Wolaaaaas!!! Perdón por la tardanza,pero con mi padre de vacaciones como que tengo acceso restringido xD... Espero que no les aburra tanta despedida, pero tengo que dejar las cosas claras para lo que tengo planeado despues... Enjoy!!


El Zorro y la Luna Roja


Capitulo 8

Nuestro hiperactivo rubio despertó con los primeros rayos de sol de la mañana. Con los ojos aun entrecerrados ladeó la cabeza y fijó la mirada en el calendario. 3 días… solo tres días mas y su vida daría un giro de 180º. Sacudió la cabeza, con la determinación de no angustiarse si no valía la pena, ya que su destino estaba decidido. Se refrescó la cara y desayunó, con el feliz pensamiento de ver a Hinata otra vez. De lo único que se arrepentía era de no haber prestado atención a esa linda niña que lo perseguía en secreto siendo pequeños; de la chica que cada vez que lo tenía delante se le encendía el rostro y no era capaz de articular palabra… de pequeño lo achacaba a que Hinata era una chica rara, pero ahora lo veía totalmente claro. Mientras sorbía su ramen matutino, Naruto recordaba todas y cada una de las veces que había coincidido con Hinata y recordaba, claramente, la turbación y vergüenza que sentía hablando con el. Por suerte, pensó Naruto con una sonrisa, las cosas habían cambiado. Hinata ya no se ponía tan nerviosa al tratar con el y eso era un avance…

En cuanto terminó de desayunar se puso su usual chandal naranja y negro y salió corriendo a encontrarse con Hinata y su grupo en su zona de entrenamiento. Llevaba como dos calles recorridas cuando una voz lo detuvo, llamando su nombre.

- Naruto!

- Hai? – se volteó y se encontró a Sakura respirando entrecortadamente, se ve que había corrido para alcanzarle – Sakura-chan, Ohayo!

- Ohayo Naruto! Hoy tenemos el día libre sabes?

- Hai – Naruto estaba un poco resentido con Sakura por haber mandado a Sai al hospital, ya que por eso era que tenían el día libre – Me lo dijo Kakashi-sensei ayer…

- Que te pasa? – la chica había notado el tono un tanto frío del kitsune

- Creo que deberías de mostrar un poco de arrepentimiento por tus actos de ayer…

- Naruto… yo… me dejé llevar por la rabia…

- No es bueno dejarse llevar por ese tipo de sentimientos, creeme

- Ya… bueno, cambiando de tema… tienes algo que hacer ahora? Si no, podriamos, no se… ir a dar una vuelta o algo…

- Gomenne, Sakura-chan, pero tengo un compromiso – la actitud que mostraba la pelirrosada por él le recordaba enormemente a cuando estaban recien salidos de la academia e iba todo el rato detrás de Sasuke

-Oh… - la chica parecía un tanto contrariada – y esta tarde? – su voz sonaba esperanzada

- No puedo, voy a ir a ver a Sai al hospital

- Ahm

- Tal vez deberías venir y pedirle disculpas, ya que fuiste tu la que lo mandó ahí

- Disculparme, yo? Se merece lo que tiene por meterse donde no le llaman – y con lágrimas de rabia en los ojos, Sakura se marchó, dejándo a Naruto pensando en el gran cambio que había dado la chica los últimos días.

Siguió caminando un rato cuando de repente se paró. Cerró los ojos y su expresión se tornó pensativa. Volvió a abrir los ojos y un bombillito se encendió en su cerebro; juntó las manos como acabando de hacer un descubrimiento: no sabía donde quedaba el sitio donde entrenaba el equipo 8 (este Naru xD). Fue corriendo lo mas que le daban las piernas hacia la casa de Hinata, que era la única de ese equipo que sabía donde vivía, esperando encontrarla. La suerte parecía estar de su lado, ya que, al enfilar la calle en la que se encontraba la entrada a la mansión Hyuuga, Hinata venía caminando hacia el. Se paró con un frenazo frente a ella, respirando agitadamente por la carrera. La nacarada mirada de la chica se posó con curiosidad sobre su rubio tormento.

- Naruto-kun?

- Ohayo… Hinata… chan – Naruto estaba agachado, con las manos apoyadas en las rodillas y tomando aliento

- Ohayo… etto… que estás haciendo aquí?

