Weee volví despues de mucho, pero tenía que hacer otras cosas y no pude continuarlo... además, que soy algo perfeccionista en mis escritos y, hasta que no los leo y releo varias veces no me convencen... Bueno, me dejo de charlas y les dejo con el capitulo, que espero les guste. Matta ne!!


El Zorro y la Luna Roja


Capitulo 12

Naruto jadeaba, su cuerpo cubierto de rasguños y rastros de sangre… el rubio estaba encaramado a un árbol, observando la figura de Itachi en el centro del claro; sus dos manos sostenían látigos refulgentes, cuyas puntas descansaban junto a sus pies. Intentó recordar la explicación del Akatsuki hacía unos minutos…

FLASHBACK

Al oír las palabras del Uchiha, Naruto adoptó una pose defensiva instintivamente, mas aún cuando metió una mano en su túnica y extrajo de un bolsillo interior dos objetos alargados, como si fueran los mangos de una comba. Naruto observaba los movimientos del Akatsuki sin perderse detalle, listo para reaccionar en cualquier momento. Se fijó en los relieves que esos artilugios poseían: extraños símbolos espirales que se parecían al sello de su vientre. Se llevó una mano al abdomen y se lo apretó.

Itachi no perdía detalle de las acciones y reacciones del rubio frente a el, esbozando una extraña sonrisa cuando lo vió llevarse una mano al vientre. Cogió un objeto con cada mano y cerró los ojos, concentrado al máximo. Cuando los abrió, los pozos azabache de sus ojos brillaban teñidos del rojo sangre del Sharingan. Poco a poco, del extremo de esos objetos, iba emanando energía hasta solidificarse en forma de látigo, cuyos extremos caían elegantemente a los pies del Uchiha. Naruto no aguantó mas su curiosidad y decidió preguntarle a Itachi.

- Itachi-san… que son esas cosas, dattebayo?

- Esto, Naruto-kun, son las herramientas para tu entrenamiento.

- Y… - tragó duro – que es lo que hacen?

- Recuerdas a Shamehada, la espada de Kisame?

- Hmmm… Ah! Esa tan grande, envuelta en vendas, que le roba el chakra a quien corta?

- Exacto. Pues estos látigos funcionan de manera parecida.

- Ehhhh?

- No te apures, Naruto-kun… Es verdad que estos látigos roban el chakra de quien golpea, pero a diferencia de Shamehada, no lo transmite a su portador. Estos látigos guardan el chakra en su interior, aumentando su poder de ataque y, a una orden de quien los manipule, la regresa a su dueño.

- Ahhh… y… como va a ser mi… entrenamiento?

- Primero aumentaremos tu agilidad y tiempo de respuesta. Tienes q ser lo suficientemente rápido para esquivar mis golpes.

- Y que pasa cuando no pueda mas?

- Entonces empezará el verdadero entrenamiento… te quitaré todo tu chakra y te obligaré a usar el de Kyuubi.

- Queee?? – Naruto no creía lo que oía… todavía recordaba la última vez que se transformó, sacando cuatro colas, y no quería volver a pasar por lo mismo – pero… si me transformo…

- No voy a hacer que utilices todo el chakra de Kyuubi de una vez. Haré que cada vez uses un poco mas de chakra, acostumbrándote poco a poco a su poder. Estos látigos también informan a su portador del estado de quien golpean, así que en todo momento sabré cuando estas por llegar a tu límite.

- Pero no quiero que Kyuubi me controle!!

- Para eso estoy yo aquí… con mi Sharingan lo mantendré a raya para que te familiarices con el y podais establecer un canal por el cual Kyuubi utilice tu cuerpo, sin dañarlo, y tu seas consciente en todo momento de sus acciones. Es algo así como una simbiosis. Cuando decidas que Kyuubi tome el control de tu cuerpo, tu mente se aislará en una parte de tu cerebro, permitiendote ser un mero observador pero con capacidad para volver a tomar el control.

