Ohayoooooo!! Volví despues de un tiempo, pero es que no he tenido time para actualizar... y a partir de ahora los capis se tardaran un pokito mas porq aora toy mas ocupada y dispongo de menos tiempo libre, pero trankis que la istoria continua xD Aora os dejo con este capi que espero os guste Enjoy!!
El Zorro y la Luna Roja
Capítulo 9
Un nuevo y brillante día comenzaba para un muchacho rubio que dormía plácidamente en su cama. Deslumbrado por los rayos del astro rey se frotaba los ojos, aodrmilado aún. Una sonrisa se dibujó en sus labios al recordar la noche anterior y se levantó de buen ánimo, pero en cuanto se fue a duchar suspiró hastiado…
-"Vaya vaya, Naruto-kun… veo que por fin la chica Hyuuga se decidió…"
- "Tu cállate que no tienes vela en este entierro"
-"Tampoco es para ponerse así… aunque…"
- "Aunque que"
-"…"
- "Eres odioso, no se si lo sabías…"
-"Kukuku… Solo obedezco, Naruto-kun… Me dijiste me callara ne?"
- "Que yo sepa, tu no obedeces a nadie, y menos a mi, que impide que andes por ahí destrozandolo todo y disfrutando como un enano… Tu lo haces para fastidiar, verdad?"
-"Yo?"
- "Bueno, si no me lo quieres decir no me lo digas… no me vas a quitar el sueño…"
Despues de esa especie de discusión con el Kyuubi, Naruto se preparaba para un nuevo día, el penúltimo que le restaba de estar en esa aldea. Al día siguiente, a medianoche, Uchiha Itachi le esperaba en las puertas de la aldea para llevárselo a Akatsuki. No había visto al equipo de Shikamaru por la aldea, así que supuso que estaban de misión… lamentaba no poder despedirse de ellos como lo había hecho de los demás. Mientras se estaba vistiendo echó un vistazo al escritorio. Encima de la mesa se encontraban dispuestas las cartas para todas y cada una de las personas que mas quería en esa aldea, y había una en especial que iba a entregar personalmente, si las circunstancias lo permitían, claro está…
Se marchó al hospital a hacerle compañía a Sai, que debía estar muy aburrido allí metido… cuando una voz le llamó camino del hospital, Naruto suspiró con pesadez.
- Naruto-kun!
- Ohayo Sakura-chan… - en su voz se podía notar el desánimo que tenía de encontrarse a la pelirrosa hasta en la sopa
- Te pasa algo?
- Que me tendría que pasar?
- No se… tu tono es… diferente al de antes.
- Diferente?
- Hai… como mas… frío…
- Imaginaciones tuyas… Querías algo?
- Me preguntaba si… hoy tienes tiempo para mi…
- Pues nop
- No? Hay algo mas importante que estar con tu compañera de equipo?
- Pues sip.
- El que! – Sakura ya se estaba empezando a cabrear y su tono la delataba… de Tsunade había aprendido el mal genio xD
- Pues por ejemplo, esta mañana me la voy a pasar con Sai, que está solo en el hospital, pobre…
- Pobre? Ese entrometido pintorzucho de cuarta… - por lo bajini Sakura despotricaba contra Sai
- Decías algo, Sakura-chan? – Naruto lo había escuchado todo, pero quería saber hasta donde podía llegar el descaro de la kunoichi
- No, nada, Naruto-kun… - puso una pose tímida, como las que solía usar Hinata, pero con eso no consiguió engañar a Naruto – Y esta tarde tienes algo que hacer?
- Ya te he dicho que tengo el día muy ocupado. Y ahora, si me disculpas…
Naruto se fue corriendo, dejando a Sakura con la palabra en la boca. La chica ya no sabía lo que hacer para que el rubito se dignara mirarla, pero lo que Sakura no comprendía, era que no se puede ganar lo que nunca se había tenido, porque, por mucho que Naruto dijera que estaba enamorado de Sakura, lo único que sentía por ella era un sentimiento de adolescentes; un deslumbramiento pasajero. Y eso, una niña caprichosa como Haruno Sakura no lo llegaría a entender hasta que no fuera demasiado tarde.
Sai se encontraba dormido en su cama del hospital cuando Naruto llegó. Su rostro mostraba una imagen totalmente diferente a la que enseñaba despierto. Con los músculos del rostro relajados y sin esa sonrisa cínica y arrogante en la cara parecía hasta un muchacho mas de la aldea, y no ese asesino sin piedad que fue en el pasado y estaba tratando de dejar atrás.