- Ehhh – se incorporó y se puso una mano tras la nuca, en su típico gesto de cuando está avergonzado – etto… yo… no se donde queda vuestra zona de entrenamiento… jejeje

- … - Hinata observaba a Naruto, cuando de repente se comenzó a reir a carcajadas – Jajajajajajaja

- Oye… - el chico inflaba los mofletes, acentuando la risa de Hinata. Naruto observaba reir a la Hyuuga con una tierna sonrisa en los labios, que pasó desapercibida para Hinata pero no para cierta pelirrosa que no dejaba de perseguir al kitsune ni un solo momento.

- Ahhh – Hinata paró de reir – Ya te enseño yo donde queda… podías haberme preguntado ayer antes de… - se quedó sin palabras cuando Naruto, posando una mano en la mejilla de la chica, le limpió las lágrimas que habían salido de sus ojos a consecuencia de las carcajadas.

- No me gusta ver lágrimas en tu rostro… pero si esa radiante sonrisa de antes – la chica se sonrojó sobremanera. Naruto se acercó a su oído y le susurró – te ves hermosa sonrojada – y la cogió de la mano – Bueno, me guías?

- Etto… - se recuperó un poco de la sorpresa que le habían causado las palabras de Naruto y jalándole de la mano comenzaron a caminar – Es por aquí

Comenzaron a caminar por la aldea, la cual despertaba poco a poco, llenando sus calles del bullicio de la gente realizando sus quehaceres. Naruto y Hinata iban de la mano, la chica encabezando la marcha, cuando el rubio se percató de las miradas que le lanzaban a Hinata los aldeanos. Seguramente pensarían que la estaba engañando con malas artes y correrían a avisar a su familia. Frente a la perspectiva de que Hinata lo pasara mal por su culpa, Naruto se intentó soltar de la mano de la chica, consiguiendo que ésta se volviera.

- Naruto-kun? Sucede algo?

- Hinata-chan… yo… - el kitsune tenía la mirada gacha, cubriendo sus orbes zafiro con su rubio cabello – no quiero meterte en problemas

- En problemas? A mi? – la chica no sabía lo que estaba pasando – Por que me ibas a meter en problemas?

- Solo mira a tu alrededor – Naruto levantó la vista y observó como la gente se quedaba mirándoles – Date cuenta como me miran… y como te miran a ti. Seguramente le irán con el chisme a tu padre y te reprenderá. Yo no quiero eso… - volvió a agachar la cabeza.

- Naruto-kun – la dulce voz de Hinata le hizo levantar la cabeza de nuevo– Ya te lo dije ayer, pero te lo repetiré: quiero estar contigo. Me da igual que la gente nos mire, me da igual que mi padre me regañe… por mi como si me deshereda. – posó una mano, temblorosa por los nervios, en la mejilla del kitsune – Yo te… te… - su intento de declaración fue ahogado por un abrazo.

Naruto la rodeó de la cintura y la pegó a su pecho. Hinata solo le rodeó con los brazos y apoyó la cabeza en su torso, oyendo los apresurados latidos del corazón del rubio y disfrutando de ese contacto que anhelaba desde hacía mucho tiempo. Naruto tenía la cabeza apoyada en la de la chica, puesto que era algo mas alto que ella, y aspiraba el suave aroma a flores que desprendía. Naruto volvió a sentir aquella calidez y sensación de que todo estaba bien al abrazar a Hinata. Ya no había duda respecto a sus sentimientos, pero ahora se sumaba otra razón mas para entristecerse… Ambos querían quedarse así para siempre, pero tenían una cita con los demás miembros del equipo, así que, para disgusto de ambos, se separaron, aunque no del todo, ya que sus manos se entrelazaron para seguir camino. Iban muy juntos, casi hombro con hombro, cuando Naruto bajó la cabeza y le susurró al oído a Hinata: "Arigatou". La chica le apretó mas la mano para darle a entender que lo había oido y le dedicó una hermosa sonrisa, consigiendo, esta vez, sonrojar al rubio.

En silencio y disfrutando de la compañía del otro llegaron donde solía entrenar el equipo de Kurenai-sensei. Resultó ser cerca del area del equipo 7, al otro lado del bosquecillo. Un claro bastante amplio entre árboles donde era fácil esconderse y emboscar. En uno de los laterales había un tronco tumbado, lugar que los miembros del equipo solían usar para descansar durante las agotadoras sesiones de entrenamiento. Naruto y Hinata se sentaron ahí a esperar a los demás.

