Para todos aquellos que creyeron que me abdujeron los aliens... Aquí estoy! Eso si... pido perdon por la enooooooooorme tardanza, pero es en serio que no he podido acabarlo antes... Tenía la mitad del capitulo desde hacia tiempo y anoche me puse y me salió todo de un tirón... Así que aquí lo teneis, espero que los que sigan esta historia se acuerden de ella y vean como continua... Disfruten de la lectura ^^


El Zorro y la Luna Roja


Capítulo 18

En los días que siguieron a la conversación entre Itachi y Naruto, al rubio se le veía muy callado. Durante las horas comunes, las comidas, Naruto comía en silencio, estudiando lo que le dijera Itachi "Tengo que pensar en las posibles preguntas que nos haría Pain para pensar posibles respuestas". Al acabar las comidas, Naruto se iba a su habitación, esperando la visita de su amigo Koji o el llamamiento de Itachi para sus sesiones de entrenamiento.

En Konoha, durante estos días, había alguien que parecía más triste y ausente que de costumbre. Hyuuga Hinata se encontraba en su jardín, sentada junto al pequeño estanque, observando el elegante nadar de las carpas. Neji salía de la casa principal y, al mirar al jardín, vio a su prima. Con un suspiro resignado se acercó a ella.

- Hinata-sama…

- Neji… en que quedamos hace tiempo?

- Gomenne… me cuesta llamarte tan informalmente.

- Al menos me tuteas… - y esbozó una pequeña sonrisa.

- Desde que volviste de una misión hace unos días, cada vez que vengo a la casa te encuentro aquí…

- Estoy triste, nada más

- Por Naruto?

- Hai – y la muchacha bajó la cabeza, centrando su mirada en los peces del estanque.

- Si no supiera que te quiere, yo mismo lo buscaría para golpearle por tenerte así…

- Neji… - Hinata elevó los ojos y se encontró con los nacarados orbes de su primo… era la primera vez que lo sentía hablarle así…

- … - Neji apartó la mirada, avergonzado y sintiendo que había mostrado demasiado…

- No te preocupes por mí, Neji. De veras estoy bien, solo estoy triste porque lo echo de menos. – intentó sonreír para no preocupar a su primo, pero solo le salió un leve asomo de sonrisa

- De todas formas quiero que sepas que puedes confiar en mí

- Lo sé desde que te conocí. Gracias por estar ahí para mí.

- Lo hago con gusto – le dedicó una respetuosa reverencia – Quieres ir al dojo y entrenar un poco?

- Nunca conseguiré ganarte y lo sabes…

- Quiero ver cuánto has mejorado – y le sonrió cálidamente

- De acuerdo.

Neji se levantó, puesto que estaba sentado junto a su prima, y le ofreció una mano a Hinata. La chica la aceptó y se levantó, yendo con Neji al dojo de la casa Hyuuga. Una vez allí, ambos contendientes se pusieron en la posición de lucha típica del clan Hyuuga y activaron el Byakugan. Comenzó el combate. Neji atacó primero y Hinata esquivó, contraatacando al brazo del chico, que retrocedió. Ahora fue Hinata la que atacó, acertando en el pecho de Neji, dejándole sin respiración. Tanto uno como otro estaban sorprendidos, ya que Hinata no se esperaba ni siquiera poder rozar el cuerpo de su primo y Neji veía que su prima realmente había mejorado. La lucha continuó y Hinata decidió probar una cosa. Adoptó una pose conocida para Neji, la del Hakke Rokujyuyon Sho, y comenzó a atacar sus puntos de chakra, aprovechando que Neji estaba recuperando el aliento. Hinata comenzó a golpear a su primo, cada vez con más rapidez, hasta que, con el último golpe, lo mandó contra la pared del dojo. Neji se levantó y, con una reverencia, dio el combate por terminado. Se acercó a Hinata.

- Decías algo de que nunca me ibas a ganar?

- En serio que no me lo creo… de… de veras te he ganado? No te has dejado ganar?

- Me has ganado limpiamente. Eres una digna heredera del Clan Hyuuga – y le sonrió, tendiéndole la mano para felicitarla por el buen combate.

- Neji! – Hinata obvio la mano tendida de su primo y se lanzó a abrazarle. Neji se seguía sonrojando cada vez que Hinata hacía eso, era inevitable, pero también era innegable que agradecía cada momento pasado con su prima. Los brazos del muchacho rodearon a la chica brevemente, para luego soltarla, elevarle el rostro dulcemente y darle un beso en la frente.

- Ya es hora de irse a descansar y a asearse, la cena estará lista pronto.

