Weno, pos aki les dejo el siguiente capi de mi history jejeje... Espero q disfruten de la lectura, y perdón si la "despedida" de Naru es un poco larga, pero tengo que dejarlo todito dispuesto para cuando se vaya xD... Aora, sin mas xarla, el capi
El Zorro y la Luna Roja
Capitulo 7
Despues de su charla con Gaara, Naruto se sentía mucho mejor. Había pasado una tarde estupenda en compañía del pelirrojo y le había enseñado algo que haría mejor persona si cabe al Kazekage de Suna. Contento y feliz consigo mismo se dirigió a su casa a cenar. Tenía una sonrisa perenne en el rostro que no se iba a borrar en lo que quedaba de día; ya tendría tiempo para lamentarse, ahora lo que debía hacer era seguir con su plan y no pararse a pensar en ello. Caía la noche cuando nuestro rubiecito terminaba de cenar y se preparaba para irse a dormir. Una vez metido en su cama con el pijama y ese gorrito tan chistoso que siempre carga se dio cuenta de una cosa: estaba desvelado. No podía dormir con tantas cosas que le habian pasado ese día. Viendo que no podría conciliar el sueño se volvió a vestir con la misma ropa de esa tarde (vaqueros y camiseta estilo Sai :babas:) y se dispuso a dar un paseo por las ahora desiertas calles de la aldea.
Le gustaba caminar de noche puesto que no había gente por la calle y estaba mas a gusto consigo mismo. Levanto la mirada y la fijó en la pared de la montaña donde estaban grabados los rostros de los Hokage, con la nueva adquisición del rostro de la Godaime: Tsunade. Con una sonrisa se dirigió a uno de sus lugares favoritos para pensar: el tejado del edificio de los Hokages. Se fue saltando de tejado en tejado hasta posarse silenciosamente en su objetivo, percatandose enseguida de que no estaba solo. Reconocería ese perfil en cualquier parte: una chica linda, cabello negro azulado hasta un poco mas abajo de los hombros, rostro dulce y amable y unos ojos perla únicos en la aldea. Hinata Hyuuga estaba sentada en el suelo, con las piernas colgando por fuera de la barandilla y la cabeza apoyada en los barrotes. Parecía pensativa. Con sigilo Naruto se acercó hasta llegar a su altura y se sentó igual que la Hyuuga, a su lado. Al sentir a alguien cerca, la chica volteó la cabeza, sonrojándose al instante de reconocer a su acompañante nocturno. Naruto solo sonrió.
- Konban wa, Hinata-chan
- Konban… wa… Naruto-kun – la chica siempre se ponía nerviosa con la presencia del causante de sus desvelos.
- Que haces aquí a estas horas? No deberías estar en tu casa?
- Es que… no quiero estar… en mi casa…
- Pero tu padre y Neji se preocuparán por ti, no?
- Neji-niisan… puede que si… demo Oto-san… no estoy tan segura…
- Por que no? Es tu padre…
- Ya… pero no quiere a una hija… tan débil como yo…
- Débil tu? No me hagas reir…
- Demo… nunca llegaré a ser como… Hanabi o Neji-niisan… y siendo la heredera del clan…
- No dejes que nadie te menosprecie nunca, Hinata-chan… tu eres fuerte a tu manera y no tienes por que cambiar por las normas estúpidas de un clan. No he conocido a nadie mas valiente que tu, puesto que no muchos se enfrentarían a alguien como Neji sabiendo que no podrían ganar. Pero tu lo hiciste y, a mi modo de ver, ganaste.
- Como? – la chica escuchaba fascinada a Naruto hablar.
- Ganaste confianza, ganaste madurez y ganaste que todos los que vieron tu combate te miraran con otros ojos a partir de entonces
- En… en serio?
- Hai. No se hablaba de otra cosa que no fuera tu valor para enfrentarte a tu primo que te odiaba sin razón. Por fortuna luego se solucionaron las cosas y Neji cambió contigo verdad?
- Hai, todo se solucionó gracias a ti – una sonrisa se dibujó en su rostro, haciendola ver hermosa bajo la luz de la luna – se disculpó de corazón y ahora me trata con mas cariño que antes, aunque las normas del clan Hyuuga no permiten mas acercamiento entre nosotros – Naruto la miraba sorprendido – Que?