- Vaya… esta zona no está muy lejos de donde entreno con mi equipo…

- Hai

- Me pregunto porque no nos habremos visto nunca

- Porque me escondía – en cuanto pronunció esas palabras su rostro tomó un color granate y se tapó la boca con las manos.

- Que te escondías? Y para que te escondías? – Naruto ya lo sabía, pero quería oirselo decir a Hinata.

- … - la chica seguía sin hablar, con las manos sobre sus labios y la cara sonrojada.

- Vamos Hinata-chan… Uagh!

Un borrón blanco se lanzó sobre Naruto, tirandolo de espaldas al suelo. Akamaru estaba sobre el kitsune, casi ocultándolo del todo bajo su enorme cuerpo y lamiéndole la cara con ahinco. Al momento llegó Kiba, rascándose la cabeza, ya que no entendía del todo el comportamiento de su perro. Pero lo que Kiba no sabía era que Akamaru intúia que algo iba mal con Naruto y solo quería animarle; muchas veces los animales saben mas que los humanos. Naruto reía con los mimos del can y le acariciaba la cabeza, todavía tirado en el suelo.

- Vaya, Akamaru, si que te llevas bien con Naruto ahora… - el perro ladró en respuesta, quitándose de encima del kitsune y regresando junto a su amo. – Me pregunto el porqué de ese cambio de actitud… - le rascaba la cabeza al animal con actitud pensativa.

- Muchas veces es mejor no pensar tanto las cosas, Kiba… - decía Naruto levantándose del piso y sacudiéndose las ropas – lo mejor es aceptarlas como vengan.

- Por lo que veo el entrenamiento no solo te ha fortalecido físicamente, Naruto, sino que también te ha ayudado a madurar… me alegro por ti. Por cierto, Naruto, te quería preguntar algo…

- Hai?

- Sabes que le sucede a Sakura? Me he cruzado con ella y parecía realmente enfadada…

- Pues no tengo ni idea… - la actitud de la pelirosada realmente preocupaba a Naruto, ya que parecía no reconocer en ella a la chica por la cual estaba colado en la academia… - Y Shino?

- Debería llegar ya, no te parece Hinata?

- Hai Kiba-kun… mira, por ahí llega.

En efecto, en el claro entraba la figura encapuchada de Aburame Shino, miembro del clan controlador de insectos de Konoha. Llegó y se puso junto a Kiba, mirando a Naruto como diciendo 'este que hace aquí?'

- Shino-kun, Naruto-kun ha querido venir hoy a vernos entrenar, no te molesta verdad?

- Para nada – y se acercó a Akamaru, acariciandole la cabeza.

- Como puedes saber lo que piensa, Hinata-chan? – el rubio estaba sorprendido de que la chica supiera lo que el Aburame preguntaba silenciosamente

- Pues la convivencia con los años, Naruto-kun. Kiba-kun y Shino-kun son como mi segunda familia.

- Ahmmm… y Shino siempre es tan callado? – Naruto le preguntaba a Hinata en voz bajita

- Hai. Pero es un buen chico, un buen amigo y un ninja competente. No llega al nivel de Shikamaru pero también es listo

- Se nota que los quieres mucho… - el tono un tanto mosqueado que usó el rubio levantó las sospechas de Hinata. Sonrió pensando que Naruto podía estar celoso y justo cuando iba a contestarle la voz de Kurenai-sensei se deja oir por el claro

- Ohayo, minna!

- Ohayo Kurenai-sensei! – Todos los presentes, incluido Naruto, saludaron a la jounin.

- Naruto-kun, que bueno verte! Que haces aquí?

- Pues… quería verles entrenar. Nunca los he visto y, despues de tres años, pues sentía curiosidad jejeje

- Está bien, pero te vendrás conmigo y no interferiras en el entrenamiento pase lo que pase, entendido?

- Hai!