- Bien – una sonrisa adornaba el lindo rostro de la chica al separarse de su primo – nos vemos en la cena!

Hinata salió corriendo hacia su cuarto. Neji se quedó mirando por donde había desaparecido su prima, con un sentimiento de remordimiento apretándole el corazón.

En Akatsuki estaban pendientes del regreso de Deidara, que había ido a una misión hacía unos días y era tiempo de que regresara. Un día, sin previo aviso, los miembros de la Organización recibieron un citatorio de reunión. Naruto se encontraba entrenando con Itachi cuando recibieron la noticia, así que se fueron directamente al salón de actos, con la curiosidad de saber que era lo que les tenían que decir. Cuando llegaron se encontraron con los demás Akatsukis encima de la tarima, con Pain en el centro. Los recién llegados se apresuraron a ocupar su lugar en la fila. Cuando Pain comprobó que estaban todos los que tenían que estar, comenzó a hablar.

- Como todos sabeis, Deidara estaba en una misión importante – los interpelados asintieron – Tengo malas noticias. Deidara ha muerto – un murmullo generalizado se levantó en la sala – Zetsu, informa

- Sí, señor. En mi tarea de vigilante presencié una batalla formidable entre Deidara y la nueva adquisición de Orochimaru – Naruto se envaró – Itachi, tu hermano se ve realmente saludable, Orochimaru debe de haberle cuidado bien – y una socarrona risa se oyó proveniente de la planta carnívora, recibiendo una mirada furiosa de unos ojos negros y otros zafiro – Como venía contando, Deidara se encontró con Uchiha Sasuke. El muchacho le preguntó a Deidara donde se encontraba Itachi. Ya conocemos todos el temperamento explosivo de Deidara, con lo que provocó a Sasuke, desatándose una lucha a muerte. Deidara le dijo a Sasuke que pondría a prueba el arma que tenía contra Itachi; si funcionaba contra el, contra el hemano mayor también… Deidara subestimó a Sasuke, el cual le dijo que había matado a Orochimaru y que ahora poseía poder suficiente para matar a su hermano. Durante la batalla, Sasuke hizo uso de su sello en nivel dos, siendo superior a Deidara, el cual tuvo que recurrir a su última arma… su propio cuerpo. Sasuke invocó a Manda, la serpiente de Orochimaru para cubrirse, resultando muerta al usarla de escudo, pero no le resultó del todo bien. Sasuke no ha salido bien parado. En estos momentos debe estar bastante herido…

Todos los presentes se quedaron mudos al escuchar el relato de Zetsu. Naruto, durante todo el relato del Akatsuki bipolar, estuvo agarrado a la manga de la túnica de Itachi con dedos crispados, gesto que no había pasado desapercibido para el Uchiha, que sopesaba la información otorgada por la planta carnívora. Sasuke había matado a Orochimaru? Se había vuelto tan fuerte como para desafiar a la organización? Itachi y Naruto estaban más preocupados por Sasuke que por el destino de Deidara, así que, cuando se acabó la reunión, se fueron a la sala de entrenamiento, donde se dispusieron a discutir unas cuantas cosas. Naruto comenzó a bombardear a Itachi con preguntas, con los nervios de punta, andando de un lado a otro…

- Itachi-san, que era eso que Zetsu ha dicho que Deidara utilizó su cuerpo como arma? De verdad Sasuke habrá matado a Orochimaru? Pero si lo ha matado… el sello no debería haber desaparecido? Si Orochimaru sigue vivo donde puede estar? Afecta esto a nuestro plan de ir a por Sasuke? Itachi-san contésteme, por favor!

- Naruto, cálmate. Y quedate quieto que vas a hacer un hoyo en el piso. Además, si no te callas no podré contestarte – el rubio se calmó, con los nervios a flor de piel, pendiente del Uchiha mayor - a ver, vamos por partes… Deidara era de la opinión que todo el arte se reduce al momento de una explosión, verdad? Pues su cuerpo era una bomba andante. Deidara tenía una técnica final que consistía en hacer explotar su propio cuerpo, creando una potencia explosiva masiva, arrasando todo en varios kilómetros a la redonda, pero al costo de perder la vida, por eso era su última arma. Sasuke, aunque haya invocado a Manda, la serpiente de Orochimaru, habrá acabado muy malherido aunque la serpiente haya recibido el impacto directo de la explosión… y respecto a lo del sello… es cierto que si matas a quien puso el sello, éste debe desaparecer… si lo sigue usando es que Orochimaru está vivo, probablemente dentro de Sasuke, usando como vía el sello…

- Pero… si Sasuke esta tan malherido como dice… está en peligro! Tenemos que idear algo para ir a buscarle enseguida!