Con una sonrisa de travieso se acercó a la cabecera de la cama y le tapó la nariz al pelinegro. Naruto se reía entre dientes viendo los esfuerzos de Sai por respirar: se retorcía, manoteaba y ponía una cara… al final el rubio no pudo aguantar mas la risa y explotó en carcajadas, acabando de despertar a Sai, que respiraba entrecortadamente.
- Naruto? – Sai estaba totalmente anonadado de la imagen del rubio, tirado en la silla, flojo por la risa
- Ohayo Sai… pfttt… Jajajaja
- Se puede saber que es tan gracioso?
- Si vieras la cara que has puesto…
- Ehm… de que hablas?
- Uhm, te puedo preguntar que has soñado?
- Pues… - cerró los ojos, intentando recordar el sueño – estaba luchando con un ninja cuando de repente hizo un jutsu que provocó que me fuera quedando sin aire y entonces yo… pero se puede saber de que te ries? – Naruto otra vez estaba partiendose la caja de puras carcajadas.
- Gomen… te tengo una buena noticia
- Ah si? Y cual es?
- Te la digo si me prometes una cosa. – Naruto se tranquilizó y su expresión se tornó a una mas seria
- A ver con lo que vas a salir ahora…
- Tranquilo, no es algo muy difícil… sabes que mañana me voy, ne?
- Hai
- Pues me gustaría que, al día siguiente, osea, pasado mañana, vayas a mi casa y cojas unas cartas que hay encima de mi escritorio. Cada una va dirigida a alguien en particular. Me gustaría que se las entregases personalmente.
- Por supuesto.
- Muchas gracias, Sai. Nunca creí que fueras así. Al principio no podía ni verte y me parecías un cínico arrogante, pero ahora…
- Gracias por lo que me toca… - el tono de falsa burla hizo sonreir a Naruto – bueno, me dices la buena noticia o que?
- Oh, hai… Ya te dan de alta.
- En serio?
- Hai. He preguntado a los doctores y dicen que tus heridas ya están bien, pero que necesitarás un poco de reposo una vez salgas de aquí, así que me parece que no vas a poder entrenar en unos días…
- Descuida, no querré enfrentarme a Sakura otra vez… estoy pensando seriamente pedir a Tsunade-sama que me cambie de equipo… no me apetece para nada estar con una asesina en potencia…
- Tampoco creo que sea para tanto… Sakura-chan se calmará una vez que yo me haya ido…
- En serio lo crees?
- Hai. De veras que no reconozco a Sakura-chan ahora mismo… no se que le habrá pasado, pero me parece una persona totalmente diferente.
- Diferente? Pero fue alguna vez mejor?
- Sai… Antes era diferente, no tan agresiva pero si con su carácter… y mucho menos vengativa. Por que habrá cambiado tanto? Ni con Sasuke en la aldea era tan obsesiva…
- Bueno, seguro que cuando te vayas se dará cuenta de sus errores… esperemos que no sea demasiado tarde
- Esperemos… Me pregunto si Kakashi-sensei vendrá a visitarte…
- Si viene seguro que llega tarde jajaja
Ambos shinobis reían despreocupados, simplemente disfrutando el momento. Naruto se pasó la mañana acompañando a Sai, en la cual no hizo su aparición el ninja copia. Una vez que los médicos le dijeran al pintor que podía salir del hospital, Naruto lo acompañó hasta su casa y Sai le invitó a comer, por las molestias que se había tomado el rubio. Se pasaron la tarde discutiendo sobre lo que podría pasar una vez Naruto se hubiera ido y no le hacían mucha gracia las opciones. Sai tambíen lo hacía para tratar de convencer al rubio de quedarse, pero cuando a Naruto se le mete algo en la cabeza es mas terco que una mula. A la hora de irse de casa de Sai, Naruto le pidió un último favor.
- Sai, puedo pedirte algo?
- A ver que será…
- Puedes enviarle una nota a Hinata-chan con uno de tus pájaros?
- Claro… - sacó su pergamino y pintó una hermosa paloma; realizó los sellos correspondientes y el ave cobró vida, posandose en el hombro de su amo – Listo, ahora solo queda entregarle la nota.
- Hai – Naruto cogió una pluma y un papel que Sai tenía por allí y escribió la mentada nota – Ya está, aquí tienes.
