Volvíiiiiiiiii!!!! Hontoni Gomen Nasai por la graaan demora, pero no he tenido nada de tiempo para escribir en estos días... entre las fiestas y que tengo que compartir la compu pues... pero bueno,espero que mis lectoras no me hayan abandonado y continuen apoyándome... Ahora les dejo con el capi Enjoy!!


El Zorro y la Luna Roja


Capitulo 10

Naruto aterrizó limpiamente del otro lado de la valla en el húmedo suelo del bosque. Echó una rápida y melancólica mirada a su aldea, a la gente que quería y estaba dejando… y comenzó a caminar. No sabía por donde exactamente le esperaría el Uchiha mayor, pero de seguro que era él el que lo encontraba. Efectivamente, no había andado mas que unos metros, cuando la figura imponente de Uchiha Itachi se perfilaba gracias a la luz de la luna que tenía detrás. El rubio se acercó al Akatsuki y, cuando estaba a punto de alcanzarle, Itachi comenzó a caminar, invitando a Naruto a seguirle, cosa que el rubio hizo. De repente, el Uchiha rompió el silencio.

- No traes equipaje?

- No me hace falta nada – y se llevó las manos a la chaqueta del chandal, a un lugar cercano al corazón, donde guardaba su mas preciada posesión.

- Mejor, mas ligero avanzaremos – la frialdad de la voz de Itachi le producían escalofríos al kitsune

- Puedo preguntarte algo?

- Adelante

- Has pensado que el clan Inuzuka tiene los perros con mejor olfato de todas las aldeas ninja?

- Y?

- Pues que en cuanto se enteren de que me he ido enviarán a sus perros a buscarme.

- No pasará nada. – y realizando unos sellos apuntó a Naruto con las dos palmas de las manos, los dedos de cada una juntos (indice con indice, anula con anular, etc), poniéndose el kitsune en posición de defensa ante un acto extraño – No voy a atacarte, solo estoy neutralizando tu rastro. – y efectivamente, alrededor de Naruto se formó una especie de aura oscura que envolvió por completo al chico

- Que… que es esto? – Naruto se miraba las manos, cubiertas de un aura negruzca, haciendo que se confundiera con las sombras de la noche. – se siente raro…

- Solo he cubierto tu chakra con un manto de energía neutral. Así es como si no existieras.

Las palabras de Itachi, aunque no las dijo en ese sentido, afectaron profundamente al kitsune, ya que resumía su infancia en la aldea. Pero el pesar le duró poco, recordando sus últimos días y la cantidad de nuevos sentimientos y afectos que había descubierto. Itachi comenzó a correr, seguido por el rubio, bosque a través. Un sentimiento de soledad y abandono como nunca antes sintió se instaló en su corazón, y amenazaba con quedarse ahí muuucho tiempo. A eso se le sumaba el miedo a lo que le esperaría en Akatsuki y sus dudas de que dejaran en paz la aldea y sus habitantes una vez tuvieran lo que querían.

El viaje se prolongó durante toda la noche, en la cual no volvieron a cruzar palabra. Siguieron corriendo sin detenerse y, cuando el alba estaba llegando, Itachi se paró en seco. Naruto se paró detrás de el y observó que habían llegado a un callejón sin salida, puesto que una pared de roca les cerraba el camino. El Uchiha, ni corto ni perezoso, se encaminó hacia la pared e hizo algo que Naruto había aprendido hacía mucho: comenzó a caminar subiendo la pared. Al ver que el rubio no le seguía, volteó el rostro y le dirigió una mirada que quería decir "A que esperas?". Naruto captó el mensaje y se apresuró a seguir al Uchiha. Subieron cerca de media pared y solo entonces Itachi se detuvo. El kitsune no hacía mas que mirar la roca, esperando encontrar algun resquicio, una hendidura, algo… Itachi posó su mano en la roca y le aplicó su chakra. Un símbolo se dibujó en la roca y Naruto oyó como algo se movía y, poco a poco, un agujero se formó en la pared, lo suficientemente grande como para permitir el paso de una persona. El pelinegro se introdujo en la cueva y Naruto se apresuró a seguirle, no fuera a ser que se cerrara la entrada…

En cuanto asomó la cabeza a la abertura, Naruto sintió una brisa helada azotarle el rostro, haciendo que se le erizara el vello debido a la incertidumbre. Una vez dentro del pasadizo, Naruto no podía distinguir nada que no fuera un manto de negrura infinita, debido a que la luz que todavía entraba por la abertura por la que habían ingresado al pasadizo no dejaba discernir nada. La pared de roca se cerró a la espalda del rubio, dejándole solo con su destino. Tras unos minutos caminando rodeado de completa oscuridad, Naruto distinguió una luz tremula proveniente de un recodo del camino un poco mas adelante. Cuando llegó al punto se dio cuenta de que la luz provenía de unas antorchas colgadas en la pared del corredor. Le recordaba horriblemente a la guarida de Orochimaru, pero que otra forma había de iluminar un pasadizo subterraneo que no fuera con antorchas?