- Naruto, no debes dejar que tus sentimientos te nublen la razón. Debemos tener la cabeza fría para poder pensar bien en un plan para ir a buscar a Sasuke sin que levantemos sospechas…

- Que tal si le decimos a Pain que vamos a confirmar si de veras Orochimaru está muerto? Podemos decirle que si Sasuke usó el sello, Orochimaru no está muerto y vamos a asegurarnos que los secretos de la organización estén a salvo…

- Hmmm… no es mal plan… pero debemos esperar al menos hasta mañana para decírselo, así no crearemos suspicacias

- Está bien, pero quiero que sepa que yo no me voy a quedar sentado. Yo iré con usted a hablar con Pain, le daré sobradas razones para que me permita ir con usted

- De acuerdo, pero tienes que comportarte. No debes dejar que se entrevean nuestras verdaderas intenciones o estamos perdidos.

- Hai, Itachi-san

- Ahora a descansar un poco y a pensar bien lo que haremos si es que nuestro plan de ir a buscar a Sasuke da sus frutos

- Bien

Mientras en Akatsuki se corría la noticia de la muerte de Deidara, en un pueblo cercano al escenario de una batalla a muerte, un grupo de personas se instalaban en una casa abandonada a las afueras del pueblo. Una mujer pelirroja se inclinaba sobre un muchacho moreno, inconsciente y malherido, mientras que un albino con una gran espada al hombro y un chico grandote y con cara de bueno miraban como la pelirroja le daba los primeros auxilios al herido. Karin, como se llamaba la pelirroja, les daba órdenes a los chicos.

- Suigetsu, tráeme agua limpia y unas vendas, Juugo, ve al pueblo a comprar comida y medicinas… Rápido!

- Mira a ver cómo me hablas… - Suigetsu tuvo que saltar, pero aún así fue a hacer lo que le dijo Karin, mientras que Juugo desaparecía por la puerta

- Sasuke… tienes que recuperarte… - la chica miraba al Uchiha menor, el cual respiraba entrecortadamente, sudando por la alta fiebre, tendido en un improvisado camastro

Cuando los chicos volvieron, Karin se dispuso a curar a Sasuke lo mejor posible, teniendo en cuenta el sitio donde se encontraban y que no querían llamar la atención. Juugo y Suigetsu estaban apoyados contra la pared, viendo los esfuerzos de Karin por estabilizar al Uchiha, hasta que, después de unas horas de angustia, se levantó de su posición junto a Sasuke, suspirando aliviada.

- Listo, ya está curado… pero no podremos movernos de aquí en unos cuantos días. Tenemos que pasar desapercibidos, ir al pueblo lo mínimo posible y esperar a que Sasuke se recupere…

- Y tu desde cuando das órdenes?

- Se te ocurre algo mejor, anguila?

- …

- Hay que reconocer que esta vez tiene razón, Suigetsu… - Juugo, la voz de la razón del grupo ^^ (cuando no tenía el sello activado, claro xP) Suigetsu despotricaba por lo bajo, haciendo sonreir al castaño

Al día siguiente de la noticia de la muerte del amante de las explosiones, en Akatsuki se realizó una comida conmemorativa para despedir a Deidara, a la que acudieron los miembros restantes de la organización a presentar sus respetos. Naruto le cuchicheo a Itachi, preguntándole cuando iban a proponerle lo de Sasuke a Pain, con lo que el Uchiha le susurró que cuando estuvieran en la sala de entrenamiento hablarían. Naruto estaba impaciente por salir a buscar a Sasuke, pero comprendía que si, por culpa de su impulsividad, los atrapaban en sus verdaderos planes, recibirían un buen castigo, sino la muerte por traición, así que esperó a que terminaran de comer para ir a la mencionada sala de entrenamientos. Una vez dentro, ambos Akatsukis se pusieron de acuerdo.

- Naruto, escúchame bien. Tienes que hacer caso de todo lo que te diga y seguir el plan al pie de la letra, de lo contrario podríamos acabar muy mal.

- Hai, Itachi-san.

- Bien, escucha… ahora iremos a hablar con Pain. Le diremos que queremos ir a confirmar la muerte de Orochimaru, y de paso, reclutar a Sasuke a nuestras filas. No debes dejar que Pain intuya que lo realmente queremos hacer es ir al encuentro de Sasuke por mero gusto.

- No es por mero gusto, Itachi-san. Tenemos nuestras razones. Usted tiene que explicarle a su hermano que lo que hizo tenía su razón de ser. Y yo tengo que convencerlo de que en Konoha tiene amigos y gente que lo apoya y que lo perdonarían si volviera y colaborara un poquito. Tranquilícese, Itachi-san… ya no soy el niño inmaduro de antes – y sonrió como antes solía hacer.