- Eso… se puede hacer? – Naruto no estaba muy seguro de las palabras de Itachi, pero bueno, de perdidos al río…

- Ahhh… habrá que enseñartelo todo a base de entrenamiento… Estás preparado? – Naruto suspiró profundamente, cerrando los ojos y, cuando los abrió, esos profundos zafiros mostraban la determinación que los caracterizaba. El rubio asintió – Muy bien. Comencemos.

El primer ataque de Itachi fue directo y contundente, los dos látigos contra su cuerpo. Naruto y apenas tuvo tiempo de esquivarlo, causando que la punta de uno de los látigos le rozara la mejilla. Casi no había acabado de poner los pies en el suelo cuando Itachi volvía a lanzar los látigos, forzando a Naruto a saltar hacia atrás, ocasionando unos rasguños en las piernas al no saltar a tiempo. Y así continuaron las cosas. Itachi no daba tregua a Naruto, que esquivaba los látigos a duras penas, rasgándose la ropa y recibiendo arañazos en rostro, manos y piernas, sintiendo como, con cada rozadura de los látigos, por pequeña que fuera, una pequeña parte de su chakra se iba con ellos. Despues de un tiempo esquivando los látigos, comenzaba a cansarse, así que, de un potente salto, se encaramó al árbol mas alejado de Itachi y sus látigos que pudiera haber en ese mini bosque subterráneo.

FIN FLASHBACK

Itachi estaba de espaldas, pero sabía perfectamente que Naruto se encontraba en un árbol, escondido, tratando de recuperar el aliento. Los látigos, conforme iban absorbiendo chakra, cambiaban de color, tal como un termometro cuando sube el mercurio… así pues, uno de los látigos era de color rojo desde la empuñadura hasta la mitad de la cuerda, mientras que el otro seguía siendo de un color amarillo fulgurante, como la otra mitad del otro látigo. Itachi miró los látigos y se dio cuenta de que a Naruto todavía le quedaba mucho chakra por gastar antes de que comenzara a usar el del Kyuubi. Pero para que todo fuera bien y sin problemas tenían que ir despacio, paso a paso, así que se dijo que, los primeros días, no le arrebataría todo su chakra, sino que lo dejaría al límite.

- Naruto-kun, piensas seguir mucho tiempo en ese árbol?

- Tendré que recuperarme no?

- Ahhh… esto consiste en esquivarme… como lo harás si te escondes?

-…

- Tranquilo, los primeros días te dije que solo entrenaremos tu agilidad y respuesta. Para eso no te voy a arrebatar todo el chakra, así que puedes salir. – Naruto se plantó frente a Itachi, pero cerca de la linde del bosque. Itachi esbozó una sonrisa – Así me gusta. – Y continuaron el entrenamiento.

Mientras, en Konoha, ya se había extendido el rumor de la partida de Naruto. Tal y como el rubio predijo, mucha gente se alegró de su partida. Sin embargo, otra gente no entendía como podían haberse portado así con el pobre de Naruto, cuando el se desvivía para protegerles, como en el ataque de Orochimaru, exponiendo su vida para evitar que un enloquecido Gaara arrasase la aldea.

Unos mensajeros de la Hokage, enviados por Shizune, habían ido a buscar a los tres "sospechosos" que habían faltado a la reunión por las dichosas cartas. Uno se presentó en la mansión Hyuuga, citando a Hinata en el despacho de la Hokage tan pronto como fuera posible; otro se presentó en la casa de Sakura, sorprendiendo a la madre de esta, que dijo que le daría el recado a su hija en cuanto volviera de hacer unas compras; y por último, un heraldo de la Hokage se dirigió a casa del pintor Sai, siendo recibido por esa sonrisa cínica que ponía de los nervios a Naruto. Los tres se encontraron en el edificio Hokage y ya se temían por que… una vez en el despacho de Tsunade…

- Chicos, sabéis por qué estais aquí?

- No, Hokage sama – Sai había decidido, al ser el chico del grupo, tomar el liderazgo.

- Supongo que habréis oido los rumores, verdad?