- Vaya… no has tartamudeado ni una sola vez – las mejillas de Hinata se encendieron – me gustaría que siempre que hablaras conmigo no te pusieras tan nerviosa, pues al tartamudear no se aprecia lo linda que es tu voz – el sonrojo de la chica se extendió por todo su rostro
- Naruto-kun… no creo que sea para tanto…
- Que? Solo he dicho la verdad – y tan pancho se tumbó boca arriba con las manos tras la nuca, observando las estrellas. Hinata solo podía observarle como hipnotizada, dándose cuenta por primera vez de la ropa que llevaba, mirándolo de arriba abajo extasiada. – te gusta mi nuevo vestuario? – Hinata desvió la vista, totalmente avergonzada de verse descubierta. – Jajajaja no tienes de que avergonzarte… si tienes que decir algo, simplemente dilo.
- Etto… yo… pienso que… te sienta bien
- Es el mejor cumplido que me han hecho hoy – Naruto estaba decidido a hacer sentir bien a esa chica que siempre ha estado detrás de el, observándolo en silencio, pues ahora ya sabía, gracias a los comentarios del Kyuubi durante su entrenamiento, que Hinata siempre lo seguía en secreto, sin atreverse a decir nada. – Como les va a Kiba y Shino?
- Ah? Pues… Kiba-kun se ha ido a una misión con su madre y su hermana y regresan mañana… y Shino-kun está con su padre investigando acerca de un nuevo tipo de insecto que quieren conseguir. Dentro de dos días tenemos entrenamiento con Kurenai-sensei, cuando estemos todos.
- En serio? – se levantó del suelo, quedando sentado junto a la chica – Puedo ir?
- Claro pero… para que quieres venir?
- Hace mucho que no veo a Kiba y me apetece saludarle. Solo espero que no me coincida con un entrenamiento, sería una pena… no verte entrenar con tu equipo.
- Qui-quieres verme entrenar?
- Hai. Quiero ver lo que has mejorado despues de tres años de no verte. Siempre me gusta ver los progresos de la gente importante para mi. – con este último comentario la chica si que no sabía donde meterse. – he dicho algo malo? – Naruto la miraba ladeando la cabeza y adoptando una expresión de inocencia que lo hacen irresistiblemente tierno.
- No… no es… nada… solo que…
- Que, Hinata-chan?
- De veras… me consideras… importante?
- Ya te he dicho que si. Recuerdas lo que te dije en el examen de chuunin? – la chica se sonrojó al recordarlo – pues lo mantengo: me gustan las chicas como tu. Siempre tienes una palabra amable para todo el mundo, eres guapa, sencilla para ser de un clan tan importante como el Hyuuga… por eso te digo que no dejes que te menosprecien solo por que no tienes la fuerza de tu primo o tu hermana. Tu eres tu y eso es lo que importa.
- Naruto-kun… - con las palabras de Naruto Hinata comenzó a pensar que quizás sería buena idea confesarle sus sentimientos de una vez por todas, puesto que en todo el tiempo que ha pasado no han cambiado, es mas, se han intensificado, pero no estaba segura de poder conseguirlo debido a su extrema timidez con el. El rubio se levantó y le tendió la mano
– Ya es tarde y mañana hay que madrugar… te acompaño a casa?
- Bueno – Hinata aceptó la mano y se levantó del suelo.
Ambos shinobis disfrutaron de un agradable paseo nocturno con una suave brisa fresca y escuchando los sonidos de la noche. Naruto no hacía mas que darle vueltas a lo que sentía hablando con Hinata. Sentía que esa muchachita linda siempre estaría ahí para escucharle, ayudarle si le hiciera falta, podía ser el mismo… se sentía bien con su compañía. Durante el trayecto hacia su casa la estuvo observando y encontro que era realmente bella: un rostro angelical con facciones delicadas, ojos grandes y profundos de color nacarado, cabello liso y suave que caía por su espalda… se descubrió desnudandola con la mirada y desvió la vista avergonzado. Una risa sarcástica hizo eco por la mente del rubio y mando a callar al demonio de mal genio. No sabía desde cuando había dejado de sentir algo que no fuera amistad por Sakura… tal vez cuando le pidió, con lágrimas en los ojos, que fuera a buscar a Sasuke puesto que era su vida… ahí comprendió que la pelirrosa nunca se fijaría en alguien como el y comenzó a olvidarla, habiendolo conseguido finalmente. Ahora observaba a Hinata, esa personita que siempre estuvo ahí para el, y un sentimiento de calidez inundaba su pecho, poniéndolo feliz. Era una auténtica lástima que se tuviera que ir… y así entre pensamientos llegaron a casa de Hinata. Naruto despertó de su trance cuando la dulce voz de Hinata lo llamó.