Kurenai-sensei y Naruto se encaramaron a un árbol. Desde donde se encontraban se tenía una vista perfecta del claro, donde solo se encontraba Hinata en esos momentos. El rubio presenciaba el habitual entrenamiento del equipo 8, en el cual Hinata se quedaba en el centro del claro mientras que los chicos se escondían y trataban de pillarla desprevenida. La chica estaba concentrada, con los ojos cerrados, en medio del claro. Las venas de alrededor de los ojos empezaron a hacerse notar, debido al chakra que la técnica del Byakugan requería en los nacarados ojos de los Hyuuga. De repente, kunais y shurikens volaban hacia la chica, que no parecía notar el peligro… pero en menos que canta un gallo Hinata había esquivado todas y cada una de las ármas, gracias a la visión de casi 360º que le proporcionaba el Byakugan. Viendo que así no lograrían nada, sus compañeros decidieron ser mas radicales: gracias a la técnica del bunshin, armas arrojadizas provenían de todas direcciones directas a Hinata, hasta que la chica hizo algo que Naruto solo había visto una vez: Hinata comenzó a girar sobre si misma, creando un circular campo protector de chakra que repelió todas las armas que se dirigían hacia ella. Naruto estaba con la boca abierta, pues solo había visto realizar el Kaiten (giro divino) a Neji durante su combate en los exámenes de chuunin. Ya que el ataque a distancia era inservible pasaron al taijutsu. Kiba y Shino aparecieron de entre la maleza y se lanzaron a por la chica, pero por lo visto Hinata había mejorado muchísimo desde la última vez que el rubio la vió. Sus movimientos eran delicados pero precisos, casi como si estuviera bailando. Esquivaba todos los golpes de sus compañeros y de vez en cuando atacaba con la técnica del Jyuuken, la cual también había conseguido dominar.

Tras una mañana de intenso entrenamiento, Kurenai-sensei los dejó descansar y Naruto fue corriendo junto a Hinata.

- Hinata-chan! Hinata-chan!

- Hai?

- Has estado increible! Solo había visto luchar así a tu primo Neji, pero veo que tu luchas incluso mejor que el.

- No digas eso, Naruto-kun. Yo nunca podré llegar a su nivel

- Hinata-chan, en que quedamos el otro día? Cada persona es diferente, no hay dos iguales. Si todos lo fueramos no sería divertido ne? – le guiñó un ojo mientras le sacaba la lengua

- Está bien…

- Esta tarde voy a ir al hospital a visitar a Sai, me acompañas?

- No se… no lo conozco mucho y además, el no me conoce a mi… no soy de su equipo y…

- Me estás poniendo excusas… si no quieres venir dilo y ya.

- No es que no quiera ir… es que… me da vergüenza… - juntó sus deditos como siempre que se pone nerviosa.

- Vale, pero en compensación después de cenar quedamos en el tejado de los Hokages ne?

- Está bien

- Te estaré esperando – y le dio un beso en la mejilla como ya se había hecho su costumbre, dejando a una Hinata sonrojada a mas no poder y las miradas de los compañeros de su equipo puestas en ella

Naruto salió del bosque mas contento que unas pascuas. En realidad le hacía feliz estar con Hinata, nunca pensó que alguien despertara tales sentimientos en el, pero ahí estaban. Ni siquiera Sakura le había hecho sentir así. Mientras estaba contemplando el entreno de los chicos del equipo 8 y vió que los kunais y shurikens se dirigían hacia ella, sintió deseos de ir a protegerla, pero se dijo a sí mismo que solo era un entrenamiento, que no pasaba nada, así que se quedó junto con Kurenai-sensei viendo los progresos de sus amigos. Bien era cierto que ya ninguno de sus antiguos compañeros era tan débil como para tener un profesor que los guiase, pero al igual que él, formaban equipo con sus antiguos profesores y seguían entrenando con ellos: el equipo de Asuma, el de Kurenai y el de Gai. Se sintió orgulloso de sus amigos al ver como habían crecido y madurado igual que el…

Caminaba tranquilamente por las calles de Konoha cuando una voz a sus espaldas le hizo darse la vuelta.

- Naruto-niichan!

- Hai? – Naruto se dio la vuelta para encarar a su fiel "alumno"

- Oiroke no Jutsu! – una bola de humo envolvió a Konohamaru y cuando se disipó dejó ver a una hermosa joven desnuda, con el cabello castaño cayéndole por los hombros y unos ojitos brillosos dirigidos a su objetivo. Naruto solo miraba con la cara un tanto inexpresiva hasta que el nieto de Sandaime deshizo el jutsu – Naruto-niichan, por que esa cara? No he mejorado?