- Está bien, Naruto, confiaré en ti. Ahora vamos a hablar con Pain.

- Hai

Salieron de la habitación rumbo al despacho del jefe de la organización. Por el camino iban repasando el plan en voz baja, una y otra vez, hasta que llegaron a su destino. Llamaron a la puerta y les fue concedido el paso.

- Itachi, Naruto-kun, a que debo vuestra visita?

- Pain-san, tenemos algo que nos gustaría comentaros

- Adelante…

- Zetsu nos informó que Sasuke le había dicho a Deidara que había matado a Orochimaru, verdad? – Pain asintió – y también dijo que usó su sello maldito en nivel dos para poder vencer a Deidara, no? – Pain volvió a asentir – Cuando terminó la reunión, Naruto me hizo un comentario que me hizo pensar… si Sasuke usó su sello, entonces Orochimaru no está muerto.

- Como?

- Si matas a alguien que impuso un sello maldito, dicho sello debe desaparecer de todas las personas a las que les fue impuesto. Si Sasuke usó el sello, eso quiere decir que Orochimaru no está muerto. Puede ser que se haya refugiado en el cuerpo de Sasuke, sin que se diera cuenta, y vivir del poder que le confiere el sello maldito.

- Con todo esto que me quereis pedir, exactamente?

- Nos gustaría ir a buscar a Sasuke, investigar la supuesta muerte de Orochimaru y, si usted está de acuerdo, reclutar a Sasuke. Mi hermanito se ha hecho muy fuerte si ha conseguido matar a Deidara.

- Hmmm… no es mala idea… tendría que pensarlo. De todas formas, si descubrierais que Orochimaru no está muerto, que es lo que haríais?

- Matarlo, por supuesto – Naruto habló por primera vez en la conversación; Itachi lo miraba, cauteloso – Itachi-san me ha contado que Orochimaru perteneció en su día a Akatsuki, verdad? Eso quiere decir que conoce los secretos de la organización. Matarlo los mantendría a salvo. – Itachi suspiró aliviado

- Tienes razón, Naruto-kun. Pensaré en todo esto y os daré una respuesta.

- Hai – ambos hicieron una respetuosa reverencia y salieron de la habitación.

Cuando estuvieron a una distancia prudencial de Pain, Itachi le dio un pescozón a Naruto. El rubio se sobaba el golpe con carita de perrito apaleado.

- Mou! A que ha venido eso, Itachi-san?

- Te dejé bien claro que te estuvieras callado y me dejaras hablar a mí.

- Pero… no he dicho nada que pueda levantar sospechas.

- Hmm… Está bien, pero la próxima vez hazme caso.

- Hai, Itachi-san – Naruto caminaba en silencio junto al Uchiha hasta que el mayor volvió a hablar

- Bueno, si se diera que Pain nos permite ir a buscar a Sasuke… por donde sugieres que empecemos a buscar?

- Pues… Creo que un buen punto de partida sería la antigua guarida de Orochimaru

- Conoces su ubicación? – Itachi no ganaba para sorpresas con el rubio

- Sip. Cuando fuimos a buscar a Sasuke dimos con ella… No creo que esté en muy buenas condiciones, después de los destrozos que provocamos, pero es un buen comienzo, no?

- Tienes razón, ese será nuestro primer paso si nuestro plan funciona

- Hai! Y…

- Suéltalo… - Itachi suspiraba sabedor de que Naruto quería preguntar algo

- Cuanto cree que Pain se tarde en decidirse?

- Pues no lo sé, pero lo que si se es que no debemos insistir. Si lo hacemos seguro que sospechará algo. A partir de ahora y hasta que nos diga algo actuaremos como de costumbre

- Bien

En la aldea de Konoha, una joven de ojos nacarados se encuentra en su habitación. Hinata rebusca en uno de sus cajones un objeto envuelto en un paquetito, con un pañuelo como envoltorio. El colgante de Naruto descansa entre la tela y, mirándolo, Hinata derrama unas cuantas lágrimas, recordando las circunstancias en las que lo obtuvo. La Hyuuga no sabía qué hacer… por una parte estaba Naruto, diciéndole que no diga nada, que está bien, que no quiere que lo busquen porque pondría en peligro a los habitantes de la aldea… pero luego estaba ese colgante. Conocía lo suficiente a Kiba y a Akamaru como para saber que podrían seguir el rastro de Naruto gracias a ese objeto y la muchacha se debatía entre preservar la promesa que le hizo el día que se despidieron o iniciar una búsqueda junto con todas las personas que extrañaban al rubio y se preguntaban, todavía, por qué se fue. Con un suspiro volvió a envolver el colgante y a esconderlo en los recovecos del cajón de donde lo sacó, yendo a comer con su familia.