- Naruto-kun?
- Hai?
- Ya llegamos… Ocurre algo?
- No, tranquila… solo estaba pensando y me ensimismé jejejeje
- Hn – una pequeña sonrisa por parte de la chica – Muchas gracias por acompañarme hasta aquí, Naruto-kun…
- No ha sido nada. Además, no podía dejar sola a una chica tan linda para que le pasara algo – Hinata bajó la vista avergonzada. – Te lo vuelvo a repetir: solo digo la verdad – y levantándole la cabeza por la barbilla se acercó a su rostro y le dio un suave beso en la mejilla, dejando a la chica totalmente anonadada – Oyasumi Nasai, Hinata-chan
- O-oyasumi Nasai, Naruto-kun
Y todavía sorprendida por los actos del rubio se metió a su casa. Con una sonrisa en los labios Naruto dio media vuelta y marchó rumbo a su casa a intentar dormir.
La mañana sorprendió a cierto rubio sentado en una mesa con la cabeza apoyada en unas hojas de papel. El sol le daba de lleno en los ojos, haciendo que los abriera lentamente, acostumbrándose a la intesidad luminosa. Cuando despegó la cabeza de la madera de la mesa se preguntó que carajos hacía durmiendo ahí y no en su cómoda y blandita cama… cuando recordó la noche anterior. Despues de su despedida de Hinata volvió a su casa y siguió sin poder dormir, así que se puso a escribir algunas cartas para las personas mas importantes para él en la aldea, quedándose dormido de puro cansancio. Había escrito unas cuantas: para Kakashi-sensei, Iruka-sensei, Tsunade-obaachan y Ero-sennin. Ya tendría tiempo de escribir a las demás personas. Ahora era tiempo de desayunar y darse una buena ducha para despejarse un poco. Fue a calentar el agua para prepararse un tazón de ramen instantaneo y mientras estaba lista se fue a duchar. Cando salió se vistió, desayunó y se marchó al entrenamiento. Cuando llegó al puente se encontró otra vez con el ambiente hostil entre Sakura y Sai, así que, decidido a averiguarlo, fue a preguntarle al pelinegro mientras Kakashi-sensei hacía su aparición.
- Sai…
- Ohayo, Naruto!
- Ohayo… etto… pasa algo?
- Eh? – Sai no sabía de que hablaba el rubio
- No se es que… desde que volvimos de la misión de Itachi… parece que Sakura-chan te quiere matar… le has hecho algo?
- Yo? – el chico miró a Sakura, que observaba la escena con el entrecejo fruncido y los brazos cruzados, cuando de repente se le encendió un bombillito en el cerebro. – Yo no le he hecho nada… es que…
- Que? – Naruto no se conocía por ser paciente y Sakura estaba atenta a las palabras de Sai
- Está celosa – la pelirrosa enrojeció hasta las raices del cabello y se dio la vuelta, mirando hacia el río para que Naruto no lo notase y comenzase a hacerle preguntas.
- Sakura-chan celosa? De quien?
- Pues… - al oir hablar a Sai Sakura se dio la vuelta y lo fulminó con la mirada, como diciéndole "abre la boca y te tragas uno de mis puñetazos", pero la amenaza no surtió efecto, puesto que con una sonrisa cínica Sai estaba dispuesto a hablar cuando…
- Ohayo minna!!
- Kakashi-sensei!! – Naruto estaba todo emocionado por las expectativas del entrenamiento y Sakura suspiraba aliviada, viendose salvada de momento.
- El entrenamiento de hoy serán combates por parejas, para ver los aspectos que debemos mejorar. Vamos a ver… Sai tu combate con Sakura y Naruto, tu conmigo
- Haaaai senseeeei!! – el rubito saltaba de alegría y Sakura miraba a Sai de manera siniestra, tronándose los nudillos. El moreno tragó saliva; el entrenamiento iba a ser duro.