- De acuerdo – ataron la nota a la patita de la paloma y Sai le dio instrucciones de donde quedaba la casa de Hinata y como era la chica. Salió a la ventana y soltó al ave, que voló rápidamente hacia su destino
- Muchas gracias Sai
- De nada compañero
Y así Naruto salió de casa del pelinegro para ir a su casa a cenar. No le apetecía mucho que digamos quedarse en su casa, ahora que no tenía nada que hacer, así que, en cuanto terminó de cenar se fue a dar un paseo por la aldea, disfrutando de la suave brisa nocturna. Sus pasos lo acabaron llevando a un parque, donde se sentó entre las raices de un frondoso árbol, apoyando la espalda en la corteza. Levantó sus dulces ojos al cielo y así se quedó dormido, observando las estrellas.
Al día siguiente algo húmedo en su rostro le hizo abrir los ojos. Cuando consiguió enfocar la mirada se encontró a Akamaru lamíendole la cara, como dándole los buenos días. Inmediatamente llegó Kiba, resoplando por la carrera que se había metido
- Akamaru que te dio? Por que saliste corriendo así nomas? – Cuando el can se apartó pudo ver a Naruto, tumbado entre las raices del árbol donde se durmió la noche anterior. – Naruto?
- Ohayo, Kiba – el rubio se frotaba los ojos y se incorporaba
- Que haces aquí tan de mañana?
- Yo? Etto… es que anoche vine al parque de noche y me quedé dormido jejeje – se estiraba cual gatito, pues la incomoda posición en la que durmió le agarrotó los musculos.
- Hay que ver, durmiendo al raso… acaso no sabes que puedes llegar a pillar una pulmonía?
- En serio? Lo tendré en cuenta para la proxima…
- Ahhh… - Kiba suspiró como diciendo "Hay cosas que no cambian…"
- Y tu que haces levantado tan temprano, Kiba?
- Pues dando nuestro paseo matutino, ne Akamaru? – el can ladró por respuesta, llendo a sentarse junto a su amo, el cual le posó la mano en la cabeza.
- Siempre me sorprende el tamaño de Akamaru… si antes hasta lo llevabas dentro de tu chamarra… crecerá aún mas?
- De tamaño no, pero las habilidades pueden aumentar todavía un poco mas… hasta que llegue a la edad adulta
- Todavía no es adulto?
- Nop. Le faltan unos meses. Pero su olfato ha mejorado mucho… te ha olido desde mi casa, y eso que está bastante lejos… he tenido que venir corriendo para no perderlo de vista
- Wuau, impresionante… Bueno, creo que me iré a mi casa a darme una ducha caliente a ver si se me relajan un poco los músculos…
- Y no me extraña… mira que dormir entre las raices de un árbol… parecías un animalito jejeje
- Kiba no te burles! Que pasa, uno no puede quedarse dormido en el parque o que? – sacaba la lengua y guiñaba un ojo
- No si yo no digo nada… Akamaru, seguimos con nuestro paseo? – el animal ladró afirmativamente – Pues nosotros nos vamos. Ja ne Naruto!
- Ja ne Kiba!! – se despedía de el agitando la mano.
Cuando el Inuzuka y su perro se perdieron de vista Naruto enfiló hacia su casa dispuesto a darse una buena ducha calentita para templar un poco su cuerpo después de la noche un tanto fresca que había hecho. Mientras el agua caía por su moreno cuerpo, el rubio no dejaba de pensar que ese era su último día en la aldea, junto a las personas que quería y, sobre todo, con Hinata. Sonrió amargamente pensando "el noviazgo mas fugaz de la historia…" Salió de la ducha con una toalla anudada a la cintura y con otra secándose el cabello. Miró un momento el escritorio: sobre la superficie de madera se encontraban un montón de cartas, colocadas una tras otra, cada una con un nombre en la parte delantera del sobre. Se había pasado las últimas noches escribiendo para todas y cada una de las personas que quería en esa aldea. Cogió una, que estaba en el mismo centro de la mesa, y se la guardó en un bolsillo de la chamarra para que luego no se le olvidase.
