitar reír ante aquello. – Ya tranquilo, la próxima te dejo ganar. – aseguro Sasuke sonriendo de lado y extendiéndole su vaso a su amigo.
- Me dejas ganar y te asesino, ¿Oíste? – bufo Naruto, mas mientras tomaba su vaso dibuja una ligera sonrisa en sus labios y ofrece su vaso a Sasuke para hacer un mini brindis.
- ¿Quién te entiende? – suspiro Sasuke e hizo el brindis con Naruto antes de disponerse a salir de la cocina.
- ¿Quieres jugar, Itachi? – pregunto Naruto volteándose antes de salir del espacio.
- Con gusto. – acepto y siguió a los chicos hasta el cuarto de Sasuke, tomaron las cartas y siguieron jugando en la mesa de la sala.
- ¿Te das cuenta? Incluso le gano a Itachi – se jacto Sasuke mientras se desvestía para por fin irse a dormir.
- Algún día encontrare algo en lo que te pueda vencer… – bufo Naruto quitándose la camisa. – Oye… ¿Tienes alguna pijama que puedas prestarme? – pregunto doblando su prenda.
- ¿Para qué? Duerme en interior… - cuestiono Sasuke alzando una de sus cejas y guardando su ropa.
- Es que… – bufo Naruto quitándose su pantalón con algo de vergüenza, el bóxer que traía puesto no era precisamente el mejor que tenia.
- Usuratonkachi, hace tanto calor que ni siquiera el aire acondicionado enfría bien, duerme así. – suspiro Sasuke, y al voltearse vio la razón por la que Naruto no quería dormir en bóxer, y exploto de la risa. – ¡Son… son…! – decía entre carcajadas, no podía parar de reírse.
- No te burles… - bufo Naruto cruzándose de brazos y frunciendo el seño.
- Es… es que… - reía Sasuke tapándose ligeramente la boca con una de sus manos – Son de… corazones…rosados… – reía sin parar, ya hasta le dolía el estomago y el rostro.
Naruto no podía decir que no le molestaba que se burlara de su ropa interior, pero al ver la enorme, porque era enorme, sonrisa de Sasuke, y escuchar aquella enérgica risa, su expresión se relajo, y dibujo una involuntaria sonrisa.
- Bien ya… ya… - suspiro Sasuke dejando de reírse, milagrosamente, y se acerco al rubio con una sonrisa. – Vamos a dormir, corazón. – rio entre dientes pasando frente al rubio y dándole unas palmadas en el hombro antes de dirigirse a su cama, aquello lo había puesto de un muy buen humor, no entendía por qué.
- Te estás pasando, Teme. – bufo Naruto mientras sus mejillas se inflaban.
- Solo vamos a dormir ya. – suspiro Sasuke metiéndose en la cama.
Naruto suspiro y cruzando la habitación se monto del lado contrario de la cama.
- Si te vuelves a burlar, te pateare. – bufo Naruto arropándose.
- Como sea. – dijo Sasuke con una sonrisa de medio lado.
- Buenas Noches, Sasuke. – le deseo Naruto acostándose.
- Buenas Noches, Usuratonkachi. – respondió Sasuke.
Luego de veinte minutos sin poder conciliar el sueño y con sus ojos aun cerrados, desistió y decidió abrirlos, y lo primero que distinguió en aquella oscuridad fue el pacifico rostro de Naruto, completamente rendido al sueño.
- "Naruto…" – suspiro en su mente mientras estirando su brazo empezó a acariciar suavemente la mejilla del rubio. – "¿Cómo voy a decírtelo?" – maldijo para sí mientras observaba el rostro de Naruto por completo. – "No se lo digas…" – escucho de repente que su segunda voz le musitaba aquellas locas palabras. – "¿Cómo que no le diga? ¿Enloqueciste?" – pregunto furioso Sasuke, incluso había retirado su mano de la mejilla del rubio. – "No le digas… lo deprimirás mucho si lo haces, y si se deprime no podrás pasar la semana de la misma manera que la pasarías si no se lo dijeras" – razono aquella voz, y por un momento le pareció que tenía sentido. – "Me mataría si se entera que no quise decirle nada, además no es justo" – trato de replicar Sasuke. – "Se lo puedes decir un día o algo así antes de irte, ¿Eh?" – Propuso – "Se enojaría" – suspiro. – "¿Prefieres deprimirlo una semana antes?" – suspiro su mente, teniendo algo de razón. – "No, antes de irme quisiera ver su sonrisa cuantas veces pueda…" – pensó a su pesar Sasuke mientras observaba los labios del rubio. – "¿Entonces?" – pregunto la voz. – "Yo… no puedo decírselo" – suspiro a su pesar cerrando sus ojos con fuerza. – "No puedo decírselo… ni si quiera creo que pueda despedirme de él…Maldición" – maldijo para sí y dejando sus ojos cerrados trato de nuevo de conciliar el sueño, decidido a no decirle al rubio, a no arruinar su última semana con él, a ver aquella sonrisa todos los días, a disfrutar cada maldito día que le quedaba en Japón, y más importante aún, al lado de Naruto.
Lentamente empezaba a sentir los rayos del sol por sobre sus parpados y aunque se sintió despierto no quiso abrir sus ojos, mas al segundo siguiente sintió como si su brazo izquierdo, extendido sobre la almohada, estuviera siendo aplastado por algo, al igual que parte de su pecho, así que a regañadientes sus parpados se abrieron poco a poco, y al agachar su cabeza vio un montón de cabello rubios descansando justo en su pecho.
- "Dios…" – maldijo sorprendido al ver que quien dormía de lo más relajado encima de sí. – "Eres un completo idiota… me mataran por tu culpa" – suspiro Sasuke dibujando inconscientemente una sonrisa mientras doblaba su brazo y colocaba su mano justo en los cabellos del rubio, acariciándolos un poco.
De repente la puerta lentamente se abrió, y Sasuke deseaba con todas sus fuerzas que fuera su hermano.
- "Oh rayos…" – pensó al ver, no a su hermano, si no el enojado rostro de su padre en la puerta. Y lo siguiente que vio fue la puerta cerrándose de golpe, despertando lamentablemente a Naruto.
- Oficial le juro… - dijo abriendo los ojos, y luego llevando sus manos a su rostro para frotarse ambos ojos.
- ¿Por qué siempre sueñas que te arrestan? – dijo Sasuke, tratando de ocultar el enorme miedo y rabia que sentía, el griterío que armaría su padre después de aquello no sería nada agradable.
- ¿Qué hora es? – pregunto, y al abrir bien sus ojos se dio cuenta de en donde estaba acostado. – Rayos… lo siento, Sasuke. – se disculpo levantándose, ¿Se había quedado dormido en el pecho de Sasuke? ¿Qué estaba pasando por su cabeza? Aunque tampoco estaba incomodo, había dormido de maravilla, debía admitir.
- No te disculpes… - suspiro Sasuke sentándose en la cama al igual que Naruto. – Y son casi la una de la tarde.
- Maldición… - bostezó Naruto estirándose de brazos.
Y de nuevo, la puerta se abrió, pero gracias al cielo esta vez era solo Itachi.
- ¡Buenos días! – saludo con una gran sonrisa.
- ¡Buenos días, Itachi! – saludo Naruto igual de contento.
- Ah, primera vez que veo que duermes así. – comento Itachi, algo sorprendido, siempre había visto a Naruto con aquella pijama de espirales.
- Hacia calor. – bufo Naruto mirando a Sasuke, aun estaba algo avergonzado de la burla que le había hecho su amigo a causa de sus interiores, y molesto se levanto de la cama para colocarse su camisa.
Y Sasuke, obviamente, no pudo evitar reír un poco.
- Oh vamos, no exageres. – suspiro Sasuke sonriendo.
- Sasuke… - lo llamo Itachi para que se acercara y este lo hizo. – No me digas que… - susurro apenas tuvo a Sasuke lo suficientemente cerca. - …paso algo anoche…- finalizo y lo único que recibió fue una furtiva mirada de Sasuke y un fuerte golpe en el brazo. - ¡Sasuke! Por dios… eso dolió ¿Sabes? – se quejo Itachi calmando el dolor de su brazo mientras Sasuke se alejaba para colocarse una simple franela de color negro.
- ¿Qué quieres? – pregunto algo molesto Sasuke, su hermano ya se estaba pasando de la raya con esos comentarios, eran inhumanas la clase de cosas que se le ocurrían.