Sai estaba en lo cierto… Sakura había usado el entrenamiento para vengarse por sus palabras en la mañana. El combate de estos dos había sido brutal. Sakura no paraba de arrinconar a Sai, intentando acertarle uno de sus mortales puñetazos, destrozando media área de entrenamiento en el proceso. Kakashi y Naruto observaban la lucha anonadados de la violencia que parecía mostrar la chica contra el pintor y alegrándose de no ser ellos los que estuvieran en el pellejo de Sai. La mirada de Sakura destilaba odio y Sai, en su ignorancia de los sentimientos humanos, se estaba preguntando que es lo que había hecho mal… Al final Kakashi tuvo que parar la pelea cuando Sai fue rozado por uno de los puñetazos de la chica en el costado, causándole una herida de consideración. Por lo visto Sakura se estaba tomando demasiado enserio el entrenamiento y casi podía haber matado a Sai. Kakashi anunció que se suspendía el entrenamiento ya que tenía que llevar a Sai al hospital, dejando a un atónito rubio con la chica.
- Sakura-chan…
- Dime, Naruto… - asombrosamente Sakura parecía haber vuelto a la normalidad al tratar con el
- Por que has hecho eso?
- Hacer que?
- Casi matas a Sai! En que estabas pensando?
- Sai, Sai, no sabes hablar de nadie mas?? Es lo que se merece por meterse donde no le llaman!
- Sakura-chan… que te ha pasado? Antes no eras así… - ante la mirada decepcionada de Naruto, Sakura no sabía que decir – no me digas que te has puesto así por lo que dijo esta mañana… - la chica bajó la cabeza, avergonzada en parte por su actitud, en parte por la decepcion de Naruto – así que es por eso… tanto te alteró lo que dijo?
- Es que no te das cuenta que no quería que te enteraras por que era de ti de quien estamos hablando? – los verdes ojos de la chica estaban amenazando con derramar sus lágrimas
- Sakura-chan… yo… - Naruto no sabía como decirle algo tan doloroso a la muchacha, pero el no podía controlar sus sentimientos. Al final optó por la sinceridad – lo siento.
- Lo sientes? Después de tantos años detrás mio y ahora dices que lo sientes?
- Si, Sakura-chan, lo siento. Me ha llevado mucho darme cuenta, pero te quiero como una buena amiga, algo cercano a una hermana. Y ahora, si me disculpas, voy a ver a Sai.
Naruto se marchó, dejando a Sakura estática por las palabras del rubio. Siempre pensó que estaría ahí para ella cuando lo necesitara, pero se estaba dando cuenta de que lo había tratado muy mal desde la academia, así que ahora no podía esperar mas de el. Sin rendirse todavía se decidió que conquistaría al revoltoso rubio costase lo que costase, y para eso nada mejor que el espionaje. Se dedicaría a seguir a Naruto las 24 horas del día para averiguar sus gustos, sus costumbres… y sobre todo a ver si tenía alguna rival. Maquinando planes se fue a su casa sin ni siquiera plantearse ir a visitar a su compañero de equipo al que había mandado al hospital.
Cuando Naruto llegó al centro médico, Kakashi lo estaba esperando en la puerta para informarle del estado del pintor.
- Kakashi-sensei, como está Sai?
- Tranquilo Naruto, no es de gran importancia… menos mal que lo esquivó por poco, sinó dicen los medicos que le podía haber afectado el higado. Por suerte solo es una herida superficial, pero se tiene que quedar en observación al menos un día…
- Menos mal… - el rubio suspiró aliviado.
- Naruto, me puedes explicar que ha pasado?
- Eh?
- He notado a Sakura algo distante del equipo y con un aura extraña a su alrededor cuando llegamos al puente… ha pasado algo?
- Etto… - el rubio no sabía si contarle a Kakashi-sensei, pero la confianza que había tenido con el esa noche cuando le contó lo de Obito merecía reciprocidad – Sai me iba a decir algo que Sakura-chan no quería que me enterase, así que se ha vengado de él en el entrenamiento…
- Entonces ya lo sabes…
- Saber el que?
- Los sentimientos de Sakura hacia ti
- Usted ya lo sabía sensei?
- Me di cuenta durante la misión… y Yamato también se dio cuenta del cambio de actitud de Sakura contigo durante el intento de rescate de Sasuke
- Sou ka…
- Y? que vas a hacer Naruto?