- Que rumores, Hokage-sama?

- Naruto se ha ido de la aldea

- Queee!! – Reacción un poco exagerada, que ocasionó que una gran gota se formara en la cabeza de Tsunade.

- No cuela Sai…

- No? – Sai se llevó una mano a la nuca, sonriendo – en mis libros dice que cuando te dan una noticia tienes que sorprenderte…

- Pues ellas no parecen muy sorprendidas… - dijo señalando a Sakura y Hinata, las cuales mantenían la vista en el piso. Nadie habló, asi que siguió Tsunade – Me gustaría haceros un par de preguntas.

- Hai, Tsunade-sama.

- Vosotros recibisteis una carta de Naruto esta mañana, verdad?

- Hai, por?

- Por que es extraño que no hayais venido esta mañana junto con todos los demás preguntando por Naruto y el porqué de esas cartas… Sabeís algo que nosotros debamos saber?

- No, Tsunade-sama. A mi me llegó la carta ayer por la mañana, diciendome que esa noche entrara al piso de Naruto y encima del escritorio encontraría unas cartas y que las entregara a sus destinatarios. – Por supuesto Sai mentía, preservando la promesa que le hizo a su amigo de no decir nada bajo ninguna circunstancia.

- Y vosotras, chicas? Que teneis que decir al respecto? – Hinata miró a Sakura, la cual parecía estar al borde del llanto, así que decidió que hablaría ella.

- Hokage-sama… nosotras… nos encontramos a Naruto-kun anoche mientras volviamos de cenar, ne Sakura? – Sakura la miró y recordó sus palabras la noche anterior, asintiendo levemente. – nos dijo que no dijeramos nada, que era una misión secreta… eso es… lo que pasó, Tsunade-sama

- Ya veo… - pero Tsunade no era tonta, y presentía que esos tres ocultaban algo, pero su lealtad hacia su amigo era superior a todo lo demás, por lo que podía ver. – Está bien, podeis iros… pero si sabeis algo de Naruto, hacedmelo saber, por favor.

- Hai, Tsunade-sama – dijeron los tres a la vez, Sakura la mas afligida de todas. Salieron del despacho Hokage y se pusieron a hablar en la puerta del edificio para evitar oidos indiscretos.

- Sakura – Hinata llamaba a la pelirrosa, que no había dejado de mirar al piso en todo el rato - Arigatou

- Eh? – esta vez si levantó la mirada para ver el mas profundo agradecimiento en los orbes nacarados de Hinata

- Debes de quererlo de verdad, para no delatarle frente a Hokage-sama

- Ya os lo dije, pero no me creeis – las lágrimas amenazaban por salir de sus ojos verdes

- Entiendenos, Sakura… tu comportamiento con Naruto no ha sido muy bueno que digamos. Desde la academia te has metido con el, lo has insultado, lo has maltratado… mientras que adorabas a Sasuke. Es normal que no te creyeramos, y menos Naruto, que te consideraba casi una hermana

- Pero yo… estoy arrepentida y… me gustaría demostrarselo.

- Ya lo has hecho – y le puso una mano en el hombro. – al respetar su deseo has demostrado que lo que sientes es de verdad, asi que, si alguna vez llego a verlo, se lo diré, ne? – y le regaló una hermosa sonrisa.

- Hai… Arigatou

- Bueno, chicos, yo me voy, que Neji-niisan me está esperando para entrenar. Nos vemos!

- Adiós – Sai despedía con la mano a Hinata, que se iba corriendo hacia su casa – Bueno, que quieres hacer ahora? – dirigiendose a Sakura.

- Eh?

- Te estoy preguntando si quieres ir a dar una vuelta, a comer, que te acompañe a tu casa…

- Sai… porque haces esto?

- Verás… aunque yo sabía todo lo referente a la 'fuga' de Naruto… me sorprendió encontrar una carta dirigida a mi también. En ella me decía que cuidara de sus amigos, en especial de Hinata y de ti. Solo cumplo con su deseo.