- Papa quiere hablar contigo. – susurro tratando de que Naruto no oyera demasiado, y el cuerpo de Sasuke se tenso por completo. – Quiere verte en la sala.
- Dile que ya voy. – respondió Sasuke terminando de ponerse su bermuda.
Itachi asintió y cerró la puerta.
- Naruto… - lo llamo yendo hacia él.
- ¿Aja? – pregunto abotonándose su pantalón.
- ¿Por qué no vas a casa, comes algo, te bañas, vistes, y yo voy por ti para que salgamos? – le pregunto, sonando lo más normal que podía.
- ¡SI! – festejo Naruto, con aquella enorme sonrisa. – Déjame llamar a Ero-Sennin. – dijo contento mientras buscaba su celular.
- Pasare por ti a las 4, ¿Si?
- ¡Perfecto! – accedió llamando al viejo. – Ero-Sennin, ¿Podrías buscarme? Necesito un baño y vestirme, Sasuke me buscara para salir. – le informo de inmediato luego de saludarlo.
- "Espero que papa me deje" – suspiro para sí, temía que su padre le prohibiera ver más a Naruto, sabía que él era muy capaz.
- ¡Ya viene! – dijo de repente el rubio trancando el teléfono.
- Bien, bajemos. – dijo Sasuke saliendo del cuarto, seguido por Naruto.
Abajo, su padre se encontraba molesto, echado en uno de los sillones más grandes, y cuando vio a Sasuke entrar en ella lo miro con una mirada no muy agradable.
Con todo el valor del mundo, se acerco a su padre.
- Necesitamos hablar, Sasuke. – le dijo su padre, totalmente molesto.
- Solo espera que Naruto se vaya, ¿Si? – le susurro con seguridad y fuerza, algo que por un momento pensó que no podría hacer.
- Bien… - acepto su padre, reclinándose más en el asiento, impaciente, así que Sasuke regreso a donde estaba el rubio.
- ¿Qué vamos a ver? – pregunto de repente Naruto.
- No lo sé, lo que sea. – respondió Sasuke encogiéndose de hombros.
- ¡Entonces yo decido! – celebro Naruto.
Sasuke estuvo a punto de repicarle, solo para relajarse, cuando sonó el celular del rubio, con el número de Jiraiya en la pantalla.
- Oh, me voy ya. – dijo Naruto trancando la llamada.
- Nos vemos a las 4 entonces. – afirmo Sasuke yendo hacia la puerta.
- ¡Nos vemos! – se despidió Naruto con un gesto de la mano y saliendo de la casa, así que Sasuke se lo devolvió, sonriendo ligeramente.
Cerró lentamente la puerta, tomando todo el aire que pudiese, y a paso lento fue hasta la sala para encarar a su padre.
- Dime. – dijo parándose a unos metros de Fugaku.
- ¿A dónde van? – fue lo primero que salió de su boca, mientras se levantaba del asiento cruzando sus brazos.
- Solo a salir un rato. – respondió Sasuke a secas.
- Olvídalo.
- ¿Qué? – pregunto algo desconcertado, aunque ciertamente, venia esa venir.
- No vas a salir con él. – aclaro su padre, un poco más molesto.
- ¿Que tiene de malo que salga con él? ¡Es mi mejor amigo! – replico Sasuke, no quería que le prohibiera salir con Naruto, la única felicidad que le quedaba era poder pasar todos los días con el rubio, ¿Acaso no le era suficiente separarlo de él? También le quitaría lo único que le quedaba.
- ¡Esto no tiene discusión! ¡No iras y punto! – grito su padre. - ¡¿Crees que voy a permitir que salgas a besarte con un chico por ahí? ¡Ningún hijo mío será un homosexual! – odiaba que su padre lo calificara de esa manera, realmente lo odiaba, su padre pensaba que gustaba de los hombres, que era un marica, una desgracia para su familia, lo sabía muy bien.
Pero eso no lo iba a derribar, la sabia que cualquier cosa de la que lo juzgara su padre no era verdad, por lo que se le iba a imponer.
- Yo no hago eso. – respondió sereno pero impotente. – Lo único que quiero es salir con mi mejor amigo y al menos tratar de disfrutar los últimos días que me quedan para hacerlo. – espeto serio, y la expresión furiosa de su padre no cambio en lo absoluto.
- No vas a salir con él.
- El impedirme salir con el no va a impedirme seguir amándolo. – dijo con autoridad y se dirigió inmediatamente a las escaleras mientras a su padre se le enrojecía el rostro por la cólera.
- ¡Deja de decir tonterías en este instante! ¡Y no puedes darle la espalda a tu padre de esa manera! ¡Vuelve aquí, Uchiha Sasuke! – le grito mientras veía como su hijo se alejaba.
- Voy a bañarme, y ya entendí, no saldré con él. – dijo Sasuke volviéndose hacia su padre, y luego de hacer una reverencia con la cabeza, subió las escaleras. – "¿De verdad lo vas a hacer?" – le pregunto su voz interna mientras caminaba hacia el baño. – "¿Qué? Parece que no me conoces…" – rio Sasuke en su mente, entrando al baño, se desvistió y abrió la llave del agua y de un solo tirón se coloco debajo de la regadera con los brazos apoyados en la pared. – "¿Qué piensas? ¿Escaparte?" – le susurro, y con lo único que Sasuke respondió fue con una sonrisa de lado.
Luego de darse un buen baño y comer, Sasuke empezó a tratar de descifrar como escaparse, aunque no fuera una cosa tan complicada, tampoco podía actuar sin pensar.
- "Salir por la puerta principal es imposible" – le repitió Sasuke a su voz interna, discutiendo sobre por dónde escaparse de su testarudo padre. – "Perfecto, quieres bajar por la enredadera, adelante, si te matas no será culpa mía" – resoplo la vocecilla. – "No pasara nada" – suspiro Sasuke levantándose de su silla donde se había relajado un poco para pensar con claridad. – "¿No deberías decirle a Itachi?" – preguntó de repente la misma, haciendo que se detuviera en seco. – "No" – negó Sasuke, ya subiendo a la ventana de su habitación, lo último que necesitaba era decirle algo más a Itachi. – "Como tu digas…" – suspiro su mente.
Bajo cuidadosamente la enredadera de la pared, tratando de no rasparse mucho las manos, por si el rubio se daba cuenta, hasta que por fin luego de cinco minutos, quizás menos, llego al suelo, para lamentablemente oír algo que no había previsto.
- ¡Mamoru! ¡Cállate! – le grito en voz baja al perro de Itachi que justamente acababa de ladrarle apenas toco el suelo, mas este no se calló. – ¡Cállate maldición! – le grito de nuevo caminando hacia de espaldas hacia la puerta trasera del patio antes de que alguien lo viese, y por alguien pensaba solo en su padre, pero el perro solo le seguía ladrando, y además de eso ahora lo perseguía.
- ¡Mamoru! ¿Qué pasa? – Escucho de repente la voz de su hermano desde la sala justo cuando estaba a punto de abrir la puertecilla, y lo siguiente que vio fue al mismo parado en el patio, mirándolo sorprendido.- ¿Qué rayos haces, Sasuke? Papa dijo que te prohibió salir… – pregunto histérico Itachi.
- Oh maldición… - suspiro para si antes de voltearse hacia su hermano - ¡Solo…cállate! – le peleo Sasuke con un bajo tono de voz.
- ¿Qué haces? – pregunto serio.
- ¿Qué parece? – le respondió Sasuke abriéndose de brazos y levantando ambas cejas.
- Papa te matara si te descubre. – reprocho Itachi, que aunque le encantaría dejar ir a Sasuke, si su padre se enteraba lo encerraría en su habitación hasta el día de la mudanza.
- Solo si me descubre, ahora hazme el favor y si papa pregunta por mi invéntale algo, yo me largo. – dijo secamente y empezó a bajar lentamente.
- Me deberás una. – suspiro Itachi viendo a su hermano abrir la puerta y empezar a salir por ella.
- Vete antes que papa te vea aquí. – le bufo Sasuke.
- Eso debería decírtelo a ti, hermanito, apúrate, saludos a Naruto. – le dijo Itachi antes de con una sonrisa picara calmar a Mamoru y regresar a la sala.
- "Este tipo…" – suspiro Sasuke terminando de salir.
Y en menos de cinco minutos estaba fuera de su casa, tomando rápidamente la bicicleta y partiendo rápidamente hacia la casa de Naruto, llegaría más rápido si aunque sea tenía un medio de transporte como su bicicleta, además que era algo que si Naruto lo conducía no se pondrían en peligro de muerte. Y sobre todo, su padre no notaria demasiado su ausencia, a diferencia de la scooter.