- Ya lo he hecho… le he dicho que la considero una buena amiga, casi una hermana, pero no como ella quiere. He encontrado a alguien mas que se merece toda mi atención
- Vaya vaya… Naruto se nos ha enamorado – Kakashi revolvía los cabellos del rubio, sonrojandole furiosamente
- Kakashi-sensei! – las mejillas de Naruto estaban de un color carmesí
- Vale… vamos a ver a Sai?
- Mejor sera… - y se adelantó a la habitación donde descansaba el pelinegro.
Sensei y alumno pasaron el resto de la mañana con el anbu convaleciente, alegrando al muchacho por la compañía. A la hora de comer Kakashi y Naruto se fueron, dejando a Sai solo y pensativo en lo que había hecho para merecer aquel trato por parte de Sakura, y era que el pelinegro todavía no llegaba a entender del todo como piensa la gente, y mucho menos las mujeres…
Naruto iba camino al Ichiraku cuando vió pasar a Hinata. Su corazón dio un vuelco de alegría al ver a la muchacha, algo que nunca le había pasado con Sakura, así que se preguntó que sería… sin pensarlo demasiado se acercó a la Hyuuga.
- Hinata-chan! Hinata-chan!
- Are? – la chica miraba hacia de donde había oido la voz, apareciendole una sonrisa en el rostro en cuanto comprobó quien la llamaba – Naruto-kun
- Konnichiwa, Hinata-chan! Que haces por aquí?
- Etto… pues… daba un paseo.
- Si? A ti tampoco te gusta estar en tu casa?
- Eh? Como…
- Se te ve en los ojos… un deseo de libertad que veo cuando yo mismo me miro al espejo por las mañanas…
- Naruto-kun…
- Te invito a comer ne?
- Demo… Oto-san…
- Ya, no quiere que tengas nada que ver con el contenedor del Kyuubi verdad? – aunque mostraba una de sus sonrisas zorrunas, por dentro lloraba de amagura, y algo se debió de reflejar en su rostro porque Hinata lo notó
- No es eso… solo que quiere que… esté en casa para… comer todos juntos…
- Ah…
- Pero ya me inventaré… algo cuando llegue… despues de comer – y le sonrió con afecto, consiguiendo una sonrisa de autentica felicidad por parte del rubio
- Honto?
- Hai
- No te meterás en problemas por mi culpa?
- Iie… no pasa nada, de veras que no. Ademas… se que… no te gusta comer solo…
- Hinata-chan… arigatou – y le volvió a dar un beso en la mejilla, esta vez un poco mas cerca de la comisura de los labios. Antes siquiera que la chica pudiera reaccionar se estaba viendo arrastrada hasta el local favorito de Naruto, el Ichiraku.
Hinata estaba que no se la creía. Estaba sentada junto al chico de sus sueños comiendo ramen con el y pasando la mejor comida de su vida. Se estaba dando cuenta, poco a poco, que hablar con el kitsune le era cada vez mas fácil, al punto de no tartamudear ni trabarse hablando al final de la comida. Ambos reían con ganas y disfrutaban de la compañía mutua, sin percatarse de que cierta pelirosada estaba vigilando los pasos del rubio. Despues de comer, Naruto acompañó a Hinata a su casa.
- Bueno, Hinata-chan… lo he pasado muy bien contigo… espero que se repita pronto…
- Hai… yo también lo espero…
- Ja ne, Hinata-chan!
- Ja ne, Naruto-kun – el rubio ya se iba cuando a la chica se le ocurrió algo, o mas bien recordó algo – Matte!
- Hai?
- Anoche… me dijiste que querías ver a Kiba, ne?
- Hai… por?
- Veras… yo… voy a ir a recibirle a la puerta para decirle del entrenamiento de mañana y… he pensado que… quizá…
- Vale
- Eh? Pero si todavía no he dicho nada…
- Cuando te pones así es que vas a preguntarme algo verdad? A que me ibas a preguntar si quiero ir contigo a recibir a Kiba?
- Ha-hai…
- Pues vale – y le guiñó un ojo
- Ok pues esperame aquí fuera mientras le digo a mi padre, si?
- Vale, aquí esperaré
Naruto se apoyó en el muro que rodeaba la mansión Hyuuga a esperar a Hinata, con una sensación como que lo estaban observando. Kyuubi se reía en su interior, aumentando las sospechas del rubio. Miró a ambos lados de la calle, no encontrando nada sospechoso por ninguna parte. Se volvió a apoyar en la pared, aún con esa sensación de sentirse observado. Al poco rato salió Hinata. Por su cara se decía que había pasado un mal rato.