- Jajajaja claro que has mejorado, Konohamaru, teniendo en cuenta tus primeros intentos – una sonrisa apareció en las caras de los dos chicos al recordar como se conocieron y la primera vez que Konohamaru intentó transformarse en una chica, estallando los dos en carcajadas, espantando a la gente que andaba cerca de ellos. – Pero Konohamaru, no todo es divertirse… como te va en en tu nueva vida de Genin?

- No hacen mas que mandarnos estúpidas misiones como rescatar al gato de la señora feudal… yo quiero algo mas emocionante, koré!

- Mmmm esa misión me suena de algo… no será, por casualidad, un gato pardo con un lazo rosa en una oreja?

- Ese mismo! Condenado gato, me arañó toda la cara! Cuando lo pille… - Konohamaru blandía su puño en alto en forma de amenaza, mientras Naruto solo sonreía

- Esa también fue una de nuestras misiones

- Ya, Sakura-neechan nos lo dijo el día que volviste.

- Hai, y después de eso nos fuimos al pais de la ola, donde vivimos una aventura muy emocionante.

- No es justo! Yo también quiero vivir aventuras!

- No creas que fue fácil… Sasuke casi muere en esa misión, y eso que en ese entonces era mucho mas capaz que yo, un gatito asustadizo – una triste y melancólica sonrisa se dibujó en su rostro y Konohamaru, que no era tonto, se dio cuenta de la razón

- Ne, Naruto-niichan… me enseñarás a perfeccionar el Oiroke no Jutsu?

- Claro que si… Verás, tienes que ir adecuando el jutsu según vayas creciendo. Te lo mostraré. Oiroke no Jutsu! – con un puf y una nube de humo, Naruto se transformó en una bella adolescente de 15 años: largo cabello rubio recogido en dos coletas, grandes ojos azules, mejillas arreboladas y curvas definidas, vestida con una minifalda y un top ajustado. Konohamaru miraba con los ojos como platos y un hilillo de sangre saliéndole de la nariz. Naruto lo miró y le giñó un ojo, tirándole un beso. Una nube de humo envolvió a la chica y cuando se disipó dejó ver a un Naruto, ya en su forma original, agarrandose la barriga de las carcajadas que estaba soltando – Jajajaja hubieras visto tu cara, Konohamaru jajajaja

- Eres muy bueno en esto Naruto-niichan…

- A ver… Ero-sennin no me hacía caso durante el entrenamiento y solo podía llamar su atención de esta manera – posaba una mano en la nuca, riendo divertido

- Entiendo… Bueno, yo tengo que ir a casa, ya nos veremos otro día

- De acuerdo. Matta ne!!

- Matta ne!!

Y se despidieron agitando la mano. Con un suspiro se dirigió a su tienda favorita de Konoha: el Ichiraku Ramen. Cuando llegó encontró un ambiente muy festivo, así que le preguntó al dueño.

- Parece que están de fiesta…

- Claro, hoy es el cumpleaños de mi papá! – Ayame lucía feliz

- Oh, etto… Otanjou-bi omedeto gozaimasu, occhan (creo q eso era feliz cumpleaños…)

- Arigatou, Naruto… hoy, al ser mi cumpleaños, te invito a comer

- Honto?

- Hai

- Yaaaai! – Naruto comenzó a dar saltos por el local ante la sonrisa de su dueño

Despues de su deliciosa comida y ser parte de la fiesta, Naruto se dirigió hacia el hospital a visitar a su amigo y compañero Sai. Preguntó en recepción por la habitación del moreno y se encaminó a su destino, la habitación 205. Subió dos pisos y caminó por unos cuantos pasillos hasta dar con ella. Como la puerta estaba abierta no vio sentido el tocar, así que entró en la pieza. Se encontró a Sai sentado en la cama mirando por la ventana con aire ausente. Nunca antes había visto esa expresión en los ojos del moreno: una melancolía que hacía sus ojos brillar de manera triste y le daba a su rostro un aspecto apagado. Supuso que sería como el; de puertas para afuera un ninja de lo mas loco y alegre, pero en momentos de soledad le sobrevenía la tristeza. No le gustaba ver a nadie así, asi que se decidió a animarle.

- Konban Wa Sai!

- Naruto… - al instante retomó su fría careta con la sonrisa cínica que hacía enfadar a cualquiera. – Como tu por aquí?