- Ero-Sennin, ¿El cabello de papa nunca tuvo arreglo, verdad? – pregunto Naruto derrotado mientras se veía en el espejo del pasillo, su cabello no se veía tan desordenado como normalmente se veía, pero aun así se veía mal, y había intentado peinarlo, y quedaba peor.
- Deberías saber la respuesta a esa pregunta por tu madre. – le respondió el viejo desde la cocina.
Naruto suspiro y admitiendo su derrota reviso de nuevo su atuendo, normal, pero presentable, su mejor par de jeans y una camiseta naranja con una chaqueta negra, lo de siempre.
Y de repente escucho el timbre, y caminando a toda prisa fue hasta la puerta, incluso llego antes que Jiraiya.
- ¡Sasuke! – lo saludo con una gran sonrisa.
- Vámonos ya. – le dijo Sasuke sonriendo de medio lado, estaba increíblemente feliz de haberse atrevido a salir con Naruto aunque su padre se lo hubiera prohibido, sumándole que aquella sonrisa podía quitarle cualquier malhumor de encima.
- ¿Por qué trajiste tu bicicleta? ¿Y la scooter? – se quejo Naruto cuando vio la bicicleta estacionada en frente.
- En la bicicleta viviremos, ahora vamos. – respondió Sasuke, diciendo parte de la verdad.
- Pero que gracioso. – rio sarcásticamente Naruto mientras cerraba la puerta de la casa.
- Sabes que no miento. – suspiro Sasuke montándose en la bicicleta.
- De regreso conduzco yo. – exigió Naruto inflando sus mejillas mientras acomodaba sus pies en los soportes de la rueda trasera.
- Ya quisieras. – dijo Sasuke volteando sus ojos. – Solo sujétate de algo.
Naruto inflo sus mejillas y parándose en los soportes de la bicicleta se sujeto de los hombros de Sasuke.
- Me refería al asiento. – fulmino Sasuke a Naruto con la mirada al sentir como libremente se le apoyaba en los hombros, perfecto, gustaba de Naruto, pero tampoco como para permitirle tanta comodidad.
- ¿Estás loco? Prefiero ir parado, esa cosa es un destroza nalgas, no me voy a sentar ahí. – se excuso Naruto inclinándose hacia Sasuke.
- Vámonos ya… - suspiro Sasuke arrancando de una vez la bicicleta.
- ¡Si, al cine! – celebro Naruto apenas el moreno arranco.
Y a partir de ese día, e incluso ignorando las prohibiciones de su padre de no ver a Naruto, todas las tardes, noches, y obviamente las mañanas, las pasaba junto al rubio, de cualquier forma que pudiera, yendo a la plaza, al cine, saliendo con Sakura, con Itachi, quedándose a hacer nada en su casa o en la de Naruto, pero estaba con él, y ciertamente le era difícil (gracias al cielo) de acordarse del hecho de que se iría ese viernes a Inglaterra, solamente cuando se encontraba a solas pensaba en ello, pero justo cuando empezaba a ponerse triste la sonrisa del rubio aparecía en su mente y lo borraba todo. Aunque por otra parte, no podía dejar de sentirse culpable por no haberle dicho sobre la mudanza, pero sentía que era lo mejor.
- ¿Podrías estarte quieto? Ya casi llegamos… - se quejo Sasuke por decima vez gracias a que el rubio no paraba de moverse, y eso, mas el hecho de que estuviera oscureciendo no le hacía más fácil el conducir la bicicleta con un Yukata y para colmo con ambos sobre ella.
Se encontraban ya en jueves, y aunque estaba a horas de abandonar Japón… algo alegraría ese último día: Un festival.
Aunque no fuera la gran cosa, era un festival bastante semejante al que había en Tokyo cercano a esas fechas de Julio. Colocaban algunos puestos de juegos, de comida, todos se colocaban sus Yukata y al final se realizaba un espectáculo de fuegos artificiales.
- ¡Es que estoy emocionado! ¡Tenia siglos sin ir a un festival! ¡Y en este sirven tanta comida! – exclamo contento sacudiendo de nuevo los hombros de Sasuke.
- Solo piensas en comida, ¿Verdad? – suspiro Sasuke, y lo único que escucho de su amigo fue una suave risa.
- ¡Tienes que tomar muchas fotos, Sasuke, este es tu primer festival aquí en Kyoto! – le dijo feliz y acercándose a su rostro.
- Hay uno así en Tokyo, ¿Lo sabías? – rio Sasuke sin voltear.
- ¿Y?, aquí los festivales son mucho mejores. – bufo Naruto molesto.
- Lo que tú digas, usuratonkachi – sonrió Sasuke.
- Además, será muy distinto al de Tokyo – comento de repente Naruto.
- ¿Por qué? – pregunto Sasuke, solo por curiosidad, lo único que esperaba era que no fuera sobre comida.
- Porque estarás conmigo, y no rodeado de chicas. – rio Naruto inclinándose de nuevo hacia el moreno.
Sasuke no pudo evitar sonreír.
- "Cierto, estaré contigo" – pensó satisfecho. – Supongo que tienes razón… - suspiro sonriendo Sasuke y de nuevo solamente escucho una risa de su amigo.
Luego de cinco minutos de silencio, un grito de emoción salió de la boca del rubio.
- ¡Llegamos! ¡Llegamos! – festejo Naruto y apenas Sasuke freno la bicicleta se bajo rápidamente. – Eh, Sasuke… - lo llamo.
- ¿Qué? – pregunto asegurando la bicicleta.
- ¿E Itachi? – pregunto extrañado de que no hubiera venido.
- Llegara tarde porque tiene horas extra en Akatsuki. – respondió el moreno acercándose a su amigo.
- ¡Que lastima! – se quejo Naruto. – Bueno, pero al menos viene. – rio ligeramente Naruto caminando hacia los luminosos puestos, por suerte estaban a tiempo.
Apenas entraron vieron los puestos de comida, había ramen, dangos, pulpos freídos, tenpura, panes rellenos, manzanas acarameladas, de todo.
- Todo se ven tan delicioso… - exclamo Naruto al instante mientras se le hacía agua la boca y veía hipnotizado las toneladas de comida.
- Muy bien, Porky, después comemos… - suspiro Sasuke siguiendo caminando.
- Si, tienes razón, primero hay que… ¡Ir a los juegos! – festejo Naruto apresurándose a alcanzar a Sasuke.
- No era eso lo que tenía en mente… - se quejo Sasuke pero apenas pudo respirar cuando Naruto lo había tomado de la mano y lo había arrastrado rápidamente hacia donde él quería ir. - ¡Oye suéltame! – le grito Sasuke, aunque no precisamente quería que lo soltara, pero algo debía decir, ¿No?
- Oh vamos Sasuke, si no te agarro te irás por ahí y no jugaras ningún juego. – bufo Naruto volteándose ligeramente hacia Sasuke, quien se limito a voltear sus ojos y no decir palabra alguna.
- ¿Dónde estarán esos dos…? – se pregunto Itachi cruzándose de brazos cuando por fin había llegado al festival. – "Sasuke dijo que se quedarían en la entrada" – suspiro en su mente Itachi mientras se adentraba entre la gente para buscar a su linda pareja.
- ¡Sasuke! – grito de repente Naruto al detenerse en un puesto de juegos. - ¡Ven! – le grito para que se regresara.
- ¿Qué? – suspiro Sasuke regresándose hacia Naruto, no había ninguna maldita tienda en la que no se detuviera.
- ¡Mira, peces! – señaló emocionado la pecera llena de peces de varios colores, la mayoría peces Koi, pero habían otros amarillos, azules y morados.
- ¡Increíble, Naruto, peces! ...sigamos ya. – comento Sasuke con sarcasmo y dándole unas palmadas en el hombro a Naruto.
- ¡No seas tan amargado! Yo si lo voy a intentar. – bufo Naruto quitándose la mano de Sasuke del hombro y dándole cien yenes al hombre del puesto, quien le entrego la red de papel.
Y luego de cinco canastas después.
- ¡POR FIN! – grito Naruto alzando en el aire el único pez azul que quedaba en la pecera y al que había estado intentando atrapar.
El encargado tomo una bolsa con agua, metió al pez adentro y se la entrego, para luego agradecerle con una reverencia.
- ¿Ves? Lo atrape – se burlo Naruto enseñándole a Sasuke el pez y sacándole la lengua.