- Hinata-chan? – Naruto la miraba preocupado – Ha pasado algo?
- Eh? No… no ha pasado… nada
- No me mientas… se te ve en los ojos… te ha reprendido tu padre?
- Hai
- Gomenne, Hinata-chan. Seguro que ha sido por mi culpa. Será mejor que me vaya – se estaba dando la vuelta cuando sintió que le cogían de la mano. Se giró y vió que la Hyuuga lo tenía sujeto, con su mano envuelta entre las suyas
- No te vayas, onegai. Me da igual las veces que tenga que ser reprendida por mi padre… yo… solo… quiero estar… contigo… - Naruto se acercó, aún con su mano entre las de Hinata y, acercándose a ella, la envolvió en un abrazo. – Naruto-kun?
- Arigatou
Hinata rodeó el torso de Naruto con sus brazos, juntando sus manos en la espalda del chico y apoyando la cabeza en su fuerte pecho, cerrando los ojos y suspirando. Naruto se sentía completo sintiendo la calidez de Hinata envolviéndolo y la estrechó mas contra sí. Cuando deshicieron ese dulce abrazo se miraron a los ojos y se sonrieron. Comenzaron su camino hacía la puerta por donde entraría el miembro del clan Inuzuka y su familia, cogidos de la mano. Sakura había presenciado toda la escena y le hervía la sangre de pura rabia. No entendía como esa mosquita muerta (al modo de ver de Sakura, a mi me encanta Hinata xD) había podido ganarse a Naruto. Los siguió, tramando algo para separarles…
La pareja de shinobis se encaminaban hacia la puerta, cuando un borrón rosado se colgó del brazo libre de Naruto. Cuando se dio cuenta que era Sakura la miró extrañado. La chica sonreía y lo miraba de una manera que Naruto no había visto nunca.
- Konnichiwa, Naruto! – la pelirrosada le sonreía abiertamente – hacia donde vas? Puedo acompañarte?
- Sakura-chan! Etto… que haces… colgada de mi brazo?
- Vamos, Naruto-kun… no me dirás que no te enteraste cuando te lo dije esta mañana…
- Sakura-chan?
Hinata, al percatarse de la situación, quiso soltarse. El rubio se volvió hacia ella y vió la tristeza en sus orbes nacaradas. Se soltó de Sakura con toda la educación del mundo y, con sus sentimientos algo mas aclarados, cogió la mano de Hinata y la apretó mas fuerte, dándole a entender que no quería separarse. Sakura, mientras tanto, rabiaba en su interior al ver la mirada que Naruto le dedicaba a Hinata, maldiciendo interiormente no haberse dado cuenta antes de sus sentimientos por el joven rubio. Naruto le habló a Sakura.
- Hinata-chan y yo vamos a recibir a Kiba a la puerta de la aldea, vienes con nosotros?
- No, gracias. No quiero ser sujetavelas en una cita. – la chica miró a Hinata despectivamente y se fue por donde había venido.
- Naruto-kun… - el susodicho se había quedado mirando por donde se había ido su compañera. – Naruto-kun…
- Hai? – el rubio se volvió y siguieron caminando, todavía unidas sus manos.
- Sakura estaba… celosa… de mi?
- Creo que si… - Naruto suspiró hastiado – ahora comprendo porque Sasuke actuaba con ella tan cortante… es pesada con ganas cuando quiere…
- No creo que debas hablar de ella de ese modo… despues de todo le gustas
- Que?
- Pe-pero si ha dicho que… te lo ha dicho esta mañana…
- No… lo que quiero decir es… como lo sabes?
- Por la forma en la que me ha mirado antes de irse… parecía como si me quisiera matar… - dibujó una pequeña sonrisa en su rostro, que se borró al recordar lo mucho que Naruto estaba tras Sakura desde la academia. Naruto se estaba dando cuenta que podía leer en el rostro de Hinata sus sentimientos, y eso lo ponía feliz.