- Sai…

- No te apures – y formó una sonrisa sincera – Naruto me enseñó que no hay que presionar a nadie para que sea tu amigo… las cosas se darán por si solas… pero recuerda que estaré ahí para cuando lo necesites, ne?

- Hai – y una pequeña sonrisa se formó en su rostro.

- Te acompaño a tu casa

Y así, ambos jovenes se marcharon del lugar. Volvemos con nuestro ninja rubio hiperactivo, el cual está terminando su entrenamiento con Itachi. Está en el medio del claro, observando los látigos, uno de los cuales está completamente rojo, mientras que el otro mostraba un pequeño tramo de color rojizo. Itachi observó los látigos y cerró los ojos. Naruto jadeaba del esfuerzo realizado en la mañana… ni con Kakashi-sensei se sentía tan cansado… pero Kakashi-sensei no le robaba el chakra. Aun con los ojos cerrados, Itachi habló

- Creo que ya está bien por hoy

Naruto vio como el color rojo desaparecía de los látigos y se formaba una corriente de energía. El rubio veía como la corriente de chakra se dirigía hacia el y puso los brazos cubriendo su cara como acto reflejo. Sintió como el chakra daba de lleno en su cuerpo, reponiendo sus energías y quitándole algo de cansancio. Cuando la ráfaga hubo pasado, se miró la ropa, toda rasgada y manchada de sangre y barro. Itachi, sin decir nada, se fue de la habitación, siendo seguido por Naruto en cuanto se dio cuenta de que estaba solo en la estancia. Itachi cerró la puerta de la depencia una vez estuvieron los dos fuera y se dirigió a Naruto.

- Naruto-kun

- Dime

- Para ser el primer día lo has hecho muy bien. Veo que el entrenamiento de un sannin no es moco de pavo y has sabido aprovecharlo.

- Arigatou, Itachi-san – y el rubio se inclinó en una reverencia

- Ahora ve a tu cuarto y alistate para la comida

- Hai… etto…

- Hay algo que quieras pedirme?

- Si no es inconveniente, me gustaria cenar en mi cuarto, como anoche…

- Y eso porqué?

- Me agrada mi cuarto y me gustaría cenar allí… mas adelante ya compartiré la cena con ustedes, cuando sea… un miembro de… Akatsuki

- Está bien… le dire a Koji que te lleve la cena a tu cuarto.

- Arigatou! – y se volvió a inclinar. Se estaba llendo cuando Itachi lo llamó

- Espera

- Que pasa? – estaba un poco impaciente por llegar a su cuarto y darse una buena ducha

- Te acompaño a tu cuarto

- No hace falta. Ya me sé el camino y no me voy a escapar – y antes de que Itachi pudiera decir nada mas ya había doblado la esquina.

- Ahhh… va a ser mas complicado de lo que creí… lidiar con este mocoso – y se fue a sus aposentos, esperando que el rubio no se perdiera por el camino.

Naruto corría por los pasillos, recordando el camino de ida de esa mañana y encontró su habitación sin problemas. Giró el picaporte y se dio cuenta de que estaba abierta. Entró y cerró con seguro, puesto que se iba a bañar y no quería entrometidos. Fue dejando la ropa regada por el piso de la habitación y se metió en el baño a darse una buena ducha caliente. Una vez fuera se volvió a vestir y, al poco rato, fueron a buscarle para la comida.

La comida transcurrió en el mismo salón donde desayunó, así que tomó el mismo asiento, entre Itachi y Deidara. Se sentía intimidado entre tantos shinobis fuertes y peligrosos, así que optó por mantener la vista fija en el plato mientras comía y oía las charlas de sus compañeros de mesa. Una vez acabada, se fue a su cuarto y se puso a curiosear los libros de la gran estantería que adornaba una de las paredes de su habitación. Como no tenía otra cosa que hacer, cogió uno de los libros y se puso a leer. Cuando se cansó se tumbó en la cama boca arriba y decidió consultarle una cosa al Kyuubi. Cerró los ojos y se concentró, para llegar donde se encontraba sellado el demonio de nueve colas. Una vez frente a esa reja con el sello en ella, el chakra rojo del Kyuubi se dejó ver, formando la cabeza del monstruoso zorro.