- Aleja esa cosa de mi cara. – bufo Sasuke quitando la bolsa. – ¿Y sabes que acabas de gastar 500 yenes en esa cosa? – le recordó arqueando una ceja y dibujando una sonrisa.
- ¡No me importa! – bufo Naruto.
- Siquiera vas a ponerle nombre… - suspiro Sasuke.
- ¡Sí! – respondió al instante con una sonrisa.
- A ver, sorpréndeme. – rio entre dientes Sasuke, se imaginaba que sería algo tonto como Ramen o algo así.
- ¡Sasuke! – respondió sonriendo, y debía admitirlo, se sorprendió. – ¡Míralo, se parece a ti!
- "Ay, qué lindo detalle, ¿No?" – rio su conciencia – "Cállate" – le chito Sasuke a su mente.
- Lo que tú digas, Usuratonkachi. – suspiro sonriendo Sasuke dándole la espalda al rubio para seguir caminando.
Itachi llevaba casi media hora buscando a su hermano menor y a Naruto, hasta que por fin vio a la distancia unos cabellos rubios despeinados, por lo que fue casi corriendo a su encuentro. Y que tierna escena ve antes de saludarlos, Naruto le hablaba con una gran sonrisa a Sasuke mientras curiosamente lo mantenía tomado de la mano.
- "Voy a lamentar tanto interrumpirles la noche" – rio Itachi para sí mientras caminaba hacia ellos. - ¡Naruto! ¡Sasuke! – los llamo pocos metros de ambos.
- ¡Itachi! – celebro Naruto volteándose hacia el Uchiha.
- "Oh genial" – se quejo Sasuke en su mente sin querer mirar a su hermano.
- ¿Qué han hecho muchachos? – les pregunto Itachi.
- ¡Hemos jugado casi todo este tiempo! – respondió sonriente el rubio. – ¡Incluso me gane un pez! – comento orgulloso mientras levantaba la bolsa con el pez en frente al moreno. – Le puse Sasuke… - le susurro entre risas.
- ¡Ja! Si se parece a él, ni si quiera me mira. – rio Itachi al ver que el pez azul se mantenía nadando en círculos sin quedarse mirándolo ni siquiera cuando toco la bolsa.
- Que gracioso eres, Idiota. – bufo Sasuke sin mirarlo al igual que el pez, distrayéndose con una tienda cerca de allí.
- Tan amoroso como siempre, ¿No, Sasu-chan? – rio Itachi acercándose a Sasuke y abrazándolo por los hombros.
- No me toques. – le espeto frunciéndole el seño.
Su hermano sabía que prefería estar a solas con Naruto, ¿Por qué debía venir a molestar?
- En unos segundos los dejare solos otra vez, ¿Si? – le susurro Itachi con una sonrisa. – Se veían tan adorables tomados de la mano. – rio Itachi pellizcándole una mejilla a Sasuke.
- Quítame tus manos de encima – espeto Sasuke molesto quitando la mano de Itachi.
- ¡Ok! - quita sus manos rápidamente de Sasuke- Y no me burlo. – suspiro Itachi aun sonriendo. – ¿Sabes? Sigo pensando que deberías decirle… creo que también le gustas. – le dijo en un tono mucho más esperanzador y luego de darle unas palmadas en el hombro se aparto. - ¡Bueno, me encantaría quedarme con ustedes, pero debo reunirme con Mikoto, no pienso pasar el festival sin ella! – rio Itachi dirigiéndose a Naruto.
- ¿Ya te vas? – pregunto quejándose el rubio.
- Si, mi novia me espera. – rio Itachi encogiéndose de hombros. – Nos vemos por ahí, chicos. – les dijo despidiéndose y perdiéndose en la multitud. – "Estoy haciendo esto por ti Sasuke, aprovecha el tiempo que tengas con el" – suspiro en su mente Itachi mientras se alejaba.
- ¿Sasuke? – pregunto Naruto apenas Itachi se fue.
- ¿Si?
- ¿Comemos? – pregunto ansioso, de verdad tenía hambre.
- Claro, ¿Qué quieres comer? – pregunto riendo ligeramente, no se imaginaba ninguna otra pregunta de su amigo.
- ¡Ramen! Y luego quizás unos pulpos fritos. – Respondió inmediatamente Naruto.
- Bien, pero la próxima, elijo yo. – espeto Sasuke arqueando sus cejas y manteniendo algo de su sonrisa.
- ¡Vale! – respondió contento. – Pero Sasuke, si lo piensas bien… - empezó Naruto con una sonrisa pasando su brazo por los hombros del moreno, mas Sasuke no lo dejo terminar.
- Sin discusiones, Naruto, la próxima comemos donde yo quiera. – se negó Sasuke, haciendo énfasis en el "yo" y realizando el mismo gesto hacia Naruto, acercando su rostro al de él.
- ¿No podía engañarte con eso, verdad? – rio nerviosamente Naruto.
- Ni por un minuto. – rio Sasuke negando con la cabeza.
Luego de veinte minutos, Naruto por fin se había decidido por un puesto de Ramen, así que después de comer decidieron ir por unos dangos y descansar un poco en uno de los bancos cerca al rio.
- Rayos, este pez es idéntico a ti… - suspiro Naruto mirando la bolsa del animal sin parar.
- ¿Cómo demonios un pez puede parecerse a mí? – pregunto extrañado Sasuke volteándose hacia Naruto.
- Solo míralo, apenas se mueve, y no le presta atención a nadie ni aunque toque la bolsa, que supuestamente eso les molesta. – explico Naruto extendiéndole la bola a su amigo, quien la tomo para verlo de cerca.
- "Rayos es verdad" – maldijo en su mente mientras veía al introvertido pez dentro de la bolsa, y por alguna razón empezó a reír entre dientes. – Te odio, tienes razón. – rio Sasuke sin soltar la bolsa.
- ¡Te lo dije! – se regateo Naruto con una gran sonrisa. – Rayos… estoy lleno… - bostezo Naruto reclinándose en la silla, y sin que Sasuke lo notara (ya que estaba muy ocupado viendo al pez) se recostó suavemente en su hombro con los ojos cerrados, y en cuestión de minutos, sin querer, cayo dormido.
- "Este Naruto, no puede dejar de dormir, ¿O qué?" – pensó Sasuke al voltear y ver como su rubio amigo se había quedado dormido en su hombro, de nuevo. – "Sigo pensando que deberías decirle… creo que también le gustas" – Lo que su hermano le dijo resonó en su mente como un mal recuerdo, y no pudo evitar quitar la mirada de su amigo ante ello. – "A él le gusta Sakura" – suspiro Sasuke mirando el suelo. – "¿Y porque no está con ella en vez de estar contigo?" – le recalco su consciencia, casi podía percibir una sonrisa acompañando aquel comentario. – "Me dijo que Sakura estaba ocupada y no podía venir" – le respondió Sasuke sin duda alguna, eso le había dicho Naruto. – "Ay sí, que excusa" – bufo su mente. – "¿Lo amas o no?" – le pregunto su consciencia. – "Si" – pensó volteándose hacia el rubio, y se sorprendió lo hermoso que se veía ante esa luz tenue que brindaban las lámparas del festival, como a pesar de que ese azul de sus ojos y aquella sonrisa no estuvieran alumbrando su rostro, este no dejaba de verse hermoso y brillante. – "Maldición,… ¿Por qué?" – bufo Sasuke cuando se dio cuenta que inconscientemente se había lentamente acercado a la cara de su amigo. – "Supongo… que no hará daño, no se dará cuenta." – pensó sonriendo ligeramente y acercándose más al rubio le dio un suave beso en los labios.
Justo como los recordaba, sus labios seguían siendo cálidos y suaves, una de las pocas cosas que sabía que se había vuelto irresistible para él, no quería tener que separarse de ellos nunca. Aunque bueno, de hecho no lo hizo, durante unos segundos más se quedo besando aquellos cálidos labios, hasta el punto que sus labios empezaron a moverse ligeramente, aun sabiendo que no tendría respuesta del otro, quería besarlo, sabía que no iba a poder hacerlo en ningún otro momento, o al menos no lo creía…
Dentro de su letargo, de repente sintió como unos finos y suaves labios se movían en contacto con los suyos, y aunque se vio tentado a abrir sus ojos, esa sensación le era bastante familiar.