- Como no quieres que venga a visitar a un amigo, eh?

- Amigo?

- Ves a alguien mas por aquí? No verdad… Pues eso – y con una sonrisa zorruna se sentó en una silla a la vera de la cama

- Bien… y dime, como te va?

- Pues nada, aburrido sin entrenamiento… como quieres que me vaya?

- Naruto… - por el tono de voz supo lo que le estaba diciendo "No soy tonto…así que no me trates como tal"

- Ahhh… - el rubio suspiró pesadamente – Como quieres que esté, feliz por dejar mi aldea y a los que quiero? Pues fíjate que no… me duele, y mucho, dejar esta aldea…

- No te entiendo… si te tratan peor que a la basura… por que quieres salvarles?

- Pues por que no solo viven aquí los que hacen de mi vida un infierno, sino también los que hacen que valga la pena vivirla. Y solo por ellos hago todo esto…

- No te has planteado quedarte y que nuestros mejores ninja, junto con Tsunade-sama y Jiraiya-sama defiendan la aldea?

- Por que a nadie le entra en la cabeza que no quiero arriesgar nada esta vez?? No conoces el poder de Itachi ni de Akatsuki… si se lo proponen pueden borrar esta aldea del mapa… no entiendes que no quiero que nadie mas muera por mi culpa?

- Naruto… no te estás haciendo demasiado la víctima?

- Que? Como te atreves a decir eso? Tu no sabes como he vivido hasta ahora, soportando las críticas de la gente, sus miradas de odio, los cuchicheos a mis espaldas…

- Ves? Es precisamente por eso que no te entiendo…

- No quiero volver a oirles decir que soy el causante de la muerte de sus seres queridos! Los padres de Iruka-sensei, madres, padres, hermanos, hermanas… todos miembros de alguna familia de la aldea… esta vez no quiero poner a nadie en peligro y, por favor, no insistas mas.

- Ahhh… Está bien… y yo que pensaba poder convencerte… ya había oido de tu fama en ser el ninja nº1 en sorprender a la gente, pero creo que se debe añadir un nuevo título: el ninja mas cabezota de toda Konoha

- Sai! – y cogiendo un cojín se lo lanzó a la cara

- Auch! – el moreno hizo una mueca de dolor cuando el cojín impactó en su destino

- Sumimasen! Te he hecho daño? – se levantó de la silla para ir a revisar a su compañero cuando… "paf!" el cojín le dio de lleno en pleno rostro. Mientras resbalaba podía ver la expresión del moreno, una risilla de superioridad y de victoria. – Seras… encima te burlas de mi…

- Que conste que tu empezaste…

- Asi que no te duele nada verdad?

- Nope

- Pues preparate, pintorcito

El rubio volvio a coger el cojín y así empezaron una guerra de almohadones que duró hasta que una enfermera, alertada por los ruidos de la habitación, entró a la misma: Naruto estaba en una punta de la habitación, cojín en ristre, dispuesto a evitar los proyectiles que el "convaleciente" le lanzaba desde la cama, ambos muchachos riendose a carcajadas. Escandalizada por el alboroto que estaban montando, la enfermera echó de allí a Naruto entre las protestas de los dos jóvenes de que se lo estaban pasando muy bien. El rubio se despidió de Sai y salió por la puerta, casi arrastrado de la oreja por la enfermera. El moreno, por su parte, se recostó en la cama y recuperó el aliento después de tan tremenda "batalla". Con las manos en la nuca se quedó viendo el blanco techo de la habitación, con la sonrisa aún en los labios. 'Naruto, espero que sepas lo que estás haciendo…'

La tarde había pasado volando para cierto rubito que se dirigía a su casa para cenar y volver a salir, puesto que no había olvidado que había quedado con Hinata esa misma noche. En cuanto terminó su ramen instantáneo se alistó y salió por la puerta rumbo a la Torre Hokage. Cuando llegó Hinata todavía no había aparecido, así que se tumbó en el suelo y se puso a observar las estrellas. Era una noche clara y sin nubes, así que el cielo estaba cuajado de puntitos brillantes formando hermosas constelaciones. Cerró los ojos y aspiró el perfume de la noche, una brisa refrescante que solo había en las noches de verano. Cuando volvió a abrir los ojos, Hinata se encontraba observándolo y, al verse descubierta, se sonrojó. Con una sonrisa, Naruto se levantó y le dio un beso en la mejilla, como hacía ultimamente, para después volverse a tumbar. Para el rubio puede que fuera algo natural, pero para la tímida Hinata era un mar de preguntas que no se atrevía a formular. Se tumbó igual que Naruto y posó su vista en las estrellas.