- Hinata-chan – la susodicha levantó la vista hacia Naruto – eres la chica con la que me gusta estar, y creo que te lo acabo de demostrar…
La chica se había quedado sin palabras… tal pareciera que le leía el pensamiento, puesto que era eso a lo que le había estado dando vueltas desde la noche anterior que se encontraron en el tejado de los Hokage: el cambio de actitud del rubio con ella. Sin decir una palabra mas llegaron a la puerta de la aldea y saludaron a sus guardianes, Kotetsu e Izumo, dos jounin muy simpaticos que les habían impuesto una prueba en el examen de chuunin pasado y habían sido examinadores en la primera parte del examen. Saludaron a la pareja amablemente y estuvieron charlando con ellos largo rato hasta que se oyeron sonidos de patas golpeando el suelo fuera de la aldea. Naruto y Hinata se pusieron en medio de la puerta y entornaron los ojos. Una polvareda impedía ver mucho, pero cuando se fue aclarando vieron la silueta de un perro enorme con un chico en su lomo. El cabello castaño y de punta con la bandana de la Hoja en la frente y unas marcas rojas características debajo de sus ojos lo identificaban como Inuzuka Kiba, montado en su fiel Akamaru. Junto a el su hermana y su madre corrían junto a una jauria de lobos y perros propiedad del clan Inuzuka. Akamaru se alegró tanto de ver a Hinata que, en cuanto hubo puesto una pata en la aldea, se lanzó encima de ella, derribandola. Kiba también acabo por los suelos, frente a un sorprendido Naruto, quien corrió a auxiliar a Hinata.
- Hinata-chan, daijobu?
- Hai… es que Akamaru es muy cariñoso… jajaja – la chica reía bajo las caricias que le brindaba el inmenso can, lamiendole la cara y meneando la cola en signo de felicidad. – Ya parale, Akamaru, me haces cosquillas… Si, si yo tambien me alegro de verte – acariciaba la gran cabeza del animal, consiguiendo que cerrara los ojos y ladrara de felicidad. El rubio la observaba embelesado. Se levantó con la ayuda de Naruto y juntos fueron a ver como estaba Kiba después de tal caida – Kiba-kun?
- Itaeeee! Akamaru es un bruto, mira que tirarme así… - Kiba estaba sentado en el suelo, sobandose la cabeza, ya que se había golpeado al caer. El perro, al oirlo, se acercó con las orejas gachas y mirada de cachorrito abandonado – Arghhh, no me mires así, que sabes que no soporto esa mirada… - Naruto y Hinata sonreían – está bien, está bien, te perdono… - Akamaru se lanzó ahora sobre su amo y le lamió la cara, mientras todos estallaban en carcajadas. Una vez se hubo levantado del suelo, Kiba saludó a los que habían ido a esperarle. – Hinata, como estás? – y le dio un cariñoso abrazo a la chica, ante la celosa mirada de cierto rubio que al chico no le pasó desapercibida.
- Muy bien y tu? Que tal la misión? – se separó de Kiba
- Perfecta. Nuestros perros tienen el mejor olfato de todas las aldeas ninja. Por cierto… y este recibimiento?
- Naruto-kun y yo hemos querido venir a recibirte… bueno, mas bien Naruto-kun me ha acompañado, ya que tengo que decirte una cosa
Mientras Hinata y Kiba hablaban del entrenamiento del día siguiente, Naruto se acercó a Akamaru, que estaba sentado a corta distancia de su amo. El can levantó la vista y la fijó en el kitsune. Todos los shinobis que acompañaron a Naruto cuando Sasuke se fue con Orochimaru se habían ganado un lugar en el corazón del rubio, ya que el Uchiha era su primer y mejor amigo y agradecía la ayuda prestada con el corazón en la mano. Por tanto, Kiba y Akamaru no iban a ser una excepción. Naruto acercó su mano a la cabeza de Akamaru con la intención de acariciarle. El can gruñó; no se había llevado bien con el rubio en el pasado, pero Naruto esperaba que le dejara, al menos, acariciarle como despedida. La mano de Naruto siguió avanzando hasta posarla en la frente del animal. Akamaru consideró que no había peligro alguno y se dejó acariciar, disfrutando del tacto de las manos de Naruto sobre su pelaje. El rubio se confió y bajó sus caricias hasta el lomo del animal, el cual cerró los ojos y se tumbó boca arriba, indicandole al rubio donde le gustaba que le rascasen. Con una sonrisa, Naruto se puso a rascar la tripa de un cansado Akamaru, el cual le agradeció con un lametón en la cara. La hermana y la madre de Kiba se habían ido hace rato y el Inuzuka y Hinata hacía tiempo que habían dejado de hablar y observaban la escena un tanto sorprendidos de que Akamaru, que antaño solía morder el trasero de Naruto, se llevara tan bien con el ahora.