- "¿Sasuke?" – se pregunto en su mente mientras lentamente empezaba a corresponder al beso de aquellos labios. – "Si… estos son los labios de Sasuke…" – pensó seguro, mas aun así abrió ligeramente los ojos, y le basto ver la piel blanca y el cabello oscuro para confirmar su sospecha, y al segundo siguiente volvió a cerrar sus ojos. – "Sasuke me está besando…" – pensó feliz y nervioso al mismo tiempo mientras seguía correspondiendo a ese suave beso.
Aquello debía ser un sueño, alguna mala broma de su subconsciente, eso no podía, ni en un millón de años, estar ocurriendo realmente. Pero no le importaba mucho en realidad, fuera un sueño o no, tenía ya mucho tiempo anhelando un beso como para desperdiciar el momento tratando de averiguarlo si era real o no. De todas maneras se sentía demasiado real, demasiado como para ser un sueño…
¿Qué rayos pasaba? ¿Le estaba correspondiendo?, Sasuke sentía como sus labios no eran los únicos moviéndose, el rubio estaba correspondiendo a sus besos, pero… ¿Cómo era eso posible? – "Itachi tenía razón" – le comento su molesta voz interna. – "Si le gustas" – le reprocho de nuevo. – "Ya cállate" – le espeto con dureza mientras profundizaba ligeramente aquel beso, aquel tan deseado beso, y acariciaba suavemente la mejilla del rubio. No le importaba ni el porqué ni él cómo estaba sucediendo aquello, se preocuparía por eso después, por el momento, solo quería seguir disfrutándolo.
Mantuvieron aquel beso por varios segundos más, hasta que el destino decidió que ya era suficiente, y el celular de Sasuke sonó, despertando al rubio.
Sasuke actuó tan rápido como pudo, y con dolor se separo rápidamente del rubio, volteando completamente hacia el lado contrario tomando su celular para que Naruto no viera la cólera y la decepción reflejadas en su rostro.
- Uchiha Sasuke – Contesto conteniendo la rabia en su voz, mientras veía como Naruto se sentaba normalmente y se frotaba ambos ojos.
- Sasuke. – dijo la voz de su padre. – Espero que regreses a casa sin Uzumaki Naruto. – espeto su padre fríamente, como siempre.
– Pero, Papa… - trato de replicar pero él lo calló al instante.
- No se hable más, mañana nos vamos y no quiero verlo. – sentenció este. – ¿Quedo claro? – pregunto seriamente.
- Si, señor. – respondió de la misma manera.
Y su padre tranco, al igual que el.
- "¿Que pasara?" – se pregunto Naruto intrigado al ni siquiera poder ver el rostro de Sasuke y oírlo hablar tan fríamente (algo que tenía tiempo sin oír).
- Naruto. – dijo de repente, si su padre no quería ver a Naruto, a él tampoco lo vería.
- Dime. – Respondió al llamado
- ¿Me puedo quedar a dormir en tu casa? – Pregunto. Sabía que era medio loco, que su padre lo mataría, y además estaba empezando a temer por su auto control, pero era algo que quería hacer.
- …Claro… – respondió tranquilamente Naruto.
- Gracias. – agradeció Sasuke con una pequeña sonrisa.
Y antes de que Sasuke se pusiera de nuevo a debatir en su mente sobre su mal pensado acto de hacia minutos atrás una voz los hizo voltear hacia el festival.
- ¡Allí están! – les grito Itachi desde pocos metros. – Llevo buscándolos un buen tiempo. – suspiro Itachi acercándose a ellos.
- ¿No estabas con Mikoto? – pregunto sorprendido Naruto al verlo solo.
- Ya se tuvo que ir lamentablemente. – respondió cruzándose de brazos el moreno. – Oye Naruto, por allá vi a unos compañeros de ustedes que te estaban buscando, Kiba o algo así se llamaba el que pregunto por ti, no sé cómo supieron que te conocía pero en fin… ve a buscarlos, te esperamos aquí. – le explico rápidamente Itachi, así que Naruto, un poco confundido se levanto rápidamente y fue hasta el tumulto de gente entre las tiendas.
- ¿Le dijiste? – Le pregunto Itachi a Sasuke apenas Naruto se fue, sentándose al lado de su hermano menor.
- ¿Qué? Claro que no. – bufo Sasuke sin mirarlo.
- ¿No? Explícame entonces… ¿Por qué los vi besándose? – pregunto sonriendo inclinándose hacia Sasuke.
- ¡¿Tu qué? – exclamo furioso Sasuke volteándose hacia él y tomándolo por el "cuello" del Yukata.
- Fue un accidente mientras los buscaba por el mirador al otro lado del rio. – Exclamo sonriendo nerviosamente Itachi con las manos en alto a la altura de sus mejillas – En serio… - recalco.
- "Me vengare de el por esto" – pensó, y se quedo quieto unos segundos más, para luego soltarlo y regresar a su posición anterior, tomando la bolsa del pez entre sus manos y observando cómo este nadaba en círculos. – El estaba dormido. – dijo Sasuke sin quitar su vista del animal.
- Si, pude notarlo… - suspiro Itachi.
Y por alguna razón, el silencio que se hizo luego de aquel suspiro lo lleno de tristeza, no rabia, ni decepción, ni nada, solo tristeza. Esa frase, "El estaba dormido", resonó mil veces en su cabeza como un ligero susurro, logrando entristecerlo aun mas.
Era un sentimiento de vacío, sabía que ese beso nunca sería otra cosa si no un impulso que él decidió no ignorar, sabía que nunca compartiría un beso real con el rubio, uno que ambos quisieran de la misma manera, lo sabía.
- No te sientas mal, Sasuke… - suspiro Itachi como si pudiera leer sus pensamientos.
- Tú no entiendes nada… - bufo Sasuke respirando hondo.
- Le gustas a Naruto, de eso no tengo duda… - Rio Itachi. – No tengas miedo de decírselo…– suspiro de nuevo levantándose del banco.
- Cállate. – Bufo. No quería que se lo recordara, no importaba cuantas veces le dijera que Naruto de hecho si gustaba de él, no era nada seguro, y arriesgarse a tal cosa era un completa tontería.
- Como tú digas… - dijo Itachi alejándose de allí.
Y de nuevo se hizo un silencio…
- "¿Qué tan difícil puede ser, Sasuke?" – le dijo su mente completamente relajada. – "Muy difícil… y lo sabes" – le respondió Sasuke cerrando sus ojos. – "Insisto, nuestro molesto hermano mayor tiene razón" – lo regaño aquella voz, y estuvo a punto de responderle cuando escucho otra voz muy diferente.
- ¿Ya se fue? ¿Qué demonios se trae ese Itachi desapareciendo así? – se quejo Naruto al llegar y no ver a Itachi.
- No lo sé… - suspiro Sasuke, sin mirar a su amigo nuevamente.
- Sinceramente… - suspiro Naruto pasando la mano por su nuca.
Y una luz en el cielo interrumpió aquel silencio.
- ¡Los fuegos artificiales! ¡Ven, Sasuke, hay que verlos mejor! – exclamo emocionado Naruto mientras subía rápidamente la colina detrás de ellos como alma que lleva el diablo.
- Cuando te caigas de allí no vengas a llorarme a mí. – Lo regañó Sasuke cruzándose de brazos mientras lo veía sentarse en lo más alto de la colina.
- Si, si, lo que tu digas, Sasuke… ¡Solo sube acá de una vez en lugar de estar regañándome! – le grito Naruto arqueando sus cejas y dibujando una sonrisa.
- Nadie puede con eso, ¿Verdad, Sasuke? - suspiro Sasuke hablándole al pez mientras tomaba la bolsa para ir donde estaba Naruto. – "Ya le ando hablando a los peces" – suspiro en su mente mientras caminaba.
Llevaban unos pocos minutos observando los fuegos artificiales, y de repente Naruto sintió un vacio en el corazón, a la primera pensó que sería un simple recuerdo de su madre, a ella le encantaban los fuegos artificiales, pero al segundo siguiente supo que no se trataba de eso… porque en lo único que podía pensar era en Sasuke, sentía como si en cualquier momento se pudiera esfumar de su lado, como si esa noche fuera la última que pasaría con él, que no lo volvería a ver más… era un sentimiento tan extraño, pero sentía que extrañaba a Sasuke, a pesar de que el susodicho estuviera sentado a su lado… y un extraño impulso lo obligo a tomarlo de la mano y apretarla con cierta fuerza, pero sin atreverse a mirarlo, ya que no podría explicarle el porqué estaba haciendo aquello.