Siguió caminando tras el Uchiha, atravesando corredor tras corredor en lo que parecía un complicado laberinto. Su sentido de la orientación le indicaba que estaban descendiendo. Iba pendiente de la capa negra con nubes rojas que ondeaba frente a el, puesto que no quería perderse en esa maraña de corredores que no se sabía que trampas podían esconder. Atravesaron un tramo recto sin antorchas y, al momento siguiente, Naruto tuvo que entrecerrar los ojos debido al cambio brusco de intensidad luminosa que asaltaba sus pupilas. Cuando se hubo acostumbrado abrió sus azules ojos completamente y se pudo dar cuenta de donde se encontraba: un vestíbulo enorme, decorado con diez gigantescas columnas con símbolos en ellas; una de las columnas estaba rajada y en otra de ellas pudo reconocer el símbolo que se había dibujado en la roca cuando abrieran la entrada. Estas columnas sostenían una alta bóveda, de la que colgaban innumerables lámparas que eran las responsables de toda la luz que inundaba el lugar. Pisaba suelo alfombrado en carmesí que conducía hacía una gran puerta de doble hoja situada sobre unos escalones.

Naruto observaba, sobrecogido, la entrada a la guarida de Akatsuki, el lugar al que todo ninja detractor de la secreta organización deseaba descubrir y destruir, aunque mas que guarida, se asemejaba mas a un palacio. Itachi observaba con una mueca, que quería parecer sonrisa de superioridad y satisfacción, como Naruto miraba para todos lados, con la curiosidad propia de su carácter, asombrado de la magnificencia del lugar. Se puso en marcha y ni siquiera le hizo falta indicarle al rubio que le siguiera, puesto que enseguida escuchó sus pasos tras el. Cuando llegaron a la puerta Naruto no pudo ver manija o palanca para abrir las hojas de la misma, lo que solo podía significar que solamente se abría desde dentro. Considerando la imposible situación de que alguien lograra, por alguna razón, encontrar dicha entrada, el intruso se encontraría con un obstáculo infranqueable: una puerta de dimensiones colosales sin posibilidad alguna de apertura y, seguramente, vigilada. Itachi, conociendo el procedimiento, llamó dos veces. Un pequeño agujero se hizo visible en la pared de roca, junto a la puerta, y por el se veían dos ojos escrutadores que observaban a los recién llegados. El Uchiha, por toda respuesta silenciosa, le enseñó el anillo que todos los miembros de Akatsuki deben llevar, el de Itachi con el símbolo "Escarlata" grabado en su superficie. El hueco se cerró y Naruto pudo oír el sonido de multiples pestillos y cerrojos siendo descorridos.

La puerta se abrió lentamente y se pudo oir el desagradable sonido de bisagras chirriando, debido al tamaño y peso de la puerta. Cuando estuvo totalmente abierta el rubio pudo vislumbrar la continuación del vestíbulo de tan gigantesca construcción subterránea, decorado de manera similar a la habitación en la que se encontraba en ese instante. Itachi comenzó a andar, adentrándose al interior seguido de Naruto.

Las puertas se cerraron y se adentraron en la guarida de la organización mas buscada por todas las aldeas ninja al estar compuesta de los criminales mas peligrosos que figuraban en el Bingo. Naruto siempre se imaginó Akatsuki como un grupo de solo 10 ninjas, los mas peligrosos del Bingo, pero solo 10… pero lo que encontró fue diferente. Conforme andaba tras del Uchiha mayor, el rubio veía ninjas por los pasillos, los que supuso serían los sirvientes de los 10 Akatsuki. Las instalaciones subterráneas eran mucho mas grandes y complejas de lo que Naruto se había imaginado; mas bien parecía un gran palacio con múltiples pasillos y habitaciones, que no sabía lo que podían guardar, de donde entraban y salían sirvientes y shinobis. Estaba tan metido en sus pensamientos que casi no oyó la voz de Itachi hablandole.

- Hoy cenarás en tu habitación

- Eh? Cenar? Ya es de noche?

- No, pero aquí se cena temprano.

- Ahmmm – debido a la caminata subterránea, al rubio se le había alterado la percepcion del paso del tiempo

- Mañana en la mañana se te presentará ante los demás miembros de la organización.