- Te gusta observar las estrellas, Naruto-kun?

- Hai. Durante el entrenamiento con Ero-sennin muchas noches me quedaba solo mientras el se iba a "recolectar información", así que me aficioné a observar el cielo. Creo que me estoy pareciendo a Shikamaru pero en versión nocturna – sacó la lengua mientras reía entre dientes.

- Jajaja, no se como lo haces para sorprenderme siempre… conoces alguna constelación?

- Hay una que es mi favorita, pero no se como se llama… a ver si la encuentro… - Naruto escudriñaba el cielo en busca de la constelación – Ahí, ahí está!

- Donde? – Hinata intentaba encontrarla también – Dime como es para poder encontrarla

- Pues… las estrellas mas brillantes forman un cuadrado con tres estrellas en diagonal entre dos puntas… etto… gomen, no se explicarme mejor

- No pasa nada, ya se cual dices… Esa constelación que tanto te gusta se llama Orion

- Orion? Lindo nombre…

- Y sabías que tiene su historia?

- En serio? Y cual es? – Naruto volteó la cabeza para mirar a Hinata, cuando ésta comenzó a hablar, con la mirada en la constelación en cuestión

- Verás, es una historia de la mitología griega. La diosa Artemis, diosa de la caza, iba un día paseando por el bosque consagrado a ella cuando entró a un claro donde había un lago. Su vista se posó en un bello jóven que se estaba dando un baño y, desde entonces quedó prendada de el. El chico era un cazador, de nombre Orion, que estaba en ese bosque buscando algo que cazar para llevar a su casa. Al sentirse observado se volteó y se encontró cara a cara con la mismísima diosa, de la cual se enamoró. Artemis tenía un hermano, Apolo, dios de la medicina, que al enterarse del romance de su hermana con un mortal se puso muy celoso, así que decidió matar a Orion. Un día Apolo retó a su hermana a un duelo de puntería. Ella, como era muy orgullosa, no podía rechazar el desafío así que aceptó. Apolo la condujo hasta el mar, donde le dijo "Seguro que no aciertas a ese blanco en movimiento". Artemis apuntó y disparó, acetando de lleno en el objetivo y viendo como se hundía en el agua. Apolo sonreía satisfecho y eso extrañó a Artemis, ya que no sabía porque su hermano sonreía si había perdido. La marea trajo el objetivo de Artemis a la costa y, cuando ella vió de quien se trataba creyó morir: su amado Orion estaba muerto, y en su pecho estaba incrustada una de sus flechas. Deshecha, cogió el cuerpo de su amado y se dirigió a ver a su padre, Zeus, rey de los dioses. Con lágrimas en los ojos le imploró que hiciera algo y Zeus lo transformó en constelación, para que, todas las noches, Artemis pudiera contemplar la silueta de un arquero cazador dibujada en las estrellas… - Volteó para mirar al rubio – De seguro ya te aburrí…

- No, para nada… es una historia preciosa. No pensé que supieras tanto de las estrellas Hinata-chan… ahora eres tu la que me sorprendes

- A mi también me gusta observar el cielo estrellado en las noches que no puedo dormir…

- Ahmmm… oye, no creas que se me ha olvidado que tenemos una conversación pendiente…

- Ah, si? – la chica se estaba empezando a poner nerviosa, puesto que recordaba claramente el tema de la conversación.

- Aha – el tono que usó no le gustó para nada a una nerviosa Hinata. – A ver, quiero que me expliques porque has dicho que te escondías…

- Yo… etto… - la chica no sabía por donde empezar

- No me lo vas a decir? – Hinata estaba cada vez mas nerviosa – pues entonces… te lo sacaré! – Naruto se puso a hacerle cosquillas a la Hyuuga, consiguiendo que le llorasen los ojos de puras carcajadas. – Que, estás dispuesta a hablar ya?