- "Naruto…"- pensó al sentir el firme agarre del rubio, no sabía porque lo hacía, pero en lo único que pudo pensar fue en su madre, así que en modo de apoyo tomo igualmente su mano.
- Sasuke… - dijo de repente Naruto, tenía un impulso de decirle algo, decirle que lo quería, que le importaba, pero de nuevo, no se atrevió a mirarlo.
- ¿Si? – respondió volteando hacia su amigo, lo empezaba a notar extraño.
- "Te amo…" – pensó observando el pasto, eso quería decirle… pero nada salía de su boca. – "Te amo, te amo, te amo" – rayos no salía nada aun, y al final… lo único que pudo salir fue un simple… - Eres mi mejor amigo. – dijo sonriendo ligeramente, aunque de cierta falsa manera, y sin mirar a su amigo aun.
- "Esa no es su sonrisa…" – pensó viendo aquel intento de sonrisa que estaba dibujada en el rostro del rubio. – ¿Pasa algo, Naruto? – le pregunto, no pudo contenerse.
- ¡No, nada! – negó completamente volteándose hacia él con aquella sonrisa falsa.
- "Maldición no sonrías así… te golpeare" – pensó furioso al ver esa sonrisa. – ¿Seguro? – pregunto.
- Si, seguro. – respondió borrando un poco su sonrisa.
- "No puede ser que sepa…" – pensó asustado, parecía como si Naruto supiera de su mudanza, pero era imposible, Sasuke hizo un poder sobrehumano para ocultar todas las evidencias de una mudanza al rubio.
- Si tú lo dices, Usuratonkachi. – suspiro Sasuke, aun algo preocupado.
- "Sasuke no irá a ningún lago, Sasuke no irá a ningún lado, cálmate Naruto" – se repitió en su mente sacudiéndola de lado a otro, tratando de relajarse, hasta que escucho algo que en verdad lo relajo, la risa entre dientes de Sasuke.
- Si eres raro… - suspiro Sasuke sonriendo, no sabía que le había causado tanta risa del rubio sacudiendo la cabeza.
- ¡No soy raro! – bufo inflando sus mejillas, mucho más contento.
- ¡Sasuke! – escucharon de repente, y cuando voltearon hacia su izquierda estaba Itachi llamando al moreno, así que ambos se levantaron. - ¡Naruto necesito un momentico a solas con Sasu-chan! Por favor. – le pidió con una sonrisa, así que Naruto, algo extrañado se volvió a sentar mientras Sasuke iba donde Itachi.
- Ahora regreso. – dijo Sasuke antes de irse. - ¿Qué sucede? – pregunto Sasuke al llegar con Itachi.
- ¿Qué vas a hacer? – pregunto Itachi completamente serio, pocas veces lo veía así.
- Me quedare a dormir en casa de Naruto– respondió secamente.
- Me refería a Naruto… - suspiro Itachi. – Pero aun así… ¿Estás loco? Normalmente no me negaría pero sabes qué día es mañana… - le espeto con cierta dureza.
- Nos vas a buscar camino al aeropuerto, está en todo el paso… - respondió rápidamente, ya tenía la respuesta a esa pregunta preparada.
- A Papa no le gustara, y lo sabes… - le dijo arqueando sus cejas.
- ¿Y me importa? No. – suspiro Sasuke cruzándose de brazos.
- ¿Tienes todo listo? – pregunto Itachi.
- Mas o menos, esta todo sobre la cama… solo necesito empacarlo. – respondió Sasuke.
- ¿Y ya se lo dijiste, verdad? – pregunto intrigado Itachi, veía a Naruto demasiado contento.
- "No" – pensó Sasuke. – Si, hace unos días. – mintió de la manera más natural que pudo.
- ¿Y cómo lo tomo? – pregunto el mayor.
- ¿Cómo crees? – suspiro Sasuke evitando por completo la pregunta. – Vámonos ya… es tarde.
- "Espero que de verdad le haya dicho" – pensó Itachi cruzándose de brazos viendo como Sasuke se alejaba. Conocía a Sasuke, y sabía muy bien que era capaz de no decirle a Naruto, el tenia una manera muy rara de manejar sus emociones.
Así que luego de arrastrar a Naruto hacia el auto de Itachi, ya que no se quería ir, colocaron la bicicleta en el maletero y partieron hacia la casa Uchiha para que Sasuke buscara rápidamente un bolso con una muda de ropa.
- "Que suerte tengo, papa y mama salieron" – suspiro en su mente aliviado al no ver el auto negro de su padre en el garaje.
Sin siquiera dejar a Naruto bajarse del auto (ya que su casa estaba completamente empacada en cajas), subió rápidamente a su habitación, se cambio, tomo una muda para el día siguiente y regreso al auto.
- Por fin, ¿Qué rayos te llevo tanto tiempo? ¡Estaba envejeciendo aquí! – se quejo Naruto cuando lo vio entrar al auto luego de una eternidad esperándolo.
- Me estaba cambiando. – bufo Sasuke sentándose en el asiento del copiloto.
- ¡Por fin llegas, chico! – gimió Jiraiya cuando Naruto entro a la casa.
- ¡Deja de tomar tanto Sake, Ero-Sennin! – le peleo el rubio acercándose al viejo para quitarle el pequeño vaso de la mano.
- Sasuke… - lo llamo en voz baja Itachi antes de entrar a la antigua casa.
- ¿Qué? – pregunto volteándose ligeramente hacia su hermano, quien solo se quedo mirándolo seriamente un par de segundos. - ¿Qué? – volvió a preguntar, algo impaciente. Pero sorpresivamente, lo único que hizo Itachi fue abrazarlo con fuerza.
- Aprovecha que aun estas junto a él… - le dijo en voz baja y luego lo soltó. La expresión en su rostro era de completa culpa y tristeza. – Y lo digo en serio, Sasuke. – finalizo entrando al auto. – Pasare a las seis en punto a buscarlos, ¿Ok?
- Si. – asintió mientras veía como su hermano arrancaba hacia la carretera.
- ¡Adiós Itachi! – escucho detrás de él luego de que Itachi se despidiera con un gesto de la mano.
- ¿Entramos? – suspiro Sasuke yendo hacia la puerta de entrada con mas que el peso su bolso colgando del hombro.
¿Cómo iba a decirle a Naruto? No solo sus sentimientos, si no, ¿Cómo iba a decirle que se mudaría? Y ¿Cómo le iba a explicar el porqué no le había dicho nada? Lo único que había hecho al respecto en todo ese tiempo fue ese beso de hacía media hora atrás, que igual no contaba mucho, ya que el rubio estaba dormido. Así que no, no contaba en lo absoluto.
Maldición.
- No puedo creerlo… - suspiro Naruto entrando a la habitación luego de haber estado diez minutos fuera hablando de Dios sabrá que con Jiraiya.
- ¿Qué paso? – pregunto riendo entre dientes por alguna razón.
- Ese Ero-Sennin no sabe el límite para el Sake… - suspiro tirándose de brazos abiertos en la cama.
- ¿Y tú no piensas cambiarte? – le pregunto Sasuke sentándose en la cama.
- Ahora me quito esto y me pongo una camisa y ya… - bostezo Naruto estirando los brazos y rápidamente se levanto de la cama.
- Solo dime que no son de corazones otra vez. – rio Sasuke mientras veía como Naruto se encaminaba al closet.
- No me causa risa… - bufo Naruto deshaciéndose del Yukata y quedando en nada más que sus bóxers de espirales.
- "No, no te la pongas" – rio su mente al ver el casi desnudo cuerpo de Naruto buscando una camisa. – "Eso estuvo completamente fuera de lugar" – le peleo a su voz interna, molesto. – "Como si pudieras quitar la vista" – se burlo esta mientras no quitaba los ojos de Naruto. – "Cállate" – bufo viendo como Naruto se colocaba una camisa negra.
- Oye, Sasuke… - dijo de repente Naruto, aun de espaldas a Sasuke.
- ¿Si? – pregunto saliendo del ligero letargo en el que estaba.
Y lo siguiente que sintió fue una enorme almohada llegando de lleno en su rostro, y la fuerte risa del rubio.
- Ya verás…- susurro de manera lúgubre, y le lanzo la almohada de regreso, mas tomo otra de las que descansaba sobre la cama.
- Eres un desgraciado. – rio Naruto recogiendo la almohada del suelo luego de que lo golpeo con fuerza.
- Mira quién habla… - rio por lo bajo el pelinegro colocándose de pie sobre la cama.