- Vaya, vaya, Naruto-kun… que te trae por aquí?

- Supongo que habrás escuchado todo lo que me explicó Itachi esta mañana verdad?

- Por supuesto.

- Y bien? Eso que mencionó es posible?

- Claro que si. Siempre y cuando haya una buena relación del bijuu con el contenedor.

- Entonces… si tu llegaras a tomar el control de mi cuerpo… no se transformaría?

- Con un buen entrenamiento, como estoy seguro que Itachi se encargará de darte, no es necesario que el contenedor se transforme. Imaginatelo… un shinobi con la fuerza del demonio de las nueve colas… serías el ser mas poderoso sobre la faz de la tierra… podrías conseguir lo que desearas…

- Lo único que yo deseo… es volver a mi aldea… pero no me queda mas remedio que permanecer aquí… Kyuubi…

- Dime

- Por favor… permite que esa conexión entre nosotros se establezca…

- Para que?

- Porque no quiero ser yo quien haga las atrocidades que seguro tendre que hacer bajo sus órdenes… si solo fuera un espectador, con taparme ojos y oidos sería suficiente… Onegai… no soporto ver sufrir a la gente…

- Ahhhh… está bien… pero tienes que ponerlo todo de tu parte para que el entrenamiento de Itachi resulte y…

- Y…?

- Tendrás que seguir mis consejos.

- Está bien… todo sea por la aldea… y estás seguro que podré volver a tomar el control de mi cuerpo cuando lo desee?

- Si me lo pides amablemente…

- Dejate de bromas! Si o no?

- Está bien, está bien… lo haré… pero solo porque me has mantenido vivo estos años…

- De acuerdo… quedamos en eso.

- Hai

Y unos toques en la puerta pusieron fin a la charla de Naruto con el Kyuubi… al menos había sacado algo provechoso. Con un "Adelante" permitió al visitante ingresar a su habitación. Se encontró con la grata sorpresa de que era Koji con su cena. Naruto saltó de la cama, dispuesto a saludar a su acompañante.

- Koji! Konban Wa!

- Naruto!! Como fue tu primer día?

- Agotador – y se dejó caer en el sillón junto a la mesita

- En serio? Y que has hecho?

- Pues… me he levantado, he desayunado con los Akatsuki en pleno e Itachi me ha sometido a un entrenamiento infernal… - abrió la tapa de la bandeja y observó su cena. Como no tenía mucha hambre decidió compartirla con su nuevo amigo. – Koji… te apetece cenar conmigo?

- Pero… tengo otros encargos…

- Puedes decir que me encontraste dormido y te costó mucho levantarme… Onegai… - y puso carita de cordero a medio morir como hacía siempre que quería obtener algo… lográndolo

- Está bien, pero que sea rápido, ne?

- Hai! – y en su rostro se mostró la primera amplia sonrisa desde que llegó a la guarida de Akatsuki

- Oye…

- Dime – Naruto comenzaba a comer

- Me ha dicho Itachi-sama que quieres ser mi amigo… - Koji también comenzó a comer.

- Hai… por? No quieres?

- No… no es eso… sino que me preguntaba… por qué…

- Pues… - Naruto bajó la cabeza – Siempre he estado solo… y cuando conocí a mis amigos me sentí el ser mas feliz del mundo. Con ellos compartí mi vida hasta este momento y me dolió mucho separarme de ellos… yo… no quiero estar solo… nunca mas…

- Naruto… - Koji se quedó observando el perfil melancolico de ese chico rubio que tenía delante y sonrió – Por supuesto que seremos amigos… además… somos de la misma edad y así podemos contarnos cosas… tu me cuentas de la vida en tu aldea y yo te cuento de la vida aquí… hace? – Naruto levantó la cabeza