Uzumaki Naruto se paseaba por las calles de su aldea, diciéndole adiós a cada uno de los rincones del pueblo que lo vió nacer. Se pasó la mañana recorriendo la villa y observando por última vez a sus habitantes. También tenía la esperanza de encontrarse con alguien del equipo de Shikamaru, pero todos estaban de misión, así que no podría despedirse de ellos. Se imaginaba las reacciones de todos sus amigos cuando se enteraran de lo que había hecho, pero también esperaba que lo comprendiesen. Se llevó una mano al pecho, donde guardaba una carta en la que pedía que no le buscasen… aunque conociendo el temperamento de la destinataria no creía que le hiciera mucho caso que digamos.
A la hora de comer se dirigió a su restaurante favorito a comer y decirle adiós a esa comida que tanto adoraba. Conforme se acercaba la noche un nudo se empezó a formar en el estómago del kitsune y los nervios comenzaron a hacerse presentes en su mente. Revisó el que fue su hogar durante toda su vida antes de su partida, asegurandose que todo estaba en su lugar. No creía que le hiciera falta equipaje, así que no llevaba ni una triste mochila, pero lo que si guardó, y en un bolsillo cerca del corazón, era algo muy preciado para el que guardaba en el cajón de la mesita de noche. Miró el reloj y vió que la cita con Hinata se acercaba, así que se despidió de su casa con una melancólica mirada y se dirigió a la Torre Hokage para encontrarse con ella. Mientras caminaba hacia allá pensaba en Hinata… le parecía cruel y rastrero ilusionarla y luego huir, pero no había podido evitarlo, los sentimientos eran mas fuertes que la razón. Solo esperaba que pudiera olvidarle y ser feliz con alguien que si esté ahí para ella cuando le necesite… Al cabo de un tiempo llegó a su destino y se sentó en el suelo, con la espalda apoyada en los barrotes de la barandilla, a esperar a la Hyuuga. A la hora en punto que habían quedado, la figura de la chica aparecía en el campo de visión del kitsune
- Konban Wa Naruto-kun! Has esperado mucho?
- Para nada, si llegas puntual…
- Como te veo esperando…
- Es que tenía ganas de verte – y acercándose a la chica la toma de la cintura y le da un suave beso en los labios
- En serio?
- Por supuesto que si! Desde cuando miento yo, eh?
- Jejejeje está bien… y dime… que es eso tan importante que querías decirme?
- Hinata-chan yo… me voy de misión – odiaba mentir, pero no le quedaba de otra
- Ah si? Cuando y por cuanto tiempo?
- Esta noche… y el tiempo depende de lo que tarde en realizarla…
- Y con que equipo te vas?
- Ya que el mio no puede por lo de Sai pues con el de Neji y Lee…
- Ah si? Es extraño…
- El que
- Que el equipo de mi primo tiene unos días libres, me lo acaba de decir…
- Oh… etto…
- Naruto-kun… - Hinata le cogió de la barbilla e hizo que le mirara a los ojos. – Se que me estás mintiendo
- Que??
- Llevo años siguiendote y observandote en secreto, así que se cuando mientes: no paras quieto un segundo y no puedes mirar a los ojos al que le estás mintiendo… – su tono y su rostro se tornaron serios – Se que hay algo que te preocupa… no confías en mi como para contármelo?
- No es eso… es que…
- No importa lo grave que sea; quiero enterarme de que le pasa a la persona que amo – frente a esta declaración Naruto levantó la cabeza y miró a los ojos a Hinata: en ellos podía ver la preocupación y el amor del que le estaba hablando, así que con un suspiro comenzó a hablar
- Hinata-chan… me voy de la aldea
- Como? – la mente de Hinata intentaba asimilar la noticia
- Han amenazado con reducir la aldea a polvo si no me voy, y como comprenderas, aquí vive mucha gente importante para mi. Por nada del mundo me gustaría ser el causante de la destrucción de la aldea, así que para evitarlo me voy.
- Pero se lo habrás dicho a Tsunade-sama al menos verdad?
- No. No quiero que me busquen ni que se preocupen por mi. Dentro de poco se olvidarán de mi existencia y todo volverá a ser igual a como era antes del ataque del Kyuubi.
- No digas eso!! – la chica se agarró a la chamarra del rubio, los ojos anegados en lágrimas – la gente no te va a olvidar. Ninguno de tus amigos descansará hasta encontrarte y traerte de vuelta tal y como tu estás haciendo con Sasuke!! Aunque no te lo creas eres importante para mucha gente de esta aldea "No tengo que llorar… no debo… si lo hago haré que Naruto se preocupe y no quiero…"
- Ya lo se, en estos días me he dado cuenta, y eso me entristece mucho… sobre todo… - llevó una mano a la mejilla de Hinata y la acaricio dulcemente, secando una lágrima furtiva que escapó de sus ojos perla – espero que me perdones algun día…
- Yo? Por que te tengo que perdonar?