Y en un parpadeo Naruto se había subido igualmente a la cama y lo ataco a almohadazos, los cuales él le bloqueaba y devolvía con facilidad.
- Eres pésimo peleando, ¿Te lo he dicho? – se burlo Sasuke riéndose mientras volvía a golpear a Naruto en la cabeza.
- ¡Tu eres un tramposo! ¡Tienes dos almohadas! – le peleo Naruto inflando sus mejillas.
- Todo se vale en el amor y la guerra, Naruto. – rio Sasuke cerrando los ojos por unos segundos, los cuales Naruto supo aprovechar de maravilla y con fuerza se abalanzo sobre Sasuke con dos almohadas, lanzándose sobre él.
- ¡Dijiste que todo se valía! – rio Naruto al ver la furtiva mirada que le dirigía su amigo.
Sasuke bufo, y con toda la fuerza que pudo se quito a Naruto de encima e invirtió los papeles, ahora él era quien lo aplastaba.
- ¡Ya, ya, pido tregua! – se quejo Naruto al tener todo su estomago aplastado por el peso de Sasuke.
- Solo no soportas perder. – rio Sasuke viendo la molesta expresión en el rostro del rubio.
- El burro hablando de orejas. – bufo Naruto. – Vamos, tregua… - le sugirió de nuevo extendiéndole su mano.
Sasuke suspiro con pesadez y estrecho su mano con la del rubio, y este, divertido, lo tiro de la mano de regreso a la cama.
- ¡Tregua! – peleo al golpearse con el colchón.
Naruto solo rio y le saco la lengua. – Esta bien, no más. – rio Naruto sentándose en la cama.
- Mas te vale… - suspiro Sasuke haciendo lo mismo.
- "¿Qué tan raro sería si le preguntara?" – se pregunto de repente Naruto, quería averiguar si aquel beso que había sentido había sido solo un sueño, o de hecho había pasado de verdad, y de ser así… ¿Por qué rayos lo beso? ¿Podría ser que Sasuke de verdad correspondiera sus sentimientos?
Escucho un ligero "Me voy a cambiar" de parte de Sasuke mientras salía de la cama, y Naruto le respondió de manera automática.
- "Podrías preguntarle, como si no tuvieran suficiente confianza…" – le dijo su subconsciente. – "¡Pero si solo fue mi imaginación quedare como un completo loco!" – se dijo igualmente. Si cometía la locura de preguntarle si lo había besado en el festival, y resultaba ser mentira, no solo tendría que explicarle porque pensó que lo había besado, si no que aquello seria prácticamente una confesión, y no pensaba arriesgarse a tanto. – "Eres un idiota, un completo idiota, aun estabas recostado en el hombro de Sasuke cuando paso, te apuesto a que ni siquiera te dormiste completamente… sabes que fue de verdad" – le peleo su mente, una parte suya estaba completamente segura de que ese beso había sido real, pero la otra parte aun dudaba, y lamentablemente, esa era la que mas dominaba.
Por su parte, Sasuke, igualmente se estaba tomando su tiempo para pensar.
Sabia que el rubio podía no haber estado dormido, aquel beso fue correspondido, lo sabía, pero… ¿Acaso significaba que Itachi tenía razón? Sonaba tan loco que era difícil creérselo.
- "Yo voto por que le digas tus sentimientos hoy… no me importa si no le dices que te mudas… pero al menos dile que estas enamorado de él, idiota" – su propia mente le estaba llamando idiota, increíble. – "Decirle lo que siento justo antes de irme es mucho más espantoso que irme sin hacerlo, y lo sabes" – bufo Sasuke para callar sus pensamientos.
- "Como tú quieras" – suspiro su subconsciente. – Por fin te callaste… - suspiro Sasuke saliendo del baño.
- Oye Sasuke… - le dijo el rubio de repente apenas entro a la habitación, este se encontraba ahora sentado frente al teclado.
- ¿Si? – pregunto intrigado, y se sentó en una silla cerca de él.
- Me dijiste que no te gustaba nadie, ¿Verdad? – pregunto sin dejar de mirar las teclas del aparato.
- Exacto. – respondió este a secas.
- Pero, de ser así, ¿Qué harías? – pregunto curioso el rubio, esta vez volteándose hacia su amigo.
- Nada. – responde a secas de nuevo.
- ¿Cómo que nada? – pregunto Naruto sorprendido, incluso se podría decir que ofendido.
- Depende. – dijo con una ligera sonrisa, y el seño fruncido del rubio se relajo.
- ¿Por qué? – pregunto confundido.
- Porque si es solo la chica que se sienta a dos filas de mí, por ejemplo, le digo que me gusta, en cualquier momento que pueda. – respondió con aquella misma sonrisa, mas la borro antes de continuar. – Pero si es, digamos, mi mejor amiga, no hago nada. – respondió seriamente.
- ¿Qué diferencia hace si lo es o no? – pregunta el rubio, en cierta parte le extrañaba esa respuesta tan humanitaria de parte de Sasuke.
- Si no le gusto, la pierdo. – respondió cerrando sus ojos mientras dibujaba una sonrisa. – Y eso es peor que no saber si le gusto. – suspiro mientras abría sus ojos.
- ¿En serio? Me sorprendes, Uchiha Sasuke. – afirmo Naruto riendo entre dientes. Realmente le sorprendía, que Sasuke pudiera considerar el valorar tanto a una persona como para no decirle lo que siente, solo por temor a perderla. Y por un momento, solo por unos segundos, se le cruzo por la mente que quizás, y solo quizás, si Sasuke estaba enamorado de él, no le diría, por… temor a perderlo; realmente se había sorprendido.
Y sin querer se paralizo mirando el suelo, y mantuvo una sonrisa en su rostro, hasta que, como siempre, la voz de Sasuke lo saco de allí.
- ¿Y tú? – pregunto.
- ¿Yo qué? -
- ¿Qué harías? – suspiro Sasuke. – Como no he visto que le hayas dicho a Sakura… supongo que tu respuesta es la misma. – rio entre dientes Sasuke.
- Pues si… si es mi mejor amiga, no le diría, o al menos, no creo. – rio suavemente Naruto. - Pero dime, Sasuke, ¿De verdad no te gusta nadie? No te creo… - bufo Naruto cruzándose de brazos, realmente no le creía que no le gustara nadie.
- ¿No me crees? – sonrió Sasuke levantando ambas cejas. – "Di que si te gusta alguien, como si lo fuera a adivinar, es Naruto" – rio su mente antes de que él pudiera contestar que no, así que reconsidero el mentirle. – Pues me atrapaste… si me gusta alguien. – confesó sonriendo, y Naruto se paralizo por completo, o parecía estar paralizado. - ¿Naruto? – Pregunto arqueando sus cejas, el rubio se había petrificado con una expresión de completa sorpresa en el rostro.
- ¡¿Qué? – grito de repente acercándosele a Sasuke con rapidez. - ¡¿Por qué no me habías dicho? ¡¿Quién es? – pregunto ansioso y con una gran sonrisa en su boca.
- "¿Por qué sonreirá así? Podría ser… que piensa que de quien gustas es el" – rio pícaramente su consciencia. – "Cállate" – suspiro para sí mientras le arqueaba aun más el seño al rubio. - ¿Y tú crees que te voy a decir? – pregunto riendo el pelinegro, haciendo cierto énfasis en el "tu" y se levanto de la silla – Vamos a dormir… - suspiro caminando hacia la cama. – Por cierto… ¿Cómo vamos a…? – empezó, mas el rubio para variar no lo dejo terminar la frase, y para colmo se atravesó frente a él.
- ¡No, no, no, ahora demando que me digas quien es! – replico riendo de manera nerviosa obstruyéndole por completo el paso.
- No, averígualo tú solo. – se negó de nuevo Sasuke mientras trataba de seguir hacia la cama. – A dormir… - suspiro.
- ¡Pero Sasuke! Una pista aunque sea… una sola. – le pidió dejándolo pasar pero siguiéndolo como un chicle pegado al zapato.
- No. – suspiro Sasuke, rechazando, de nuevo, la petición del rubio.
- ¿Es una chica verdad? – pregunto con aquella expresión de ansiedad y nerviosismo, por lo que Sasuke no pudo evitar voltear hacia él.
- ¿Tú… qué crees? – pregunto incrédulo entrecerrándole los ojos al rubio. – Vamos a dormir ya… - suspiro acostándose en la cama.
- ¿No es Sakura verdad? – pregunto sentándose al lado de la cama.