- Jajajaja Hai… Jajajaja pero deja ya las cosquillas Jajajajaj

- Está bien… ahora si me lo dirás… si no quieres que reanude la sesión…

- No, no… yo… - Hinata se levantó del suelo y se fue a apoyar en la barandilla, mirando las luces de la aldea bajo ella. – Yo me escondía porque… porque… no quería que me vieras…

- Eso se supone, Hinata-chan… pero por qué no querías que te viera?

- Yo… me pongo muy nerviosa cuando estas cerca… me trabo al hablar… me sonrojo…

- Pero ya no, verdad?

- Si me sigues poniendo nerviosa, pero no se nota… Yo… yo te…

- Si?

- No me ayudas nada metiendome prisas…

- Solo intentaba ayudarte…

- Ya, pero no soy tan extrovertida como tu… eso es algo que siempre me ha gustado de ti. Tu dices y haces las cosas como lo mas natural del mundo, pero yo… - Hinata sintió las manos de Naruto en sus hombros y como le daba la vuelta, encontrando sus zafiros posados sobre sus ojos

- Tu también puedes.

- Naruto-kun… yo… - la chica bajó la vista

- Mírame a los ojos – con una mano le elevó la cabeza hasta que sus ojos conectaron de nuevo. – y dime lo que me tengas que decir.

- … - Hinata tomó aire y decidió que ya estaba bueno de callar, así que se armó de valor – Naruto-kun, yo te quiero desde que estabamos en la academia, pero nunca te había dicho nada, ya que sabía lo que tu sientes por Sakura.

- Asi que era eso… pero estás equivocada… ya no siento nada por Sakura-chan que no sea amistad… mi amor se lo ha sabido ganar cierta jovencita de ojos perla

- Que… que estás intentando decir?

- Exactamente lo que estás pensando – bajó la cabeza y le susurró al oido – Yo también te quiero – se separó y observó la expresión de sorpresa en el rostro de la chica – jeje veo que no te lo crees… pues a ver si esto te convence.

Naruto acortó la distancia entre sus rostros y posó sus labios en los de Hinata, que estaba que no se la creía: el chico por el cual suspiraba desde hacía años la estaba besando. Se dejó llevar por sus sentimientos y cerró los ojos, disfrutando del suave roce de la boca de Naruto contra la suya. Sintió como los brazos del rubio la rodeaban de la cintura y la pegaban a su pecho, mientras ella enlazaba sus manos tras el cuello de Naruto. Ambos disfrutaban de un beso tierno, tranquilo y dulce, el cual se prolongó durante un buen rato. Cuando se separaron se miraron a los ojos y sonrieron, pensando que ya no había nada mas que decir.


Y asta aki el capi, espero q no os aburriera... y aora los reviews, q esta vez fueron pokitos TT.TT pero aun así se agradecen n.n

Isa: Aaaaaamiiiiiiiixxxxx!!!!! Me alegra muxo q t guste y si, tengo q dejar las cosas preparadas para la partida... sniff... q será en el capi q viene, q condensa los dos días q le kedan en la aldea... cambiando d tema, si t conectas al msn verás como t gusta mi nuevo avatar xDDDDDD... a ver q le vamos a acer si Naru no puede tar mas tiempo en la aldea... Muxas grax por el coment y te espero en el siguiente Kissussssss Bye!!

DragFire: Ola y bienvenido n.n!!! Yo ya hice dos fics NaruSaku y aora kería probar NaruHina... no hay q obsesionarse con una sola pareja ni nada parecido xD... Naruto no está haciendo lazos nuevos con sus amigos, solo con Hinata... solo está descubriendo los sentimientos de sus amigos y senseis hacia el. El prox capi condensa los dos días q le kedan, así que ya es la despedida... Grax por el coment y te espero en el siguiente, te me cuidas Byeeee!!

StarFive: Konnichiwaaaaa!!! Espero que tus examenes hayan salido bien... oye, si kieres puedes agregarme al msn y ya platicamos mas ampliamente, nos conocemos y eso, siempre me gusta acer amigas n.n. Mi msn es atenea (guion bajo) rrb (arroba) hotmail (punto) com y ya te cuento mas de Saiyuki y mas series xaxis xD... No hombre, tp es pa que llores, no es mi intención, aunque hay gente que dice q a llorado con el de Hermanos, el fic q hice de Gaara... Weno, grax por el coment y te espero en el siguiente, te me cuidas ne? Byeeee!!!

Sabaku no Rakna