- Por ilusionarte y luego dejarte sin mas
- Naruto… - se abrazó fuerte al pecho del chico, derramando algunas lágrimas imposibles de contener – No tengo nada que perdonarte.. al contrario. Te estoy muy agradecida, puesto que los días que he pasado contigo han sido los mejores de mi vida y no los voy a olvidar nunca
- Hinata… - Naruto correspondió el abrazo, estrechando fuerte el cuerpo de la chica contra sí.
- Naruto… me dejas acompañarte hasta la salida de la aldea?
- Mmmm…
- Anda… di que si… - Hinata lo miraba con esos dulces ojos nacarados suplicantemente
- Ahhhh, como voy a decir que no a esos ojos? Está bien, esperame en la puerta del edificio del Hokage que tengo que hacer algo, ne?
- Hai – y alzandose un poco le dio un beso – Ja ne
Mientras que veía a la chica alejarse, el rubio pensaba que se lo estaba tomando mejor de lo que el hubiera imaginado, pero lo que no sabía es que por dentro, Hinata estaba muriendo del dolor, pero respetaba la decisión del muchacho. Naruto esperó a que Hinata desapareciese escaleras abajo para introducirse al despacho de Tsunade-sama utilizando sus dotes de ninja. Se asomó por la ventana en la cual le estaba esperando Kakashi-sensei cuando volvió y escrutó el interior intentando discernir algo entre la oscuridad. Cuando sus ojos se acostumbraron a la falta de luz distinguió una figura acostada sobre una mesa. Con una sonrisa se introdujo en la oficina.
Tsunade, Godaime Hokage de Konohagakure, estaba sentada en su silla, con la cabeza apoyada en la mesa sobre unos documentos cuya tinta se pegaba al rostro de la rubia mujer. En una de sus manos sostenía una botellita de sake y la otra colgaba a un lateral de la mesa. Naruto miraba la escena y solo podía sonreir ante la mujer a la que considera algo cercano a una madre. Se acercó a ella y sacó de su chamarra la carta que había guardado esa misma mañana, dejándola en la mesa para que, en cuanto abriera los ojos a la mañana siguiente, se diera cuenta de su presencia. Se llevó la mano al cuello y acarició el colgante que Tsunade le regaló años atrás, pensando en devolverselo para que tuviera un recuerdo de el o llevárselo él como recuerdo… al final optó por conservarlo. Se acercó al rostro de la mujer y, con cariño, le apartó algunos mechones de rubio cabello de la frente. Se inclinó, con cuidado de no despertarla, y le dio un suave beso en la frente tal y como la misma Tsunade hiciera con el. Se separó y la observó dormir con una amarga sonrisa en los labios. Tras unos instantes de contemplación, Naruto salió de la oficina.
Cuando Naruto llegó a la base de la Torre Hokage, Hinata ya le estaba esperando allí. Lucía una sonrisa en su rostro, pero el muchacho sabía que sufría por dentro. La cogió de la mano y se dirigieron hacia la puerta norte de la ciudad, por donde el rubio abandonaría su aldea natal. Ambos shinobis iban andando sin percatarse de que una chica pelirrosada no se perdía un paso del rubio… Conforme se acercaban a la puerta, el nudo en el estómago del kitsune se hacía mas y mas apretado, casi cortándole la respiración. "Tranquilo, cálmate, sabes que cuando te vayas con ellos la aldea estará a salvo, verdad?" En cuanto terminó de formular esta frase en su cabeza, unas dudas de última hora le asaltaron, echando abajo su autodeterminación. En verdad no tocarían a la aldea una vez estuviera en Akatsuki? En verdad no lo mataría Itachi en cuanto salieran de la aldea? "No, esto no es bueno… no puedo tener dudas ahora… las vidas de todos en la aldea dependen de mi" Naruto se iba dando ánimos a sí mismo para no perder los nervios y mandarlo todo al carajo… Cuando estaban a punto de llegar a la puerta, Naruto vislumbró la silueta de Sai y se dirigieron a el.
- Konban Wa Sai
- Konban Wa Naruto, Hinata-san
- Konban Wa…
- Listo Naruto? – Sai ponía una mano en el hombro del rubio para darle ánimos antes de partir.