- No, no es Sakura. – bufo Sasuke volteándose momentáneamente al rubio, para volver a darle la espalda.
- Oh, por favor, dime… ¿Quién es? – imploro Naruto empujando ligeramente la espalda de Sasuke.
- "¿Para qué le dijiste? Tu nunca me haces caso, y ahora estará jodiendo toda la noche" – pregunto molesto su subconsciente, y por primera vez estaba de acuerdo con él. – "Pensé que sería divertido" – suspiro a su pesar mientras se sentaba en la cama para callar los constantes "Dime" del rubio. – Escucha bien, Naruto, que no lo volveré a repetir… - le advirtió inclinándose hacia él. – No te lo voy a decir… - espeto con una sonrisa de lado, remarcando lentamente cada palabra que decía.
Y ciertamente la sonrisa que sostenía Naruto se calló en un segundo, y aquella expresión… no tenia precio.
- ¡No es justo! – peleo inflando sus mejillas.
- Duérmete ya… - suspiro Sasuke volviéndose a acostar.
- "Tengo que ser yo… tengo que ser yo…" – pensó ilusionado, nervioso, si, pero feliz al mismo tiempo. – "Sal con el mañana… y díselo, ¿Qué puedes perder?" – propuso su voz interna. – "A él" – pensó a su pesar. – "El no se alejara de ti… es tu mejor amigo" – lo consoló su consciencia, y fue lo suficiente para darle coraje. - ¡Sasuke! – lo llamo sonriendo.
- ¿Qué? Duerme por amor al cielo… - bufo Sasuke sin voltearse.
- ¡Vamos mañana al cine! ¡O al Parque! – exclamo entusiasmado.
Cuanto agradecía que Naruto no pudiera ver la culpa que claramente se veía en su rostro.
¿Por qué tenía que decir esas cosas?
"Sigue con la farsa, Sasuke…."
- Esta bien, vamos al cine. – le dijo volteándose ligeramente, dibujando para él una falsa sonrisa.
- ¡Sí! – festejo el rubio, ingenuo. - ¡Oye! Hazme espacio en la cama… estas ocupándola toda. – peleo Naruto intentando entrar a la cama.
- Tu cama es muy pequeña, que es distinto… - suspiro Sasuke moviéndose hacia el borde de la cama para que Naruto se acostara cerca de la pared.
Naruto paso por sobre él y se acostó dándole la espalda a la pared, quedando, a su pesar, a centímetros de Sasuke.
- Si es muy pequeña… - sonrió nervioso Naruto.
- Ya… no importa, a dormir. – suspiro Sasuke volteando los ojos para luego acomodarse mejor en la almohada.
De repente, esa melancolía se volvió a apoderar de Naruto mientras veía a Sasuke acomodándose en la almohada con sus ojos cerrados. – "No se va a separar de mi… ¿Por qué tengo esta sensación?" – pensó a su pesar. – "No… no es nada… deja de pensar en eso" – se dijo a sí mismo, calmándose.
– Buenas Noches, Sasuke. – le dijo sonriendo, y este abrió los ojos lentamente y por alguna razón le devolvió la sonrisa.
- Buenas Noches, Naruto. – le dijo dibujando una sonrisa sin querer, y cerrando otra vez sus ojos.
Y así, a los pocos segundos, ambos se durmieron profundamente.
Sentía que algo en su espalda vibraba, pero a través de sus parpados aun percibía oscuridad, y sumándose a aquello, un cálido aliento cerca de sus labios, y una mano abrazando su cuello.
Después de unos pocos segundos analizando todo lo que pasaba, abrió los ojos con lentitud.
- 5:50am Vier. 07/22/10 -
- "Rayos, no, no quiero" – pensó al ver aquellos números en su celular mientras la alarma seguir vibrando. Naruto estaba durmiendo profundamente, tenía su mano izquierda abrazando ligeramente su cuello, y estaba tan cerca de su rostro que podría besarlo en cualquier momento. – "Naruto…" – pensó mientras apagaba la alarma y suavemente retiraba la mano del rubio de su cuello y con cuidado la colocaba sobre la cama.
Lentamente se levanto de la cama, con el mayor cuidado de no despertar a su amado amigo, y al encontrarse al fin de pie al lado de la cama, se quedo varios minutos, segundos quizás, no lo sabía, observando su pacifico y hermoso rostro dormitar sobre la almohada, aquella suave cabellera rubia rozándola, y sus labios entre abiertos como siempre.
Con lentitud y tristeza se empezó a cambiar mientras cada dos segundos miraba a Naruto, sin poder creerse lo que estaba a punto de hacer, lo que estaba a punto de pasar… lo que nunca pudo decirle a este.
Saco de su mochila aquella tira de fotografías, escribió algo rápidamente en su reverso, y la dejo en la mesilla de noche del rubio.
- Llamada Entrante: Itachi -
Observo con desconsuelo su celular, y cuidadosamente se inclino en la cama del rubio y se acerco hacia él.
Acariciando apaciblemente su mejilla le beso con ternura durante unos segundos hasta que su celular volvió a vibrar por la llamada de Itachi.
- Lo siento tanto Naruto… - susurro con todo el dolor que sentía en ese momento, y antes de decir algo mas, lo beso de nuevo. – Te amo… - susurro apretando sus ojos, y sin querer pasar un momento más junto a Naruto, ya que si lo hacía no podría separarse de él, se levanto firme y salió de la casa, donde su hermano ya lo estaba esperando.
- ¿Y Naruto? – pregunto extrañado al ver a su hermano menor salir solo de la casa.
- Dijo que… nos alcanzaba después. – mintió sin ver a Itachi, porque podría descubrir su mentira, sabía que sus ojos no podían estar reflejando otra cosa que desasosiego.
- Si tú lo dices… - suspiro Itachi preocupado, y arranco al aeropuerto.
- Rayos… dormí bien… ¿Y tú, Sasuke? – susurro Naruto cuando su consciencia se arreglo, aun sin querer abrir sus ojos, ya cerca de dos horas después de que Sasuke partiera.
Pero al mover su brazo para mover a su amigo, no sintió a nadie a su lado, así que abrió los ojos de un golpe. - ¿Sasuke? – pregunto al no ver rastro alguno de su amigo.
La habitación estaba completamente vacía, no había rastros de su amigo, ni siquiera su bolso, ahora, aquello sí que era extraño.
- ¿Dónde estará? – se pregunto levantándose de la cama, fue rápidamente a revisar el baño, pero no estaba allí, no estaba en la cocina, no estaba en la sala, no estaba en ninguna parte.
Y al regresar a la habitación, con los nervios de punta y completamente preocupado observo algo que no había visto antes en su mesa de noche: Una pequeña tira de fotografías de ambos, fotografías de cabina que se habían tomado meses atrás.
- ¿Qué rayos? – se pregunto extrañado, y por alguna razón quiso ver su reverso, y su corazón se paralizo completamente ante lo que leyó:
"Lo siento, Naruto"
- "¿Qué es esto?" – se pregunto asustado, no sabía porque ese papel decía aquello ¿De qué demonios se estaba disculpando?
Lo llamo a su celular… lo llamo cientos de veces, no contesto ni una sola vez.
Lo llamo sin parar, y no contestaba.
Así que se decidió a llamar a Itachi.
- ¡Naruto por el amor de Dios, al fin! ¿Dónde estás? ¡¿En china? – pregunto angustiado Itachi apenas levanto el teléfono.
- ¿Cómo que donde estoy? ¿Dónde están ustedes? He llamado a Sasuke miles de veces y no me contesta… ¿Estas con él? – pregunto extrañado de aquella respuesta alterada de Itachi, el nunca se alteraba de esa manera, y mucho menos de las preguntas ¿Se suponía que se encontraría con ellos en algún lugar o algo?
- No te dijo… ¿verdad? – pregunto Itachi de repente, cambiando su tono de voz a uno de completa seriedad.
- ¿Decirme que? – pregunto nervioso, algo le decía que no era algo bueno, nada bueno.
- "Maldito hermano menor" – pensó mirando a Sasuke, quien estaba sentado leyendo un libro a pocos metros de sí.
- Estamos en el aeropuerto… esperamos un avión a Londres, Naruto, nos mudaremos. – respondió Itachi, con tanta tristeza que no podía ser medida…
Y Naruto se paralizo por completo, su corazón se detuvo por completo, sus ojos se llenaron de lagrimas, y con perplejidad dejo caer su celular al suelo.
- Sasuke… - susurraron sus labios.