- Hace

Y chocaron los cinco. Despues de una cena divertida en compañía, Koji se tuvo que ir, dejando a Naruto algo deprimido, pero regalándole palabras de ánimo. Se puso su pijama y se tumbó en la cama. Al haber hablado de sus amigos y compañeros la nostalgia invadió su ser, haciendo que le entraran ganas de llorar. Abrió el cajón de la mesita de noche y sacó de allí dos bandanas: la suya, con el símbolo de Konoha intacto… y la de Sasuke, con el símbolo tachado, símbolo de traicion. Se puso de rodillas en la cama, observando esas bandanas y recordando el día que la obtuvo como el mas feliz de su vida. Por fin empezaría su camino hacia su sueño: ser Hokage de Konohagakure… o eso creía el. Luego observó largo rato la de Sasuke, haciendo a las lágrimas aparecer en sus bellos ojos… lágrimas de tristeza, de ira, de frustración. Con una bandana en cada uno de sus puños cerrados comenzó a golpear el colchón con toda la fuerza que era capaz de acumular.

- Maldito Itachi!! Si no fuera por ti Sasuke sería un chico normal y podríamos haber sido los mejores amigos… no tendría que haberse ido de la aldea y no hubiera sufrido tanto… Maldito Orochimaru!! Si no fuera por ti Sasuke no hubiera tenido que irse de la aldea para buscar poder… lo podríamos haber buscado juntos… y Maldito Sasuke!! Por que te fuiste? Si tantas ganas tenías de conseguir poder… si tantas ganas tenías de cortar nuestros lazos… por qué no me mataste ese día, en el Valle del Fin? Sasuke… - y se tumbó en la cama, con las bandanas firmemente sujetas en sus manos y las lágrimas rodando sin piedad por sus mejillas. Y así se durmió, cansado de tanto llorar.


Y hasta aquí el capi de hoy... si ven que me tardo es que estoy ocupada, pero tranquilos, que no lo dejaré de lado por nada del mundo... hay que acabar lo que se empieza... y ahora los reviews xD

MinatoKazama: Ola Bienvenido/a al fic!! No te preocupes que lo continuare, pase lo que pase y me tarde lo que me tarde, pero lo terminaré. Me agrada que te guste tanto leerlo como a mi escribirlo. Muxas gracias por tu coment y te espero en el siguiente Ja ne!!

Shaman: Okaeriiiii!! Tanto tiempo sin verte por aki... y si, volví, pero solo con un capi XD... Bueno, pues que bueno que te siga gustando la historia y la eches de menos jejejejeje... Arigatou por tu coment y te espero cuando puedas XD Ja ne!!

Isa: Aaaaaamix!! Ola olita jejejej... Me alegra que te este gustando tanto y si... lo dejo interesante a posta risilla pillina jajajaja no hombre, es broma... lo dejo justo para hilarlo con el capitulo siguiente y yasta... Bueno, muxas gracias por tu comentario, wapixima y te espero en el siguiente Ja ne!!

MegumiMinami310: Olaaaa!! De nada, todos los nuevos lectores son bienvenidos en mis fics... Muxas gracias por tu coment y te epero en el siguiente Ja ne!!

Artemis Entreri: Ola Bienvenida al fic!! Jeje me alegro que te guste... Aki tienes el siguiente capitulo... Tranqui que todo se desvelará a su tiempo, porque ya tengo pensado hasta el final, aora solo me falta llegar jajajaja. Muxas gracias por tu coment y te espero en el siguiente Ja ne!!

StarFive: AAAAmix!! Olaaaaa!! A mi tb me encantó hablar contigo por msn, pero... la diferencia horaria es mortal... Sip, es un pelin extraño que coma con ellos, pero va a formar parte de Akatsuki cuando controle a Kyuubi, verdad? Entonces se tienen que ir conociendo... Bueno, espero que podamos hablar mas por msn, cuando el horario nos lo permita XD. Muxas gracias por tu coment y te espero en el siguiente Ja ne!!

Sabaku no Rakna