- Uhmm – su ánimo iba decayendo conforme avanzaban pasillo tras pasillo

- Te sugiero que comas y descanses mucho. Te hará falta para mañana.

- Mañana? Que pasa mañana?

- Ya lo verás – Siguieron caminando, atravesando pasillos, algunos con puertas, otros con la pared lisa. De repente Itachi se detuvo delante de una puerta solitaria en medio de un corredor – Hemos llegado

- Llegado… llegado a donde?

- A tu habitación

- Ahhh…

El Uchiha abrió la puerta con una llave que extrajo de un bolsillo interior de su capa y Naruto se quedó con la boca abierta por segunda vez en el día: la estancia que se abría ante sus ojos era de grandes dimensiones, como 3 veces su departamento en Konoha. Estaba decorado de manera muy señorial. La cama era enorme y tenía unas cortinas translúcidas sujetas por cuatro delgadas columnas que partían de cada una de las esquinas de la cama. A cada lado de la misma se encontraba una mesita de noche, cada una con sus correspondientes lámparas, para que el huesped guardara lo que necesitara. La habitación también constaba de una cómoda para guardar su ropa y una mesa con sus correspondientes sillas por si al invitado le daba por leer o escribir, puesto que en uno de los testeros de la habitación se encontraba una estantería hasta el techo repleta de libros. Al fondo de la estancia había una puerta que daba a un gran cuarto de baño. Naruto nunca había estado en un sitio con semejante decoración y espacio, así que lo miraba todo con sus dulces ojos por primera vez. Cuando se volteó para ver a Itachi, éste le estaba observando.

- Este será tu hogar a partir de hoy – la grave voz de Itachi hacía eco en la gran estancia.

- De acuerdo. Oye Itachi…

- Si? – Por el tono de voz con el que le contestó, se notaba que no le gustaba como le llamaba el rubio por su nombre.

- Me vas a quitar ya esta desagradable aura o que?

- Oh – y sin mas respuesta que eso, hizo los sellos correspondientes para la liberación – Kai! – al instante Naruto se sintió mejor, como si se hubiera quitado un peso de encima – Esperamos que la habitación sea de tu agrado – e Itachi salió de la pieza, dejando a Naruto con un triste semblante.

Los primeros minutos de su estadía en Akatsuki los pasó inspeccionando su nuevo "hogar". Se sentó en la cama y se puso a observar detenidamente su alrededor. Al cabo de un momento oyó la llave siendo introducida en la cerradura y concentró su vista en la puerta. Un chico un poco mayor que Naruto entraba por ella portando una bandeja de comida en las manos, la cual dejó sobre la mesa de la estancia. El joven vestía un atuendo sencillo, unos pantalones piratas de color azul marino y una camisa de manga corta blanca, con la nube de Akatsuki en el bolsillo de la camisa, a la altura del pecho. El rubio observó que el muchacho se había dejado la puerta abierta, y el chico se dio cuenta de hacia donde miraba Naruto. Por fin se escuchó la voz del recién llegado.

- No te aconsejo que lo hagas…

- Hacer que? – respondió Naruto haiendose el interesante

- Lo que estas pensando

- Y que estoy pensando? Es que eres adivino o que?

- Escapar, en eso estás pensando

- No digas tonterías! Crees que llegaría muy lejos? En primera, porque la puerta de seguro estará vigilada y en segunda… no tengo tanto sentido de la orientación como para guiarme por este laberinto de pasillos… - Naruto miró al muchacho, que esbozaba una leve sonrisa – Se puede saber que es tan divertido?

- Eres el primero que piensa así…

- El primero? Ha habido mas prisioneros?

- Por supuesto, que te creías? Siempre hago lo mismo, dejo la puerta abierta aposta para ver su reacción… no falla, todos miran la puerta con ansiedad, pensando en la mejor manera de escapar de aquí rápidamente y sin que se den cuenta, pero tu… creo que la mirabas con… curiosidad?

- Si, me preguntaba si se te había olvidado que soy un prisionero…

- No, no se me ha olvidado porque tu no eres un simple prisionero, por lo que he oido…

- Ah no?

- No , no te has dado cuenta?

- De que debería darme cuenta? – Naruto ya se estaba cansando de tanto secretismo por parte de los Akatsuki

- Mira donde estás. Esta es una habitación para invitados. A los presos se les envía a las celdas

- Invitado? La habitación puede ser lo mas bonita, grande y confortable que tu quieras, pero cuando te encierran con llave en ella, eso se llama ser prisionero.