- Creo que si… Sai, te puedo pedir un favor?
- Otro?? – el tono de burla hizo la tensión un poco a un lado – Sabes que si, amigo
- Siempre que puedas cuida de Hinata, por favor
- Eso está hecho, siempre y cuando ella me lo permita – y miró a la Hyuuga
- Si eres amigo de Naruto entonces tienes que ser buena persona, ya que el tiene un don especial para sacar lo mejor de los demás. Estaré encantada de ser también tu amiga. – y le hizo una reverencia
- Igualmente – le respondió la reverencia – y si, este rubiales de aquí tiene la capacidad de volver angelitos hasta a los mas demonios – y le revolvió el cabello a Naruto.
- Jejeje, tampoco es para tanto… bueno… - se iba a despedir cuando una voz le llamó en la noche
- Narutoooooo!! – el rubio se volvió hacia donde procedía el grito y sus ojos se abrieron como platos
- Sakura-chan? Se puede saber que haces aquí?
- No… no puedes hacerme esto… tu también…
- No puedo hacerte que…
- Marcharte, dejarme sola como cuando se fue Sasuke-kun
- Como te… - Naruto no tenía ni idea de cómo la pelirrosada se había enterado de su marcha
- Te he oido – Sakura estaba dispuesta a convencer a Naruto de que no se fuera – la verdad… es que te llevo siguiendo desde que volvimos de la misión…
- Que?!!! – el rubio estaba que no se la creia… desde cuando Sakura era así?
- Por favor, no te vallas… no me dejes… - Pero Naruto no escuchaba ni veia las lágrimas a punto de salir de los orbes verdes
- Que es lo que te da el derecho a seguirme y a no dejarme ni a sol ni a sombra??? Te la has pasado pegada a mi como lapa los últimos días y no me has dejado vivir en paz!! – los presentes se sorprendieron del tono utilizado por el kitsune.
- Na-Naruto… yo… ya te dije que te quiero…
- No, tu no me quieres… tu no quieres a nadie…
- Naru.. – el intento de la pelirrosada por defenderse fue acallado por una potente voz del rubio
- Déjame acabar!! Sakura… tu no sabes lo que es amar. Lo que dices sentir por mi y por Sasuke solo es una absurda obsesión, el deseo de conseguir un premio que puedas exibir. Al principio fue Sasuke, el chico mas inteligente de nuestra clase y único superviviente del clan Uchiha… ahora soy yo, el chico que ha regresado despues de 3 años, mas fuerte y a quien protegen dos de los Sannin de Konoha… eso no es amor, Sakura
- Y lo que tienes con esta si? – se dirigía a Hinata, señalandola desdeñosamente con el dedo, y eso si que crispó los nervios del rubio
- A Hinata no te atrevas ni a nombrarla!! No eres ni la sombra de lo que ella es. Hinata es dulce, atenta, amable… y sobre todo busca la felicidad del ser que ama aun a costa de sus sentimientos. Ella me ama desde la academia, y no habló porque me veía entusiasmado contigo y creía que tu eras mi felicidad. – a Sakura se le iluminaron los ojos al oír hablar de ella así de parte de Naruto, pero pronto se acabaron sus ilusiones – Pero se equivocaba… lo que sentía por ti era un mero encaprichamiento con una chica bonita, pero hasta ahora puedo ver lo equivocado que estaba… eres vanidosa, caprichosa y quieres que siempre sea tu voluntad… pues fíjate que la vida no es así…
- Naruto… pero yo te quiero de verdad… - las lágrimas fluían sin control de los ojos verdes de Sakura al escuchar todo lo que el kitsune le había dicho
- En el remoto caso que eso fuera cierto, siento decirte que ya estoy enamorado – se acercó a Hinata y la tomó de la cintura – de una mujer que si vale la pena – Hinata solo enrojeció y sentía una enorme pena por Sakura, la cual cayó de rodillas al piso y sollozaba con la cara entre las manos. Sai fue a ver si podía ayudarla
- Naruto-kun… no crees que has sido un poco duro con ella?
- No lo creo. Ya necesitaba que alguien le pusiera las cosas en su sitio. Sabes de lo único que me arrepiento?
- De que?