- Vaya, veo que ya has hecho otro amigo, ne Naruto? – la voz de Kiba lo sorprendió, cesando sus caricias sobre el perro – por mi no te cortes, el no quiere que pares – efectivamente, Akamaru agarró a Naruto con una de sus garras y lo tiró al suelo, haciendose un ovillo a su lado. El rubio lo miró agradecido y volvió a acariciarle la frente. – Veo que todos hemos cambiado un poco, verdad Naruto? – no sabía lo que Kiba quería decir con esa pregunta hasta que levantó la vista y se encontró con la mirada cálida de Hinata.
- Me parece que si, Kiba… todos hemos cambiado. Para bien…
- Me alegro. Bueno, Akamaru y yo estamos cansados, mejor nos vamos a casa… - al oir la voz de su dueño decir aquello Akamaru se levantó y se despidió de Naruto y Hinata con un lametón. – Nos vemos mañana en el entrenamiento, Naruto, Hinata. Matta ashita!!
- Matta ashita Kiba-kun! – Hinata le decía adiós con la mano
- Ja ne! – Naruto también le despedía agitando la mano – Kiba tiene razón, es tarde ya y debes descansar para mañana. Te acompaño a casa.
- Hai
Naruto acompañó a Hinata a su casa, disfrutando de su compañía. Se volvió a despedir con un beso en la mejilla de la chica, consiguiendo sonrojarla. Le gustaba estar con ella, la sensación de paz y tranquilidad que le invadía al sentirla a su lado y, sobre todo, la calidez que sintió al abrazarla. Con estos pensamientos se encaminó a cenar al Ichiraku, con una sonrisa que nada tenia de falsa o sarcástica surcándole el rostro. Una vez el estómago lleno se marchó rumbo a su casa, a escribir unas cuantas cartas mas y descontar uno de los cuatro días que le quedaban para decir adiós definitivamente a las personas que quería.
Dentro de dos capis el gran acontecimiento xDDDDDD... y aora a contestarles sus maravillosos reviews
StarFive: Konnichi Waaaaa!!! Me agrada que te guste tanto... y seh, Gaara es lo mas lindo que se puede encontrar en Naruto, aparte del prota jejejeje se nota que yo tb lo A-DO-RO, ne... De veras q no conoces Saiyuki? pues pon en imagenes en el Google Saiyuki y verás de kienes t ablo jejeje... son un cuarteto de bishounens q no veas xDDDDD ademas la historia está muy bien y tiene unos puntazos que te partes de la risa, te la recomiendo xD... Muxas asias por tu coment y te espero en el siguiente Ja ne y te me cuidas!!
DragFire: Konnichi Waaaa!! Pues sip, me apetecía cambiarle un pokito el vestuario y a q kedó bien? xDDD Además que se merece todo el cariño que puedan darle y mas todavia, igual q mi Gaara lindo Lo siento si la "despedida" está resultando algo larga, pero tengo que dejar todo planteado, así como su relación con Hinata, para lo que quiero hacer después... Espero lo comprendas... Muxas asias por tu coment y te espero en el siguiente Ja ne y te me cuidas!!
cheo: Konnichi Waaa y bienvenid al fic!! Por supuesto que lo continuo... Fic que empiezo fic al que me dedico hasta terminarlo xD... y respecto a lo del yaoi... me parece que con solo leer este capi verás que no tengo intenciones de incluir algo así... Gracias por tu coment y te espero en el siguiente Ja ne!!
Isa: Amiiiiiiiiiix!!! Me encanta que te encante xDDDDD... Pues síp, mi Naru-chan es de lo mas lindo, y después va mi Gaara, claro está xD... En muxas series el protagonista no suele ser el favorito, pero es que a mi Naruto me encanta: esa forma que tiene de ver la vida y de ayudar a los demás me parece genial... Respecto a la despedida de Sakura... ya la leeras jurjurjur... Uyuyuyuyuy como ta Bleach x dioxxxxxxxxxxxxxxx!!!! Ya kiero verla tb, pero tenemos tantas xDDDDDDDDD... Weno xula, muxas asias por tu coment y te espero en el siguiente Ja ne y te me cuidas muxo muxixiximo Wapys!!
Y esto es todo por hoy... Jejeje me parezco al telediario xDDDDDD
Sabaku no Rakna