Pasaron cuatro días y en Akatsuki alguien estaba con los nervios destrozados. Naruto no hacía más que recorrerse la habitación de un lado a otro, incluso por el techo, haciendo uso de su chakra. Cuanto más se tardaría Pain en decidir si los dejaba ir en busca de Sasuke o no? No sabía cuánto más podría soportar fingir que no pasaba nada, cuando deseaba salir corriendo de allí, ahora que la posibilidad de que encontrara a Sasuke estaba más fuerte que nunca. Además, estaba el hecho de que ya estaría casi recuperado de su batalla con Deidara y se podría mover de donde estuviera en breve. Solo se distraía cuando Koji venía a visitarle, aunque también tenía que fingir con él; Itachi había sido muy claro en ese aspecto: nada de sospechas. Tocaron a la puerta y Naruto se descolgó del techo, yendo a abrir. Itachi estaba plantado en la puerta con gesto serio.

- Itachi-san…

- Naruto, es la hora

- La hora… espere… eso quiere decir que Pain…

- Nos ha llamado… a los dos

- Está bien… vamos

- Te veo nervioso. Necesitas tranquilizarte

- Ya me tranquilizare por el camino

- Esta vez deja que hable yo

- Hai – Ambos shinobis se dirigieron al despacho de Pain, llamando a la puerta y entrando cuando se les concedió el paso.

- Nos llamaba, Pain-san?

- Si. Adelante, Itachi, Naruto-kun…

- Díganos…

- He estado pensando detenidamente en lo que me comentasteis hace unos días

- Hace unos días? – Itachi se hacía el desentendido, como si no le diera mayor importancia al asunto

- Si, lo de comprobar si Orochimaru estaba muerto

- Ah, si… eso…

- He decidido que no perdemos nada comprobándolo. Naruto-kun tenía razón. Si Orochimaru está vivo, necesitamos que deje de estarlo. Partís cuando queráis pero eso si… exijo absoluto profesionalismo

- Por supuesto, Pain-san. Con su permiso, vamos a prepararnos

- Hai

Itachi y Naruto salieron de la habitación. Cuando el rubio se dio cuenta de que por fin iban a ir a buscar a Sasuke no pudo evitar saltar de alegría. Itachi observaba como el rostro de Naruto, crispado por la tensión y los nervios, ahora volvía a ser el de antes, lleno de energía y alegría al saber que irían tras su mejor amigo.

- Naruto, ve a tu cuarto y prepárate. Salimos después de cenar.

- Para aprovechar la oscuridad, verdad?

- Exacto…

- Itachi-san, quiere decirme algo?

- Eh? – Como podía saberlo?

- Se ha quedado callado un momento, como si quisiera decirme algo pero no se atreviera…

- Tienes razón, quiero decirte algo – el rubito miró a su sensei Akatsuki con esos ojos zafiro – quiero darte las gracias por preocuparte tanto por mi hermano, aún cuando no se lo merezca…

- No tiene nada que agradecer, Itachi-san. Lo hago porque me nace. Sasuke me salvó la vida en nuestra primera misión como equipo y hemos luchado juntos en multitud de ocasiones. Fue la primera persona con la que tuve un lazo, desde aquél primer día que lo vi sentado en un embarcadero, con la mirada llena de tristeza y dolor. Para mí fue como mirarme en un espejo, así que decidí que seriamos amigos… y hasta hoy – y Naruto sonrió

- Con razón mi hermanito no te ha matado… en realidad te aprecia, aunque no se dé cuenta… - Itachi recobró su rostro frío e impasible, que se había visto ablandado por el relato del rubio – Quedamos en la puerta principal después de cenar.

- Hai, Itachi-san – Naruto también adquirió la seriedad que la ocasión ameritaba.

Y así, cada uno se fue a su cuarto a preparar lo que le fuera a hacer falta para esta dura misión, más dura para Itachi que para cualquier otro, puesto que significaba volver a abrir las heridas de su querido hermano menor, intentando que creyera que lo que hizo… lo hizo para protegerle.


Bueno, pues hasta aquí pueden leer xP Avisarles que la historia se acerca a su final, que no se si será un capi o dos mas, pero esto se acaba... Darles las gracias a todos los que leen esta historia de esta humilde escritora y decirles que yo, aunque tarde, siempre termino mis historias... Arigatou ^^