- De no haberme dado cuenta antes de lo que sentías por mi… y de no pasar mas tiempo contigo para conocerte mejor – y rodeando con ambos brazos la cintura de la chica la atrajo hacía sí, bajando la cabeza para besarla en los labios. Sakura veía la escena y no podía dejar de lamentarse porque el hombre que en realidad amaba estaba en brazos de otra y todo por su culpa y estupidez. Naruto se separó de Hinata y se dirigió a Sakura – Sakura, si me quieres como has dicho, hazme un favor… no le digas a nadie que me he ido, ya se enterarán a su tiempo… - la chica asintió débilmente – Sai… - el pelinegro asintió, ya que comprendía perfectamente lo que el rubio le intentaba decir – Gracias por todo
- De nada amigo…
- Hinata… quiero que sepas que te amo y estos días contigo también han sido los mejores de mi vida – y la volvió a abrazar.
Cuando se separó de Hinata, Naruto miró hacia la Torre Hokage con nostalgia y luego hacia sus acompañantes nocturnos: Sakura en el suelo con Sai intentando consolarla y Hinata mirándole detenidamente, como queriendo grabar en su memoria cada facción del jóven rubio. Naruto se dio la vuelta y en un par de saltos sorteó la valla de la aldea, desapareciendo de la vista. Hinata se acercó a Sakura y le puso una mano en el hombro.
- Si de verdad le quieres… aprende de tus errores y trata de ser una mejor persona. – la Hyuuga se dio la vuelta y se marchó rumbo a su casa, aún con el sabor de los besos de Naruto en sus labios.
- Por que… por que me tiene que pasar esto a mi… las dos personas mas importantes para mí se van, dejándome atrás, como si no valiera para nada…
- A lo mejor tu destino es estar sola… - Sakura levantó la mirada, exibiendo un toque de furia en sus verdes orbes - … si no aprendes a ver el interior de las personas y a apreciar sus sentimientos.
-Sai… despues de lo que te hice deberías odiarme… - y escondió la cara entre las manos de nuevo
- No te negaré que estoy molesto contigo… pero en mis libros dice que cuando una persona llora hay que consolarla – y le dedicó una pequeña sonrisa
- Gracias Sai…
- De nada. Vamos que te acompaño a casa.
- Hai… Arigatou
Ohhhh q penita, mi lindo Naru-chan se a ido de la aldea... Weno, aora viene lo interesante, Naruto y Akatsuki juntos... que pasará CHAN CHAN CHAN (se supone q es musica de suspense jijijij). aora a contestar los reviews
StarFive: Konnichiwa amix!! Me alegro que te haya exo recordar bonitos momentos, eso es algo que llena de alegría a un escritor, ver que ha conseguido llegar al corazón de los lectores... ya verás como si t an salido bien los examenes... a proposito, no t conectas a menudo o q? tb debe ser por la diferencia horaria, pues yo vivo en España... es una pena, pues me encantaría ablar contigo por msn, pero weno, q se le va a acer xD... Arigatou por el review y te espero en el siguiente Sayo!!
lyla-kyoyama: Ohayooo, bienvenida a mi fic!! Tranki, verás como Sakura acaba teniendo lo suyo, y a manos de Naruto... bueno, de seguro ya lo abrás leido jejejejeje. Pues nada, me alegro que te haya gustado el fic, muxas grax por el coment y te espero en el siguiente Sayo!!
Kusari no yami: Ohayooo, bienvenida a mi fic!! Naruto siempre será Naruto, pero ahora lo verás de una forma diferente, mas parecido a cuando combatió con Orochimaru sacando las 4 colas de Kyuubi... pero con algo mas... ya lo verás xD. Por cierto, tu nick significa Cadena de la oscuridad, o de la noxe?... simple curiosidad xD A partir de aora tardaran un pelin los capis porq no tengo muxo tiempo libre, así que paciencia, que el fic continua, nunca dejo mis historias inconclusas. Muxas grax por tu coment y te espero en el siguiente Sayo!!
Isa: Aaaaaamiiiiiiix!!!! Mientras aya historias como Naruto, Bleach, Fate/Stay Night... weno, mientras aya anime, yo seguiré escribiendo... q t crees q no me da penita separarlos? pero la istoria es asín y no kiero cambiarla, por una vez kiero acer algo no tan romántico y si algo mas trágico... ya verás el final, ya... A ver si seguimos con Saiyuki q ta de pelos, como dicen por mexico y por allí xD Muxas grax por tu coment y t espero en el siguiente, cuando tengas internet claro está xD Sayo!!
Sabaku no Rakna