- Bueno, lo que tu digas… pero te sugiero que te lo tomes con calma y te vayas acostumbrando. Despues de todo no se está tan mal…

- Eso lo dices porque seguro que estás aquí por tu propia voluntad…

- Eso no lo sabes… Respecto a ti… Nadie te puso un kunai en el cuello para venir verdad?

- Tu no sabes nada de mi… - y bajó la cabeza

- Y tu tampoco de mi – ante esto, Naruto levantó la cabeza y dirigió sus ojos hacia el muchacho

- Vendrás siempre tu a traerme la comida?

- No lo se… porque preguntas tanto?

- Soy curioso… por cierto, como te llamas?

- Me llamo Koji y tu?

- Naruto

- Anda, como las espirales del ramen!

- Jejeje sip, mi comida favorita

- Con ese nombre no me extraña

- Jajaja – y los dos muchachos se pusieron a reir. Era la primera vez que reía desde que estaba allí – Oye, pues me has caído bien, Koji. Si me dejan, me gustaría tenerte como amigo

- Mmmm… si, está bien. Tambien me has caido bien. Bueno, intenta no darle muchas vueltas a la cabeza, Naruto. Ja ne!

- Ja ne!

Naruto observó como Koji se perdía por la puerta y volvían a echar la llave. Se acercó a la mesa y observó la bandeja que se encontraba sobre ella. Sin mucho ánimo, se sento y comenzó a comer. Una vez hubo cenado fue a inspeccionar el cuarto de baño. Era bastante grande y constaba de una ducha y una bañera aparte, además de su lavabo y demás muebles de baño. Se preparó una ducha caliente para relajar su tensionado cuerpo del viaje y posterior descenso por el interior de la montaña. Mientras el agua se calentaba se quitó la ropa y la dejó en el suelo del baño. Al quitarse la chamarra algo metálico rebotó en el suelo. Naruto recogió lo que con tanto celo atesoraba y se apresuró a guardarlo en uno de los cajones de la mesita de noche, tras lo cual regresó al baño.

Mientras el agua recorría su moreno cuerpo, pensaba en la mejor manera de sobrellevar todo aquello. Una vez salió con una toalla alrededor de la cintura se percató de una cosa: no se había llevado ropa… ahora como iba a dormir? Se acercó a la comoda y abrió un cajón, esperando encontrarselo vacío, pero estaba lleno de ropa. Ese en concreto era de ropa interior. Cogió unos calzonzillos, no sabiendo muy bien si eran para el o no. Pero cuando se los puso comprobó que eran de su talla. Intrigado fue abriendo los demás cajones, encontrando un pijama y demás ropa, tanto de dormir como pantalones, camisas… cogió un pijama y se lo puso. Ya ataviado para dormir se acercó a la cama, se tumbó cuan largo era y cerró las cortinas. Colocó los brazos tras su nuca y comenzó a pensar en todo lo que le había pasado en tan solo unos días. Aunque le parecía algo extraño, parecía que aquella habitación habia sido preparada para el, puesto que había ropa de su talla. Resumiendo, que Itachi lo conocía tan bien como para saber que se iría con el con tal de no perjudicar su aldea. Y así, entre pensamiento y pensamiento se le cerraron sus bellos zafiros, dejándolo caer en brazos de Morfeo.


Weno, espero que os haya gustado, aora que Naruto está en Akatsuki pasarán muxas cosas, algunas fieles al manga, otras, por supuesto, invento de mi imaginación xD. Ahora a contestar los reviews del capi anterior

Isa: Hello Amiiiiiix!!! Me alegro que te guste... claro que Naru ha sido duro con Sakura, no hay mas que ver como lo ha tratado desde que eran pequeños... alguna vez tenía que explotar, ombre... y si, puede haber algo de eso... ya se verá jijiji. Hay que ver como es Tsunade, pero bueno, Naruto la kiere muxo y ella a el, así que veras como se va a poner cuando se entere... la pobre Shizune se va a tener q hacer una revision en el Gaes ese jajajaja... Weno prexoxa, pos asta el siguiente coment, Arigato y te espero en el siguiente Ja ne!!

StarFive: Wolaaaaaa Amiiiiix! Weno, que se le va a acer, pero weno, seguiremos ablando por aki ne? Pues si, ya era ora que a Sakura le cantaran las cuarenta... a mi no me gustaba al principio, pero aora, viendo el cambio de actitud con mi naru-chan pos va cayendo mejor jejejeje. Espero que no te hayas cansado de esperar, porque veo que la gente me va abandonando sniffffffff... Weno, pos Arigato por escribir y te espero en el siguiente Ja ne!!

Sabaku no Rakna